De conocer a proclamar
Hechos 9:20-25
Objetivo: Comprender que un verdadero encuentro con Jesucristo debe llevarnos a proclamarlo con convicción y a permanecer fieles a Él, aun frente a la oposición.
Introducción: Saulo, quien perseguía violentamente a la iglesia, tuvo un encuentro sobrenatural con Jesucristo resucitado camino a Damasco. El Señor lo confrontó, transformó su vida y lo escogió como instrumento para anunciar el evangelio. Por medio de Ananías, Saulo recuperó la vista, fue lleno del Espíritu Santo, bautizado y recibido entre los discípulos.
Desarrollo:
Vv. 20-22. Proclamar con convicción
Saulo, quien anteriormente perseguía a los creyentes, ahora anuncia públicamente a Jesús. Su encuentro con Cristo transformó no solamente su vida, sino también su propósito.
20 En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que este era el Hijo de Dios.
En seguida predicaba a Cristo. La expresión “en seguida” destaca la prontitud con la que Saulo comenzó a proclamar a Jesús después de su encuentro con el Señor.
Lo más sorprendente es el contenido de su mensaje. El mismo Jesús al que anteriormente consideraba un falso Mesías ahora era el centro de su predicación.
Saulo no comenzó anunciando una nueva filosofía, una experiencia emocional o su propia historia personal. Comenzó predicando a Cristo. Esto muestra uno de los frutos fundamentales de la conversión: el reconocimiento de quién es verdaderamente Jesucristo.
En las sinagogas. Las sinagogas eran lugares de reunión donde los judíos leían y estudiaban las Escrituras. Saulo probablemente conocía muy bien este ambiente, debido a su formación farisea.
Antes había utilizado su conocimiento de las Escrituras para oponerse a los cristianos. Ahora comenzaba a comprender que las promesas y profecías del Antiguo Testamento encontraban su cumplimiento en Jesús.
Diciendo que este era el Hijo de Dios. La expresión “Hijo de Dios”, declara de Jesús, Su identidad divina y Su relación eterna con el Padre.
El propósito del testimonio apostólico es que creamos que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y tengamos vida en Su nombre, como dice Juan 20:31 Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.
Observemos el cambio doctrinal de Saulo: Antes rechazaba la identidad mesiánica de Jesús. Ahora predicaba públicamente que Jesús era el Hijo de Dios.
Aplicación doctrinal: La verdadera fe salvadora tiene como centro la persona de Jesucristo. No basta creer en Dios de manera general; debemos reconocer a Jesús como el Cristo, el Hijo de Dios y único Salvador.
21 Y todos los que le oían estaban atónitos (asombrados), y decían: ¿No es este el que asolaba (perseguía) en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá (Damasco), para llevarlos presos ante los principales sacerdotes?
Y todos los que le oían estaban atónitos. Los habitantes de Damasco estaban sorprendidos porque conocían la reputación de Saulo. No se trataba de alguien que simplemente había mostrado poco interés por el cristianismo. Era un perseguidor reconocido.
Por eso, escuchar al antiguo enemigo proclamar a Jesús como Hijo de Dios produjo gran asombro.
Y decían: ¿No es este el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes? La palabra “asolaba”, viene del griego <porthéō> (Strong G4199), significa devastar, destruir, arrasar, perseguir violentamente. Describe la intensidad de la persecución que Saulo había ejercido contra la iglesia.
Había participado activamente en el intento de destruir a los seguidores de Jesucristo, como él mismo lo diría más tarde en Gálatas 1:13 Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba. Pablo perseguía a la iglesia de Dios y trataba de destruirla.
Enseñanza doctrinal: La conversión verdadera puede producir un cambio tan profundo que quienes conocieron nuestra vida anterior encuentran difícil comprenderlo.
Sin embargo, debemos distinguir entre un cambio externo y una regeneración verdadera. No todo cambio de conducta demuestra salvación, pero la salvación verdadera necesariamente comienza a producir una vida transformada, como declara 2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
22 Pero Saulo mucho más se esforzaba (hablaba cada vez con más valor), y confundía a los judíos que moraban (vivián) en Damasco, demostrando que Jesús era el Cristo (Mesías).
Pero Saulo mucho más se esforzaba. La palabra “esforzaba”, viene del griego <endynamóō> (Strong G1743), significa fortalecer, dar vigor, hacerse fuerte. La expresión comunica que Saulo se fortalecía cada vez más.
No significa necesariamente que todo ocurriera por sus propias capacidades. El libro de Hechos destaca repetidamente la obra del Señor y del Espíritu Santo en el avance del evangelio. Conforme Saulo continuaba predicando, su testimonio se fortalecía.
Y confundía a los judíos que moraban en Damasco. Saulo no solamente afirmaba que Jesús era el Cristo. Presentaba argumentos que sus oyentes no podían refutar fácilmente.
Esto tiene relación con la preparación que había recibido en el conocimiento del Antiguo Testamento. Aquello que antes utilizaba para defender las tradiciones fariseas, ahora estaba al servicio de la proclamación de Jesucristo.
Demostrando que Jesús era el Cristo. La palabra “demostrando”, viene del griego <symbibázō> (Strong G4822), significa unir, reunir, relacionar, demostrar mediante la conexión de argumentos. El término comunica la idea de unir elementos para llegar a una conclusión.
Saulo utilizaba las Escrituras para demostrar que Jesús era el Mesías prometido.
En el Antiguo Testamento, el término Cristo correspondiente es <mashíaj>, Strong H4899, que significa ungido o Mesías. Saulo estaba mostrando que Jesús cumplía las promesas acerca del Mesías.
Esto nos recuerda lo que Felipe había hecho con el funcionario etíope en Hechos 8:35. Felipe comenzó desde Isaías 53 y anunció a Jesús.
Saulo ahora demostraba, utilizando las Escrituras, que Jesús era el Cristo.
Aplicación práctica: Conocer a Cristo implica asumir la responsabilidad de darlo a conocer. No necesitamos saberlo todo para comenzar a hablar de Jesús. Saulo comenzó proclamando aquello que había llegado a conocer: Jesús es el Hijo de Dios.
También debemos estar preparados para presentar defensa de nuestra esperanza, como dice 1 Pedro 3:15 sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.
Vv. 23-25. Permanecer fieles ante la oposición
La proclamación de Saulo despertó una fuerte oposición. Aquellos que antes compartían sus convicciones ahora buscaban quitarle la vida.
23 Pasados muchos días, los judíos resolvieron (se pusieron de acuerdo) en consejo matarle;
Pasados muchos días. Esta expresión es importante porque indica que transcurrió un período de tiempo entre el comienzo de la predicación de Saulo y el complot para matarlo.
Lucas no registra todos los acontecimientos de ese período. Pero Pablo si nos da a conocer más detalles en su propio testimonio relatado en Gálatas 1:15-18 Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre, ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo; sino que fui a Arabia, y volví de nuevo a Damasco. Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días.
La relación entre Damasco, Arabia y Jerusalén
1. Encuentro con Cristo en el camino a Damasco. Saulo es confrontado por Jesús resucitado (Hechos 9:1-9).
2. Primer período en Damasco. Recupera la vista, es bautizado y comienza a proclamar a Jesús (Hechos 9:17-22).
3. Viaje a Arabia. Pablo explica que fue a Arabia y posteriormente regresó a Damasco (Gálatas 1:17). Lucas no menciona este viaje.
4. Regreso a Damasco y oposición. En el período descrito en Hechos 9:23-25 surge un complot para matarlo y escapa de la ciudad.
5. Primera visita a Jerusalén después de su conversión. Pablo declara que subió a Jerusalén pasados tres años y visitó a Pedro, permaneciendo con él quince días (Gálatas 1:18).
¿Qué era Arabia? No debemos pensar necesariamente en la actual Arabia Saudita.
En tiempos de Pablo, el término Arabia podía referirse a territorios vinculados con el reino nabateo, cuya capital era Petra. Este reino abarcaba regiones al sur y este de Damasco.
Pablo no explica en Gálatas 1 qué actividades realizó allí. Por eso no podemos afirmar con certeza que pasó todo ese período retirado en soledad, estudiando las Escrituras. Algunos investigadores consideran posible que desarrollara actividad evangelística.
Los judíos resolvieron en consejo matarle. Al comienzo de Hechos 9, Saulo buscaba arrestar y perseguir a los discípulos. Ahora otros buscan matarlo a él. Pasó de perseguidor a perseguido.
Esta oposición ya comienza a confirmar lo que Jesús había anunciado en Hechos 9:16 Porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre, y como dirá Pablo más adelante en Filipenses 1:29 Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no solo que creáis en él, sino también que padezcáis por él.
Aplicación doctrinal: La fidelidad a Cristo puede producir oposición, como Jesús enseñó en Juan 15:20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Sin embargo, no todo sufrimiento humano es persecución cristiana. El sufrimiento por causa de Cristo está relacionado con nuestra identificación y fidelidad a Él.
24 pero sus asechanzas (conspiración) llegaron a conocimiento de Saulo. Y ellos guardaban (lo esperaban en) las puertas de día y de noche para matarle.
Los enemigos de Saulo vigilaban las salidas de la ciudad para impedir que escapara, como el mismo relata en 2 Corintios 11:32-33 En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme; y fui descolgado del muro en un canasto por una ventana, y escapé de sus manos.
25 Entonces los discípulos, tomándole de noche, le bajaron por el muro (muralla), descolgándole en una canasta (gran canasto).
El hombre que había llegado a Damasco con autoridad para arrestar cristianos ahora necesitaba la ayuda de esos mismos cristianos para salvar su vida.
Aquí encontramos una lección de humildad. Saulo había tenido prestigio religioso, autoridad y reconocimiento. Ahora tiene que huir escondido en una canasta. Dios lo sigue preparando para la tarea que le falta por desarrollar.
¿Fue una falta de fe que Saulo escapara? No. La Escritura no presenta su huida como cobardía ni desobediencia.
El creyente puede utilizar medios prudentes para proteger su vida sin dejar de confiar en Dios.
Jesús mismo lo enseñó en Mateo 10:23 Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo del Hombre.
La valentía cristiana no consiste en exponerse innecesariamente al peligro, sino en permanecer fieles a Cristo mientras actuamos con sabiduría.
Aplicación práctica: Seguir a Cristo no significa estar libres de dificultades. La fidelidad a Jesús puede provocar rechazo, oposición e incluso sufrimiento. Sin embargo, la verdadera revelación se manifiesta manteniendo el compromiso con Cristo.
Conclusión. El encuentro de Saulo con Jesucristo produjo una transformación evidente: el hombre que antes perseguía el nombre de Jesús ahora lo proclamaba, aun a riesgo de su propia vida, como él lo dijo en 1 Timoteo 1:13-16 habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna.
La experiencia de Saulo nos enseña que conocer verdaderamente a Cristo debe transformar nuestras convicciones, nuestras palabras y nuestras prioridades.
Enseñanzas doctrinales principales:
1. La verdadera conversión produce una vida transformada: Saulo pasó de perseguir a Jesucristo a proclamar públicamente que Él era el Hijo de Dios.
2. Jesucristo debe ser el centro de nuestra predicación: Saulo no predicaba sus experiencias personales como el contenido principal de su mensaje. Predicaba a Jesús y demostraba mediante las Escrituras que era el Cristo.
3. El conocimiento de las Escrituras debe conducirnos a Cristo: Saulo conocía el Antiguo Testamento antes de su conversión, pero ahora comprendía que Jesús era el cumplimiento de las promesas mesiánicas.
4. La fidelidad a Cristo puede producir persecución: Saulo comenzó a padecer por anunciar el mismo nombre que antes perseguía.
5. Dios preserva y sostiene a Sus siervos: El Señor utilizó a los discípulos para ayudar a Saulo a escapar de los peligros en Damasco y Jerusalén. La providencia de Dios no excluye la prudencia ni la responsabilidad humana.
Preguntas de observación e interpretación por versículo, diseñadas para asegurar que el expositor y los participantes comprendan correctamente y en detalle la enseñanza.
Hechos 9:20-25
Preguntas de observación
¿Qué comenzó a hacer Saulo en las sinagogas después de su conversión?
R. Comenzó a predicar a Cristo, diciendo que Jesús era el Hijo de Dios.
¿Cómo reaccionaban quienes escuchaban predicar a Saulo?
R. Estaban atónitos porque sabían que anteriormente perseguía a quienes invocaban el nombre de Jesús.
¿Qué hacía Saulo con los judíos que vivían en Damasco?
R. Los confundía, demostrando que Jesús era el Cristo.
¿Qué resolvieron hacer los judíos contra Saulo después de muchos días?
R. Se pusieron de acuerdo para matarlo.
¿Qué hacían los enemigos de Saulo para intentar matarlo?
R. Vigilaban las puertas de la ciudad de día y de noche.
¿Cómo ayudaron los discípulos a Saulo a escapar de Damasco?
R. Lo tomaron de noche y lo bajaron por el muro de la ciudad, descolgándolo en una canasta.
Preguntas de interpretación
¿Qué demuestra que Saulo comenzara inmediatamente a predicar que Jesús era el Hijo de Dios?
R. Que su encuentro con Jesucristo produjo una transformación radical en sus convicciones y en la dirección de su vida. El antiguo perseguidor ahora reconocía y anunciaba públicamente al Señor (2 Co. 5:17).
¿Por qué las personas estaban tan sorprendidas al escuchar predicar a Saulo?
R. Porque conocían su pasado como perseguidor de la iglesia. Su nueva conducta era completamente contraria a la misión con la que había llegado a Damasco, mostrando el poder transformador de la gracia de Dios (1 Ti. 1:13-16).
¿Qué significa que Saulo demostrara que Jesús era el Cristo?
R. Que utilizaba las Escrituras para presentar argumentos que mostraban que Jesús era el Mesías prometido por Dios y el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento (Lc. 24:27).
¿Qué nos enseña que Saulo comenzara a sufrir persecución por predicar a Jesucristo?
R. Que seguir a Cristo no garantiza una vida libre de oposición. La verdadera fidelidad al Señor puede implicar sufrimiento por Su nombre, tal como Jesús lo había anunciado a Saulo (Hch. 9:16; Fil. 1:29).
¿Por qué los discípulos ayudaron a Saulo a escapar en lugar de permitir que enfrentara a sus perseguidores?
R. Porque la valentía cristiana no exige exponerse innecesariamente al peligro. Dios puede utilizar medios prudentes para proteger a Sus siervos y permitirles continuar su ministerio (Mt. 10:23).