jueves, 6 de agosto de 2026

Hechos 5:12-16 La Aprobación del Ministerio Apostólico

La Aprobación del Ministerio Apostólico

Hechos 5:12-16


Objetivo: Observar el respaldo de Dios a los apóstoles, quienes tendrían la enorme responsabilidad y privilegio de escribir el Nuevo Testamento, completando la Palabra de Dios.


Introducción: Lucas viene de mostrar que Dios toma en serio la santidad de su iglesia, al relatarnos que Ananías y Safira no pecaron por dar poco, sino por mentir al Espíritu Santo y aparentar espiritualidad. El juicio produjo gran temor, enseñando que la comunión cristiana debe vivirse con verdad, reverencia y sinceridad.


Desarrollo:

12 Y por la mano (por medio) de los apóstoles se hacían muchas señales (señales milagrosas) y prodigios (maravillas) en el pueblo; y estaban todos unánimes (reunidos) en el pórtico de Salomón. 

Este versículo viene después del juicio de Dios sobre Ananías y Safira. Leemos en Hechos 5:11 Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas. Después de ese juicio solemne, podríamos pensar que la iglesia quedaría debilitada o paralizada. Pero ocurre lo contrario. Dios purifica a Su iglesia, produce temor reverente y sigue manifestando Su poder por medio del testimonio apostólico.


Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo. Esto no significa que ellos tuvieran poder propio, sino que Dios los estaba usando como instrumentos especiales en la etapa fundacional de la iglesia.


Los apóstoles habían sido testigos directos de la resurrección de Cristo y portadores autorizados de Su enseñanza, como dice Hechos 4:33 Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús...


Cuando Pedro y Juan fueron liberados, después de haber sido confrontados y amenazados por los Saduceos, la iglesia oró para que con valentía hablaran Su palabra, y para que Dios los respaldara con señales y prodigios como dice Hechos 4:29-30 Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.


Las señales apostólicas tenían una función especial: confirmar el mensaje del evangelio predicado por los apóstoles. Eran evidencias visibles de que Cristo resucitado estaba obrando por medio de Su iglesia, como leemos en Hebreos 2:3-4 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros...


Esto no significa que Dios no pueda sanar hoy. Dios sigue siendo soberano y poderoso. Pero Hechos 5:12 describe un período apostólico especial en el que Dios confirmaba públicamente la autoridad de los apóstoles y la verdad del evangelio.


Y estaban todos unánimes. La palabra “unánimes” viene del griego <homothymadón> Strong G3661, que significa de un mismo ánimo, con una misma pasión, con un mismo propósito.


Esta palabra ya ha aparecido varias veces en Hechos. Describe la unidad espiritual de la primera iglesia, como en Hechos 1:14 Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego..., así como en Hechos 2:46 Y perseverando unánimes cada día en el templo... La unidad de la iglesia no era superficial. Estaban unidos en Cristo, en la doctrina apostólica, en la oración, en la misión y en el temor reverente de Dios.


En el pórtico de Salomón. Era un lugar dentro del área del templo, un corredor amplio y techado, sostenido por columnas donde la gente podía reunirse. Ya había aparecido después de la sanidad del cojo en Hechos 3:11 Y teniendo asidos a Pedro y a Juan el cojo que había sido sanado, todo el pueblo, atónito, concurrió a ellos al pórtico que se llama de Salomón. 


La iglesia seguía reuniéndose públicamente en un lugar visible. No estaban escondidos, aunque ya habían sido amenazados por las autoridades religiosas.


13 De los demás, ninguno se atrevía a juntarse (unirse) con ellos; mas el pueblo los alababa (estimaba) grandemente. 

De los demás. Esta frase puede referirse a personas que no eran verdaderos creyentes, especialmente aquellos que observaban a la iglesia desde afuera. Después del juicio sobre Ananías y Safira, nadie tomaba a la ligera unirse externamente a la comunidad cristiana.


La iglesia ya no parecía un grupo atractivo para buscar fama religiosa. Había temor reverente.


Ninguno se atrevía a juntarse con ellos. La palabra “juntarse” comunica adhesión cercana. No significa que nadie se convertía, porque el versículo siguiente dice que muchos creían. Más bien, quiere decir que los no creyentes no se atrevían a unirse superficialmente a la iglesia.


Después de lo ocurrido con Ananías y Safira, nadie quería fingir pertenecer a la iglesia si no había verdadera fe.


Mas el pueblo los alababa grandemente. La idea es que el pueblo los tenía en gran estima. La iglesia inspiraba temor, pero también respeto.


Esto es interesante: algunos no se atrevían a juntarse superficialmente con ellos, pero el pueblo reconocía que algo verdadero estaba ocurriendo.


14 Y (Sin embargo) los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres; 

Y los que creían en el Señor aumentaban más. Lucas no dice simplemente que aumentaban los asistentes. Dice que aumentaban los que creían en Jesucristo. La verdadera iglesia crece por conversión, no había solo un interés religioso.


En el contexto de Hechos, “el Señor” se refiere a Jesucristo, el crucificado, resucitado y exaltado.

Pedro ya había declarado en Hechos 2:36 Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.


El crecimiento de la iglesia es obra del Señor. Los apóstoles predican, la iglesia testifica, pero el Señor añadía, como dice Hechos 2:47 Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.


Gran número así de hombres como de mujeres. Lucas destaca que tanto hombres como mujeres creían en el Señor. La salvación no estaba limitada por género, posición social o conducta religiosa.


Todos necesitamos la misma salvación, hombres y mujeres, ricos y pobres, muy educados o poco educados reciben la misma gracia y son añadidos al mismo pueblo de Dios por la fe en el Señor Jesucristo, como lo describe Gálatas 3:28 ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.


15 tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos (camillas), para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos. 

Tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos. El impacto de las señales fue tan grande que la gente sacaba a los enfermos a lugares públicos. Había una expectativa intensa de que Dios obrara por medio de los apóstoles.


Para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos. Este versículo no dice explícitamente que la sombra de Pedro sanaba automáticamente. Dice que la gente ponía a los enfermos para que su sombra cayera sobre alguno de ellos. El énfasis está en la fama del poder que Dios obraba por medio de los apóstoles.


Aplicación práctica. Debemos evitar dos errores: primero, negar el poder de Dios, porque Dios sí estaba obrando milagros reales; segundo, convertir el poder de Dios en superstición, porque la sombra de Pedro no debe verse como un amuleto espiritual. La Escritura siempre dirige la gloria a Dios, no al instrumento, como vimos en Hechos 4:11-12 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.


16 Y aun de las ciudades vecinas (pueblo vecinos) muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados (poseídos) de espíritus inmundos (malignos); y todos eran sanados.

Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén. El alcance del testimonio creció. No solo Jerusalén estaba impactada. También las ciudades cercanas como Betania, Emaús, Belén etc. escucharon lo que Dios estaba haciendo.


Trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos. Lucas, como buen doctor, distingue entre enfermos y atormentados por espíritus inmundos. Esto muestra que la condición humana incluye sufrimiento físico y opresión espiritual.


Cristo tiene autoridad sobre toda forma de esclavitud: física, espiritual, moral y eterna. Durante Su ministerio terrenal, Jesús sanó enfermos y expulsó demonios como señales de que el reino de Dios había llegado, como dice Mateo 12:28 Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.


Ahora, en Hechos, Cristo resucitado sigue manifestando Su autoridad por medio del testimonio apostólico.


Y todos eran sanados. La sanidad fue real y completa. Lucas dice que no hubo intentos fallidos en esta etapa apostólica, Dios obraba de manera extraordinaria para confirmar el testimonio de Cristo.


Así como durante el ministerio terrenal de Jesús, Dios aprobó y respaldó públicamente a Su Hijo con milagros, señales y sanidades, también en el inicio de la iglesia respaldó el testimonio apostólico con señales extraordinarias. Pedro dijo que Jesús fue “varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él” (Hechos 2:22). También leemos que Jesús “sanó a todos los enfermos” (Mateo 8:16), y que Dios ungió “con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y... éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (Hechos 10:38). De manera semejante, en Hechos 5:12-16, Cristo resucitado estaba confirmando el testimonio de los apóstoles, de modo que “por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios” y “todos eran sanados” (Hechos 5:12, 16). 


Sin embargo, esto pertenecía a la etapa apostólica fundacional de la iglesia. Los apóstoles, junto con Pablo, fueron testigos autorizados de Cristo, instrumentos escogidos para establecer la doctrina apostólica y escribir el Nuevo Testamento, interpretando el Antiguo Testamento a la luz de Cristo. Por eso, las señales apostólicas funcionaban como sello divino de autenticidad mientras se formaba el fundamento doctrinal de la iglesia. 


Dios sigue teniendo todo poder para sanar y hacer milagros cuando así lo determina en Su soberana voluntad. Sin embargo, lo que vemos en Hechos pertenece a una etapa única y fundacional de la iglesia, cuando Dios estaba autenticando públicamente el ministerio de los apóstoles. Por eso, en ese momento “todos eran sanados”, no porque la sanidad física fuera una promesa automática para todos los creyentes en todas las épocas, sino porque Dios estaba dando un testimonio extraordinario de que Cristo resucitado obraba por medio de Sus apóstoles y que el evangelio que predicaban era verdadero.

Enseñanzas doctrinales principales:


1. Cristo resucitado sigue obrando en Su iglesia. Aunque Jesús ascendió al cielo, no abandonó a Su pueblo. Él obra por Su Espíritu y confirma el avance del evangelio.

2. Las señales apostólicas confirmaban el mensaje apostólico. Eran testimonio de que el evangelio de Cristo era verdadero.

3. La iglesia debe vivir en unidad. Los creyentes estaban unánimes. La unidad nace de estar centrados en Cristo y sometidos a Su Palabra.

4. La santidad produce temor reverente. Después del juicio sobre Ananías y Safira, nadie se atrevía a unirse superficialmente a la iglesia.

5. El crecimiento verdadero viene del Señor. El pasaje dice que aumentaban los que creían en el Señor. La conversión es obra de la gracia de Dios.

6. Cristo tiene autoridad sobre enfermedad y espíritus inmundos. Las sanidades y liberaciones muestran que Cristo es Señor sobre todo poder físico y espiritual.

7. Las sanidades presentes apuntan a la restauración futura. Toda sanidad temporal es una señal anticipada de la restauración completa que Cristo traerá en Su venida.


Conclusión: Dios obraba con poder por medio de los apóstoles, confirmando el testimonio de Cristo y mostrando Su compasión por los necesitados.



Preguntas de observación e interpretación por versículo, diseñadas para asegurar que el expositor y los participantes comprendan correctamente y en detalle la enseñanza.




Hechos 5:12-16

Preguntas de observación

¿Por medio de quiénes se hacían muchas señales y prodigios?

R. Por la mano de los apóstoles.

¿Dónde estaban reunidos los creyentes?

R. En el pórtico de Salomón.

¿Cómo estaban reunidos?

R. Unánimes.

¿Qué actitud tenían “los demás” hacia unirse a ellos?

R. Ninguno se atrevía a juntarse con ellos.

¿Cómo los veía el pueblo?

R. Los alababa grandemente.

¿Quiénes aumentaban más?

R. Los que creían en el Señor.


¿A quiénes sacaban a las calles?

R. A los enfermos.

¿Qué esperaban algunos cuando Pedro pasaba?

R. Que al menos su sombra cayese sobre alguno de ellos.

¿De dónde venía más gente?

R. De las ciudades vecinas a Jerusalén.

¿Qué traían a Jerusalén?

R. Enfermos y atormentados de espíritus inmundos.

¿Qué ocurría con ellos?

R. Todos eran sanados.


Preguntas de interpretación

¿Cuál era el propósito de las señales y prodigios apostólicos?

R. Confirmar el testimonio apostólico acerca de Cristo resucitado y dirigir la atención al evangelio.

¿Por qué “los demás” no se atrevían a juntarse con ellos?

R. Porque el juicio sobre Ananías y Safira había producido temor reverente, impidiendo una unión superficial o hipócrita.

¿Significa Hechos 5:14 que la iglesia dejó de crecer por causa del temor?

R. No. Al contrario, los verdaderos creyentes aumentaban más en el Señor.

¿La sombra de Pedro debe entenderse como un objeto mágico?

R. No. El poder no estaba en la sombra, sino en Dios, quien obraba extraordinariamente por medio de los apóstoles.

¿Qué nos enseña este pasaje sobre Cristo?

R. Que Cristo resucitado seguía obrando con poder, confirmando Su evangelio, añadiendo creyentes y mostrando autoridad sobre enfermedad y espíritus inmundos.

viernes, 31 de julio de 2026

Hechos 5:1-11 La Llenura del Corazón (2ª Parte) -Un Corazón lleno de Mentira-

La Llenura del Corazón (2ª Parte)

-Un Corazón lleno de Mentira-

Hechos 5:1-11


Objetivo: Aprender a temer a Dios, desechando la hipocresía y las simulaciones religiosas (Stg. 1:21).


Introducción: Lucas mostró una iglesia transformada por la gracia de Dios, unida de corazón y alma, centrada en la resurrección de Cristo y generosa con los necesitados. Los creyentes no vivían aferrados a sus posesiones, sino las usaban para servir al cuerpo y glorificar al Señor con amor sincero práctico.


Desarrollo:

Vv. 1-2. Un corazón que aparenta piedad: Ananías y Safira buscan reconocimiento

1 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad (propiedad, terreno), 

Pero. El pasaje comienza con una palabra de contraste. Después del ejemplo de Bernabé, Lucas introduce a Ananías y Safira. Bernabé vendió una heredad y puso el precio a los pies de los apóstoles con sinceridad. Ananías y Safira hicieron algo parecido externamente, pero con un corazón falso.


Cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad. Ananías vendió una propiedad. Hasta aquí no hay pecado. De hecho, pudo haber sido una oportunidad hermosa para ayudar a los necesitados.


Dios no mira solamente la acción, sino el corazón, como dice 1 Samuel 16:7 ...porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.


2 y sustrajo (se quedó una parte) del precio, sabiéndolo también (en acuerdo con) su mujer; y trayendo sólo una parte (el resto), la puso a los pies (disposición) de los apóstoles. 

Y sustrajo del precio. Viene del griego <nosphízō>, Strong 3557, que significa apartar para sí, apropiarse indebidamente, retener secretamente, sustraer. La idea no es simplemente “guardó”, sino “retuvo de manera engañosa”.


Esta palabra es muy fuerte. También aparece en la traducción griega del Antiguo Testamento en relación con Acán, quien tomó secretamente del anatema en Josué 7:1 Pero los hijos de Israel cometieron una prevaricación en cuanto al anatema; porque Acán... tomó del anatema; y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel.


Sabiéndolo también su mujer. Safira no fue engañada por su esposo. Ella sabía lo que estaba pasando. Ambos participaron conscientemente en el engaño. Esto muestra complicidad. No fue un error accidental. Fue un acuerdo matrimonial para aparentar espiritualidad.


Y trayendo sólo una parte. El problema no fue traer “sólo una parte”. Pedro aclarará que la propiedad era de ellos y el dinero también. El problema fue presentar esa parte como si fuera todo el precio.


La puso a los pies de los apóstoles. Ponerlo a los pies de los apóstoles era una acción pública de entrega. Ellos querían la reputación de generosidad sin la realidad de la entrega. La hipocresía busca el reconocimiento de la santidad sin el costo de la obediencia.


Ese es el corazón del pasaje. Ananías y Safira no querían simplemente ayudar a los necesitados. Querían ser vistos como generosos. Querían la honra de Bernabé sin la sinceridad de Bernabé.


Jesús lo advirtió en Mateo 6:1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos...


Vv. 3-10. Un corazón expuesto por Dios: la mentira sale a la luz y hay juicio (Mr. 4:22; Heb. 4:12)

3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses (te quedaras con una parte) del precio de la heredad (propiedad, terreno)?  


Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón? Pedro discierne que detrás de este pecado hay actividad satánica. Esto no elimina la responsabilidad de Ananías, porque en el versículo 4 Pedro también dice: “¿Por qué pusiste esto en tu corazón?” Satanás tentó, pero Ananías consintió.


En Hechos 4, Satanás intentó callar la predicación por medio de amenazas externas. En Hechos 5, intenta contaminar la iglesia por medio de pecado interno. La iglesia debe velar tanto contra la persecución externa como contra la falsedad interna.


Para que mintieses al Espíritu Santo y sustrajeses del precio de la heredad. Pedro dice que Ananías mintió al Espíritu Santo. Esto es muy importante doctrinalmente. El Espíritu Santo no es una fuerza impersonal. Se le puede mentir, tentar y resistir. Esto muestra personalidad.


Además, en el versículo 4 Pedro dirá: “No has mentido a los hombres, sino a Dios.” Así que mentir al Espíritu Santo es mentir a Dios. Esto afirma la deidad del Espíritu Santo.


Aplicación práctica. No debemos tratar al Espíritu Santo como si no viera lo secreto. Podemos engañar a personas, líderes o hermanos, pero no al Espíritu de Dios. Toda adoración, ofrenda y servicio ocurre delante de Él.


4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder (¿No era tuyo el dinero?)? ¿Por qué pusiste (se te ocurrió) esto en tu corazón? No has mentido a los hombres (a nosotros), sino a Dios. 

Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? Pedro aclara que la propiedad seguía siendo de Ananías. No estaba obligado a venderla. Tampoco estaba obligado a entregar todo el dinero. Este versículo es clave para entender que Hechos 4 no enseña comunismo obligatorio.


Ananías pudo haber dicho: “Vendí la propiedad y quiero dar esta parte.” Eso no habría sido pecado. El pecado fue mentir y aparentar que daba todo. Dios ama al dador alegre, no al actor religioso, como dice 2 Corintios 9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.


Y vendida, ¿no estaba en tu poder? Pedro reconoce el derecho de Ananías sobre el dinero después de vender la propiedad. No hubo obligación legal o apostólica de darlo todo.


¿Por qué pusiste esto en tu corazón? Pedro muestra que el pecado no fue solo influencia satánica. Ananías también lo puso en su corazón.


No podemos culpar a Satanás para evadir nuestra responsabilidad. Satanás tienta, pero el ser humano responde desde su propio corazón caído. La tentación externa encuentra complicidad interna cuando no velamos, como dice Santiago 1:14-15 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado...


No has mentido a los hombres, sino a Dios. Ananías pensó que estaba engañando a Pedro, a los apóstoles y a la iglesia. Pero Pedro declara que su pecado era contra Dios. Mentir a los hermanos, manipular la comunidad, aparentar espiritualidad, usar la ofrenda para reputación, todo eso no es solamente una falla social. Es pecado delante de Dios.


5 Al oír Ananías estas palabras, cayó (al suelo) y expiró (murió). Y vino un gran temor (miedo) sobre todos los que lo oyeron. 

Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. El juicio fue inmediato y severo. Esto no significa que Dios siempre juzgue así todo pecado en la iglesia, pero aquí Dios actúa de manera extraordinaria para mostrar la gravedad de la hipocresía y proteger la pureza de su iglesia naciente.


Dios no siempre juzga inmediatamente, pero nunca debemos confundir su paciencia con indiferencia. A veces Dios permite tiempo para arrepentimiento. Pero eso no significa que el pecado oculto sea ligero, como dice Romanos 2:4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?


Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. Este temor es temor santo ante la presencia y santidad de Dios. La iglesia aprendió que Dios estaba realmente en medio de ellos.


El juicio produjo impacto en quienes escucharon lo ocurrido. Dios estaba enviando una advertencia a toda la comunidad.


6 Y levantándose los (vinieron unos) jóvenes, lo envolvieron (el cuerpo), y sacándolo, lo sepultaron (enterraron).

El relato es sobrio. No hay dramatización innecesaria. Ananías muere, lo envuelven, lo sacan y lo sepultan.


El pecado que busca gloria humana termina en vergüenza.

Ananías quería ser reconocido como generoso, pero terminó siendo recordado como advertencia de hipocresía. Esto nos llama a buscar la aprobación de Dios, no la admiración de los hombres.


7 Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido (pasado). 

Safira entra 3 horas después sin saber que Ananías ya había muerto. Pedro le da oportunidad de decir la verdad. Safira pudo haber dicho: “No, vendimos en más, pero acordamos traer solo una parte y mentimos.” Pero eligió sostener la mentira.


8 Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto (en el precio que han dicho) la heredad (propiedad, terreno)? Y ella dijo: Sí, en tanto (en ese precio). 

Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Pedro pregunta directamente. No porque ignore la respuesta, sino para revelar el corazón de Safira.

Las preguntas de Dios revelan el corazón.

En Génesis 3, Dios preguntó a Adán: “¿Dónde estás?” No porque Dios no supiera, sino para confrontarlo. Aquí Pedro pregunta para dar oportunidad de verdad.


Y ella dijo: Sí, en tanto. Safira confirma la mentira.


Aplicación práctica. El pecado se agrava cuando lo sostenemos después de ser confrontados. No solo pecamos cuando caemos. También pecamos cuando defendemos, maquillamos o repetimos la mentira para proteger nuestra imagen. La confesión temprana es misericordia. La terquedad endurece el corazón.


9 Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis (conspiraron) en tentar (poner a prueba) al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado (enterrado) a tu marido, y te sacarán (llevarán) a ti. 

Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? Tentar al Espíritu del Señor significa actuar como si se pudiera probar su paciencia, engañar su conocimiento o desafiar su santidad.


He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Pedro le dice que le va a pasar lo mismo que a su marido.


10 Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró (murió); y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron (enterraron) junto a su marido. 

Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró. Safira recibe el mismo juicio que Ananías. Dios juzgó a ambos porque ambos participaron en el engaño. Ella participó conscientemente en el pecado. Cada uno responde delante de Dios, como dice Romanos 14:12 De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.


Y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. Los mismos jóvenes que habían sepultado a su esposo, ahora lo hacen con ella. 


V. 11. Un corazón reverente: temor sobre toda la iglesia (Heb. 5:7; Heb. 12:28)

11 Y vino gran temor (miedo) sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.

Y vino gran temor sobre toda la iglesia. El juicio produjo temor santo. Este temor llegó sobre toda la iglesia. La iglesia pertenece a Dios. Por eso Dios protege su santidad. La iglesia no es una reunión social cualquiera. Es el pueblo comprado por Cristo y habitado por el Espíritu Santo.


Aplicación práctica. La iglesia necesita recuperar el temor reverente de Dios. No un miedo servil que huye de Dios, sino una reverencia santa que toma en serio su presencia, su Palabra, su santidad y su disciplina.  


Y sobre todos los que oyeron estas cosas. El juicio también impactó a los de afuera. La iglesia no fue vista como un grupo ligero o superficial. La gente entendió que Dios estaba obrando en medio de ella con santidad.


Aplicación práctica.  Una iglesia que toma en serio la santidad de Dios también da testimonio al mundo. El mundo no necesita una iglesia que finja perfección, pero sí una iglesia que no juegue con el pecado, que confiese, se arrepienta y camine en verdad.

Enseñanzas doctrinales principales:


1. Dios conoce el corazón: Ananías y Safira pudieron engañar a los hombres, pero no a Dios.

2. El Espíritu Santo es Dios: Pedro dice que mentir al Espíritu Santo es mentir a Dios.

3. Satanás intenta corromper la iglesia desde adentro: La persecución externa no fue su única estrategia.

4. La hipocresía religiosa es grave: Dios juzga la falsedad que usa la piedad como máscara.

5. La generosidad cristiana debe ser voluntaria: La propiedad y el dinero estaban bajo la autoridad de Ananías. El pecado no fue no dar todo, sino mentir.

6. La santidad de la iglesia importa: Dios protege la pureza de su pueblo.

7. El temor de Dios es necesario: El juicio produjo gran temor sobre toda la iglesia.


Conclusión: Este pasaje nos recuerda que Dios toma en serio la santidad de su iglesia. Ananías y Safira no pecaron por dar poco, sino por mentir al Espíritu Santo y aparentar espiritualidad. El juicio produjo gran temor, enseñando que la comunión cristiana debe vivirse con verdad, reverencia y sinceridad.



Preguntas de observación e interpretación por versículo, diseñadas para asegurar que el expositor y los participantes comprendan correctamente y en detalle la enseñanza.




Hechos 5:1-11

Preguntas de observación

¿Quiénes aparecen al inicio del pasaje?

R. Ananías y Safira su mujer.

¿Qué vendieron?

R. Una heredad.

¿Qué hizo Ananías con el precio de la heredad?

R. Sustrajo una parte y trajo sólo una parte a los pies de los apóstoles.

¿Safira sabía lo que Ananías había hecho?

R. Sí, ella también lo sabía.

¿A quién dijo Pedro que Ananías había mentido?

R. Al Espíritu Santo.

¿Qué aclaró Pedro sobre la heredad y el dinero?

R. Que reteniéndola se le quedaba a él, y vendida estaba en su poder.

¿A quién había mentido realmente Ananías?

R. A Dios.

¿Qué ocurrió con Ananías al oír las palabras de Pedro?

R. Cayó y expiró.

¿Qué ocurrió cuando Safira confirmó la mentira?

R. Cayó a los pies de Pedro y expiró.

¿Qué vino sobre toda la iglesia?

   R. Gran temor.


Preguntas de interpretación

¿Cuál fue el pecado principal de Ananías y Safira?

   R. No fue dar sólo una parte, sino mentir y aparentar una entrega total delante de Dios y de la iglesia.

¿Qué enseña este pasaje sobre el Espíritu Santo?

   R. Que el Espíritu Santo es Dios, porque se le puede mentir y mentirle a Él es mentir a Dios.

¿Por qué Pedro dice que Satanás llenó el corazón de Ananías?

   R. Porque detrás del engaño había tentación satánica, aunque Ananías seguía siendo responsable por haber puesto eso en su corazón.

¿Enseña este pasaje que los creyentes estaban obligados a vender todo?

   R. No. Pedro aclara que la propiedad y el dinero estaban bajo el poder de Ananías; el pecado fue la mentira.

¿Por qué el juicio fue tan severo?

   R. Porque Dios estaba mostrando la gravedad de la hipocresía y protegiendo la santidad de su iglesia.

¿Qué significa que vino gran temor sobre la iglesia?

   R. Que la iglesia fue llevada a una reverencia profunda ante la santidad de Dios.






Hechos 5:12-16 La Aprobación del Ministerio Apostólico

La Aprobación del Ministerio Apostólico Hechos 5:12-16 Objetivo: Observar el respaldo de Dios a los apóstoles, quienes tendrían la enorme re...