jueves, 13 de agosto de 2026

Hechos 5:17-42 ¿Luchando o Confiando en Dios?

¿Luchando o Confiando en Dios?

Hechos 5:17-42


Objetivo: Observar el contraste del corazón religioso que lucha contra Dios con el corazón temeroso que le obedece, para examinarnos y reconocer si estamos luchando contra Dios o confiando en Él.


Introducción: Lucas relató como Cristo resucitado confirmaba el testimonio apostólico con señales, produciendo temor reverente en Su iglesia y añadiendo verdaderos creyentes mientras manifestaba Su poder sanador.


Desarrollo:

Vv. 17-23 Celos vs Celo

17 Entonces levantándose el sumo sacerdote y todos los que estaban con él, esto es, la secta (partido) de los saduceos, se llenaron de celos (envidia); 

Levantándose el sumo sacerdote. El sumo sacerdote representaba la máxima autoridad religiosa judía. Sin embargo, aquí no actúa como un hombre rendido a Dios, sino como alguien amenazado por el avance del evangelio.


Y todos los que estaban con él, esto es, la secta de los saduceos. Los saduceos eran un grupo religioso influyente, especialmente ligado al sacerdocio y al templo. Negaban la resurrección, los ángeles y los espíritus, como vemos en Hechos 23:8 Porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu...


Por eso estaban especialmente molestos con los apóstoles, porque predicaban la resurrección de Jesús y la resurrección en Él, como dice 1 Tesalonicenses 4:14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él, y así como en 1 Corintios 15:22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.


Se llenaron de celos. La palabra “celos” viene del griego <zēlos> Strong G2205, que significa celo, ardor, envidia, rivalidad, pasión intensa.


Aquí no se trata de un celo santo por la gloria de Dios, sino de envidia y resentimiento. Los líderes veían que el pueblo escuchaba a los apóstoles, que los enfermos eran sanados y que muchos creían en el Señor. Santiago alerta sobre esos celos amargos en Santiago 3:13-16 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.


Aplicación práctica. La envidia religiosa se disgusta cuando Dios usa a otros. Su problema no era falta de evidencia. Su problema era un corazón endurecido. Los saduceos no se alegraron por los enfermos sanados ni por los pecadores convertidos. Se llenaron de celos porque estaban perdiendo control, influencia y reconocimiento.


18 y echaron mano (Arrestaron) a los apóstoles y los pusieron en la cárcel pública. 

En Hechos 4 habían arrestado a Pedro y Juan y los habían encarcelado en el templo. Ahora arrestan a todos los apóstoles, y los colocan en una cárcel pública. La persecución crece.


La cárcel pública probablemente buscaba humillarlos, intimidarlos y detener su influencia. Pero los hombres pueden encerrar mensajeros, no pueden encerrar la Palabra de Dios, la Palabra no está presa (2 Tim. 2:9).


Aplicación práctica. Cuando el evangelio avanza, no debemos sorprendernos si también aumenta la resistencia. Jesús ya lo había advertido en Juan 15:18 Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros.



19 Mas (Pero) un ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel y sacándolos, dijo: 

20 Id (Vayan), y puestos en pie en el templo, anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida (este mensaje de vida). 

El Señor envía a un ángel para liberar a los apóstoles. Esto es irónico porque los saduceos negaban la existencia de los ángeles, pero Dios usa precisamente un ángel para frustrar sus planes.


Dios los libera de noche, pero no para que huyan, se escondan o busquen comodidad. Los libera para enviarlos de nuevo a predicar nuevamente al templo, un lugar muy peligroso, ya que las autoridades podían encontrarlos. Incluso parece indicar el pasaje que ni siquiera fueron a sus casas, sino que fueron directamente de la cárcel al templo para seguir proclamando el evangelio. Fueron diligentes, mostrando celo por Dios, como dice que debemos ser en Romanos 12:11 En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor.


El mandato del ángel es público. No les dice: “Vayan a una casa privada y hablen en secreto.” Les dice que se pongan de pie en el templo y “anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida”. Esta frase es hermosa. El evangelio anuncia a Cristo, quien venció la muerte, ese es el mensaje de vida que tenemos en Cristo, como Él mismo lo dijo en Juan 10:10 Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.


21 Habiendo oído esto (Conforme a lo que habían oído), entraron de mañana en el templo, y enseñaban. Entre tanto, vinieron el sumo sacerdote y los que estaban con él, y convocaron al concilio (Sanedrín) y a todos los ancianos de los hijos de Israel, y enviaron a la cárcel para que fuesen traídos. 

Habiendo oído esto, entraron de mañana en el templo, y enseñaban. La obediencia de los apóstoles fue inmediata. No esperaron una situación más segura. Habiendo oído el mandato de Dios, obedecieron a primera hora del día.


Entre tanto, vinieron el sumo sacerdote y los que estaban con él, y convocaron al concilio y a todos los ancianos de los hijos de Israel. El Sanedrín era el tribunal religioso supremo de los judíos. 


Y enviaron a la cárcel para que fuesen traídos. Los líderes preparan un juicio formal contra los apóstoles, pero hasta ese momento, no saben que Dios ya abrió la cárcel.


22 Pero cuando llegaron los alguaciles (guardias del templo), no los hallaron en la cárcel; entonces volvieron y dieron aviso (la noticia), 

23 diciendo: Por cierto, la cárcel hemos hallado (la encontramos) cerrada con toda seguridad, y los guardas (guardias, soldados) afuera de pie ante las puertas (vigilando); mas cuando abrimos, a nadie hallamos dentro. 

Lucas resalta lo milagroso: la cárcel estaba cerrada, los guardias estaban en su lugar, pero los apóstoles no estaban dentro. Dios no solo abrió la cárcel; lo hizo de tal manera que mostró que el poder humano era insuficiente.


Aplicación práctica. Lo que para el hombre está cerrado con seguridad, para Dios puede abrirse sin dificultad. Esto no significa que Dios siempre librará físicamente a Sus siervos, pero sí que ninguna oposición está fuera de Su control.


Vv. 24-32 Temor a hombre vs. Temor de Dios

24 Cuando oyeron estas palabras el sumo sacerdote y el jefe (capitán) de la guardia del templo y los principales sacerdotes, dudaban (se preguntaban) en qué vendría a parar aquello (terminar el asunto). 

Los líderes religiosos están confundidos. Tienen poder político y religioso, pero no pueden explicar lo que Dios está haciendo.


Su corazón endurecido podía ver evidencia, pero no se rinden. Los líderes no se arrepienten. Solo se preocupan por controlar la situación.


25 Pero viniendo uno (Entonces alguien llegó), les dio esta noticia: He aquí, los varones que pusisteis en la cárcel están en el templo, y enseñan al pueblo. 

La escena es casi irónica. Los líderes buscaban a los apóstoles en la cárcel, pero ellos estaban en el templo haciendo exactamente lo que se les había prohibido hacer.


26 Entonces fue el jefe (capitán) de la guardia con los alguaciles, y los trajo (arrestó) sin violencia, porque temían ser apedreados por el pueblo.

Los líderes tenían poder, pero también tenían miedo del pueblo. Esto muestra que su autoridad no era tan firme como parecía. 


Los líderes religiosos no temían desobedecer a Dios, pero sí temían la reacción del pueblo, que pudieran apedrearlos. Ese es el temor equivocado.


27 Cuando los trajeron (a los apóstoles), los presentaron en el concilio, y el sumo sacerdote les preguntó (los confrontó), 

28 diciendo: ¿No os mandamos (ordenamos) estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora (En lugar de eso) habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina (enseñanza), y queréis echar sobre nosotros (hacernos responsables por) la sangre de ese hombre. 

¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? El sumo sacerdote se queja de que los apóstoles no obedecieron la orden humana de dejar de enseñar en el nombre de Jesús que les habían dado en Hechos 4:18 Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús.


Notemos que el sumo sacerdote evita mencionar el nombre de Jesús. Dice “ese nombre” y después “ese hombre”. Pero aunque ellos evitan pronunciarlo, los apóstoles no dejan de proclamarlo.


Aplicación práctica.  El mundo puede incomodarse con el nombre de Jesús. Puede tolerar lenguaje religioso general, valores morales o espiritualidad vaga, pero el nombre de Jesús como Señor, Cristo, Salvador y único camino provoca rechazo, por la exclusividad que representa como dijo Pedro en Hechos 4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.


Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina. Sin querer, los enemigos de la iglesia dan un gran testimonio: los apóstoles habían llenado Jerusalén de la enseñanza de la resurrección de Cristo.


Y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre. Los líderes entendían que el mensaje apostólico los responsabilizaba por la muerte de Jesús. No les molestaba solo la predicación de resurrección, sino la denuncia de su culpa, culpa que era real, ya que habían dicho en Mateo 27:25 Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos. Ahora no querían cargar con esa responsabilidad.


Aplicación práctica. El evangelio confronta nuestra culpa antes de anunciar perdón. Nadie buscará al Salvador si no entiende que necesita salvación. La predicación fiel muestra pecado, pero no para destruir al pecador, sino para llevarlo al arrepentimiento y al perdón en Cristo.


29 Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario (es nuestro deber) obedecer a Dios antes que a los hombres. 

Pedro ya les había pedido que juzgaran ellos esa petición de no predicar en el nombre de Jesucristo en Hechos 4:19-20 Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído. Ahora les hace una declaración directa. No es una excusa para rebeldía, orgullo o desorden. Es un principio para cuando los hombres mandan lo que Dios prohíbe, o prohíben lo que Dios manda. Debido a eso Pablo escribió en Gálatas 1:10 Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. Jesús nos dijo que nuestro temor debe ser solo a Dios en Mateo 10:28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.


30 El Dios de nuestros padres (antepasados) levantó (resucitó) a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero (una cruz). 

El Dios de nuestros padres levantó a Jesús. La frase puede apuntar tanto a que Dios levantó a Jesús enviándolo como Mesías, como a Su resurrección. En el contexto, la resurrección está claramente presente.


Pedro conecta a Jesús con “el Dios de nuestros padres”. El evangelio no es una novedad desconectada del Antiguo Testamento. Es el cumplimiento de las promesas de Dios.


A quien vosotros matasteis colgándole en un madero. Pedro vuelve a confrontar su pecado. Jesús fue colgado en una cruz de madera, pero Pedro usa la palabra “madero”, quizá para usar el lenguaje que les recuerda Deuteronomio 21:23 ...porque maldito por Dios es el colgado...


Pablo aplica esta verdad a Cristo, cuando escribe en Gálatas 3:13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición... Cristo llevó la maldición que merecíamos. La cruz no fue solo una injusticia humana. Fue el lugar donde el Hijo de Dios cargó la maldición de la ley por Su pueblo.


31 A este, Dios ha exaltado con su diestra (y lo ha puesto a su derecha) por Príncipe (gobernante) y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y (reciba el) perdón de pecados. 

A este, Dios ha exaltado con su diestra. Los hombres humillaron a Jesús, pero Dios lo exaltó. La resurrección y exaltación son la respuesta divina al rechazo humano.


Por Príncipe y Salvador. La palabra “príncipe” en griego <archēgós>, Strong G747, significa a autor, fundador, líder, príncipe, originador. Mientras que la palabra “salvador” del griego <sōtḗr> significa también libertador, rescatador.


Jesús como Príncipe gobierna; como Salvador rescata. No podemos recibir a Cristo como Salvador mientras rechazamos Su señorío. El Cristo que salva es el Cristo exaltado. Él perdona, pero también reina.


Esta no es la primera vez que Pedro exalta la identidad de Jesús en Hechos. Antes ya lo había proclamado como “Señor y Cristo” en Hechos 2:36, como “el Santo y el Justo” en Hechos 3:14, como “el Autor de la vida” en Hechos 3:15, y como la piedra rechazada que vino a ser cabeza del ángulo en Hechos 4:11. Así, Pedro no presenta a Jesús solo como un maestro o mártir, sino como el Mesías prometido, el Rey exaltado, el Salvador suficiente y el único en quien hay perdón y vida.


Para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados. Cristo exaltado da arrepentimiento y perdón. Aquí podemos observar que el arrepentimiento verdadero es una gracia concedida por Dios, no una obra humana que compra el perdón. Es el fruto de la gracia. Cristo no solo perdona al arrepentido; también concede el arrepentimiento, como dice Efesios 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.


32 Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.

Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo. Los apóstoles testifican de lo que vieron y oyeron. El Espíritu Santo también da testimonio, confirmando la verdad de Cristo en la iglesia, como dijo Pablo en Romanos 8:16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.


Vv. 33-42 Ira vs Gozo

33 Ellos (el concilio), oyendo esto, se enfurecían y querían matarlos. 

La predicación les lastimó, pero no para arrepentimiento, sino para ira. Algo similar ocurre con el sermón de Esteban en Hechos 7:54 Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él. La misma Palabra que ablanda a unos, endurece a otros.


En Hechos 2, los oyentes fueron compungidos y preguntaron: “¿qué haremos?” En Hechos 5, los líderes se enfurecen y quieren matar a los apóstoles, los líderes religiosos están manifestando las obras de la carne en celos, iras, envidias (Gál. 5:19-21)


34 Entonces levantándose en el concilio un fariseo llamado Gamaliel, doctor (maestro) de la ley, venerado (respetado) de todo el pueblo, mandó que sacasen fuera (de la sala del concilio) por un momento a los apóstoles, 

Gamaliel, cuyo nombre significa “recompensa de Dios” o “Dios es mi recompensa”, era miembro de los fariseos, un grupo religioso judío estricto en la ley y tradiciones. Era un maestro respetado. Pablo fue instruido Gamaliel (Hech. 22:3)


Gamaliel actúa con prudencia humana y evita una ejecución inmediata. Sin embargo, sus palabras no deben tomarse como una declaración completa de fe cristiana. Él no confiesa a Jesús como Señor; simplemente aconseja cautela.


35 y luego dijo: Varones israelitas, mirad por vosotros (tengan cuidado con) lo que vais a hacer respecto a estos hombres. 

36 Porque antes de estos días (Hace un tiempo) se levantó Teudas, diciendo que era alguien (importante). A este se unió (le siguieron) un número como de cuatrocientos hombres; pero él fue muerto (lo mataron), y todos los que le obedecían (seguían) fueron dispersados y reducidos a nada (el movimiento se redujo a nada). 

37 Después de este, se levantó Judas el galileo, en los días del censo, y llevó en pos de sí a (logró que le siguiera) mucho pueblo. Pereció (Lo mataron) también él, y todos los que le obedecían (seguían) fueron dispersados. 

38 Y ahora os digo (Yo les aconsejo): Apartaos de estos hombres, y dejadlos (en paz); porque si este consejo (asunto) o esta obra es de los hombres, se desvanecerá; 

Gamaliel aconsejó al concilio actuar con cuidado respecto a los apóstoles. Su consejo tenía prudencia humana, pero no necesariamente fe verdadera en Cristo. 


Gamaliel reconocía que podía existir la posibilidad de que esa obra viniera de Dios, pero no confesó que Jesús fuera el Cristo, ni llamó al concilio al arrepentimiento, ni se sometió al evangelio que los apóstoles predicaban. Su respuesta fue cautelosa, no convertida.


Esto se puede comparar con Nicodemo. Cuando Nicodemo vino a Jesús de noche, dijo en Juan 3:2 Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. Nicodemo reconoció que las señales de Jesús mostraban el respaldo de Dios, aunque hasta ese momento solo lo reconocía como maestro. Gamaliel, por su parte, ya tenía mucha evidencia delante de él: los milagros de Jesús, Su muerte, el testimonio de Su resurrección, las señales hechas por los apóstoles, la sanidad del cojo, la liberación milagrosa de la cárcel y el crecimiento de la iglesia. Sin embargo, aunque aconsejó prudencia, no respondió con fe.


El consejo de Gamaliel nos advierte que la prudencia religiosa no salva. No basta decir: “Tal vez esto sea de Dios.” La respuesta correcta ante Cristo no es permanecer neutral, sino arrepentirse y creer en Él. La neutralidad ante Jesús termina siendo incredulidad, porque Cristo no vino solo para ser considerado una posibilidad, sino para ser reconocido como Señor y Salvador.


Teudas y Judas el galileo como ejemplos de falsos maestros.  Gamaliel menciona dos ejemplos de movimientos que parecían importantes, pero terminaron desapareciendo:


  • Teudas es descrito como alguien que decía “que era alguien”. Esa frase muestra el espíritu de la vanagloria. No apuntaba a Dios, sino a sí mismo. Quería ser visto como importante. Este es un rasgo común de los falsos maestros: buscan admiración, influencia y reconocimiento personal.


  • Judas el galileo, por otro lado, “llevó en pos de sí a mucho pueblo”. Es decir, formó seguidores para sí mismo. No los llevó a Dios, sino detrás de su propia causa. Este también es un rasgo de los falsos maestros: no hacen discípulos de Cristo, sino seguidores de su propia persona, movimiento o agenda.


Esto contrasta totalmente con los apóstoles. Pedro y los demás no predicaban su propio nombre, sino el nombre de Jesús. No querían que la gente los siguiera a ellos, sino que creyera en el Señor.


Aplicación práctica. Un verdadero siervo de Dios no busca hacerse grande a sí mismo, sino exaltar a Cristo. No forma seguidores para su propia plataforma, sino discípulos del Señor. Cuando un maestro necesita ser el centro, controla a las personas, presume su importancia o desplaza a Cristo, debemos tener cuidado. La obra de Dios no gira alrededor de la gloria del hombre, sino alrededor del nombre de Jesucristo.


39 mas (pero) si es de Dios, no la podréis destruir (vencer); no seáis tal vez hallados luchando (peleando) contra Dios.

Mas si es de Dios, no la podréis destruir. Gamaliel dice una verdad importante: si esta obra es de Dios, no podrán destruirla. Aunque él no confiesa plenamente a Cristo, su declaración termina señalando la soberanía de Dios.


No seáis tal vez hallados luchando contra Dios. Esta frase es solemne. Los líderes religiosos pensaban defender a Dios, pero estaban en peligro de luchar contra Dios al oponerse a Cristo y a Sus testigos.


40 Y convinieron con él (Y aceptaron su consejo); y llamando a los apóstoles, después de azotarlos, les intimaron que no (prohibieron que) hablasen en el nombre de Jesús, y los pusieron en libertad. 

Y convinieron con él; y llamando a los apóstoles, después de azotarlos. Aunque no los matan, sí los castigan severamente. La libertad vino con heridas. La oposición no desapareció. La protección de Dios no siempre significa ausencia de dolor. A veces Dios preserva la vida, pero permite sufrimiento para formar, testificar y glorificar a Cristo.


Les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús, y los pusieron en libertad. Nuevamente el conflicto gira alrededor del nombre de Jesús. No les prohíben hablar de religión en general. Les prohíben hablar en el nombre de Jesús y los sueltan.


41 Y ellos (Los apóstoles) salieron de la presencia del concilio (de las autoridades), gozosos (contentos) de haber sido tenidos por dignos (que les concedieron el honor) de padecer afrenta (injurias, deshonra) por causa del Nombre (de Jesús). 

Esta es una de las respuestas más impresionantes de la primera iglesia. No salen quejándose, amargados o derrotados. Salen gozosos, porque entienden que sufrir por Cristo es un privilegio.

Jesús ya lo había enseñado en Mateo 5:11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan..., y lo que dijera después Santiago 1:2-4 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Por eso Pablo invita al gozo en todo tiempo, aun en el tiempo de la afrenta en Filipenses 4:4 Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!


Los apóstoles sufren por el nombre que las autoridades querían callar, el nombre de Jesús. Pero ese nombre es su gozo, su mensaje y su honor.


Aplicación práctica. El sufrimiento por Cristo no es vergüenza, sino honor. Para el mundo, ser golpeado por predicar a Jesús era humillación. Para los apóstoles, era una señal de que pertenecían a Cristo. El nombre de Jesús vale más que la aprobación de los hombres. Si sufrimos por fidelidad a Cristo, no estamos perdiendo. Estamos participando, en pequeña medida, de los padecimientos de nuestro Señor.


42 Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo (A Jesús como el Cristo).

El pasaje termina con victoria espiritual. Fueron arrestados, encarcelados, liberados, interrogados, azotados y amenazados, pero no dejaron de enseñar y predicar a Jesucristo, no solo en el Templo donde habían sido arrestados ya varias veces, sino también en la casas, ellos siguieron enseñando y predicando. No porque fueran rebeldes, sino porque Cristo es digno.

Enseñanzas doctrinales principales:


1. La persecución puede surgir de la religión sin Cristo. Los saduceos no perseguían a los apóstoles por ser ateos, sino por estar llenos de celo religioso sin someterse a Cristo.

2. Dios gobierna sobre cárceles, autoridades y amenazas. Las puertas cerradas no impiden el propósito de Dios.

3. El evangelio es mensaje de vida. El ángel llama al evangelio “todas las palabras de esta vida”.

4. La obediencia a Dios está por encima de la obediencia a los hombres. Cuando la autoridad humana contradice la Palabra de Dios, el creyente debe obedecer a Dios.

5. Cristo fue humillado por hombres, pero exaltado por Dios. Los hombres lo mataron colgándolo en un madero, pero Dios lo exaltó como Príncipe y Salvador.

6. El arrepentimiento y el perdón son dones de la gracia de Cristo. Jesús da arrepentimiento y perdón de pecados.

7. El Espíritu Santo confirma el testimonio apostólico. Los apóstoles son testigos, y el Espíritu Santo también da testimonio.

8. La obra de Dios no puede ser destruida por los hombres. Si es de Dios, nadie podrá destruirla.

9. Sufrir por Cristo es un honor. Los apóstoles salieron gozosos de padecer afrenta por causa del Nombre.

10. La iglesia fiel no deja de enseñar y predicar a Jesucristo. El pasaje termina con perseverancia diaria en el templo y por las casas.


Conclusión: Ninguna oposición puede detener el evangelio. Dios liberó a los apóstoles y ellos obedecieron antes a Dios que a los hombres. Aunque fueron amenazados y azotados, salieron gozosos por sufrir por Cristo y no cesaron de enseñar y predicar a Jesucristo diariamente.



Preguntas de observación e interpretación por versículo, diseñadas para asegurar que el expositor y los participantes comprendan correctamente y en detalle la enseñanza.




Hechos 5:17-42

Preguntas de observación

¿Quiénes se levantaron contra los apóstoles?

R. El sumo sacerdote y los saduceos.

¿De qué se llenaron los líderes religiosos?

R. De celos.

¿Qué hicieron con los apóstoles?

R. Los pusieron en la cárcel pública.

¿Quién abrió las puertas de la cárcel durante la noche?

R. Un ángel del Señor.

¿Qué les mandó hacer el ángel?

R. Ir al templo y anunciar al pueblo todas las palabras de esta vida.

¿Dónde encontraron a los apóstoles después de ser liberados?

R. En el templo, enseñando al pueblo.

¿Por qué los trajeron sin violencia?

R. Porque temían ser apedreados por el pueblo.

¿Qué acusación hizo el sumo sacerdote?

R. Que habían llenado Jerusalén de su doctrina y querían echar sobre ellos la sangre de Jesús.

¿Qué respondieron Pedro y los apóstoles?

R. “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.”

¿Qué hizo Dios con Jesús?

R. Lo levantó y lo exaltó como Príncipe y Salvador.

¿Qué quería hacer el concilio con los apóstoles?

R. Matarlos.

¿Quién intervino en el concilio?

R. Gamaliel.

¿Qué les hicieron antes de soltarlos?

R. Los azotaron y les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús.

¿Cómo salieron los apóstoles del concilio?

R. Gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre.

¿Qué siguieron haciendo todos los días?

R. Enseñando y predicando a Jesucristo.


Preguntas de interpretación

¿Por qué los saduceos estaban tan molestos con los apóstoles?

R. Porque predicaban a Jesús resucitado, y los saduceos negaban la resurrección; además, estaban llenos de celos por el avance del evangelio.

¿Por qué Dios liberó a los apóstoles de la cárcel?

R. Para que siguieran proclamando públicamente las palabras de vida.

¿Qué significa “todas las palabras de esta vida”?

R. El mensaje del evangelio que anuncia vida verdadera y eterna en Jesucristo.

¿Qué principio enseña Hechos 5:29?

R. Que debemos obedecer a Dios antes que a los hombres cuando las órdenes humanas contradicen la voluntad revelada de Dios.

¿Qué significa que Cristo fue exaltado como Príncipe y Salvador?

R. Que Dios lo puso en autoridad suprema y que solo Él rescata y perdona a los pecadores.

¿Qué enseña Hechos 5:31 sobre el arrepentimiento?

R. Que el arrepentimiento es una gracia que Cristo concede, junto con el perdón de pecados.

¿Era Gamaliel un creyente cristiano en este pasaje?

R. El texto no dice que lo fuera. Más bien, muestra que dio un consejo prudente, y Dios usó esa intervención para preservar a los apóstoles.

¿Por qué los apóstoles salieron gozosos después de ser azotados?

R. Porque consideraron un honor sufrir por causa del nombre de Jesús.

¿Qué demuestra el versículo 42?

R. Que la persecución no detuvo la enseñanza ni la predicación de Jesucristo.

Hechos 5:17-42 ¿Luchando o Confiando en Dios?

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