viernes, 28 de agosto de 2026

Hechos 7:1-8 Jesús en la Promesa a Abraham

Jesús en la Promesa a Abraham

Hechos 7:1-8


Objetivo: Ver a Cristo como la Simiente prometida en quien se cumplen las promesas de Dios a Abraham.


Versículo para atesorar: “Y no le dio herencia en ella, ni aun para asentar un pie; pero le prometió que se la daría en posesión, y a su descendencia después de él, cuando él aún no tenía hijo.” Hechos 7:5


Introducción: Lucas relató una iglesia que crece, enfrenta necesidades internas y responde con orden espiritual. Los apóstoles priorizan la oración y la Palabra, mientras se eligen siervos llenos del Espíritu. La Palabra se multiplica, Esteban resplandece con gracia y sabiduría, y la oposición no puede vencer la verdad.


Desarrollo:

Vv. 1-3. Dios llama y promete

1 El sumo sacerdote dijo entonces: ¿Es esto así? (¿Son ciertas estas acusaciones?)

El sumo sacerdote representa la autoridad religiosa del concilio. La pregunta “¿Es esto así?” se refiere a las cuatro acusaciones presentadas por los testigos falsos: blasfemar contra Dios, contra Moisés (Hechos 6:11), contra la Ley de Moisés y contra el Templo (Hechos 6:14).


Esteban está siendo acusado de blasfemia, pero su respuesta mostrará que él no está contra Dios, Moisés, la ley ni el templo. Al contrario, entiende mejor que sus acusadores la historia redentora de Dios.


2 Y él dijo: Varones hermanos y padres, oíd (escúchenme): El Dios de la gloria (Nuestro glorioso Dios se le) apareció a nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase (se fuera a vivir) en Harán, 

Y él dijo. Esteban se dirige al concilio con respeto. Aunque lo han acusado falsamente, no los trata con desprecio. Les habla como parte del pueblo de Israel: “hermanos y padres”, padres en el sentido de autoridad.


Varones hermanos y padres, oíd. Esteban no comienza defendiendo su reputación personal. Llama al concilio a escuchar la obra de Dios en la historia. Su defensa será bíblica y teológica.


El Dios de la gloria. Lejos de blasfemar contra Dios, Esteban comienza su defensa exaltándolo como "el Dios de la gloria".


Apareció a nuestro padre Abraham. Esteban llama a Abraham “nuestro padre”, mostrando que él no está contra Israel. Él se identifica con la historia del pueblo de Dios. Pero al mismo tiempo, muestra que la historia de Israel comenzó por iniciativa de Dios, no por mérito humano.

Abraham no buscó primero a Dios. Dios apareció a Abraham. Dios tomó la iniciativa.


Estando en Mesopotamia, antes que morase en Harán. Esteban señala que Dios llamó a Abraham cuando todavía estaba en Mesopotamia, una tierra pagana. De esta manera demuestra que la presencia y la actividad de Dios nunca estuvieron limitadas a la tierra de Israel ni al Templo.


3 y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela (parientes), y ven a la tierra que yo te mostraré. 

Y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela. Esteban está citando Génesis 12:1-3 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.


El llamado de Dios implicó separación. Abraham debía dejar tierra, parentela y seguridad visible. La fe verdadera responde al llamado de Dios aun cuando no ve todo el camino, como vemos en Hebreos 11:8 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.


Y ven a la tierra que yo te mostraré. Dios llama y Dios muestra. Abraham no determina su propio destino espiritual. Dios dirige su camino.


Más adelante Dios le hizo la promesa a Abraham, probablemente en la tierra de Canaán, después de que Abraham ya había salido de Harán, de Génesis 15:1-6 Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande. Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará este, sino un hijo tuyo será el que te heredará. Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.


La promesa a Abraham encuentra su cumplimiento final en Cristo. Pablo enseña que la simiente prometida apunta finalmente a Cristo en Gálatas 3:16 Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Cristo es el cumplimiento mayor de la promesa dada a Abraham. En Él, todas las familias de la tierra son bendecidas.


En Génesis 12, Dios le prometió a Abraham que tendría una descendencia incontable como las estrellas del cielo, en Génesis 15, Dios hizo un pacto unilateral de sangre donde Abraham era el beneficiario de ese pacto, y en Génesis 22:15-18, Dios ratifica ese pacto jurando por sí mismo donde termina diciendo Génesis 22:18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz. Pablo toma de referencia para mostrar que la promesa fue hecha en forma singular, no refiriéndose a todos los descendientes de Abraham, sino a un solo de su descendencia, la cual Pablo clarifica que es Cristo.


 Y es que es solo en Cristo que son benditas (bendecidas) todas las naciones de la tierra, ya que con su muerte y resurrección a todos los gentiles le da acceso al perdón de pecados y a la gracia de Dios.


Vv. 4-7. Dios guarda la promesa en medio de las pruebas

4 Entonces salió (Abraham) de la tierra de los caldeos y habitó en Harán; y de allí, muerto su padre, Dios le trasladó a esta tierra, en la cual vosotros habitáis ahora. 

Abraham respondió al llamado. Su obediencia fue fruto de la fe. No fue una obediencia perfecta en cada detalle, pero sí una respuesta real al mandato de Dios. Dios no solo llamó a Abraham, también lo llevó. Esto muestra la fidelidad de Dios para completar lo que inicia.


5 Y (Sin embargo) no le dio herencia en ella, ni aun para asentar (poner) un pie; pero le prometió que se la daría en posesión, y a su descendencia después de él, cuando él aún no tenía hijo. 

Y no le dio herencia en ella. Abraham fue llamado a la tierra, pero no recibió posesión plena de ella durante su vida. Dios lo llamó, pero no le dio inmediatamente lo prometido.


Ni aun para asentar un pie. Esta frase enfatiza que Abraham no tuvo posesión territorial estable. Era peregrino en la tierra prometida, como dice Hebreos 11:9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena...


Pero le prometió que se la daría en posesión, y a su descendencia después de él. La palabra clave es “pero”. Abraham no tenía posesión visible, pero tenía promesa divina. Para la fe, la promesa de Dios es más segura que la posesión presente.


Cuando él aún no tenía hijo. La promesa incluía tierra y descendencia, pero Abraham todavía no tenía hijo. Esto hace más impresionante la fe de Abraham. Dios prometió descendencia cuando humanamente no había posibilidad visible.


La relación de Abraham con Dios descansaba en la fe en Su promesa y no en la posesión de una tierra o de un templo. Esto mismo explica Pablo en Gálatas 3:17-18 La ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa. Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa. Es decir, la promesa de Dios a Abraham no dependía de la ley, porque la ley vino mucho después; tampoco dependía del templo, porque el templo aún no existía. Abraham fue sostenido por la promesa de Dios, y esa promesa apuntaba finalmente a Cristo, la Simiente prometida.


6 Y (también) le dijo Dios así: Que su descendencia sería extranjera en tierra ajena, y que los reducirían a servidumbre (serían esclavos) y los maltratarían, por cuatrocientos años. 

Y le dijo Dios así: Que su descendencia sería extranjera en tierra ajena. Dios anunció que la descendencia de Abraham sería extranjera. Esto se cumpliría cuando Israel estuviera en Egipto. Antes de poseer la tierra, el pueblo de Dios pasaría por aflicción.


Y que los reducirían a servidumbre y los maltratarían. Dios no prometió a Abraham un camino sin sufrimiento. La promesa incluía descendencia, pero también aflicción temporal.


Por cuatrocientos años. Este número resume el período de aflicción anunciado a Abraham, como dice Génesis 15:13-14 Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. 14 Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza. La historia de Israel en Egipto no fue accidente. Dios ya la había anunciado.


7 Mas yo juzgaré (castigaré), dijo Dios, a la nación de la cual serán siervos (esclavos); y después de esto saldrán y me servirán (adorarán) en este lugar. 

Mas yo juzgaré, dijo Dios a la nación de la cual serán siervos. Dios no solo anunció la aflicción, también prometió juicio contra la nación opresora. Esto apunta al juicio de Dios sobre Egipto en el Éxodo.


Y después de esto saldrán y me servirán en este lugar. La liberación de Egipto no era solo para que Israel fuera libre políticamente. Era para que sirviera y adorara a Dios, como dice Éxodo 3:12 Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte.


V. 8. El pacto de la circuncisión y la línea mesiánica

8 Y le dio (Dios) el pacto de la circuncisión; y así Abraham engendró a Isaac, y le circuncidó al octavo día; e Isaac a Jacob, y Jacob a los doce patriarcas.

Y le dio el pacto de la circuncisión. Dios estableció la circuncisión como señal externa del pacto con Abraham y su descendencia en Génesis 17:9-14 Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi pacto, tú y tu descendencia después de ti por sus generaciones. Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros. Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros. Y de edad de ocho días será circuncidado todo varón entre vosotros por vuestras generaciones; el nacido en casa, y el comprado por dinero a cualquier extranjero, que no fuere de tu linaje. Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero; y estará mi pacto en vuestra carne por pacto perpetuo. Y el varón incircunciso, el que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será cortada de su pueblo; ha violado mi pacto, el Señor ordenó que todo varón fuera circuncidado como señal del pacto, y que esta señal se aplicara al octavo día. Sin embargo, la circuncisión no fue la base de la justificación de Abraham, porque él ya había sido justificado por la fe antes de recibirla. Por eso Pablo explica en Romanos 4:11 Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso... La señal externa apuntaba a una realidad espiritual más profunda: la necesidad de un corazón apartado para Dios.


Y así Abraham engendró a Isaac, y le circuncidó al octavo día; e Isaac a Jacob, y Jacob a los doce patriarcas. Dios cumplió Su promesa de descendencia. Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a los doce patriarcas. Esta línea preparó el camino para Israel y finalmente para Cristo según la carne. La circuncisión señalaba pertenencia al pacto, pero su cumplimiento espiritual se encuentra en Cristo. Por eso dice Colosenses 2:11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano... En Cristo recibimos la verdadera obra interna que la señal externa anticipaba: un corazón transformado por la gracia de Dios.

Enseñanzas doctrinales principales:


1. Dios no está limitado al templo: El Dios de la gloria apareció a Abraham en Mesopotamia, antes del templo y fuera de la tierra prometida. Su presencia no depende de un edificio.

2. La salvación comienza con la iniciativa de Dios: Abraham no buscó primero a Dios. Dios apareció, habló y llamó soberanamente a Abraham por gracia.

3. La fe verdadera obedece al llamado de Dios: Abraham salió de su tierra porque Dios lo llamó. La obediencia no produce la gracia, pero sí evidencia una fe viva.

4. La fe descansa en la promesa, no en lo visible: Abraham no tenía tierra ni hijo, pero tenía la promesa de Dios. La fe mira la fidelidad de Dios por encima de las circunstancias.

5. Dios gobierna la historia de Su pueblo: La aflicción en Egipto fue anunciada antes de suceder. El sufrimiento del pueblo de Dios nunca está fuera del control soberano del Señor.

6. Dios libera para adoración y servicio: Israel saldría de servidumbre para servir a Dios. La redención bíblica no termina en independencia, sino en adoración obediente.

7. Las señales del pacto no salvan por sí mismas: La circuncisión fue señal del pacto, pero Abraham fue justificado por la fe. Lo externo debe apuntar a una realidad interna.

8. Cristo es el cumplimiento de la promesa a Abraham: La línea de Abraham, Isaac, Jacob y los patriarcas apunta finalmente a Cristo, la Simiente prometida en quien son benditas las naciones.


Conclusión: 

Esteban responde al concilio recordando que el Dios de la gloria llamó soberanamente a Abraham fuera de la tierra prometida. Dios le dio promesas antes de tener hijo o herencia, anunció aflicción y liberación, y estableció el pacto que apuntaba finalmente a Cristo, el verdadero Redentor prometido.


Preguntas de observación e interpretación por versículo, diseñadas para asegurar que el expositor y los participantes comprendan correctamente y en detalle la enseñanza.



Hechos 7:1-8

Preguntas de observación

¿Qué pregunta hizo el sumo sacerdote a Esteban?

R. “¿Es esto así?”

¿Cómo se dirigió Esteban al concilio?

R. “Varones hermanos y padres, oíd.”

¿Cómo llama Esteban a Dios al comenzar su defensa?

R. “El Dios de la gloria.”

¿A quién apareció Dios?

R. A Abraham.

¿Dónde estaba Abraham cuando Dios se le apareció?

R. En Mesopotamia, antes que morase en Harán.

¿Qué le mandó Dios a Abraham?

R. Salir de su tierra y de su parentela e ir a la tierra que Dios le mostraría.

¿De dónde salió Abraham?

R. De la tierra de los caldeos.

¿Dónde habitó primero?

R. En Harán.

¿Qué hizo Dios después de la muerte del padre de Abraham?

R. Lo trasladó a la tierra en la cual ellos habitaban.

¿Le dio Dios herencia inmediata a Abraham en la tierra?

R. No, ni aun para asentar un pie.

¿Qué le prometió Dios a Abraham?

R. Que le daría la tierra en posesión a él y a su descendencia después de él.

¿Tenía Abraham hijo cuando recibió la promesa?

R. No, aún no tenía hijo.

¿Qué dijo Dios sobre la descendencia de Abraham?

R. Que sería extranjera en tierra ajena, reducida a servidumbre y maltratada por cuatrocientos años.

¿Qué haría Dios con la nación que los esclavizaría?

R. La juzgaría.

¿Qué haría la descendencia después de salir?

R. Serviría a Dios en ese lugar.

¿Qué pacto le dio Dios a Abraham?

R. El pacto de la circuncisión.

¿A quién engendró Abraham?

R. A Isaac.

¿A quién engendró Isaac?

R. A Jacob.

¿A quiénes engendró Jacob?

R. A los doce patriarcas.


Preguntas de interpretación

¿Por qué es importante que Dios apareciera a Abraham en Mesopotamia?

R. Porque muestra que la gloria y la presencia de Dios no estaban limitadas al templo ni a la tierra de Israel.

¿Qué enseña el llamado de Abraham sobre la iniciativa de Dios?

R. Que Dios toma la iniciativa en Su gracia, llamando soberanamente a Su pueblo.

¿Qué enseña Abraham al salir de su tierra?

R. Que la fe verdadera responde al llamado de Dios con obediencia.

¿Por qué es importante que Abraham no recibiera herencia inmediata?

R. Porque muestra que la fe descansa en la promesa de Dios, no en lo que ve.

¿Qué enseña la aflicción anunciada a la descendencia de Abraham?

R. Que Dios gobierna la historia de Su pueblo aun en medio del sufrimiento.

¿Qué significa que Dios juzgaría a la nación opresora?

R. Que Dios es justo y no ignora la maldad contra Su pueblo.

¿Para qué sería liberada la descendencia de Abraham?

R. Para servir y adorar a Dios.

¿Qué nos enseña el pacto de la circuncisión?

R. Que Dios estableció una señal externa del pacto, pero la salvación siempre depende de la fe y la gracia de Dios.

¿Cómo apunta este pasaje a Cristo?

R. La descendencia de Abraham culmina en Cristo, la Simiente prometida en quien se cumplen las promesas de Dios.


viernes, 21 de agosto de 2026

Hechos 6:1-15 Una Iglesia Ordenada

Una Iglesia Ordenada

Hechos 6:1-15


Objetivo: Comprender que una iglesia ordenada prioriza la Palabra de Dios, delega el servicio con sabiduría y, como fruto, se multiplica y resplandece.


Versículo para atesorar: “Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.” Hechos 6:7


Introducción: Lucas relató como Dios purificó a la iglesia juzgando la hipocresía de Ananías y Safira, confirmó el testimonio apostólico con señales y sanidades, y sostuvo a los apóstoles ante la persecución. Aunque fueron encarcelados, amenazados y azotados, obedecieron a Dios y siguieron predicando a Jesucristo con gozo.


Desarrollo:

Vv. 1-6. Una Iglesia que prioriza y delega

1 En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración (quejas, descontento) de los griegos (hablaban griego, judíos helenistas) contra los hebreos (hablaban hebreo, judíos hebreos), de que las viudas de aquellos eran desatendidas (discriminadas) en la distribución diaria (de alimentos). 

En aquellos días, como creciera el número de los discípulos. Lucas ya no habla solamente de “creyentes” o “los que creían”, sino de “discípulos”, que es lo que Cristo les mando a hacer en Mateo 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones... Esto muestra que la iglesia no estaba creciendo solo en asistentes, sino en personas que seguían a Cristo y estaban siendo instruidas en la doctrina apostólica.


Hubo murmuración. La palabra “murmuración” viene del griego <gongysmós> Strong G1112, que significa murmuración, queja, descontento expresado en voz baja, protesta.


La murmuración aparece cuando una queja real o percibida no se procesa de manera bíblica. En este caso, sí había una necesidad real: algunas viudas estaban siendo desatendidas. Pero el peligro era que esa necesidad se convirtiera en división, resentimiento y desconfianza.


De los griegos contra los hebreos. Aquí no se trata de gentiles contra judíos, sino de dos grupos dentro del judaísmo que ahora estaban dentro de la iglesia: judíos de habla griega y judíos hebreos o arameos. Los helenistas probablemente venían de la diáspora y podían sentirse marginados frente a los hebreos locales.


De que las viudas de aquellos eran desatendidas en la distribución diaria. Las viudas eran un grupo vulnerable. En la Escritura, Dios muestra especial cuidado por ellas, como en Salmo 68:5 Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios en su santa morada, o en Santiago 1:27 La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones...


La iglesia debía reflejar el corazón de Dios cuidando a quienes tenían necesidad. El problema era serio porque tocaba la justicia, la misericordia y la unidad de la iglesia.


Aplicación práctica. Aun dentro de la iglesia puede haber diferencias culturales, lingüísticas o sociales que deben tratarse con amor y justicia. La unidad cristiana no significa que todos tienen el mismo trasfondo, idioma o costumbre. Significa que todos han sido unidos en Cristo y deben cuidarse como un solo cuerpo, como dice Gálatas 3:28, RV60 porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.


2 Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos (creyentes), y dijeron: No es justo (no está bien) que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas (en la administración del alimento). 

Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos. Los apóstoles no ignoraron el problema. Tampoco actuaron en secreto. Convocaron a la multitud de los discípulos para buscar una solución ordenada.


Y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios. Los apóstoles no dicen que servir mesas sea indigno. Dicen que no sería correcto que ellos abandonaran la Palabra de Dios para hacerlo. La necesidad era real, pero la solución no debía destruir la prioridad apostólica.


Si la predicación, la enseñanza bíblica y la oración son descuidadas, la iglesia puede tener mucha actividad, pero perder su alimento espiritual. Debemos recordar las palabras de Jesús en Mateo 4:4 No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.


Para servir a las mesas. Servir a las mesas probablemente se refiere a la administración de la ayuda diaria para las viudas, ya fuera alimentos, recursos o distribución material. Esto era importante, pero requería otros siervos calificados para que los apóstoles no descuidaran su llamado.


3 Buscad, pues, hermanos (y hermanas), de entre vosotros a siete varones de buen testimonio (de confianza, respetados), llenos del Espíritu Santo y de sabiduría (entendidos), a quienes encarguemos de este trabajo (responsabilidad). 

Buscad, pues, hermanos. La palabra “hermanos” viene del griego <adelphós> Strong G80, que significa hermano, miembro de la familia espiritual, por lo que aquí, los apóstoles le piden ayuda a hermanos y hermanas en la búsqueda.


La iglesia no era una organización fría. Era una familia espiritual donde los problemas debían resolverse como hermanos.


De entre vosotros a siete varones. El texto no llama explícitamente “diáconos” a estos siete, pero muchos han visto aquí un antecedente del oficio diaconal, porque están encargados de un servicio práctico bajo dirección apostólica. Sin embargo, debemos ser cuidadosos: Lucas los presenta como siete varones encargados de atender esta necesidad específica. El servicio práctico requiere personas espiritualmente calificadas.


De buen testimonio. Estos hombres debían tener una vida conocida por su fidelidad. No bastaba que fueran populares o capaces. Debían ser confiables. Una persona puede saber administrar, hablar bien o ser eficiente, pero si no tiene buen testimonio, puede causar daño en el servicio de la iglesia.


Llenos del Espíritu Santo. El requisito no era solo habilidad logística. Para administrar la distribución diaria se necesitaban hombres llenos del Espíritu Santo. Esto muestra que en la iglesia no hay servicio “meramente práctico” separado de la espiritualidad. Hasta el servicio más práctico debe hacerse en dependencia del Espíritu Santo. Cuidar mesas, repartir alimentos, organizar recursos o atender necesidades requiere humildad, paciencia, justicia y amor. Todo eso es fruto del Espíritu.


Y de sabiduría. La palabra “sabidurís” viene del griego <sophía> Strong G4678, que significa sabiduría, habilidad para aplicar correctamente el conocimiento. El problema requería sabiduría. Había diferencias culturales, necesidades reales, distribución de recursos y posible división. Sin sabiduría, el servicio podía empeorar el conflicto.


A quienes encarguemos de este trabajo. La necesidad no fue minimizada. Fue organizada. Los apóstoles encargan esta tarea a hombres calificados para que la iglesia cuide a las viudas de manera justa.


4 Y nosotros persistiremos (seguiremos) en la oración y en el ministerio de la palabra (mensaje de Dios). 

Los apóstoles debían persistir en dos prioridades: oración y ministerio de la Palabra. No solo Palabra sin oración, ni oración sin Palabra. Ambas son esenciales.


La predicación sin oración puede volverse fría y autosuficiente. La oración sin Palabra puede volverse sentimental y sin dirección bíblica. La iglesia necesita ambas.


5 Agradó la propuesta (le gusto la idea) a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito (convertido al judaísmo) de Antioquía; 

Agradó la propuesta a toda la multitud. La solución fue recibida por la iglesia. Esto muestra unidad y disposición a seguir la dirección apostólica. Una iglesia madura no solo señala problemas, también recibe soluciones bíblicas.


Y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo. Esteban es descrito de manera especial. Más adelante, en Hechos 6 y 7, veremos que no solo servía mesas, sino que también era un hombre poderoso en la Palabra, lleno de gracia y poder, y fiel hasta la muerte.


A Felipe. Felipe aparecerá después en Hechos 8 predicando en Samaria y evangelizando al etíope. Esto muestra que los siervos escogidos no eran hombres menores espiritualmente.


A Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas. Son nombres son griegos, lo cual probablemente muestra sensibilidad pastoral: como la queja venía de los helenistas, se escogieron hombres que podían representar bien esa necesidad y generar confianza.


Y a Nicolás prosélito de Antioquía. Prosélito significa que no era judío de nacimiento, sino alguien que se había unido al judaísmo, y ahora estaba dentro de la comunidad cristiana.


6 a los cuales presentaron (llevaron) ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.

A los cuales presentaron ante los apóstoles. La congregación escogió y presentó; los apóstoles reconocieron y encargaron. Esto muestra orden en el liderazgo de la iglesia.


Quienes, orando, les impusieron las manos. La imposición de manos era un acto público de reconocimiento, comisión y bendición. Los apóstoles oraron porque el servicio dependía de Dios.


Aplicación práctica. Todo servicio en la iglesia debe comenzar y sostenerse en oración. No basta organizar bien. Necesitamos la gracia de Dios para servir con fidelidad.


V. 7. Una Iglesia que se multiplica

7 Y crecía (se extendía) la palabra (el mensaje) del Señor, y el número de los discípulos (creyentes) se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes (judíos) obedecían a la fe.

Y crecía la palabra del Señor. Lucas no dice que crecía la institución, el programa o la organización. Dice que crecía la Palabra del Señor. Es decir, el evangelio avanzaba, era predicado, recibido y obedecido.


Y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente. El crecimiento no se detuvo por el problema interno. Al contrario, cuando la iglesia atendió la necesidad con sabiduría y preservó la prioridad de la Palabra, el número de discípulos se multiplicó.


En Jerusalén. Jerusalén era el lugar donde Jesús había sido crucificado y donde los líderes religiosos estaban intentando detener la predicación. Sin embargo, ahí mismo la Palabra crecía.


También muchos de los sacerdotes obedecían a la fe. Este detalle es impresionante. Muchos sacerdotes, quienes estaban vinculados al sistema del templo, obedecían a la fe, es decir, se sometían al evangelio de Cristo, reconociendo la verdad que antes estaba anunciada en las Escrituras. Esto significa que el evangelio estaba penetrando incluso entre quienes servían en el antiguo sistema religioso.


Aplicación práctica. Los problemas bien tratados pueden fortalecer a la iglesia. Una crisis puede dividir o madurar. Aquí, la iglesia respondió bíblicamente, y el resultado fue más crecimiento.


Vv. 8-15. Una Iglesia que resplandece

8 Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios (milagros) y señales entre el pueblo. 

Esteban estaba lleno de gracia. Esto significa que su vida estaba marcada por el favor de Dios y por un carácter transformado. Pero también del poder de Dios que estaba obrando por medio de él con señales y prodigios que eran actos que confirmaban el testimonio del evangelio y dirigían la atención al Cristo resucitado.


Aunque Esteban no era uno de los doce apóstoles, Dios obró por medio de él de manera poderosa. Esto muestra que el Espíritu Santo estaba obrando en la iglesia más allá del círculo apostólico, aunque el fundamento doctrinal seguía siendo apostólico.


9 Entonces se levantaron unos de la sinagoga llamada de los libertos (Esclavos liberados), y de los de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de Asia, disputando (discutiendo) con Esteban. 

La oposición ahora surge de una sinagoga. Es decir, viene de un contexto religioso. No eran paganos atacando a Esteban, sino personas religiosas que rechazaban el testimonio de Cristo. Probablemente se trataba de judíos que habían sido esclavos o descendientes de esclavos liberados, posiblemente de comunidades judías fuera de Palestina. Esta sinagoga reunía a judíos de distintos lugares del mundo grecorromano.


Lucas menciona cuatro regiones, lo que muestra diversidad geográfica y cultural en aquella sinagoga y que la controversia no era pequeña. Judíos de diferentes regiones estaban discutiendo con Esteban. Querían refutarlo. Probablemente discutían sobre Jesús, el templo, la ley, Moisés y el cumplimiento de las promesas del Antiguo Testamento en Cristo.


Aplicación práctica. El creyente debe estar preparado para dar razón de su fe. Esteban no respondió con emociones vacías. Habló con sabiduría y con el Espíritu. A eso nos exhorta Pedro en 1 Pedro 3:15 ...estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón...


10 Pero no podían resistir (hacerle frente) a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba. 


11 Entonces sobornaron a unos para que dijesen (mentiras) que le habían oído hablar palabras blasfemas (ofensivas) contra Moisés y contra Dios. 

Esteban no hablaba con sabiduría humana solamente, hablaba en dependencia del Espíritu Santo. La sabiduría que tenía venía de Dios haría que sus opositores se enojaran, pero no podían refutar la verdad.


Como no pudieron vencer la verdad con argumentos, recurrieron al engaño. Esta es una marca del corazón endurecido: cuando no puede resistir la verdad, intenta desacreditar al mensajero.


La acusación era gravísima. Decían que Esteban hablaba contra Moisés y contra Dios. Pero en realidad, Esteban no estaba contra Moisés. Él predicaba a Cristo como el cumplimiento de lo que Moisés y los profetas anunciaron, como Jesús mismo dijo en Juan 5:46 Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.


12 Y soliviantaron (alborotaron) al pueblo, a los ancianos y a los escribas (maestros de la ley); y arremetiendo (atacando), le arrebataron (lo arrestaron), y le trajeron al concilio (junta suprema, Sanedrin). 

Ellos manipularon a la multitud y a los líderes. La mentira se convirtió en herramienta para producir indignación pública.


Esteban es llevado ante el mismo tipo de tribunal que había juzgado a los apóstoles y que antes había participado en el juicio contra Jesús.


13 Y pusieron testigos falsos (mentirosos) que decían: Este hombre no cesa de hablar palabras blasfemas (ofensivas) contra este lugar santo y contra la ley; 

La oposición contra Esteban reproduce la misma maldad que se levantó contra Cristo, y que se relata en Mateo 26:60-61 Mas al fin vinieron dos testigos falsos, que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo.


La acusación se centra en dos cosas muy sensibles para los judíos: el templo y la ley. Decían que Esteban atacaba la identidad religiosa de Israel. Pero el problema real era que Esteban predicaba a Jesús como el cumplimiento de ambas cosas. Cristo es mayor que el templo y cumple perfectamente la ley.


14 pues le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá este lugar (el templo), y cambiará las costumbres que nos dio Moisés. 

La acusación parece distorsionar palabras relacionadas con Jesús y el templo. Jesús había dicho en Juan 2:19 Destruid este templo, y en tres días lo levantaré, y Juan aclara en Juan 2:21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo.


También Jesús anunció el juicio sobre el templo de Jerusalén en Mateo 24:2 De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.


Esteban probablemente enseñaba que el templo no era el centro final de la presencia de Dios, porque Cristo había venido, muerto, resucitado y exaltado. Por lo que si los acusadores entendían que si Jesús es el cumplimiento de la ley, los sacrificios, el templo y el sistema ceremonial ya no podían seguir ocupando el mismo lugar. 


Aplicación práctica. La mentira religiosa muchas veces toma una parte de la verdad y la tuerce.


15 Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro (brillar) como el rostro de un ángel.

Esteban está rodeado de acusadores. Humanamente, la escena es intimidante. Está ante líderes religiosos, falsos testigos y un concilio hostil. Pero Dios no lo abandona.


Todos miraban a Esteban. Esperaban ver miedo, culpa o vergüenza. Pero vieron algo distinto. Vieron la gloria de Dios reflejada en su rostro.


La comparación con un ángel indica serenidad, dignidad y presencia divina. Esteban no aparece como un criminal derrotado, sino como un mensajero de Dios. Esto también recuerda a Moisés, cuyo rostro resplandeció después de estar en la presencia de Dios, como dice Éxodo 34:29 Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí... no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios.


Los acusadores decían que Esteban blasfemaba contra Moisés, pero Dios mismo muestra en el rostro de Esteban una señal que recuerda la gloria reflejada en Moisés.


Aplicación práctica. Dios vindica a sus siervos aun cuando los hombres los calumnian. Esteban fue acusado de hablar contra Dios y Moisés, pero su rostro reflejaba la aprobación divina.

Enseñanzas doctrinales principales:


1. El crecimiento trae nuevas necesidades: Cuando la iglesia crece, también surgen problemas que deben atenderse con sabiduría.

2. La iglesia debe cuidar a los vulnerables: Las viudas desatendidas muestran que Dios quiere una iglesia compasiva y justa.

3. La murmuración debe corregirse bíblicamente: Los problemas reales no deben convertirse en división, sino en oportunidad para edificar.

4. La oración y la Palabra son prioridad: La iglesia no debe descuidar la oración ni el ministerio de la Palabra.

5. El servicio práctico también es espiritual: Aun servir mesas requiere buen testimonio, llenura del Espíritu y sabiduría.

6. El carácter importa más que la capacidad: La iglesia debe escoger siervos por madurez espiritual, no solo por habilidad.

7. La Palabra produce verdadero crecimiento: Cuando la Palabra crece, los discípulos se multiplican.

8. El servicio práctico no excluye el testimonio poderoso: Esteban sirvió mesas, pero Dios también lo usó como testigo poderoso.

9. La sabiduría del Espíritu no puede ser vencida: Sus enemigos no podían resistir la sabiduría con que Esteban hablaba.

10. Dios sostiene al siervo fiel: Aunque Esteban fue acusado falsamente, Dios mostró Su presencia con él.


Conclusión: Cristo edifica y ordena Su iglesia aun en medio de necesidades internas y oposición externa. La iglesia cuidó a los vulnerables sin descuidar la oración y la Palabra. Dios levantó siervos fieles como Esteban, y Su Palabra siguió creciendo con poder y sabiduría espiritual.


Preguntas de observación e interpretación por versículo, diseñadas para asegurar que el expositor y los participantes comprendan correctamente y en detalle la enseñanza.



Hechos 6:1-7

Preguntas de observación

¿Qué estaba ocurriendo con el número de los discípulos?

R. Estaba creciendo.

¿Qué problema surgió entre los griegos y los hebreos?

R. Hubo murmuración porque las viudas de los griegos eran desatendidas en la distribución diaria.

¿A quiénes convocaron los doce?

R. A la multitud de los discípulos.

¿Qué dijeron los apóstoles que no era justo hacer?

R. Dejar la Palabra de Dios para servir a las mesas.

¿A cuántos varones debían buscar?

R. A siete varones.

¿Qué cualidades debían tener estos varones?

R. Buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría.

¿A qué se dedicarían los apóstoles?

R. A la oración y al ministerio de la Palabra.

¿Agradó la propuesta a la multitud?

R. Sí, agradó a toda la multitud.

¿Quién fue el primero mencionado entre los siete?

R. Esteban.

¿Cómo se describe a Esteban?

R. Como varón lleno de fe y del Espíritu Santo.

¿Qué hicieron los apóstoles al presentarles a los siete?

R. Oraron y les impusieron las manos.

¿Qué crecía después de resolver el problema?

R. La Palabra del Señor.

¿Qué ocurría con el número de los discípulos?

R. Se multiplicaba grandemente en Jerusalén.

¿Quiénes también obedecían a la fe?

R. Muchos de los sacerdotes.


Preguntas de interpretación

¿Qué nos muestra este pasaje sobre el crecimiento de la iglesia?

R. Que el crecimiento trae bendiciones, pero también nuevas necesidades que deben atenderse con sabiduría.

¿Por qué era peligroso que hubiera murmuración entre griegos y hebreos?

R. Porque podía dividir a la iglesia y dañar la unidad del cuerpo.

¿Significa que los apóstoles menospreciaban servir a las mesas?

R. No. Ellos reconocían la importancia del servicio, pero sabían que no debían abandonar la oración y la Palabra.

¿Por qué los siete debían estar llenos del Espíritu Santo?

R. Porque aun el servicio práctico en la iglesia requiere carácter espiritual, dependencia de Dios y sabiduría.

¿Qué nos enseña la imposición de manos?

R. Que los siete fueron públicamente reconocidos y comisionados para servir bajo oración y orden espiritual.

¿Qué significa que muchos sacerdotes obedecían a la fe? 

R. Que se sometían al evangelio de Cristo, reconociendo la verdad que antes estaba anunciada en el sistema del templo y los sacrificios.


Hechos 6:8-15

Preguntas de observación

¿Cómo describe Lucas a Esteban en Hechos 6:8?

R. Lleno de gracia y de poder.

¿Qué hacía Esteban entre el pueblo?

R. Grandes prodigios y señales.

¿Quiénes se levantaron contra Esteban?

R. Unos de la sinagoga llamada de los libertos, y de los de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia.

¿Qué hacían con Esteban?

R. Disputaban con él.

¿Qué no podían resistir?

R. La sabiduría y el Espíritu con que hablaba.

¿Qué hicieron entonces sus opositores?

R. Sobornaron a unos para acusarlo falsamente.

¿De qué lo acusaron primero?

R. De hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios.

¿A quiénes soliviantaron?

R. Al pueblo, a los ancianos y a los escribas.

¿A dónde llevaron a Esteban?

R. Al concilio.

¿Qué pusieron contra él?

R. Testigos falsos.

¿Contra qué decían que hablaba Esteban?

R. Contra este lugar santo y contra la ley.

¿Qué dijeron que Esteban enseñaba sobre Jesús de Nazaret?

R. Que Jesús destruiría este lugar y cambiaría las costumbres dadas por Moisés.

¿Qué vieron en el rostro de Esteban?

R. Su rostro como el rostro de un ángel.


Preguntas de interpretación

¿Qué nos enseña que Esteban estuviera lleno de gracia y poder?

R. Que su vida y ministerio dependían del favor de Dios y del poder del Espíritu Santo, no de su propia capacidad.

¿Por qué no podían resistir la sabiduría con que hablaba Esteban?

R. Porque su sabiduría venía del Espíritu Santo y estaba fundada en la verdad de Cristo.

¿Por qué sus enemigos recurrieron a testigos falsos?

R. Porque no pudieron refutar la verdad, así que intentaron destruir al mensajero con mentiras.

¿Esteban estaba realmente en contra de Moisés y de la ley?

R. No. Él presentaba a Cristo como el cumplimiento de Moisés, la ley y el templo.

¿Qué significa que su rostro fuera como el rostro de un ángel?

R. Que Dios mostraba serenidad, presencia y aprobación sobre Esteban en medio de la acusación.

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