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Versículo a memorizar: porque nada hay imposible para Dios. Lucas 1:37
Introducción:
Lucas detalló la anunciación que hizo el ángel Gabriel a Zacarías sobre el nacimiento de Juan el Bautista, nacimiento con intervención divina, ya que ambos padres eran de edad avanzada. Ahora relatará a detalle la anunciación del mismo ángel Gabriel a María sobre el nacimiento de Jesús, el Mesías que el pueblo de Israel estaba esperando,
Desarrollo:
Vs. 26-30. María
26 Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
El mismo ángel que había sido enviado al sacerdote Zacarías, al templo de Dios en Jerusalén para anunciarle el milagro que Dios haría de concederles a él y a su esposa Elisabet un hijo en su vejez, ahora es enviado 6 (seis) meses después a una región al norte de Israel llamada Galilea, esta región es mencionada en la Biblia también como Galilea de los gentiles, ya que era una región que colindaba con Siria, donde ya no habitaban judíos, sino gentiles, los judíos de Jerusalén acusaban a los judíos de Galilea de haberse “gentilizado”, al tener tanta cercanía con pueblos gentiles, y haberse mezclado con sus costumbres. Dentro de esa región, había un pequeño poblado llamado Nazaret, era tan pequeño que no se menciona en el Antiguo Testamento, y que algunos le tenían cierto desprecio (Jn 1:46), y allí es que llegó el mensajero de Dios.
27 a una virgen desposada (prometida en matrimonio) con un varón que se llamaba José, de la casa (descendiente) de David; y el nombre de la virgen era María.
El ángel fue enviado a dar el mensaje a una virgen llamada María, ese era un nombre común en la época ya que era el mismo nombre de Miriam, hermana de Moisés (Ex 15:20) cuyo significado no es posible saberlo con exactitud, pero algunos creen que pudiera significar “exaltada”, otros dicen que se relaciona con la palabra “altura”, y el diccionario Strong, lo relaciona con la palabra rebelde.
María era descendiente del Rey David, quien estaba prometida en matrimonio con José, quien también era descendiente de David (Lc 3:23,32), lo que era muy importante ya que Dios le había dicho a David que el Mesías sería de su descendencia (2 Sam. 7:16), además de que era virgen; es decir, no había tenido relaciones sexuales, lo que también era importante, para que se cumpliera la profecía de que el Mesías nacería de una virgen (Is 7:14).
Los matrimonios en el primer siglo en esa región consistían en 3 (tres) etapas, la primera era el acuerdo entre los padres de casar a sus hijos cuando ellos aun eran pequeños, incluso había acuerdos matrimoniales sobre los hijos aun antes de nacer, la segunda etapa era llamada desposorio, y de daba cuando los jóvenes llegaban a la edad de casarse, se oficializaba su compromiso, aunque todavía no se celebraba la fiesta de bodas, ni vivían juntos; el desposorio era una ceremonia formal frente a testigos; de hecho, a partir de ese momento se consideraban como esposos, si alguno moría, el cónyuge se volvía viudo o viuda a pesar de no haber consumado el matrimonio, y la tercera etapa sucedía alrededor de 1 (un) año después del desposorio, que era la boda en sí misma, el novio llegaba sin avisar y la novia ya tenía que estar preparada para su encuentro, hacer fiesta y comenzar una vida juntos.
Esas tres etapas del matrimonio, son ,muy ilustrativas de lo que Dios ha hecho con nosotros, Su Iglesia, que la eligió desde antes de la fundación del mundo (Ef 1:4) para presentarla a Cristo (Ef 5:25-27), y nos ha dado el Espíritu Santo como arras, como garantía (Ef 1:14) en lo que Cristo, el novio, regresa, y nos ha prometido que tendremos con encuentro con Cristo en las nubes, así estaremos siempre con Él (1 Ts 4:17)
28 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve (te saludo, alégrate), muy favorecida (llena eres de gracia)! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.
El ángel Gabriel entró a algún lugar donde ella estaba, no se nos dice donde, quizá la casa donde María vivía con sus padres y le dijo 3 (tres) cosas
Salve. Esta expresión significa “te saludo” o “alégrate”, por lo que el ángel comienza con un amable saludo.
Muy favorecida. Algunas traducciones lo ponen como “llena eres de gracia”, y ambas están correctas si tomamos la idea de que lo que Gabriel le está diciendo es que, en ese momento, Dios la ha llenado de gracia, diciéndole que estaba divinamente favorecida; y no en el sentido de que María tuviera gracia en si misma que pudiera ella otorgar a otros, como alguna virtud en ella misma, como la religión tradicional ha querido enseñar.
El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Le dice que el Señor es con ella; es decir que esta con ella, que está de su lado, y que debido a la función que tendrá de tener al Mesías en su vientre, era bendita entre las mujeres, no bendita “sobre” las mujeres, como algunos la han tratado de poner.
29 Mas ella, cuando le vio, se turbó (sorprendió) por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.
A pesar de las cordiales palabras del ángel, María estaba turbada, sorprendida, no solo por la presencia de un ser angelical del que no nos describe este pasaje su apariencia, pero sobre todo por las palabras que le había dicho.
30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado (se te ha concedido) gracia delante de Dios.
El ángel nota el temor de María, por lo que le pide que no tema, en el griego original esta como un verbo imperativo que podría traducirse como “deja de temer”, y le da la razón por lo que ella de be de estar tranquila, y le dice que ha hallado gracia delante de Dios, lo que nos confirma que no es que ella tuviera gracia, sino que Dios se la había dado.
Vs. 31-36 Jesús
31 Y ahora, concebirás en tu vientre (quedarás embarazada), y darás a luz (tendrás) un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.
Gabriel procede ahora a darle el mensaje con el que había sido enviado en 3 (tres) instrucciones muy precisas:
Concebirás en tu vientre. El ángel le dice que va a quedar embarazada.
Y darás a luz un hijo. Que el embarazo llegara a su término, resultando en dar a luz un hijo.
Y llamarás su nombre JESÚS. Que el nombre de ese hijo, no lo escogería ella, sino que Dios ya tenía un nombre que represente el ministerio de ese hijo, que le pondría el nombre de Jesús, ese nombre era también común en la región, cuyo significado es “Dios es salvación”, porque él salvará a su pueblo de sus pecados (Mt 1:21)
32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;
33 y reinará sobre la casa (pueblo, nación) de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin (nunca terminará).
En seguida el ángel describe como será y que realizará ese hijo que tendrá en 5 (frases)
Este será grande. De hecho, se convertiría en el ser humano más grande de la existencia de la humanidad, como había sido profetizado por Isaiás 9:6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Y será llamado Hijo del Altísimo. Sera conocido como Hijo del Altísimo, como Hijo de Dios (Lc 1:35), y es que teniendo todos los atributos de Dios, por ser Dios, las personas y aun los demonio (Lc 8:28) le llamaran Hijo del Altísimo.
Y el Señor Dios le dará el trono de David su padre. Dios mismo le había prometido a David que de su decendencia vendría el Mesías, que también seria Rey en 2 Samuel 7:16 Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.
Y reinará sobre la casa de Jacob para siempre. Ese reino no sería de este mundo (Jn 18:36), sino un reino espiritual, que se establecería en los corazones de los creyentes.
Y su reino no tendrá fin. Es decir, que ese reino nunca terminará, cuando finalmente reine en cielos nuevos y nueva tierra (2 Pe 3:13, Ap 21:1)
34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será (sucederá) esto? pues no conozco varón (soy virgen).
Con esta pregunta, María no muestra falta de fe, como le sucedió a Zacarías (Lc 1:18), solo esta confundida, y hace una pregunta honesta, ya que lo único que ella conoce, es que los embarazos se dan con el encuentro íntimo de un hombre con una mujer y ella le dice a ángel que ella es virgen.
35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser (niño) que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
Con esta respuesta del ángel, Gabriel le deja claro a María que la concepción vendría como resultado de una intervención Divina del espíritu Santo y no de una acción humana.
El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Esta forma de expresarlo, parece indicar una forma poética en similitud cuando la presencia de Dios <Shekinah>, la nube de gloria, cubría el arca del pacto en el tabernáculo (Ex 40:34) o en el templo.
Por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. La conclusión inmediata, es que si ese niño sería concebido con intervención divida por medio de Espíritu Santo, pues cuando naciera, sería llamado Hijo de Dios.
36 Y he aquí tu parienta (prima, tia) Elisabet, ella también ha concebido (esta embarazada) hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril (que no podía tener hijos);
Esta concepción sería única en su género, no hubo otra, ni la habrá, ya que era necesario para salvar a la humanidad que el Verbo de Dios tomara naturaleza humana, y eso sobrepasa cualquier comprensión humana, si aún hoy en día, hay muchas cosas que se desconocen sombre la concepción ordinara entre humanos, con mucha más razón esta concepción única y divina no sería fácil de comprender, y el ángel lo sabe, por lo que procederá a fortalecer la fe de María revelándole que una familiar, una parienta de ella, Elisabet, no de la misma manera, pero también por medio de intervención divina, ha concebido, ha quedado embarazada de un hijo en su vejez, y le precisa que en ese momento era el sexto mes para ella, ese embarazo ya sería muy notorio, lo que confirmaría Dios había obrado un milagro sobre su esterilidad.
Vs. 37-38 Conclusión
37 porque nada hay imposible para Dios.
Las últimas palabras del ángel Gabriel a María fueron estas, reconfirmando la soberanía de Dios, recordándole que Dios puede hacer lo que el quiera hacer sin ningún obstáculo, si había podido hacer que Zacarías y Elisabet concibieran en su vejez y siendo ella estéril, también podría hacer a María concebir sin la intervención de un varón.
38 Entonces María dijo: He aquí la sierva (esclava) del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra (a lo que has dicho). Y el ángel se fue de su presencia.
He aquí la sierva del Señor. María reconoce su posición, Dios es el Amo, el Señor de todas las cosas y de todos los seres creados, visibles o invisibles (Col 1:16), y ella es solo una sierva, usa la palabra griega Strong 1399 <doúle> que significa esclava, alguien que está a la orden de su superior, por eso le dice María al ángel “hágase conmigo conforme a tu palabra”, la respuesta de María refleja un sometimiento gustoso a lo que Dios ha designado para ella.
Y el ángel se fue de su presencia. Al escuchar la respuesta de María, el ángel Gabriel no tuvo más que decir y se fue, su mensaje había sido entregado y había sido bien recibido.
Conclusión: Ponernos a disposición de Dios con sometimiento gustoso como María, cuya palabra nunca falla.
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