domingo, 10 de mayo de 2026

Hechos 1:6-11 El Reino de Dios

 El Reino de Dios

Hechos 1:6-11


Objetivo: Entender bíblicamente el reino de Dios para vivir con la expectativa correcta; misión presente y esperanza futura.


Versículo para atesorar: “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” Hechos 1:8


Introducción: Lucas viene de mostrarnos que Jesús resucitado sigue obrando, enseñando y preparando a sus apóstoles. Les habló del reino de Dios, les mandó no salir de Jerusalén y les dijo que serían bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.


Desarrollo:

Vv. 6-7. Su expectativa

6 Entonces los que se habían reunido (los apóstoles) le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás (restablecer) el reino a Israel en este tiempo? 

Los discípulos hacen una pregunta que revela algo importante: aunque habían visto al Cristo resucitado y habían recibido enseñanza del reino, todavía tenían expectativas incompletas sobre el plan de Dios.


Entonces los que se habían reunido le preguntaron. Los discípulos eran los que estaban reunidos con Jesús después de su resurrección (Hech. 1.4). El contexto inmediato es importante. Jesús acaba de hablarles del Espíritu Santo, pero ellos preguntan por la restauración del reino a Israel.


Esto revela que todavía estaban intentando encajar la promesa del Espíritu dentro de sus expectativas nacionales y escatológicas.


Diciendo: Señor. La palabra “Señor”, del griego <kýrios>, Strong G2962, significa señor, dueño, amo, soberano, alguien con autoridad. Llamarlo “Señor” muestra reconocimiento de autoridad. 


¿Restaurarás el reino a Israel en este tiempo? La pregunta nace de promesas reales del Antiguo Testamento, como en Ezequiel 36:24-28 Y yo os tomaré de las naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país. Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados… Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros… Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres… O como en Ezequiel 37:21-22 Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo tomo a los hijos de Israel de entre las naciones… y los traeré a su tierra; y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, y un rey será a todos ellos por rey…


El problema no era creer en el reino. Jesús mismo les había hablado del reino de Dios en Hechos 1:3. El problema era reducir el reino a una restauración nacional inmediata y temporal.


La palabra “restaurar”, del griego <apokathístēmi>, Strong: G600, significa restaurar, devolver a un estado anterior, restablecer.


Los discípulos esperaban el restablecimiento del reino davídico sobre Israel. Querían saber si ahora, después de la resurrección, Jesús iba a quitar la opresión romana y manifestar el reino prometido.


¿Estaban equivocados los discípulos? No estaban equivocados en creer que Dios cumpliría sus promesas, ni en creer que el Mesías tiene relación con el reino, ni tampoco en creer que Israel tenía un lugar en el plan de Dios.


Pero sí estaban incompletos en su entendimiento. Su pregunta tenía al menos tres limitaciones:


1. Pensaban demasiado en lo nacional. Preguntan por “Israel”, pero Jesús está a punto de hablarles de una misión hasta lo último de la tierra.

2. Pensaban demasiado en lo político. Esperaban una restauración visible del reino. Pero antes de la consumación del reino, Cristo enviaría a su iglesia a predicar arrepentimiento y perdón de pecados.

3. Pensaban demasiado en lo inmediato. Querían saber si el cumplimiento sería ya.


La palabra “tiempo”, del griego <chrónos>, Strong G5550, que significa tiempo, duración, período medible.


Los discípulos preguntan por el reino a Israel, pero Jesús les había estado hablando del reino de Dios (Hech. 1:3), más amplio que una restauración política nacional. Este reino de Dios es más grande que una restauración política nacional. Incluye el gobierno soberano de Cristo, la salvación, la iglesia, la expansión del evangelio y su consumación futura. 


7 Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones (fechas y tiempos, día o momento), que el Padre puso (ha fijado) en su sola potestad (autoridad); 

La respuesta de Jesús es directa: hay cosas que Dios no ha puesto bajo nuestra administración. El tiempo exacto del cumplimiento pertenece a la autoridad soberana del Padre.


Y les dijo. Jesús responde a la pregunta de sus discípulos. No los humilla, pero tampoco alimenta su curiosidad. Les da la corrección que necesitan.


No os toca a vosotros saber.  Esta frase establece un límite, ya que hay conocimiento que Dios ha decidido no revelar, como dice Deuteronomio 29:29 Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley. Lo secreto pertenece a Dios; lo revelado es para que lo obedezcamos.


Los tiempos o las sazones. La palabra “tiempos” es la misma palabra <chrónos> del versículo 6, pero “sazones”, viene del griego <kairós>, Strong G2540, que significa tiempo señalado, momento oportuno, temporada determinada, ocasión decisiva. La idea es que Dios no solo gobierna la duración de la historia, sino también los momentos precisos en que sus propósitos se cumplen.


Jesús está diciendo que tanto los periodos generales como los momentos específicos están bajo el control soberano del Padre. Dios no reacciona a la historia. Dios gobierna la historia.


Que el Padre puso. La palabra “puso”, del griego <títhēmi>, Strong G5087, significa poner, establecer, designar, colocar, fijar. Esto significa que el calendario redentor no está abierto al azar. Dios lo ha establecido.


Nada en el plan de Dios ocurre tarde, temprano o accidentalmente, como Pablo se refiere a cuando Dios envió a Cristo en  Gálatas 4:4-5 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.


Cristo vino en el cumplimiento del tiempo. No antes. No después. En el momento exacto determinado por Dios.


En su sola potestad. La palabra “potestad” viene del griego <exousía>, Strong G1849, que significa autoridad, potestad, derecho legítimo, poder delegado o soberano. Jesús enseña que el Padre tiene autoridad exclusiva sobre los tiempos y sazones.


Esto no significa una división de poder dentro de la Trinidad (Triunidad), como si el Hijo no fuera Dios. Significa que, dentro del plan redentor, el Padre ha establecido los tiempos en su autoridad soberana, como Jesús lo declaró en Marcos 13:32 Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.


Este texto debe entenderse a la luz de la encarnación de Cristo. Como Dios, el Hijo es omnisciente. Como Mediador encarnado, Jesús habló desde su estado de humillación, sometido voluntariamente al Padre. 


V. 8. Su realidad

8 pero recibiréis poder, cuando haya venido (descienda) sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último (las partes más lejanas) de la tierra. 

Jesús cambia el enfoque de la curiosidad profética a la misión concreta. No les da un calendario. Les da una comisión. No les revela una fecha. Les promete poder. No los llama a especular. Los llama a testificar.


Pero recibiréis poder. La palabra “poder” viene del griego <dýnamis>, Strong G1411, que significa poder, capacidad, fuerza, habilidad, poder eficaz. Este poder no es poder político, militar, emocional o psicológico. Es poder espiritual dado por Dios para capacitar a los creyentes a proclamar a Cristo con valentía y fidelidad, y así cumplir la misión de Cristo.


Jesús se los prometió en Lucas 24:49 He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.


Cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo. Esto se cumple en Pentecostés (Hech. 2:1-4). El Espíritu Santo no es una fuerza impersonal. Es la tercera persona de la Trinidad (Triunidad). Él convence, regenera, santifica, capacita, guía y glorifica a Cristo, como dice Juan 16:13-14 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad…El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.


El Espíritu Santo viene “sobre” ellos. Esta expresión muestra una investidura de poder para la misión. En el Antiguo Testamento, el Espíritu venía sobre ciertos siervos para capacitarlos para tareas específicas. En Pentecostés, el Espíritu es derramado sobre la iglesia para inaugurar su testimonio mundial.


Tenemos algunos ejemplos de esto en el Antiguo Testamento, como en Números 11:25 Entonces Jehová descendió en la nube, y le habló; y tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta varones ancianos…


El Espíritu Santo glorifica a Cristo, produce santidad, ilumina la Palabra, da valentía para testificar y forma fruto espiritual, que es descrito en Gálatas 5:22-23 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza…


Y me seréis testigos. La Palabra “testigos”, viene del griego <mártys>, Strong G3144, que significa testigo, alguien que da testimonio de lo que ha visto, oído o conoce como verdadero.


De esta palabra viene el término “mártir”, porque muchos testigos de Cristo sellaron su testimonio con la muerte. Pero en su sentido básico, un testigo es alguien que declara la verdad sobre Cristo, como lo fue Pedro cuando dijo en Hechos 4:20 porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.


¿Qué debían testificar los apóstoles? Principalmente:


1. Que Cristo padeció.

2. Que Cristo murió por los pecados.

3. Que Cristo resucitó.

4. Que Cristo fue exaltado.

5. Que hay arrepentimiento y perdón en su nombre.

6. Que Cristo volverá.


Como lo dice 1 Corintios 15:3-4 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.


En Jerusalén. La misión comenzaría en Jerusalén, que era el lugar donde Jesús fue crucificado, y que en ese momento era un lugar de hostilidad y peligro para los apóstoles, pero donde Dios mostraría gracia aun a quienes habían rechazado al Mesías (Hech. 2:22-24). 


En toda Judea. Judea era la región alrededor de Jerusalén. El testimonio debía extenderse del centro inmediato hacia el territorio más amplio. Esto muestra expansión ordenada, como Dios hizo que sucediera por medio de la persecución en Hechos 8:1 …Y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.


En Samaria. Samaria era un lugar complicado para los judíos. Había una fuerte enemistad histórica, religiosa y étnica entre judíos y samaritanos (Jn. 4:9). Pero Jesús ya había mostrado misericordia hacia los samaritanos (Jn. 4:39-42).


En Hechos 8, el evangelio llega a Samaria por medio de Felipe (Hech. 8:5). Samaria representa la misión hacia los despreciados, los incómodos, los que “no son como nosotros”.


Y hasta lo último de la tierra. La misión no se limita a Jerusalén, Judea o Samaria. Llega hasta lo último de la tierra, como Jesús dijo en Mateo 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones… 


La misión mundial no fue una idea nueva inventada por la iglesia. Estaba en el plan de Dios desde el Antiguo Testamento, como dice Isaías 49:6 …también te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra. Dios prometió bendecir a todas las familias de la tierra por medio de Cristo, que es la simiente de Abraham en Génesis 12:3 …y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. El evangelio avanzó hacia los gentiles y hasta Roma (Hech.

28:30-31).


La progresión de Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra, enseña que el evangelio debe avanzar desde lo cercano hasta lo lejano, cruzando barreras culturales, sociales y geográficas.


Vv. 9-11. Su consumación

9 Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, (Jesús) fue alzado, y le recibió (envolvió) una nube que le ocultó de sus ojos (hasta que ya no pudieron verlo). 

Después de darles esta comisión, Lucas registra la ascensión visible de Cristo. Jesús no desaparece en silencio, es alzado al cielo delante de sus discípulos. La misión que acaba de entregar no nace de un líder muerto, sino del Rey resucitado y exaltado.


Y habiendo dicho estas cosas.  Cristo asciende después de enseñarles sobre:


1. La promesa del Padre.

2. El bautismo con el Espíritu Santo.

3. La soberanía del Padre sobre los tiempos.

4. El poder del Espíritu.

5. La misión mundial del evangelio.


Jesús no se va dejando confusión. Les deja una promesa clara, una misión clara y una dependencia clara.


Este relato también lo encontramos Lucas 24:50-51 Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos, los bendijo. Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo. Lucas muestra que Jesús ascendió después de bendecir e instruir a sus discípulos. Fue una retirada triunfal.


Viéndolo ellos. Los discípulos vieron la ascensión. Esto es clave porque Lucas está subrayando el carácter histórico y visible del evento.


Fue alzado. Lucas señala la ascensión corporal de Cristo. Jesús fue levantado al cielo en su cuerpo resucitado. No dejó su humanidad atrás. El Hijo eterno de Dios, encarnado, crucificado y resucitado, ascendió corporalmente y fue exaltado a la diestra del Padre, como dice Marcos 16:19 Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.


La ascensión es más que un cambio de ubicación. Es la exaltación pública del Cristo resucitado. Cristo sube al cielo para reinar.


Y le recibió una nube. La nube en la Biblia muchas veces representa la gloria, presencia y majestad de Dios. No fue una nube ordinaria presentada como simple fenómeno climático. En el contexto bíblico, la nube comunica la presencia gloriosa de Dios recibiendo al Hijo exaltado, como podemos ver en Éxodo 13:21 Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino…, y en Éxodo 40:34 Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo. 


Que le ocultó de sus ojos. Esto marca el fin de su presencia física visible con los discípulos hasta su regreso. Pero no significa que Cristo dejó de estar activo, está con sus discípulos como dijo en Mateo 28:20 …y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén, e intercede por los suyos como dice Romanos 8:34 Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.


La misión que Jesús dejó, sigue siendo dirigida por Él y capacitada por el Espíritu que Él envió.

10 Y estando ellos con los ojos puestos (fijos) en el cielo, entre tanto que él (Jesús) se iba (alejaba), he aquí (de repente) se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 

Los discípulos permanecen mirando al cielo mientras Jesús se va. La escena es comprensible: acaban de ver al Cristo resucitado ascender en gloria, y aparecen dos varones con vestiduras blancas, quienes corregirán la postura de los discípulos y les recordarán que Cristo volverá.


Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo. Los discípulos estaban contemplando la dirección por donde Cristo había ascendido. Esto era natural, pero no podían quedarse allí mucho tiempo, era necesario que comenzaran a obedecer lo que les dijo.


Cristo fue recibido arriba, para reinar como Señor exaltado, como dice Hebreos 8:1 Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos.


Entre tanto que él se iba. Lucas enfatiza que Jesús realmente se estaba yendo de manera visible. La observaron mientras ocurría.


He aquí. La expresión introduce algo repentino e importante.


Mientras los discípulos miran hacia el cielo, Dios envía mensajeros para redirigir su enfoque.


Esto muestra que Dios no deja a sus discípulos en confusión. Cuando ellos se quedan mirando, Dios les envía una palabra de corrección y esperanza.


Se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas. Por el contexto y las vestiduras blancas, entendemos que son ángeles, mensajeros celestiales enviados por Dios, Lucas también lo relató en Lucas 24:4-6 Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea.


Hay un paralelo claro entre la resurrección y la ascensión:


1. En la tumba, dos mensajeros anuncian que Cristo vive.

2. En la ascensión, dos mensajeros anunciarán que Cristo volverá.


Dios confirma los momentos clave de la obra de Cristo por medio de testigos celestiales y no deja a su pueblo sin dirección. Pero observa algo: la dirección de Dios no alimenta curiosidad, sino obediencia.


Los ángeles no vienen a darles más detalles especulativos del cielo. Vienen a recordarles que Cristo volverá y que ellos deben dejar de quedarse paralizados.


El blanco en la Escritura frecuentemente, que se puede también traducir como brillante, resplandeciente, comunica santidad, pureza y gloria celestial. Estos mensajeros no aparecen como figuras comunes. Su vestimenta confirma que su presencia viene de Dios.


11 los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros (y llevado) al cielo, así vendrá (volverá) como (de la misma manera que) le habéis visto ir al cielo. 

Esos mensajeros celestiales interpretan lo que acaba de suceder y corrigen el enfoque de los discípulos. La ascensión no termina con ausencia desesperanzada, sino con una promesa gloriosa: Cristo volverá.


Los cuales también les dijeron: Varones galileos. La mayoría de los apóstoles venían de Galilea. No eran hombres de gran prestigio religioso según los estándares de Jerusalén. Eran hombres comunes, escogidos por Cristo.


Dios no necesita personas impresionantes para cumplir su misión. Necesita siervos obedientes, dependientes del Espíritu Santo y fieles al testimonio de Cristo.


Pero no uses eso como excusa para mediocridad. Que Dios use gente común no significa que apruebe la flojera, la improvisación o la falta de preparación. Los discípulos fueron formados por Cristo durante años. Lo común no es lo mismo que lo descuidado.


¿Por qué estáis mirando al cielo? La pregunta de los ángeles es para hacerles una corrección: “No se queden paralizados. Cristo ascendió, pero ustedes tienen una misión que obedecer.”


Este mismo Jesús. Los ángeles no dicen simplemente: “Él vendrá.” Dicen: “Este mismo Jesús.” La frase enfatiza la identidad personal y continua de Cristo.


El Jesús que nació, vivió, enseñó, padeció, murió, resucitó y ascendió es el mismo que volverá, como dice Apocalipsis 1:7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá… La segunda venida será personal. El mismo Cristo resucitado y ascendido regresará.


Que ha sido tomado de vosotros al cielo. Cristo fue tomado de ellos al cielo. Su presencia física visible fue retirada, pero no su autoridad (Mr. 16:19), ni su intercesión (Rom. 8:34). 


Así vendrá. Esta frase introduce la promesa de la segunda venida de Cristo, como Él mismo dijo en Juan 14:2-3 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.


Y como Pablo enseño en 1 Tesalonicenses 4:16-17 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.


Como le habéis visto ir al cielo. Cristo volverá desde el cielo no como una influencia espiritual. Será el mismo Jesús. El que ascendió corporalmente volverá corporalmente. Los discípulos lo vieron ir. Su regreso será visible. La nube de la ascensión apunta a la gloria divina. Cristo volverá con gloria.


Y así es que aguardamos su regreso con esperanza, como dice Tito 2:13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, y a su regreso, transforme nuestros cuerpos en unos glorificados, como dice Filipenses 3:20-21 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.



Conclusión. Dios corrige el enfoque de los discípulos: no debían obsesionarse con los tiempos, sino recibir poder del Espíritu Santo para ser testigos de Cristo. Jesús ascendió al cielo como Rey exaltado, y volverá visible y gloriosamente. Mientras esperamos, la iglesia debe vivir en misión, santidad y obediencia.


Preguntas de observación e interpretación por versículo, diseñadas para asegurar que el expositor y los participantes comprendan correctamente y en detalle la enseñanza.



Hechos 1:6

Preguntas de observación

1. ¿Quiénes hicieron la pregunta a Jesús?

    R. Los que se habían reunido con Él, es decir, sus discípulos/apóstoles.

2. ¿Cómo llamaron a Jesús?

    R. Señor.

3. ¿Qué le preguntaron?

    R. Si restauraría el reino a Israel.

4. ¿Qué detalle de tiempo incluyeron en su pregunta?

    R. “En este tiempo”.


Preguntas de Interpretación

5. ¿Por qué los discípulos preguntaron por la restauración del reino a Israel?

    R. Porque conocían las promesas del Antiguo Testamento sobre la restauración de Israel y el reino mesiánico.

6. ¿Estaba completamente equivocada su pregunta?

    R. No completamente. El problema no era creer en el reino, sino limitarlo a una expectativa nacional, política e inmediata.

7. ¿Qué revela la frase “en este tiempo”?

    R. Que los discípulos estaban preocupados por el calendario del cumplimiento.

8. ¿Qué diferencia hay entre el enfoque de Jesús en el reino de Dios y la pregunta de ellos sobre el reino a Israel?

    R. Jesús estaba enseñando el gobierno soberano de Dios en Cristo y la misión del evangelio; ellos estaban pensando más en restauración nacional inmediata.



Hechos 1:7

Preguntas de observación

1. ¿Qué respondió Jesús a la pregunta de los discípulos?

    R. “No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones.”

2. ¿Qué querían saber los discípulos en Hechos 1:6?

    R. Si Jesús restauraría el reino a Israel en ese tiempo.

3. ¿Quién puso los tiempos y las sazones en su sola potestad?

    R. El Padre.

4. ¿Qué dos palabras usa Jesús para referirse al tiempo?

    R. Tiempos y sazones.


Preguntas de interpretación

5. ¿Qué significa “no os toca a vosotros saber”?

    R. Que ese conocimiento no les correspondía a los discípulos; Dios lo reservó bajo su autoridad.

6. ¿Cuál es la diferencia entre “tiempos” y “sazones”?

    R. “Tiempos” se refiere a periodos o duración; “sazones” a momentos señalados u oportunidades determinadas por Dios.

7. ¿Qué enseña este versículo sobre la soberanía de Dios?

    R. Que Dios gobierna el calendario de la historia y cumple sus propósitos en el momento que Él ha establecido.

8. ¿Está Jesús negando la realidad del reino?

    R. No. Está corrigiendo la curiosidad sobre el tiempo exacto y preparando a los discípulos para enfocarse en la misión.



Hechos 1:8

Preguntas de observación

1. ¿Qué recibirían los discípulos?

    R. Poder.

2. ¿Cuándo recibirían ese poder?

    R. Cuando hubiera venido sobre ellos el Espíritu Santo.

3. ¿Qué serían para Cristo?

    R. Testigos.

4. ¿Dónde comenzarían a ser testigos?

    R. En Jerusalén.

5. ¿Hasta dónde llegaría el testimonio?

    R. Hasta lo último de la tierra.


Preguntas de interpretación

6. ¿Qué significa “poder” en este versículo?

    R. La capacitación espiritual dada por Dios para cumplir la misión de testificar de Cristo.

7. ¿Cuál es la relación entre el Espíritu Santo y el testimonio cristiano?

    R. El Espíritu capacita a los creyentes para proclamar a Cristo con fidelidad, valentía y poder espiritual.

8. ¿Qué significa ser testigo de Cristo?

    R. Declarar fielmente quién es Cristo, qué hizo en su muerte y resurrección, y llamar al arrepentimiento y la fe en Él.

9. ¿Por qué es importante que la misión comience en Jerusalén?

    R. Porque allí Cristo fue crucificado, y desde allí Dios mostraría gracia y comenzaría la expansión del evangelio.

10. ¿Qué enseña la progresión Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra?

    R. Que el evangelio debe avanzar desde lo cercano hasta lo lejano, cruzando barreras culturales, sociales y geográficas.



Hechos 1:9

Preguntas de observación

1. ¿Qué ocurrió después de que Jesús dijo estas cosas?

    R. Fue alzado.

2. ¿Quiénes estaban viendo la ascensión?

    R. Sus discípulos.

3. ¿Qué recibió a Jesús mientras ascendía?

    R. Una nube.

4. ¿Qué hizo la nube?

    R. Lo ocultó de sus ojos.


Preguntas de interpretación

5. ¿Por qué es importante que los discípulos vieran la ascensión?

    R. Porque fueron testigos oculares de que Cristo ascendió realmente al cielo.

6. ¿Qué significa que Jesús fue alzado?

    R. Que ascendió corporalmente al cielo y fue exaltado a la diestra del Padre.

7. ¿Qué representa la nube en el contexto bíblico?

    R. La presencia, gloria y majestad de Dios.

8. ¿Significa que Cristo fue ocultado de sus ojos que dejó de obrar?

    R. No. Cristo sigue reinando, intercediendo y edificando su iglesia desde el cielo.

9. ¿Qué relación tiene la ascensión con la misión de Hechos 1:8?

    R. La misión será dirigida por el Cristo exaltado y capacitada por el Espíritu que Él enviará.



Hechos 1:10

Preguntas de observación

1. ¿Qué estaban haciendo los discípulos?

    R. Estaban con los ojos puestos en el cielo.

2. ¿Qué estaba sucediendo con Jesús?

    R. Él se iba, ascendiendo al cielo.

3. ¿Quiénes se pusieron junto a los discípulos?

    R. Dos varones.

4. ¿Cómo eran sus vestiduras?

    R. Blancas.


Preguntas de interpretación

5. ¿Qué significa que los discípulos tuvieran los ojos puestos en el cielo?

    R. Que estaban mirando fijamente y con asombro la ascensión de Cristo.

6. ¿Por qué aparecen dos varones con vestiduras blancas?

    R. Para traer un mensaje celestial que corregirá su enfoque y les recordará el regreso de Cristo.

7. ¿Qué indican las vestiduras blancas?

    R. Pureza, gloria y origen celestial.

8. ¿Qué peligro espiritual se ve en quedarse mirando al cielo?

    R. Convertir la contemplación en pasividad, olvidando la misión que Cristo mandó.



Hechos 1:11

Preguntas de observación

1. ¿Cómo llamaron los dos varones a los discípulos?

    R. Varones galileos.

2. ¿Qué pregunta les hicieron?

    R. “¿Por qué estáis mirando al cielo?”

3. ¿De quién hablaron los dos varones?

    R. De este mismo Jesús.

4. ¿Qué había pasado con Jesús?

    R. Había sido tomado de ellos al cielo.

5. ¿Qué prometieron sobre Jesús?

    R. Que vendrá como le habían visto ir al cielo.


Preguntas de interpretación

6. ¿Por qué los ángeles preguntan: “¿Por qué estáis mirando al cielo?”

    R. Para corregir la pasividad de los discípulos y redirigirlos hacia la esperanza y la misión.

7. ¿Qué significa “este mismo Jesús”?

    R. Que el mismo Cristo resucitado, personal y corporal, que ascendió al cielo, será quien regrese.

8. ¿Qué enseña este versículo sobre la segunda venida?

    R. Que será personal, corporal, visible y gloriosa.

9. ¿Qué relación tiene Hechos 1:11 con Hechos 1:8?

    R. Los discípulos deben esperar el regreso de Cristo, pero mientras tanto deben cumplir la misión de ser testigos.

10. ¿Por qué la promesa del regreso de Cristo no debe producir pasividad?

    R. Porque Cristo dejó una misión clara antes de ascender, y su regreso debe motivar fidelidad, santidad y testimonio.


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