Objetivo: Ayudar al jóven a entender que es muy
importante limpiar todo tipo de pecado en nosotros y en la iglesia.
Versículo a
enfatizar: “Así que celebremos la fiesta,…. con panes sin
levadura, de sinceridad y de verdad”. 1 Corintios 5:8
Introducción:
Recordemos que la Iglesia de
Corinto crecía y se desarrollaba en un lugar de mucho comercio al ser un cruce
de barcos mercantiles y que por eso mismo siempre había muchas personas que los
visitaban temporalmente y muchos de esos marineros aprovehcaban la visita a la
Ciudad para ofrecerle culto a una de las diosas del lugar llamada Afrodita
(Venus), culto que se hacía teniendo relaciones sexuales con las sacerdotizas,
por lo que sabemos que la vida fuera de la Iglesia de Corinto era de mucho
pecado, y al parecer eso mismo estaba haciendo que los Corintios no evaluaran
bien la gravedad del pecado dentro de la Iglesia, además que de su soberbia no
los dejaba tampoco ver claremente ciertas situaciones como la que sigue:
Desarrollo:
1 Corintios 5:1 De cierto se oye
que hay entre vosotros fornicación (inmoralidad, impureza sexual), y tal
fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles (paganos); tanto que alguno
tiene la mujer de su padre (su madrastra).
Pablo informado por los de Cloe le cuentan de
un jóven hermano que estaba comentiendo un acto de inmoralidad grave, que era
tener relaciones sexuales con su madrastra, era algo tan inusual que ni
siquiera los de afuera de la Iglesia que ya eran inmorales habían caido en un
pecado asi.
En el Antiguo testamento Dios ya había dado
instrucciones de que hacer cuando algo así sucediera y era quitarles la vida a
los que cometieran tal acto como lo indica Levítico 20:11
Cualquiera que yaciere (acostare) con la mujer
de su padre (madrastra), la desnudez
de su padre descubrió; ambos han de ser muertos; su sangre será sobre ellos.
1 Corintios 5:2 Y vosotros estáis envanecidos (soberbios). ¿No debierais
más bien haberos lamentado (Dolido, avergonzado), para que fuese
quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción?
La soberbia que los Corintios tenían que se habia
manifestado en estar prefiriendo unos predicadores sobre otros y que estaba
causando celos, contiendas y disensiones (1 Cor 3:3) no les dejaba ver lo grave
del pecado que estaban permitiendo dentro de la Iglesia, mismo que Pablo les
reclama de que lo que debían haber sentido era Dolor, lamento, verguenza y
haber sacado de la iglesia a esa persona.
1 Corintios 5:5 el tal sea entregado a Satanás para
destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor
Jesús.
Pablo les da instrucciones de que se reuna la
Iglesia en el nombre de Jesús y que lo entregen a Satanás, es decir que lo
saquen de la cobertura de protección y oración de la Iglesia y quede expuesto a
que Satanás le destruya su carne y que en caso de ser cristiano su espíritu sea
salvo aunque su cuerpo perezca.

Ahora les recuerda algo que casi todos saben,
que un poco de levadura fermenta toda la masa, y con esta linda ilustración les
dice que así es el pecado que ellos estaban aceptando dentro de la Iglesia,
como un poco de levadura que si no hacían algo, sin darse cuenta toda la
Iglesia se contaminaría.
Es el mismo principio de la necesidad de sacar
una manzana podrida y separarla de las que estan buenas, ya que por mucho que
las manzanas buenas se esfuercen o se junten con la mala, no la van a poder
limpiar, mas bien lo que pasara es que la podredumbre de la manzana mala
comenzara a pudrir las otras.
1 Corintios 5:7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura,
para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que
es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.
Limpiar la levadura de nuestras vidas es algo
que si nos toca hacer, es decir; evaluar cada uno de nosotros aquellos actos o
pecados que estemos comentiendo y sacarlos de nuestra vida, ya que Dios nos ve
como una masa nueva, sin levadura ya que Cristo fue nuestro cordero de pascua
que fue sacrificado por nosotros y nos limpió del pecado cuando rendimos
nuestra vida a El, ahora solo nos toca no ensuciar esa nueva masa que somos,
también aplica a sacar a de la Iglesia a aquellas personas que la estén
contaminando.
1 Corintios 5:9-10
9Os he escrito por carta, que no os juntéis con los
fornicarios; 10no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o
con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os
sería necesario salir del mundo.
Es claro que Pablo esta hablando de aquellas
personas dentro de la Iglesia no fuera de ella, pero en estos versículos lo
deja muy claro.
1 Corintios 5:11-13
11Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que,
llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o
borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis. 12Porque ¿qué razón
tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que
están dentro? 13Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad,
pues, a ese perverso de entre vosotros.
Pero donde si emite un juicio es en aquellos que “llamandose hermano”,
aquellos que declaran que Jesús es su Señor pero que tienen una vida que constantemente
desagrada a Dios, de ellos hay que apartarnos y ni aún comer con ellos, termina
este capítulo insistiendo en sacar de la Iglesia a esa persona que puso como
ejemplo.
Aplicación Práctica: Evaluar nuestra vida a la luz de este pasaje y
buscar en nuestro corazón la “levadura” de pecado que pueda haber y tomar la
decisión de limpiarla con la ayuda de Dios, así como saber como debe conducirse
la Iglesia en casos como este.
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