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Objetivo: Entender que para los llamados, “solo una cosa es necesaria”.
Versículo a memorizar: Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. Lucas 10:42
Introducción:
Después del dialogo que Jesús sostuvo con el intérprete de la ley, de donde se originó la parábola, conocida como “el buen samaritano”, Jesús continua su camino a Jerusalén y pasa por una aldea llamada Betania, donde se da este encuentro.
Desarrollo:
38 Aconteció que yendo (mientras iba) de camino, entró en una aldea (un poblado); y una mujer llamada Marta le recibió (hospedó) en su casa.
Aconteció que yendo de camino. Después del dialogo que Jesús sostuvo con el intérprete de la ley, de donde se originó la parábola conocida como “el buen samaritano”, Jesús continua su camino a Jerusalén con la mirada puesta en la cruz (Lc. 9:51)
Entró en una aldea. Según el evangelio de Juan, esta aldea era Betania (Jn. 11:1), que se encuentra a 3 (tres) Km de Jerusalén, de donde eran los 3 (tres) hermanos seguidores de Jesús, Lázaro (quién murió y fue resucitado por Jesús en Jn 11:43), Marta y María, al parecer Jesús estuvo en esa casa en varias ocasiones, quizá se hospedaba allí en sus visitas a Jerusalén.
Y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Debido a la presentación impersonal
que hace Lucas de Marta como “una mujer”, algunos comentaristas
bíblicos, creen que este relato de Lucas no es cronológico, y que quizá esta
llegada de Jesús a esta casa, fuera la primera de varias que hará después, pero
al recibir a Jesús, estaba mostrando que era una hija de paz que recibía el
evangelio (Lc. 10:6).
39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía (escuchaba) su palabra.
Esta tenía una hermana que se llamaba María. Como Lucas menciona que la casa era de Marta, se cree que ella podría ser la hermana mayor y María, sería la hermana menos que vivía en casa de Marta.
La cual, sentándose a los pies de Jesús. Esta era una práctica común entre los alumnos cuando escuchaban las enseñanzas de los rabinos, pero lo que no era común, es que fuera una mujer la que escuchara las enseñanzas a los pies de su maestro, pero si es el lugar más cercano que cualquier discípulo pudiera estar.
Oía su palabra. María oía al maestro, la palabra oír en el griego original en varios manuscritos, está en un tiempo pretérito imperfecto, que implica continuidad; es decir, que oía y seguía oyendo.
40 Pero Marta se preocupaba (abrumaba, distraía) con muchos quehaceres (tareas), y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado (importa) que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.
Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres. Marta se preocupaba excesivamente en el servicio, quizá en preparar la comida y alistar la mesa, es muy probable que Jesús no estuviera visitándoles solo, sino con un grupo de discípulos, lo que multiplicaba el trabajo, o quizá ya había pasado la comida y Marta estaba limpiando el lugar.
La palabra preocupada, viene de la palabra griega Strong 4049 <periuspaó> que significa también distraído, es esa sensación negativa que sentimos cuando hay cosas que están mal y no podemos o no queremos tomar acción; es decir, que entras en angustia sin tomar acción, de allí la famosa frase de “no te preocupes, sino ocúpate”, Pablo no le dice a Timoteo que se preocupe, sino que se ocupe de las cosas como leemos en 1 Timoteo 4:15 Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.
Y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? La preocupación de Marta en los quehaceres, y ver a su hermana sentada a los pies de Jesús, la llevo al punto de molestarse por tener que hacer ella sola todas las cosas y se acercó al Señor; es decir, se plantó delante de él, y muy disgustada, espero tener la atención de Jesús, o incluso quizá hasta interrumpió la enseñanza para hacerle un reclamo a Jesús.
Dile, pues, que me ayude. La queja de Marta a Jesús, era sobre lo que ella interpretó como una pasividad de María al ver todo lo que debía hacerse y no estar haciéndolo, pero también la queja era contra Jesús, que, al parecer de Marta, Jesús estaba siendo desatento con ella al no decirle a su hermana María que le ayudara.
Marta puso como prioridad el servicio al Señor sobre escuchar sus enseñanzas, y en eso es que se equivocó, por que como Jesús mismo dijo en Marcos 10:45a Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir.
41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada (ansiosa) y turbada (inquieta) estás con muchas cosas.
Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta. La respuesta de Jesús es amorosa, no es de regaño o reprensión dura, sino con mucha sensibilidad, Jesús captura la atención de Marta al llamarle por su nombre dos veces, pero Jesús también entendía el anhelo de Marta por servir y hacerlo con excelencia,
Afanada. Viene de la palabra en griego Strong 3309 <merimnaó> que significa ansioso, que es jalado en varias direcciones a la vez, contrario a lo que escribió Pablo en Filipenses 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
Y turbada estás con muchas cosas. Turbada viene de la palabra en griego Strong 5182 <turbazó> que significa perturbar, confundir, aturdir, poner en desorden, contrario a lo que dijo Jesús en Juan 14:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
Marta estaba preocupada por los quehaceres por las visitas a su casa, afanada al querer hacer más cosas que las que estaban a su alcance, y turbada en su cabeza que había llenado de tareas por hacer, eso hizo que su servicio al Señor se volviera fatigoso.
No se puede servir al Señor conforme a Su voluntad, si primero no se han recibido sus enseñanzas con un corazón dócil, y una disposición obediente de poner por obra las enseñanzas. Intentar servir al Señor y olvidarse de oír sus enseñanzas, es el camino al fracaso en el andar con Cristo.
42 Pero solo una cosa es necesaria (importante); y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Pero solo una cosa es necesaria. De las tantas cosas que tenía Marta por hacer, Jesús le dice que solo una cosa era necesaria, que solo una cosa es esencia e imprescindible.
Y María ha escogido la buena parte. Esa buena parte es la que María había hecho, estar a los pies de Jesús y oír su Palabra, se puede pasar un día con una comida sencilla o incluso sin comer, pero el alma y el espíritu necesita la Palabra de Dios.
La cual no le será quitada. La Palabra de Dios puesta en el corazón de María, no le sería quitada pro las preocupaciones o afanes, como le pasó a María.
Veamos como David tenía claro que una cosa le era necesaria en el Salmo 27:4 “Una cosa he demandado (le he pedido) a Jehová, esta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir (preguntar) en su templo.”
Der la misma manera vemos a Pablo en Filipenses 3:13-14 13Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Al igual que lo dijo Pedro en 1 Pedro 2:2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.
Aplicación Práctica: Entender que para los llamados, “solo una cosa es necesaria”.
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