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Objetivo: Entender que para con Jesús y su reino solo hay dos únicas realidades.
Versículo a memorizar: El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama. Lucas 11:23
Introducción: Después de que Jesús estaba orando con el Padre, uno de sus discípulos, quizá de entre los 70 (setenta), le pidió en nombre de varios de los discípulos que les enseñara a orar. Jesús les dio una versión resumida de la enseñanza de orar que había dado en el sermón del monte (Mt. 6). El siguiente relato de Lucas, parece no ser cronológico, ya que los otros 2 (dos) evangelistas, Marcos y Mateo, lo acomodan en el ministerio de Jesús en Galilea.
Desarrollo:
14 Estaba Jesús echando fuera (expulsando) un demonio, que era mudo; y aconteció que salido el demonio, el mudo habló; y la gente se maravilló (asombró).
Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo. Jesús estaba expulsando un demonio que había privado a un hombre de la facultad de hablar, Mateo agrega que el demonio también le había causado al hombre que perdiera la vista (Mt. 12:22)
Y aconteció que salido el demonio, el mudo habló; y la gente se maravilló. Cuando el demonio salió, el hombre que había estado mudo por causa del demonio comenzó a hablar con normalidad, lo que produjo que las multitudes se maravillaron al ver el gran poder de Jesús, toda la gente estaba atónita, que incluso se preguntaban si “Jesús sería el Hijo de David” (Mt 12:23)
15 Pero algunos de ellos decían: Por Beelzebú, príncipe (jefe) de los demonios, echa fuera (expulsa) los demonios.
Pero algunos de ellos decían. Esos “algunos” eran los escribas (Mr. 3:22) y los fariseos (Mt. 12:24) que eran abiertos opositores de Jesús y de su ministerio. Eran una delegación oficial de expertos intérpretes de la Ley, que había ido desde Jerusalén (Mr 3:22), quizá con la intención de observar y evaluar el ministerio de Jesús, y cuando escucharon que la gente se preguntaba si Jesús sería el Mesías esperado, aprovecharon para difamarlo.
Por Beelzebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios. Como la opinión de estos escribas tenía mucho peso entre personas, comenzaron a acusar a Jesús de estar poseído por Satanás, esa declaración muestra la intensidad del odio de esos opositores de Jesús, lo detestaban por causa de las multitudes que siempre se estaban reuniendo a su alrededor; porque reclamaba para sí ser Dios; y no honraba las tradiciones farisaicas no bíblicas que ellos tenían y se asociaba con publicanos y pecadores.
Beelzebú. Este nombre se refiere claramente a Satanás, quizá sacaron ese nombre de Baal-zebub, que aparece en 2 Reyes 1:2, y que significa “señor de la habitación”, sin embargo, se cree que los hebreos hicieron un juego de palabras y le cambiaron el nombre Baal-zebel ya que zebel significa estiércol para que se convirtiera en “el dios del estiércol” para hacerle burla a esa deidad.
16 Otros, para tentarle (ponerlo a prueba), le pedían señal del cielo.
Otros, de los cuales no se nos dice quienes, para tentar a Jesús, le demandaban una señal, como si ese milagro de liberar a un hombre endemoniado y devolverle la vista y el habla fuera insuficiente, ¿Qué querían? la Gran Señal de Dios (Lc. 2:34) estaba parado frente a ellos, y siempre estaban pidiendo señales (1 Co. 1:22).
17 Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo (se pelean entre ellos), es asolado (devastado, destruido); y una casa dividida (una familia en pelea) contra sí misma, cae (se derrumba).
18 Y si también Satanás está dividido (lucha) contra sí mismo, ¿cómo permanecerá su reino? ya que decís que por Beelzebú echo yo fuera los demonios.
Jesús mostró que, si Él fuera un agente de Satanás, y que estuviera trabajando en contra de Satanás, entonces seguramente el reino de Satanás estuviera en una guerra civil y que no podría permanecer. Si lo que ellos decían era cierto, Satanás estaría destruyendo su propia obra, lo que es ilógico, ningún reino dividido contra sí mismo puede sobrevivir, ni familias tampoco.
19 Pues si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿vuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces (los condenarán).
Es muy probable que los hijos de sacerdotes y algunos de sus seguidores de los fariseos, estaban también expulsando demonios, según ellos de parte de Dios, pero cuando lo hacía Jesús, decían que era de parte de satanás, lo que era una incongruencia, por eso les dice que ellos serían sus jueces, y quienes les condenarían por esa doble moral.
20 Mas si por el dedo (poder) de Dios echo yo fuera (expulso) los demonios, ciertamente (eso significa) el reino de Dios ha llegado a vosotros.
Como Jesús estaba echando fuera demonios por el poder (dedo) de dios, eso demostraba que el reino de Dios había llegado a ellos, no era necesaria ninguna señal adicional para mostrarlo.
21 Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz (seguridad) está lo que posee.
22 Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín.
Aquí Jesús compara a Satanás con un hombre fuerte completamente armado. En tanto nadie ataque a este poderoso tirano, él está seguro en la posesión de las almas y cuerpos de sus víctimas endemoniadas, pero cuando Alguien que es más fuerte que él lo vence, el más Fuerte lo deja reducido a la impotencia en cuanto a sus víctimas y la armadura en que había puesto su confianza se la lleva el vencedor. Claramente el más Fuerte aquí es Jesús mismo.
23 El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama (esparce).
Después de esa explicación, Jesús hace una declaración muy radical, si alguien de los oyentes quería estar del lado de los críticos como del lado de Jesús, no sería posible, o si alguien quería estar en la neutralidad, tampoco es posible, en la lucha entre Cristo y Satanás es imposible la neutralidad, si una persona no está de parte de Cristo, está en contra Cristo, Jesús lo pone de una manera muy entendible, si una persona está recogiendo granos, los pone en una bolsa, pero si esa bolsa está rota, pues estaría desparramando lo que ha recogido, lo que al final, es un claro contraste.
Si alguien pensaba que Cristo echaba fuera demonios por el poder de Satanás, entonces estaba activamente en su contra.
24 Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: Volveré a mi casa de donde salí.
25 Y cuando llega, la halla barrida y adornada.
26 Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él; y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero.
Cualquier tipo de exorcismo o cualquier otra obra falsa imitadora del poder genuino de nuestro Señor y Salvador Jesucristo (Hch. 19:13-16), sólo aparentará mejorar el problema por un corto periodo de tiempo barriendo y adornando lo de afuera y dejando desocupada la casa (Mt. 12:44), dejará el terreno listo para que el postrer estado de esa casa (persona, matrimonio, familia, etc…) llegue a ser peor que el primero.
Aplicación Práctica: Entender que para con Jesús y su reino solo hay dos únicas realidades.
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