viernes, 3 de julio de 2026

Hechos 4:1-12 En ningún otro hay salvación

 En ningún otro hay salvación

Hechos 4:1-12


Objetivo: Conocer la piedra angular, que sostiene nuestra salvación.


Versículos para atesorar: “Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” Hechos 4:11-12


Introducción: Pedro y Juan habían sido usados por Dios para sanar al hombre cojo de nacimiento en el nombre de Jesucristo. El pueblo se llenó de asombro, pero Pedro no permitió que la atención se quedara en el milagro ni en los apóstoles.


Pedro predicó a Cristo. Les dijo que ellos habían negado al Santo y al Justo, que habían matado al Autor de la vida, pero que Dios lo había resucitado de los muertos. Luego los llamó al arrepentimiento: “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados…”.


Desarrollo:

Vv. 1-4. La conmoción

1 Hablando ellos al pueblo, vinieron sobre ellos los sacerdotes con el jefe (capitán) de la guardia del templo, y los saduceos, 

La predicación apostólica interrumpida por las autoridades.


Hablando ellos al pueblo. Pedro y Juan estaban hablando al pueblo. Esto conecta directamente con el sermón de Hechos 3. El milagro del cojo había reunido a la multitud, pero el centro era la proclamación de Cristo.


Pedro y Juan estaban explicando el milagro a la luz de Cristo. Estaban enseñando al pueblo que Jesús, a quien ellos habían rechazado, era el Santo, el Justo, el Autor de la vida, el Profeta prometido y la Simiente de Abraham.


Aplicación práctica: Si la iglesia tiene oportunidades, reuniones, eventos, testimonios o actos de misericordia, debe usarlos para apuntar a Cristo. La compasión es necesaria, pero no debe reemplazar la proclamación del evangelio.


Vinieron sobre ellos. La frase comunica una llegada repentina y con autoridad. Las autoridades religiosas interrumpieron la predicación. No vinieron como oyentes humildes. Vinieron como autoridades molestas, dispuestas a detener lo que estaba ocurriendo.


Los sacerdotes. Los sacerdotes estaban relacionados con el servicio del templo. Su función debía estar orientada a la adoración de Dios y a la instrucción del pueblo. Sin embargo, aquí aparecen oponiéndose a la predicación de Cristo.


Esto es trágico: los que debían guiar al pueblo hacia Dios se oponen al mensaje del Mesías enviado por Dios.


El jefe de la guardia del templo. La guardia del templo era responsable de mantener el orden en el recinto del templo. El jefe de la guardia era una figura importante de autoridad. Su presencia muestra que las autoridades tomaron la predicación apostólica como una amenaza pública.

Pedro y Juan no estaban causando violencia. Estaban predicando a Cristo. Pero para los líderes religiosos, eso era peligroso porque desafiaba su control, su sistema y su autoridad.


Y los saduceos. Los saduceos eran un grupo influyente en Jerusalén. Se les asocia con la élite sacerdotal. Muchos de ellos pertenecían a familias sacerdotales importantes. Su postura teológica que negaba la resurrección (Hech. 23:8), los ángeles. Estaban interesados en conservar su posición política y religiosa. Por eso se sintieron amenazados por Jesús, especialmente cuando Él purificó el templo y denunció la corrupción religiosa.


Ahola se molestaron especialmente con Pedro y Juan, ya que la predicación apostólica no solo afirmaba la resurrección en general, sino la resurrección de Jesús como hecho central del evangelio.


En los Evangelios, además de los saduceos encontramos varios grupos judíos que formaban el contexto religioso, político y social del tiempo de Jesús. Entenderlos ayuda a ver mejor por qué Cristo fue rechazado por los líderes de Israel.


Los fariseos eran un grupo religioso muy influyente entre el pueblo. Su nombre probablemente significa “separados”. Eran celosos de la Ley de Moisés, pero añadían muchas tradiciones humanas que, con el tiempo, llegaron a tener más peso práctico que la misma Palabra de Dios. Jesús los confrontó duramente porque cuidaban la apariencia externa, pero descuidaban el corazón (Mt. 15:8). Creían en la resurrección, los ángeles y la vida futura (Hech. 23:8). El problema no era que tomaran la santidad en serio, sino que confundieron santidad con legalismo, orgullo religioso e hipocresía.


Los escribas no eran exactamente una secta separada, sino expertos en la Ley. Muchos escribas estaban asociados con los fariseos, aunque también podía haber escribas vinculados con los saduceos. Su tarea era copiar, interpretar y enseñar la Ley. En teoría, debían guiar al pueblo en la Palabra; en la práctica, muchos terminaron promoviendo interpretaciones humanas (Mt. 23:2). Su pecado fue tener conocimiento bíblico sin verdadera sumisión a Dios.


El Sanedrín era el consejo supremo judío. Estaba compuesto por setenta miembros más el sumo sacerdote. Incluía principales sacerdotes, fariseos y escribas (Mr. 14:53). Allí estaban representados especialmente los saduceos, por su conexión sacerdotal, y los fariseos, por su influencia doctrinal. Este concilio juzgó a Jesús injustamente. 


Los esenios no aparecen mencionados directamente en los Evangelios, pero fueron un grupo judío del periodo del Segundo Templo. Vivían apartados, practicaban una vida comunitaria estricta, rituales de purificación y esperaban una intervención final de Dios. Algunos estudiosos los relacionan con la comunidad de Qumrán y los Rollos del Mar Muerto. Su error principal fue buscar pureza mediante aislamiento, pero el reino de Dios no avanza huyendo del mundo, sino anunciando la verdad de Cristo en medio del mundo.


Los zelotes eran un grupo nacionalista y revolucionario. Deseaban liberar a Israel del dominio romano, incluso por la fuerza. Uno de los discípulos de Jesús fue “Simón llamado Zelote” (Lc. 6:15). Ellos esperaban un Mesías político y militar, pero Cristo vino primero a tratar el problema más profundo: el pecado. Jesús no vino a conquistar Roma, sino a vencer la muerte, el pecado y a Satanás.


Aplicación práctica: La iglesia debe tener amor, pero también discernimiento doctrinal. No toda religión que habla de Dios acepta al Cristo bíblico.


2 resentidos (enojados) de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos. 

Resentidos. Las autoridades estaban profundamente molestas. No era simple desacuerdo académico. Había irritación y oposición. La palabra “resentidos” viene del griego <diaponéomai>, Strong G1278, que significa estar muy molesto, indignado, irritado, afligido profundamente.


El enojo de los líderes revela que la predicación de Cristo estaba tocando algo sensible: su autoridad, su teología y su control sobre el pueblo.


Aplicación práctica: La verdad no siempre será recibida con neutralidad. Cuando la Palabra confronta el pecado, el orgullo o la falsa doctrina, puede provocar molestia. No debemos buscar ofender por mal carácter, pero tampoco debemos medir la fidelidad del mensaje por la comodidad de los oyentes.


De que enseñasen al pueblo. Ese resentimiento venía de que los apóstoles estaban enseñando al pueblo. Esta era una amenaza para las autoridades religiosas porque Pedro y Juan no estaban bajo su control. Además, enseñaban que Jesús era el cumplimiento de Moisés, los profetas y Abraham.


La autoridad de Cristo ya había incomodado a los líderes durante su ministerio terrenal, como vemos en Mateo 7:28-29 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. Ahora la enseñanza apostólica, centrada en Cristo, vuelve a incomodarlos.


Y anunciasen en Jesús. Pedro y Juan no estaban predicando moralismo, autoayuda, tradición religiosa ni reforma social. Estaban anunciando a Jesús.


Aplicación práctica: La iglesia debe ser clara en su mensaje: Jesús. Podemos hablar de familia, ética, valores, justicia, servicio y comunidad, pero si Jesús no es el centro, hemos perdido el evangelio. 

La predicación apostólica no era simplemente “Dios te ama” en sentido general. Era: Jesús fue crucificado, Dios lo resucitó, Él es Señor y Cristo, arrepiéntanse y crean.


La resurrección de entre los muertos. Los apóstoles anunciaban que en Jesús había resurrección de entre los muertos. Esto incluía dos verdades:


1. Jesús resucitó corporalmente. 1 Corintios 15:20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.


2. La resurrección futura de los creyentes está garantizada en Él. 1 Corintios 15:22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. 


Cristo es la resurrección, como dijo en Juan 11:25 Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.


Aplicación práctica. La resurrección no es un detalle doctrinal secundario. Es el corazón de la esperanza cristiana. Sin resurrección, no hay evangelio. Sin resurrección, la cruz parecería derrota. Sin resurrección, no habría justificación, vida nueva ni esperanza futura.


Por eso los saduceos se molestaron: la predicación apostólica atacaba directamente su incredulidad.


3 Y les echaron mano  (los arrestaron), y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente, porque era ya tarde. 

Les echaron mano. Significa que los arrestaron, los tomaron por la fuerza. La oposición pasa de molestia interna a acción externa. Los líderes no solo están resentidos; ahora detienen a Pedro y Juan.


Aplicación práctica. La fidelidad a Cristo puede traer consecuencias reales. Pedro y Juan no solo recibieron críticas. Fueron arrestados. El discipulado cristiano no promete ausencia de oposición. Jesús ya lo había advertido en Juan 15:20 Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán… La persecución no debe sorprendernos cuando proclamamos fielmente a Cristo.


Los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente, porque era ya tarde. Pedro y Juan son puestos bajo custodia hasta el día siguiente, probablemente no querían convocar formalmente al concilio en ese momento.


Esta es la primera vez en Hechos que los apóstoles son encarcelados, pero no será la última, lo mismo sucederá en Hechos 5:18 y echaron mano a los apóstoles y los pusieron en la cárcel pública.


Aplicación práctica. La cárcel no puede detener la obra de Dios. El hombre puede encerrar mensajeros, pero no puede encerrar el evangelio, como dice 2 Timoteo 2:9 …sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor; mas la palabra de Dios no está presa. Pedro y Juan son detenidos, pero el versículo 4 mostrará que muchos creyeron.


Es importante observar que no los encarcelan simplemente por sanar a un hombre. Los encarcelan porque enseñan al pueblo y anuncian en Jesús la resurrección.


Aplicación práctica. El mundo puede tolerar una iglesia que haga obras sociales, siempre que no predique con claridad a Cristo. Muchas personas aplauden que la iglesia ayude, alimente, acompañe o sirva. Y debemos hacerlo. Pero cuando la iglesia dice que Jesús es el único Salvador, que resucitó, que todos deben arrepentirse y que habrá juicio, entonces empieza la oposición.


4 Pero muchos de los que habían oído la palabra (el mensaje), creyeron; y el número de los varones era como cinco mil.

Pero. Esta palabra marca contraste. Las autoridades arrestaron a Pedro y Juan, pero no pudieron detener el fruto de la Palabra.


Muchos de los que habían oído la palabra, creyeron. La fe vino por oír la palabra, el mensaje. No por el milagro aislado. El milagro llamó la atención, pero la Palabra predicada fue el medio que Dios usó para traer fe, como dice Romanos 10:17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.


La palabra “Creyeron” viene del griego <pisteúō>, Strong G4100, que significa creer, confiar, tener fe, depositar confianza en alguien.


Creer aquí significa recibir el mensaje apostólico acerca de Cristo: que Jesús fue crucificado, resucitado, exaltado y que en su nombre hay salvación.


Todos los milagros de Jesús, y ahora de sus apóstoles tiene el propósito de poner la confianza en Cristo, como dice Juan 20:31 Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios…


Aplicación práctica. La iglesia debe confiar en la Palabra como el medio principal de Dios para salvar. Los testimonios ayudan. La misericordia ayuda. La comunidad ayuda. Pero Dios ha determinado salvar por la predicación del evangelio como dice 1 Corintios 1:21 agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.


El número de los varones era como cinco mil. Se referirse al total de hombres creyentes, sin contar mujeres y posiblemente jóvenes. Esto muestra un crecimiento notable de la iglesia.


En Hechos 2:41 habían sido añadidas como tres mil personas. Ahora el número de varones es como cinco mil. El Señor seguía añadiendo a su iglesia, como dice Hechos 2:47 Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.


Aplicación práctica.  El crecimiento verdadero es obra del Señor. Pedro y Juan fueron encarcelados, pero Dios añadió creyentes. Esto nos recuerda que el fruto no depende finalmente de la libertad externa del predicador, ni de condiciones favorables, ni de aprobación religiosa. Depende del poder de Dios obrando por su Palabra.




Hechos 3 mostró el milagro y la predicación. Hechos 4 muestra la respuesta dividida:


1. El pueblo oye y muchos creen.

2. Las autoridades se molestan y arrestan a los apóstoles.


El mismo mensaje produce fe en unos y oposición en otros. Esto ya ocurrió en Hechos 2: algunos preguntaron “¿qué quiere decir esto?”, otros se burlaron, y muchos creyeron.


Aplicación práctica. No esperemos una sola reacción al evangelio. La predicación fiel puede producir arrepentimiento, fe, burla, enojo, persecución o indiferencia. Nuestra responsabilidad no es controlar la respuesta, sino proclamar fielmente a Cristo.


Vv. 5-7. El interrogatorio

5 Aconteció al día siguiente, que se reunieron en Jerusalén los gobernantes, los ancianos y los escribas, 

6 y el sumo sacerdote Anás, y Caifás y Juan y Alejandro, y todos los que eran de la familia de los sumos sacerdotes; 

7 y poniéndoles en medio, les preguntaron: ¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto? 

Aconteció al día siguiente. Pedro y Juan habían pasado la noche detenidos. Ahora son presentados ante las autoridades. El mismo sistema religioso que se opuso a Jesús ahora se opone a sus apóstoles.


Pedro y Juan no estaban presos por robar, mentir o causar violencia. Estaban presos por predicar a Cristo. Pedro escribirá más adelante en 1 Pedro 4:15-16 Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno; pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.


Los gobernantes, los ancianos y los escribas. Lucas menciona a los principales grupos de liderazgo judío. Estos grupos representan al Sanedrín, la autoridad política, social y religiosa dentro del pueblo. Pedro y Juan están acusados frente ante una asamblea formal.


Anás, Caifás, Juan, Alejandro. El texto menciona nombres específicos ligados a la familia sumo sacerdotal.


Anás. Anás había sido sumo sacerdote años antes, pero seguía teniendo gran influencia. Aunque oficialmente ya no ocupaba el cargo en ese momento, Lucas lo llama “sumo sacerdote” porque conservaba autoridad real dentro de la familia sacerdotal. Era una figura dominante detrás del poder religioso. Jesús fue llevado primero ante Anás antes de ser enviado a Caifás, como dice Juan 18:13 Y le llevaron primeramente a Anás; porque era suegro de Caifás, que era sumo sacerdote aquel año.


Caifás. Caifás era el sumo sacerdote oficial durante el juicio de Cristo. Era yerno de Anás. Caifás es recordado especialmente por una declaración que, aunque fue dicha con intención política, Dios usó providencialmente como una profecía involuntaria acerca de la muerte sustitutiva de Cristo, que encontramos en Juan 11:49-50 Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada; ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca.


Juan y Alejandro. Aparecen como parte del grupo sacerdotal. De ninguno de ellos se nos da más información bíblica directa. Simplemente son del círculo de poder religioso en Jerusalén.


Y todos los que eran de la familia de los sumos sacerdotes. Pedro y Juan ahora está frente a figuras relacionadas con el juicio de su Señor. Esto hace su valentía aún más notable.


Poniéndoles en medio. Pedro y Juan son puestos en medio del concilio. Los apóstoles están rodeados por autoridades. Humanamente, están en desventaja. No tienen poder político, académico ni religioso. Pero tienen el nombre de Cristo y el Espíritu Santo.


Aplicación práctica. La verdad no depende de cuántos la apoyen. Pedro y Juan estaban rodeados por autoridad humana, pero Cristo estaba con ellos. Una iglesia fiel puede parecer pequeña y débil ante estructuras poderosas, pero si está apoyada en Cristo y su Palabra, no está vencida.


Les preguntaron: ¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto? Esta pregunta revela el centro del conflicto: autoridad. Pedro y Juan no eran sacerdotes oficiales, no eran escribas reconocidos, no pertenecían a la élite religiosa, y no tenían autorización del Sanedrín para enseñar públicamente en el templo, por lo tanto, las autoridades quieren saber bajo qué autoridad actuaron. Pedro y Juan actuaban bajo la autoridad de Cristo que les había dado en Mateo 28:18-20 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.


En la mentalidad bíblica, el “nombre” no era solo una etiqueta. Representaba la persona misma, su autoridad, su poder, su carácter y su derecho a actuar.


Ellos sabían que el milagro no podía negarse, porque el hombre sanado estaba allí. Por eso, preguntar “¿en qué nombre?” equivale a preguntar:


¿Bajo la autoridad de quién hicieron esto?

¿A quién representan ustedes?

¿Quién les dio derecho a actuar así en el templo?

¿Qué poder espiritual está detrás de este milagro?


El problema para ellos era que Pedro ya había dicho en Hechos 3:6 en el nombre de Jesucristo de Nazaret, Y luego Pedro lo explicó en Hechos 3:16 Y por la fe en su nombre… le ha confirmado su nombre… Así que probablemente sí sabían que los apóstoles atribuían el milagro a Jesús. Pero al hacerles la pregunta formalmente, los obligan a declarar públicamente su autoridad delante del concilio.


Vv. 5-7. El testimonio

8 Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel: 

9 Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera este haya sido sanado, 

10 sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano. 

Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo. Pedro no responde en su propia fuerza. Responde lleno del Espíritu Santo. Esto cumple la promesa de Jesús en Lucas 12:11-12 Cuando os trajeren a las sinagogas, y ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder… porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir.


Pedro, el mismo que negó a Jesús durante la noche del juicio, ahora predica a Jesús ante líderes vinculados con esa condena. La diferencia no es la fuerza natural de Pedro. La diferencia es la gracia restauradora de Cristo y la llenura del Espíritu Santo.


Pedro no quedó definido por su fracaso. Cristo lo restauró, el Espíritu lo llenó, y ahora lo usa con valentía.


Aplicación práctica.  La valentía espiritual no nace del temperamento, sino de la llenura del Espíritu. La iglesia no necesita solo personalidades fuertes; necesita creyentes llenos del Espíritu Santo, sometidos a la Palabra y centrados en Cristo.


Les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel.  Pedro habla con respeto, pero sin cobardía. 


Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo. Pedro señala la ironía: los están juzgando por haber hecho bien a un hombre enfermo.


La sanidad del cojo fue un acto de misericordia. Sin embargo, las autoridades están más preocupadas por el nombre de Jesús que por el bien hecho al hombre.


Sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel. Pedro quiere que todos sepan claramente la explicación del milagro. No habla en secreto ni con ambigüedad. Pedro declara públicamente que todo Israel debe saber quién sanó al hombre.


Que en el nombre de Jesucristo de Nazaret. Pedro responde directamente la pregunta del concilio. El hombre fue sanado en el nombre de Jesucristo de Nazaret.


Jesucristo es un nombre compuesto que une el nombre Jesús, del griego <Iēsoûs>, Strong G2424, que significa “Jehová salva”, con el título Cristo, del griego <Christós>, Strong G5547, equivalente al hebreo <Mashíaj>, Strong H4899, que significa “Ungido” o “Mesías”, es decir, aquel Salvador prometido que Israel esperaba; y al llamarlo Jesucristo de Nazaret, se identifica a ese Mesías con Jesús el Nazareno, que ellos identificaban.


A quien vosotros crucificasteis. Pedro vuelve a confrontar directamente a las autoridades. Les dice: ustedes crucificaron a Jesús.


Las autoridades judías determinaron matar a Jesús porque lo veían como una amenaza a su autoridad religiosa, influencia sobre el pueblo y estabilidad política. Según Juan 11:47-53, temían que todos creyeran en Él y que los romanos intervinieran. También lo acusaron de blasfemia por declararse Hijo de Dios y Mesías, como vemos en Mateo 26:63-66. Aunque Pilato lo sentenció formalmente, Pedro afirma ellos lo entregaron, lo acusaron y presionaron para su crucifixión.


Y a quien Dios resucitó de los muertos. Pedro contrasta la acción humana y la acción divina:

1. Ustedes lo crucificaron. 2. Dios lo resucitó.


Este es el centro de la predicación apostólica: Jesús murió, pero Dios lo resucitó, lo cual tiene un propósito divino, que se encuentra en Romanos 4:25 el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.


Los líderes lo declararon digno de muerte. Dios lo declaró Hijo con poder por la resurrección


Por él este hombre está en vuestra presencia sano. Pedro señala al hombre sanado como evidencia visible del poder de Cristo. El mismo concilio podía verlo. El hombre sano no es trofeo de Pedro. Es testimonio de Cristo.


11 Este Jesús es la piedra reprobada (rechazada) por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. 

Este Jesús. Pedro se refiere a el mismo Jesús de Nazaret, crucificado y resucitado.


Es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.  Pedro cita el Salmo 118:22 La piedra que desecharon los edificadores Ha venido a ser cabeza del ángulo.”


Los líderes religiosos rechazaron a Jesús como si no sirviera para el edificio de Dios. Pero Dios lo puso como piedra principal del edificio, piedra angular, piedra que sostiene y define el edificio.


Cristo es fundamento, centro, medida y sostén de la iglesia. Pedro citará más adelante a Isaías 28:16 y este mismo Salmo 118:22, con la misma idea en 1 Pedro 2:6-7 Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, la piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo; y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.


Pedro llama a los líderes “edificadores”. Ellos debían edificar al pueblo de Dios sobre la verdad, pero rechazaron la piedra principal. La acusación es fuerte: los que debían construir correctamente rechazaron el fundamento verdadero.


Toda obra que no está edificada sobre Cristo finalmente caerá, como dice 1 Corintios 3:11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.


12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

Entonces Pedro llega al punto culminante sobre la pregunta que las autoridades le hicieron en Hechos 4:12 …¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto?


Y en ningún otro hay salvación. Pedro comienza con una negación absoluta. No dice: “en Jesús y otros hay salvación”. Dice: “en ningún otro”. Esto excluye todo otro camino, mediador, religión, mérito humano, sistema moral, tradición, obra personal o autoridad religiosa.


Pedro está delante de los líderes más importantes de Israel, pero les dice que la salvación no está en ellos, ni en el templo, ni en el sacerdocio, ni en los sacrificios, ni en el Sanedrín. La salvación está únicamente en Cristo.


La palabra “salvación” implica que el ser humano está en peligro. No se puede hablar de salvación si no hay algo de lo cual ser salvado.


¿De qué necesita ser salvo el hombre?


1. De la culpa del pecado.

2. De la condenación de Dios.

3. Del poder esclavizante del pecado.

4. De la ira venidera.

5. De la muerte eterna.


Romanos 3:23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.


Romanos 6:23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.


1 Tesalonicenses 1:10 …a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.


Porque no hay otro nombre bajo el cielo. Con el “porque” Pedro da la razón de su afirmación anterior. ¿Por qué en ningún otro hay salvación? Porque no existe otro nombre dado por Dios para salvar.


No es que Pedro tenga una preferencia personal. Es una declaración basada en la revelación de Dios. “Bajo el cielo”, es una expresión indica universalidad. Pedro no limita su afirmación a Jerusalén, Israel o al mundo judío. Dice que bajo todo el cielo, en toda la humanidad, no hay otro nombre salvador.


En la Biblia, el “nombre”, del griego <ónoma>, Strong G3686, representa más que una etiqueta. Representa la persona misma, su autoridad, identidad, obra y poder.


Por eso, “el nombre de Jesús” es la persona de Cristo mismo: el crucificado, resucitado, exaltado y Señor, como dice Filipenses 2:9-11 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla…

y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.


Cristo no es solamente el Salvador de un grupo étnico, cultural o religioso. Es el único Salvador dado a los hombres, como Él mismo dijo en Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí, Pablo lo reafirma en 1 Timoteo 2:5 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.


Dado a los hombres. La salvación en Cristo es un regalo de Dios. El nombre de Jesús no fue inventado por los hombres. Fue dado por Dios, como dijo el ángel en Mateo 1:21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.


El nombre Jesús significa “Jehová salva”. Desde su nacimiento, su nombre revela su misión: salvar a su pueblo de sus pecados.


Dios, en su misericordia dio a su Hijo como dice Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito… La maravilla no es que haya solo un Salvador. La maravilla es que Dios haya dado un Salvador a pecadores culpables, como dice Romanos 8:32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros…


En que podamos ser salvos. La frase comunica que no solo podemos ser salvos en Cristo, sino que debemos ser salvos por medio de Él. No existe otra posibilidad establecida por Dios.


El cierre de Pedro implica que el hombre cojo fue sanado en el nombre de Jesús, pero todo pecador necesita ser salvo por ese mismo nombre.


Esta salvación incluye:


1. Redención: Cristo nos compra y nos libra por su sangre.

2. Perdón: Dios borra nuestros pecados.

3. Justificación: Dios declara justo al pecador por la justicia de Cristo.

4. Reconciliación: somos traídos a paz con Dios.

5. Adopción: somos recibidos como hijos.

6. Santificación: somos apartados para Dios y transformados progresivamente.

7. Glorificación: seremos finalmente conformados a Cristo.


Romanos 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.


Efesios 1:7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia.


Conclusión: En el relato de Lucas, se muestra que la predicación de Cristo resucitado provoca oposición, pero no puede ser detenida. Pedro, lleno del Espíritu Santo, declaró que el cojo fue sanado en el nombre de Jesucristo, crucificado y resucitado, y proclama que solo en Él hay salvación para los hombres.


Preguntas de observación e interpretación por versículo, diseñadas para asegurar que el expositor y los participantes comprendan correctamente y en detalle la enseñanza.




Hechos 4:1-4

Preguntas de observación

1. ¿Qué estaban haciendo Pedro y Juan cuando llegaron las autoridades?

    R. Estaban hablando al pueblo.

2. ¿Quiénes vinieron sobre ellos?

    R. Los sacerdotes, el jefe de la guardia del templo y los saduceos.

3. ¿Por qué estaban resentidos?

    R. Porque enseñaban al pueblo y anunciaban en Jesús la resurrección de entre los muertos.

4. ¿Qué hicieron con Pedro y Juan?

    R. Les echaron mano y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente.

5. ¿Por qué los dejaron en la cárcel hasta el día siguiente?

    R. Porque ya era tarde.

6. ¿Qué ocurrió con muchos de los que habían oído la palabra?

    R. Creyeron.

7. ¿A cuánto llegó el número de los varones?

    R. Como cinco mil.


Preguntas de interpretación

8. ¿Cuál fue la verdadera causa de la oposición?

    R. La enseñanza apostólica sobre Jesús y la resurrección de entre los muertos.

9. ¿Por qué los saduceos se molestaron especialmente?

    R. Porque negaban la resurrección, y los apóstoles anunciaban la resurrección en Jesús.

10. ¿Qué enseña este pasaje sobre la Palabra de Dios?

    R. Que puede seguir produciendo fe aunque los mensajeros sean perseguidos.

11. ¿Qué muestra el contraste entre el arresto y los muchos que creyeron?

    R. Que la oposición humana no puede detener la obra soberana de Dios.

12. ¿Por qué es importante la frase “habían oído la palabra”?

    R. Porque muestra que la fe vino por oír el mensaje del evangelio.

13. ¿Qué nos enseña este bloque sobre el crecimiento de la iglesia?

    R. Que el crecimiento verdadero depende del Señor obrando por medio de su Palabra, aun en medio de oposición.




Hechos 4:5-11

Preguntas de observación

1. ¿Quiénes se reunieron al día siguiente?

    R. Los gobernantes, ancianos, escribas, el sumo sacerdote y la familia de los sumos sacerdotes.

2. ¿Qué les preguntaron a Pedro y Juan?

    R. “¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto?”

3. ¿Cómo respondió Pedro?

    R. Lleno del Espíritu Santo.

4. ¿En qué nombre fue sanado el hombre?

    R. En el nombre de Jesucristo de Nazaret.

5. ¿Qué habían hecho las autoridades con Jesús?

    R. Lo crucificaron.

6. ¿Qué hizo Dios con Jesús?

    R. Lo resucitó de los muertos.

7. ¿Qué imagen usa Pedro para describir a Jesús?

    R. La piedra reprobada por los edificadores, hecha cabeza del ángulo.


Preguntas de interpretación

8. ¿Qué significa hablar en el nombre de Jesús?

    R. Actuar bajo su autoridad, poder e identidad.

9. ¿Por qué Pedro menciona la crucifixión ante las autoridades?

    R. Para confrontar su responsabilidad en el rechazo de Cristo.

10. ¿Qué significa que Dios resucitó a Jesús?

    R. Que Dios vindicó al Cristo crucificado y confirmó su identidad y obra.

11. ¿Qué significa que Jesús es la piedra angular?

    R. Que Él es el fundamento, centro y sostén del edificio de Dios.



Hechos 4:12

Preguntas de observación

1. ¿En quién dice Pedro que hay salvación?

    R. En ningún otro fuera de Jesucristo.

2. ¿Qué dice Pedro que no existe bajo el cielo?

    R. Otro nombre dado a los hombres para ser salvos.

3. ¿A quiénes fue dado ese nombre?

    R. A los hombres.

4. ¿Qué podemos recibir en ese nombre?

    R. Salvación.


Preguntas de interpretación

5. ¿Qué significa “en ningún otro”?

    R. Que la salvación es exclusivamente en Jesucristo.

6. ¿Qué significa “nombre” en este contexto?

    R. La persona, autoridad, identidad, obra y poder de Cristo.

7. ¿Por qué no hay otro nombre que salve?

    R. Porque solo Cristo es el Hijo de Dios encarnado, crucificado por los pecadores, resucitado y exaltado por Dios.

8. ¿Qué niega este versículo acerca de las religiones y obras humanas?

    R. Niega que puedan salvar al pecador aparte de Cristo.

9. ¿Qué relación tiene este versículo con el milagro del cojo?

    R. El mismo nombre que sanó físicamente al cojo es el único nombre que salva eternamente al pecador.





Hechos 4:1-12 En ningún otro hay salvación

  En ningún otro hay salvación Hechos 4:1-12 Objetivo: Conocer la piedra angular, que sostiene nuestra salvación. Versículos para atesorar: ...