La Llenura del Corazón (2ª Parte)
-Un Corazón lleno de Mentira-
Hechos 5:1-11
Objetivo: Aprender a temer a Dios, desechando la hipocresía y las simulaciones religiosas (Stg. 1:21).
Introducción: Lucas mostró una iglesia transformada por la gracia de Dios, unida de corazón y alma, centrada en la resurrección de Cristo y generosa con los necesitados. Los creyentes no vivían aferrados a sus posesiones, sino las usaban para servir al cuerpo y glorificar al Señor con amor sincero práctico.
Desarrollo:
Vv. 1-2. Un corazón que aparenta piedad: Ananías y Safira buscan reconocimiento
1 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad (propiedad, terreno),
Pero. El pasaje comienza con una palabra de contraste. Después del ejemplo de Bernabé, Lucas introduce a Ananías y Safira. Bernabé vendió una heredad y puso el precio a los pies de los apóstoles con sinceridad. Ananías y Safira hicieron algo parecido externamente, pero con un corazón falso.
Cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad. Ananías vendió una propiedad. Hasta aquí no hay pecado. De hecho, pudo haber sido una oportunidad hermosa para ayudar a los necesitados.
Dios no mira solamente la acción, sino el corazón, como dice 1 Samuel 16:7 ...porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.
2 y sustrajo (se quedó una parte) del precio, sabiéndolo también (en acuerdo con) su mujer; y trayendo sólo una parte (el resto), la puso a los pies (disposición) de los apóstoles.
Y sustrajo del precio. Viene del griego <nosphízō>, Strong 3557, que significa apartar para sí, apropiarse indebidamente, retener secretamente, sustraer. La idea no es simplemente “guardó”, sino “retuvo de manera engañosa”.
Esta palabra es muy fuerte. También aparece en la traducción griega del Antiguo Testamento en relación con Acán, quien tomó secretamente del anatema en Josué 7:1 Pero los hijos de Israel cometieron una prevaricación en cuanto al anatema; porque Acán... tomó del anatema; y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel.
Sabiéndolo también su mujer. Safira no fue engañada por su esposo. Ella sabía lo que estaba pasando. Ambos participaron conscientemente en el engaño. Esto muestra complicidad. No fue un error accidental. Fue un acuerdo matrimonial para aparentar espiritualidad.
Y trayendo sólo una parte. El problema no fue traer “sólo una parte”. Pedro aclarará que la propiedad era de ellos y el dinero también. El problema fue presentar esa parte como si fuera todo el precio.
La puso a los pies de los apóstoles. Ponerlo a los pies de los apóstoles era una acción pública de entrega. Ellos querían la reputación de generosidad sin la realidad de la entrega. La hipocresía busca el reconocimiento de la santidad sin el costo de la obediencia.
Ese es el corazón del pasaje. Ananías y Safira no querían simplemente ayudar a los necesitados. Querían ser vistos como generosos. Querían la honra de Bernabé sin la sinceridad de Bernabé.
Jesús lo advirtió en Mateo 6:1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos...
Vv. 3-10. Un corazón expuesto por Dios: la mentira sale a la luz y hay juicio (Mr. 4:22; Heb. 4:12)
3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses (te quedaras con una parte) del precio de la heredad (propiedad, terreno)?
Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón? Pedro discierne que detrás de este pecado hay actividad satánica. Esto no elimina la responsabilidad de Ananías, porque en el versículo 4 Pedro también dice: “¿Por qué pusiste esto en tu corazón?” Satanás tentó, pero Ananías consintió.
En Hechos 4, Satanás intentó callar la predicación por medio de amenazas externas. En Hechos 5, intenta contaminar la iglesia por medio de pecado interno. La iglesia debe velar tanto contra la persecución externa como contra la falsedad interna.
Para que mintieses al Espíritu Santo y sustrajeses del precio de la heredad. Pedro dice que Ananías mintió al Espíritu Santo. Esto es muy importante doctrinalmente. El Espíritu Santo no es una fuerza impersonal. Se le puede mentir, tentar y resistir. Esto muestra personalidad.
Además, en el versículo 4 Pedro dirá: “No has mentido a los hombres, sino a Dios.” Así que mentir al Espíritu Santo es mentir a Dios. Esto afirma la deidad del Espíritu Santo.
Aplicación práctica. No debemos tratar al Espíritu Santo como si no viera lo secreto. Podemos engañar a personas, líderes o hermanos, pero no al Espíritu de Dios. Toda adoración, ofrenda y servicio ocurre delante de Él.
4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder (¿No era tuyo el dinero?)? ¿Por qué pusiste (se te ocurrió) esto en tu corazón? No has mentido a los hombres (a nosotros), sino a Dios.
Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? Pedro aclara que la propiedad seguía siendo de Ananías. No estaba obligado a venderla. Tampoco estaba obligado a entregar todo el dinero. Este versículo es clave para entender que Hechos 4 no enseña comunismo obligatorio.
Ananías pudo haber dicho: “Vendí la propiedad y quiero dar esta parte.” Eso no habría sido pecado. El pecado fue mentir y aparentar que daba todo. Dios ama al dador alegre, no al actor religioso, como dice 2 Corintios 9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.
Y vendida, ¿no estaba en tu poder? Pedro reconoce el derecho de Ananías sobre el dinero después de vender la propiedad. No hubo obligación legal o apostólica de darlo todo.
¿Por qué pusiste esto en tu corazón? Pedro muestra que el pecado no fue solo influencia satánica. Ananías también lo puso en su corazón.
No podemos culpar a Satanás para evadir nuestra responsabilidad. Satanás tienta, pero el ser humano responde desde su propio corazón caído. La tentación externa encuentra complicidad interna cuando no velamos, como dice Santiago 1:14-15 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado...
No has mentido a los hombres, sino a Dios. Ananías pensó que estaba engañando a Pedro, a los apóstoles y a la iglesia. Pero Pedro declara que su pecado era contra Dios. Mentir a los hermanos, manipular la comunidad, aparentar espiritualidad, usar la ofrenda para reputación, todo eso no es solamente una falla social. Es pecado delante de Dios.
5 Al oír Ananías estas palabras, cayó (al suelo) y expiró (murió). Y vino un gran temor (miedo) sobre todos los que lo oyeron.
Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. El juicio fue inmediato y severo. Esto no significa que Dios siempre juzgue así todo pecado en la iglesia, pero aquí Dios actúa de manera extraordinaria para mostrar la gravedad de la hipocresía y proteger la pureza de su iglesia naciente.
Dios no siempre juzga inmediatamente, pero nunca debemos confundir su paciencia con indiferencia. A veces Dios permite tiempo para arrepentimiento. Pero eso no significa que el pecado oculto sea ligero, como dice Romanos 2:4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?
Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. Este temor es temor santo ante la presencia y santidad de Dios. La iglesia aprendió que Dios estaba realmente en medio de ellos.
El juicio produjo impacto en quienes escucharon lo ocurrido. Dios estaba enviando una advertencia a toda la comunidad.
6 Y levantándose los (vinieron unos) jóvenes, lo envolvieron (el cuerpo), y sacándolo, lo sepultaron (enterraron).
El relato es sobrio. No hay dramatización innecesaria. Ananías muere, lo envuelven, lo sacan y lo sepultan.
El pecado que busca gloria humana termina en vergüenza.
Ananías quería ser reconocido como generoso, pero terminó siendo recordado como advertencia de hipocresía. Esto nos llama a buscar la aprobación de Dios, no la admiración de los hombres.
7 Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido (pasado).
Safira entra 3 horas después sin saber que Ananías ya había muerto. Pedro le da oportunidad de decir la verdad. Safira pudo haber dicho: “No, vendimos en más, pero acordamos traer solo una parte y mentimos.” Pero eligió sostener la mentira.
8 Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto (en el precio que han dicho) la heredad (propiedad, terreno)? Y ella dijo: Sí, en tanto (en ese precio).
Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Pedro pregunta directamente. No porque ignore la respuesta, sino para revelar el corazón de Safira.
Las preguntas de Dios revelan el corazón.
En Génesis 3, Dios preguntó a Adán: “¿Dónde estás?” No porque Dios no supiera, sino para confrontarlo. Aquí Pedro pregunta para dar oportunidad de verdad.
Y ella dijo: Sí, en tanto. Safira confirma la mentira.
Aplicación práctica. El pecado se agrava cuando lo sostenemos después de ser confrontados. No solo pecamos cuando caemos. También pecamos cuando defendemos, maquillamos o repetimos la mentira para proteger nuestra imagen. La confesión temprana es misericordia. La terquedad endurece el corazón.
9 Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis (conspiraron) en tentar (poner a prueba) al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado (enterrado) a tu marido, y te sacarán (llevarán) a ti.
Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? Tentar al Espíritu del Señor significa actuar como si se pudiera probar su paciencia, engañar su conocimiento o desafiar su santidad.
He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Pedro le dice que le va a pasar lo mismo que a su marido.
10 Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró (murió); y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron (enterraron) junto a su marido.
Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró. Safira recibe el mismo juicio que Ananías. Dios juzgó a ambos porque ambos participaron en el engaño. Ella participó conscientemente en el pecado. Cada uno responde delante de Dios, como dice Romanos 14:12 De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.
Y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. Los mismos jóvenes que habían sepultado a su esposo, ahora lo hacen con ella.
V. 11. Un corazón reverente: temor sobre toda la iglesia (Heb. 5:7; Heb. 12:28)
11 Y vino gran temor (miedo) sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.
Y vino gran temor sobre toda la iglesia. El juicio produjo temor santo. Este temor llegó sobre toda la iglesia. La iglesia pertenece a Dios. Por eso Dios protege su santidad. La iglesia no es una reunión social cualquiera. Es el pueblo comprado por Cristo y habitado por el Espíritu Santo.
Aplicación práctica. La iglesia necesita recuperar el temor reverente de Dios. No un miedo servil que huye de Dios, sino una reverencia santa que toma en serio su presencia, su Palabra, su santidad y su disciplina.
Y sobre todos los que oyeron estas cosas. El juicio también impactó a los de afuera. La iglesia no fue vista como un grupo ligero o superficial. La gente entendió que Dios estaba obrando en medio de ella con santidad.
Aplicación práctica. Una iglesia que toma en serio la santidad de Dios también da testimonio al mundo. El mundo no necesita una iglesia que finja perfección, pero sí una iglesia que no juegue con el pecado, que confiese, se arrepienta y camine en verdad.
Enseñanzas doctrinales principales:
1. Dios conoce el corazón: Ananías y Safira pudieron engañar a los hombres, pero no a Dios.
2. El Espíritu Santo es Dios: Pedro dice que mentir al Espíritu Santo es mentir a Dios.
3. Satanás intenta corromper la iglesia desde adentro: La persecución externa no fue su única estrategia.
4. La hipocresía religiosa es grave: Dios juzga la falsedad que usa la piedad como máscara.
5. La generosidad cristiana debe ser voluntaria: La propiedad y el dinero estaban bajo la autoridad de Ananías. El pecado no fue no dar todo, sino mentir.
6. La santidad de la iglesia importa: Dios protege la pureza de su pueblo.
7. El temor de Dios es necesario: El juicio produjo gran temor sobre toda la iglesia.
Conclusión: Este pasaje nos recuerda que Dios toma en serio la santidad de su iglesia. Ananías y Safira no pecaron por dar poco, sino por mentir al Espíritu Santo y aparentar espiritualidad. El juicio produjo gran temor, enseñando que la comunión cristiana debe vivirse con verdad, reverencia y sinceridad.
Preguntas de observación e interpretación por versículo, diseñadas para asegurar que el expositor y los participantes comprendan correctamente y en detalle la enseñanza.
Hechos 5:1-11
Preguntas de observación
¿Quiénes aparecen al inicio del pasaje?
R. Ananías y Safira su mujer.
¿Qué vendieron?
R. Una heredad.
¿Qué hizo Ananías con el precio de la heredad?
R. Sustrajo una parte y trajo sólo una parte a los pies de los apóstoles.
¿Safira sabía lo que Ananías había hecho?
R. Sí, ella también lo sabía.
¿A quién dijo Pedro que Ananías había mentido?
R. Al Espíritu Santo.
¿Qué aclaró Pedro sobre la heredad y el dinero?
R. Que reteniéndola se le quedaba a él, y vendida estaba en su poder.
¿A quién había mentido realmente Ananías?
R. A Dios.
¿Qué ocurrió con Ananías al oír las palabras de Pedro?
R. Cayó y expiró.
¿Qué ocurrió cuando Safira confirmó la mentira?
R. Cayó a los pies de Pedro y expiró.
¿Qué vino sobre toda la iglesia?
R. Gran temor.
Preguntas de interpretación
¿Cuál fue el pecado principal de Ananías y Safira?
R. No fue dar sólo una parte, sino mentir y aparentar una entrega total delante de Dios y de la iglesia.
¿Qué enseña este pasaje sobre el Espíritu Santo?
R. Que el Espíritu Santo es Dios, porque se le puede mentir y mentirle a Él es mentir a Dios.
¿Por qué Pedro dice que Satanás llenó el corazón de Ananías?
R. Porque detrás del engaño había tentación satánica, aunque Ananías seguía siendo responsable por haber puesto eso en su corazón.
¿Enseña este pasaje que los creyentes estaban obligados a vender todo?
R. No. Pedro aclara que la propiedad y el dinero estaban bajo el poder de Ananías; el pecado fue la mentira.
¿Por qué el juicio fue tan severo?
R. Porque Dios estaba mostrando la gravedad de la hipocresía y protegiendo la santidad de su iglesia.
¿Qué significa que vino gran temor sobre la iglesia?
R. Que la iglesia fue llevada a una reverencia profunda ante la santidad de Dios.
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