Invoquemos el Nombre del Señor (2ª. Parte)
Hechos 2:22-36
Objetivo: Aprender a proclamar el nombre de Jesús, sin dejar a un lado ninguno de los atributos de su evangelio.
Versículo para atesorar: “A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.” Hechos 2:32
Introducción: Pedro explicó cómo Dios cumple su promesa enviando el Espíritu Santo sobre la iglesia. Lo que comenzó con lenguas, asombro y confusión, Pedro lo explica desde las Escrituras como cumplimiento de Joel: en los postreros días, Dios levanta testigos para proclamar salvación en el nombre del Señor.
Desarrollo:
22 Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado (acreditado) por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios (milagros) y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis;
Varones israelitas. Pedro se dirige directamente a Israel, el pueblo que recibió los pactos, la ley, las promesas, los profetas y la esperanza mesiánica.
Pedro no está hablando a paganos sin conocimiento bíblico. Está hablando a personas que conocían las Escrituras, las promesas de Dios y la esperanza del Mesías.
Oíd estas palabras. Pedro llama a la multitud a escuchar. No está dando una opinión más dentro de la confusión. Está proclamando la verdad de Dios.
Jesús nazareno. Pedro identifica a Jesús de manera histórica y concreta. No predica un Cristo abstracto, simbólico o mitológico. Predica a Jesús de Nazaret.
Varón aprobado por Dios entre vosotros. Pedro afirma que Jesús fue aprobado o acreditado por Dios. Esto no significa que Jesús necesitara demostrar su valor como si Dios dudara de Él. Significa que Dios dio testimonio público de quién era Jesús por medio de sus obras.
La palabra “aprobado” viene del griego <apodeíknymi>, Strong G584, que significa demostrar, mostrar públicamente, acreditar, señalar con evidencia. Dios señaló públicamente a Jesús como el Mesías por medio de sus obras, como Él mismo dijo en Juan 10:37-38 Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras…
Pedro recalca que las obras de Jesús ocurrieron públicamente entre ellos. No fueron rumores lejanos. No fueron hechos secretos imposibles de verificar. Jesús ministró entre el pueblo. Sanó enfermos, echó fuera demonios, resucitó muertos, enseñó con autoridad y confrontó el pecado públicamente.
Con las maravillas, prodigios y señales. Pedro usa tres palabras para describir las obras milagrosas de Jesús.
1. Maravillas. Poder, obra poderosa, milagro, acto de poder. En este contexto, “maravillas” se refiere a obras poderosas que manifestaban el poder de Dios.
2. Prodigios. Prodigio, maravilla extraordinaria que provoca asombro. Los prodigios impresionaban por su carácter extraordinario.
3. Señales. Señal, marca, indicio, milagro que apunta a una verdad espiritual. Las señales apuntaban a la identidad de Jesús como Mesías y a la llegada del reino de Dios, como dice Juan 20:30-31 Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos… Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios…
Que Dios hizo entre vosotros por medio de él. Pedro afirma que Dios hizo estas obras. Esto muestra que el ministerio de Jesús estaba plenamente aprobado y sostenido por el Padre. Jesús fue el Mediador visible de la acción divina.
Como vosotros mismos sabéis. La audiencia no podía alegar ignorancia. Muchos en Jerusalén habían oído de Jesús. Sus milagros no fueron secretos. Su ministerio fue público. Sus enemigos reconocían que Jesús hacía señales (Jn. 11:47-48). El problema no era falta de evidencia, sino rechazo deliberado.
23 a este, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento (con forme a los planes y propósitos) de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos (malvados, hombres sin Dios, sin ley), crucificándole;
A éste. Se refiere a Jesús nazareno, aprobado por Dios. Pedro no habla de manera general. Habla de una persona específica, histórica y conocida por ellos.
Entregado. Jesús fue entregado a la muerte. Esta frase puede incluir la traición de Judas, la entrega de los líderes judíos, la sentencia de Pilato y, por encima de todo, el plan soberano de Dios.
Por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios. Pedro afirma que la muerte de Cristo ocurrió conforme al consejo determinado de Dios.
La cruz no fue una reacción improvisada de Dios después del pecado humano. Fue parte del plan eterno de Dios como dice Efesios 1:11 En él asimismo tuvimos herencia… conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad.
Pedro añade que la entrega de Cristo ocurrió según el anticipado conocimiento de Dios. En la Biblia, el conocimiento previo de Dios no debe reducirse a que Dios “vio de antemano” lo que los hombres harían y luego ajustó su plan. En este texto, está unido al “determinado consejo”. Es decir, Dios conoció de antemano porque su plan soberano lo estableció, como lo afirma Hechos 4:27-28 Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús… para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera.
Prendisteis y matasteis. Pedro confronta la responsabilidad de sus oyentes. “Prendisteis” traduce la idea de tomar o arrestar. La idea es que ellos participaron en entregar a Jesús a la muerte. Había una culpabilidad moral colectiva. Israel rechazó al Mesías, sus líderes lo entregaron, y el pueblo fue responsable en su rechazo y muerte, como vemos en Lucas 23:18-21 Mas toda la multitud dio voces a una, diciendo: ¡Fuera con éste…! Y ellos volvieron a dar voces, diciendo: ¡Crucifícale, crucifícale!
Por manos de inicuos. La ejecución se llevó a cabo por medio de hombres impíos. Los “inicuos” apunta a hombres sin la ley de Dios, se refiere probablemente a los gentiles romanos que ejecutaron físicamente la crucifixión. Los judíos no tenían autoridad directa para ejecutar crucifixión bajo Roma, así que Jesús fue entregado a Pilato y crucificado por soldados romanos.
Crucificándole. La forma concreta de su muerte fue la crucifixión. La crucifixión era una forma brutal, vergonzosa y pública de ejecución romana. La cruz no era solo muerte física. Era humillación pública. Era vergüenza. Era maldición como dice Deuteronomio 21:23 …porque maldito por Dios es el colgado… Pablo aplica esta realidad a Cristo en Gálatas 3:13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición…Cristo fue crucificado no porque mereciera maldición, sino porque tomó la maldición de su pueblo.
Este versículo enseña que al mismo tiempo que se llevaba a cabo el plan soberano de Dios, los hombres eran responsables de ese acto pecaminoso.
24 al cual Dios levantó (resucitó), sueltos (liberándolo de) los dolores (agonia) de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido (dominado) por ella.
Al cual Dios levantó. Dios resucitó a Jesús de entre los muertos. La resurrección fue una acción directa de Dios. Los hombres rechazaron a Jesús, pero Dios lo vindicó levantándolo de los muertos como dice Hechos 3:15 y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.
La resurrección fue la confirmación de que la obra redentora de Cristo fue aceptada por Dios, como dice Pablo en Romanos 4:25 el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.
Sueltos los dolores de la muerte. Esta frase describe la muerte como algo que intentó sujetar a Cristo, pero Dios rompió sus ataduras. Dios rompió el poder y la angustia de la muerte. Cristo ha vencido la muerte desde dentro. Él entró en ella y salió victorioso, como dice 1 Corintios 15:54-57 Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? …Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Por cuanto era imposible. La muerte no tenía capacidad final sobre Cristo. Pedro no dice que era improbable que la muerte retuviera a Cristo. Dice que era imposible.
¿Por qué era imposible? Por varias razones bíblicas:
- Porque Cristo es santo y sin pecado.
- Porque la Escritura había prometido que no vería corrupción.
- Porque Dios había determinado levantarlo.
- Porque Cristo es el Autor de la vida.
- Porque su obra redentora debía ser cumplida.
Que fuese retenido por ella. Cristo no podía quedar bajo el dominio de la muerte. La muerte intentó retenerlo, pero no pudo.
La muerte retiene a los hombres porque todos son pecadores. Pero Cristo no tenía pecado propio. Entró en la muerte voluntariamente, cargando el pecado de su pueblo, y salió victorioso, como Él mismo dijo en Juan 10:17-18 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo…
25 Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí (está conmigo siempre); porque está a mi diestra (derecha, a mi lado), no seré conmovido (sacudido).
Pedro cita el Salmo 16:8-11, escrito por David, para mostrar que la resurrección de Cristo no fue una idea inventada después por los apóstoles. Fue anunciada proféticamente en las Escrituras. La resurrección de Jesús no contradice el Antiguo Testamento; lo cumple.
Salmo 16:8-11 8A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido. 9Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; mi carne también reposará confiadamente; 10Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción. 11Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre.
Porque David dice de él. Pedro afirma que David estaba hablando “de él”, es decir, de Cristo.
Veía al Señor siempre delante de mí. Esta frase habla de confianza continua, comunión y dependencia. El Mesías vive con el Señor delante de Él, no como una idea ocasional, sino como una realidad constante.
Pedro aplica estas palabras a Cristo. Jesús, como el Hijo encarnado, vivió en perfecta confianza y obediencia al Padre.
Porque está a mi diestra, no seré conmovido. La diestra representa ayuda, apoyo, defensa y cercanía. Cristo enfrentó traición, rechazo, agonía, juicio injusto, crucifixión y muerte. Pero no fue finalmente sacudido de su confianza en el Padre.
Jesús no fue conmovido en el sentido de abandonar su misión o desconfiar del Padre. Fue obediente hasta la Muerte, como vemos en Lucas 22:42 Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
26 Por lo cual (Por eso) mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, y aun mi carne (todo mi ser) descansará en esperanza (vivirá confiadamente);
Por lo cual mi corazón se allegro. La confianza en la presencia del Señor produce gozo. Este gozo no es superficial. Es gozo en Dios, aun frente a la muerte.
Cristo pudo mirar más allá de la cruz hacia la victoria de la resurrección como dice Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz… Jesús no sufrió la cruz porque fuera placentera. La sufrió por el gozo puesto delante de Él: la gloria del Padre, la redención de su pueblo y la victoria sobre la muerte.
Y se gozó mi lengua. El gozo interior se expresa exteriormente. En el Salmo 16, el hebreo dice “se gozó mi alma”, y Pedro lo cita como “mi lengua se gozó”, mostrando que la alabanza expresa la gloria interior.
Y aun mi carne descansará en Esperanza. Esta frase apunta al cuerpo y a la muerte. La “carne” descansará en esperanza porque la muerte no será el final.
Cristo murió verdaderamente. Su cuerpo fue puesto en la tumba como dice Mateo 27:59-60 Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia, y lo puso en su sepulcro nuevo… Pero su carne descansó en esperanza, porque no permanecería bajo la muerte. El cuerpo de Cristo descansó en la tumba, pero no en derrota. Descansó en esperanza de resurrección.
27 Porque no dejarás (abandonarás) mi alma en el Hades (sepulcro, entre los muertos), ni permitirás que tu Santo vea corrupción (se pudra, se descomponga).
Porque no dejarás mi alma en el Hades. La palabra “Hades” es una transliteración del griego <hádēs>, Strong G86, que significa lugar de los muertos, estado de muerte. En este contexto se refiere al dominio o estado de la muerte, no necesariamente al infierno final.
Pedro usa esta frase para hablar de la muerte real de Cristo y de que Dios no lo abandonaría en ese estado.
Ni permitirás que tu Santo vea corrupción. Esta frase es el núcleo del argumento de Pedro. David murió y su cuerpo vio corrupción. Pero el “Santo” del Salmo no vería corrupción. Por tanto, David hablaba proféticamente de Cristo.
La palabra “corrupción” del griego <diaphthorá>, Strong G1312, significa corrupción, descomposición, deterioro, pudrición del cuerpo. Cristo murió, pero su cuerpo no fue abandonado a la descomposición. Dios lo resucitó.
Pablo usará el mismo argumento en Antioquía de Pisidia (Hech. 13:35-37). Esto muestra que Salmo 16 fue un texto central para la predicación apostólica de la resurrección.
28 Me hiciste conocer (Me mostraste) los caminos de la vida; me llenarás de gozo con tu presencia.
Me hiciste conocer los caminos de la vida. Esta frase expresa dirección hacia vida, no hacia muerte.
El Padre hizo conocer al Hijo el camino de la vida en el sentido de que la muerte no sería su destino final. La senda del Mesías pasaba por la cruz, pero terminaba en resurrección y gloria, como Él dijo en Juan 11:25 Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida…
Cristo no solo conoce el camino de vida. Él es el camino y la vida para su pueblo, como dijo en Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida…
Me llenarás de gozo con tu presencia. La cita termina con gozo en la presencia de Dios.
El gozo final no está simplemente en escapar de la muerte, sino en la presencia de Dios.
Cristo, después de su sufrimiento, entró en la gloria de la presencia del Padre como dice Hebreos 1:3 …se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.
El punto de Pedro es claro:
1. David escribió estas palabras.
2. David habló de alguien cuyo cuerpo no vería corrupción.
3. David sí murió y su cuerpo vio corrupción.
4. Por tanto, David hablaba proféticamente del Cristo.
5. Jesús murió, pero Dios lo resucitó.
6. Así se cumplió el Salmo 16.
Pedro está construyendo una defensa bíblica de la resurrección. Dice: “La Escritura lo anunció, Dios lo hizo y nosotros somos testigos.”
29 Varones hermanos, se os puede decir libremente (franqueza) del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro (tumba) está con nosotros hasta el día de hoy.
Varones hermanos. Pedro se dirige a los oyentes como hermanos judíos. No está suavizando el mensaje, porque ya los confrontó diciendo que ellos crucificaron a Jesús. Pero tampoco habla con desprecio. Pedro combina firmeza doctrinal con trato respetuoso.
Se os puede decir libremente. Pedro habla con claridad, franqueza y confianza. No está insinuando algo dudoso. Está exponiendo un hecho evidente.
Del patriarca David. Pedro reconoce la importancia de David llamándole “patriarca”. Esto muestra respeto por David como figura central en la historia de Israel. David era grande, pero no era el cumplimiento final. La promesa apuntaba a uno mayor que David: Cristo.
Que murió y fue sepultado. Pedro afirma algo obvio, pero teológicamente importante: David murió y fue sepultado como dice 1 Reyes 2:10 Y durmió David con sus padres, y fue sepultado en su ciudad. Su cuerpo quedó en la tumba y vio corrupción.
Y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. La tumba de David era evidencia pública de que el Salmo apuntaba a alguien mayor.
El argumento es fuerte: David no puede ser el cumplimiento final de “no permitirás que tu Santo vea corrupción”, porque David murió, fue sepultado y su tumba seguía ocupada. En cambio, Jesús murió, fue sepultado, pero resucitó. Su tumba quedó vacía.
30 Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado (prometido) que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono,
Pero siendo Profeta. David no solo era rey; fue guerrero, músico y salmista. Ahora Pedro afirma que David era Profeta, por lo que habló proféticamente. David escribió salmos inspirados por el Espíritu Santo. Por eso Pedro puede usar el Salmo 16 como profecía acerca de Cristo.
Y sabiendo que con juramento Dios le había Jurado. Pedro enfatiza que la promesa de Dios a David no fue informal. Fue confirmada con juramento. David conocía la promesa firme e irrevocable de Dios.
Que de su descendencia, en cuanto a la carne. El Mesías vendría físicamente del linaje de David.
David recibió una promesa de Dios acerca de su descendencia y su trono en 2 Samuel 7:12-13 Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje… él edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino, y en 2 Samuel 7:16 Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.
Esta promesa tuvo un cumplimiento parcial en Salomón, pero su cumplimiento final no podía agotarse en Salomón, porque el trono sería establecido para siempre. El cumplimiento final apunta a Cristo, el Hijo de David, como lo presenta Pablo en Romanos 1:3 acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne.
Levantaría al Cristo. Dios levantaría al Mesías prometido. Jesús cumple la promesa davídica porque es verdadero descendiente de David según la carne.
En este contexto puede incluir la idea de levantar al Mesías de la descendencia de David y también apunta, dentro del argumento de Pedro, a la resurrección de Cristo.
La palabra “Cristo” del griego <Christós>, Strong G5547, significa Ungido, Mesías. Equivale al hebreo “Mashíaj”.
Para que se sentase en su trono. El propósito de la promesa era que el Cristo se sentara en el trono de David.
El trono de David alcanza su cumplimiento final en Cristo. Pero aquí hay que entender bien: Pedro no está presentando a Jesús como un rey político terrenal. Está predicando a Cristo resucitado y exaltado, como dirá en Hechos 2:33 Así que, exaltado por la diestra de Dios… Y concluirá en Hechos 2:36 …Dios le ha hecho Señor y Cristo.
Cristo reina ahora como el Hijo de David exaltado. Su reino ya ha sido inaugurado, aunque esperamos su consumación final.
31 viéndolo antes (anticipadamente, hacía el futuro), habló de la resurrección de Cristo (Mesías), que su alma no fue dejada en el Hades (sepulcro, entre los muertos), ni su carne (cuerpo) vio corrupción (se descompondría).
Viéndolo antes. Pedro afirma que David habló proféticamente, anticipando lo que Dios haría en Cristo. David no habló solo desde su experiencia personal. Como profeta, vio de antemano la obra futura de Dios en el Mesías.
Esto no significa que David entendió cada detalle con la claridad posterior de los apóstoles, pero sí que habló inspirado por Dios acerca de una realidad que se cumpliría en Cristo.
Habló de la resurrección de Cristo. El tema central del Salmo 16, según Pedro, era la resurrección del Mesías. La resurrección no es un tema secundario. Es el centro del argumento de Pedro. Jesús es el Cristo, y la resurrección demuestra que Él es el Mesías prometido como dice Romanos 1:4 que fue declarado Hijo de Dios con poder… por la resurrección de entre los muertos.
Que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción. Pedro retoma la frase del Salmo 16 citada en Hechos 2:27, para enfatizar su punto de que no fue abandonado en la Muerte y de que el cuerpo de Cristo no fue abandonado a la descomposición.
32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.
A este Jesús. Pedro se refiere a lo que ha explicado anteriormente: Que Jesús nazareno,fue aprobado por Dios con maravillas, prodigios y señales, que fue entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, que fue prendido, matado y crucificado por manos de inicuos, que fue anunciado proféticamente por David en el Salmo 16, y quien no fue dejado en el Hades ni vio corrupción.
Resucitó Dios. Pedro ya había usado esta misma idea en Hechos 2:24. La resurrección es la declaración de Dios de que el sacrificio fue aceptado, que Cristo venció la muerte y que todos deben rendirse ante Él.
De lo cual todos nosotros somos testigos. Pedro habla en plural. Se refiere especialmente a los apóstoles, que se levantaron con él, y que fueron testigos oculares de la resurrección de Cristo.
Pedro y los once están dando testimonio público de la resurrección.
33 Así que, exaltado por la diestra de Dios (derecha de Dios), y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, (Jesús) ha derramado esto que vosotros veis y oís.
Así que. Pedro presenta una conclusión basada en la resurrección de Jesús.
Exaltado por la diestra de Dios. “Por la diestra de Dios”, la diestra de Dios no significa que Dios Padre tenga un cuerpo físico como el nuestro. Es lenguaje bíblico para expresar autoridad, honor y gobierno.
“Por la diestra de Dios” puede entenderse como que Jesús fue exaltado a la diestra de Dios o por la diestra de Dios, es decir, por el poder y autoridad de Dios. En el contexto, ambas ideas están conectadas: Dios exaltó a Cristo y Cristo está en el lugar de suprema autoridad.
La palabra “exaltado” viene del griego <hypsóō>, Strong G5312, que significa levantar en alto, exaltar, elevar, colocar en una posición de honor y gloria. Jesús fue elevado al lugar de honor, autoridad y gloria
Jesús fue humillado en su encarnación y crucifixión, pero Dios lo exaltó como dice Filipenses 2:8-11 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre; para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla…
y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
La exaltación de Cristo incluye su resurrección, ascensión y sesión a la diestra del Padre.
Habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo. El Hijo exaltado recibe del Padre la promesa para derramarla sobre su pueblo, como dijo en Juan 15:26 Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre…
Este versículo muestra una obra claramente trinitaria (triunitaria): El Padre promete. El Hijo recibe y derrama. El Espíritu Santo viene sobre la iglesia.
Ha derramado esto. Pedro identifica claramente quién produjo Pentecostés: Cristo exaltado.
Que vosotros veis y oís. Pentecostés fue visible y audible, pero Pedro no deja que la gente se quede en el fenómeno. Lo interpreta cristológicamente: lo que ustedes ven y oyen es evidencia de que Jesús está exaltado y ha derramado el Espíritu.
La lógica de Pedro es:
- Jesús murió.
- Dios lo resucitó.
- Jesús fue exaltado a la diestra de Dios.
- Jesús recibió la promesa del Espíritu.
- Jesús derramó el Espíritu.
- Por eso ustedes ven y oyen esto.
Entonces Pentecostés no es solo un evento sobre el Espíritu. Es una proclamación pública de que Jesús reina.
34 Porque David no (nunca) subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra (en el lugar de honor a mi derecha),
35 Hasta que ponga a tus enemigos por estrado (debajo) de tus pies.
Pedro ya usó el Salmo 16 para probar la resurrección de Cristo. Ahora, para probar la exaltación de Cristo usa el Salmo 110:1 Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.
Porque David no subió a los cielos. Pedro vuelve a usar a David como contraste. Descarta que David sea el cumplimiento final del Salmo 110. En Hechos 2:29 dijo que David murió, fue sepultado y su sepulcro seguía entre ellos. Ahora añade que David no subió a los cielos en el sentido mesiánico de exaltación a la diestra de Dios.
Pedro no está negando que David esté con Dios en salvación. Está diciendo que David no ascendió al cielo para sentarse a la diestra de Dios como Rey mesiánico exaltado. Ese lugar pertenece a Cristo.
Pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor. Pedro cita a David como testigo. David mismo habló de uno superior a él. En el Salmo 110:1, el primer “Señor” corresponde a Jehová, Dios. El segundo “mi Señor” se refiere al Mesías, a quien David reconoce como superior a él.
Siéntate a mi diestra. Sentarse a la diestra de Dios significa ocupar el lugar de mayor honor, autoridad y gobierno.
La frase no debe entenderse de manera física, como si el Padre tuviera un trono material limitado y Jesús se sentara en una silla al lado. Es lenguaje bíblico de entronización, autoridad y exaltación.
Hasta que ponga a tus enemigos por estrado (debajo) de tus pies. Cristo reinará hasta que todos sus enemigos sean sometidos, como dice 1 Corintios 15:25-26 Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.
Los enemigos de Cristo incluyen: Satanás, el pecado, la Muerte, los poderes espirituales de maldad. los reinos rebeldes, así como toda oposición humana contra Dios.
El estrado era el lugar donde se apoyaban los pies. En el mundo antiguo, poner a los enemigos bajo los pies simbolizaba victoria completa, dominio y humillación del enemigo vencido.
Pedro está respondiendo a la pregunta de la multitud: “¿Qué quiere decir esto?” Su respuesta completa es que los discípulos no están ebrios, sino que esto cumple lo anunciado por el profeta Joel; Jesús fue aprobado por Dios, pero ellos lo crucificaron; Dios lo resucitó, David anunció proféticamente su resurrección, Jesús fue exaltado a la diestra de Dios, desde allí derramó el Espíritu Santo, y David mismo habló de esta exaltación en el Salmo 110:1.
36 Sepa, pues, ciertísimamente (sin lugar a dudas, con toda seguridad) toda la casa (pueblo) de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo (Mesías).
Sepa, pues, ciertísimamente. Pedro llama a la multitud a reconocer la conclusión inevitable de todo lo que acaba de decir, es una conclusión firme y segura.
La certeza descansa en:
1. La Escritura.
2. La resurrección.
3. El testimonio apostólico.
4. La exaltación de Cristo.
5. El derramamiento visible y audible del Espíritu.
Toda la casa de Israel. Pedro se dirige a Israel como pueblo del pacto, el pueblo que recibió las promesas, la ley, los profetas, el templo, los sacrificios y la esperanza mesiánica. No está hablando a una audiencia sin trasfondo bíblico. Está hablando al pueblo que debía reconocer al Mesías. Por eso su responsabilidad era mayor.
Que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis. Pedro confronta la culpa humana. La crucifixión era una muerte vergonzosa, dolorosa y pública. Pedro acusa a la multitud de haber rechazado y crucificado al Mesías.
Pedro ya había dicho que Jesús fue entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios (Hech. 2:23), La soberanía divina no elimina la culpa humana.
Dios le ha hecho Señor y Cristo. Dios vindicó y exaltó al Hijo, quien es el Señor soberano y el Mesías prometido. Esta frase no significa que Jesús no fuera Señor o Mesías en su identidad eterna o en el propósito de Dios hasta ese momento. Significa que Dios lo declaró, constituyó y manifestó públicamente como Señor y Cristo mediante su resurrección y exaltación.
Conclusión: Pedro viene de proclamar que Jesús fue aprobado por Dios, crucificado por hombres culpables y resucitado conforme a las Escrituras. David anunció su resurrección y exaltación. El Cristo rechazado fue vindicado por Dios, sentado a su diestra, y declarado Señor y Cristo. Por tanto, todos deben rendirse a Él.
Preguntas de observación e interpretación por versículo, diseñadas para asegurar que el expositor y los participantes comprendan correctamente y en detalle la enseñanza.
Hechos 2:22
Preguntas de observación
1. ¿A quién se dirige Pedro?
R. A los varones israelitas.
2. ¿A quién presenta Pedro en este versículo?
R. A Jesús nazareno.
3. ¿Cómo describe Pedro a Jesús?
R. Como varón aprobado por Dios.
4. ¿Con qué fue aprobado Jesús por Dios?
R. Con maravillas, prodigios y señales.
5. ¿Dónde hizo Dios estas obras?
R. Entre ellos.
6. ¿Por medio de quién hizo Dios estas obras?
R. Por medio de Jesús.
7. ¿Qué dice Pedro sobre el conocimiento de la audiencia?
R. Que ellos mismos lo sabían.
Preguntas de interpretación
8. ¿Qué significa que Jesús fue “aprobado por Dios”?
R. Que Dios lo acreditó públicamente como enviado suyo por medio de obras poderosas.
9. ¿Qué propósito tenían las maravillas, prodigios y señales?
R. Confirmar la identidad y misión mesiánica de Jesús, no entretener a la multitud.
10. ¿Por qué Pedro menciona que estas obras fueron hechas “entre vosotros”?
R. Para mostrar que la audiencia tenía conocimiento directo o cercano de la obra pública de Jesús.
11. ¿Qué implica la frase “como vosotros mismos sabéis”?
R. Que ellos eran responsables porque tenían suficiente testimonio sobre Jesús.
Hechos 2:23
Preguntas de observación
1. ¿A quién se refiere la frase “a éste”?
R. A Jesús nazareno, aprobado por Dios.
2. ¿Cómo fue entregado Jesús?
R. Por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios.
3. ¿Qué hicieron los oyentes, según Pedro?
R. Lo prendieron y lo mataron.
4. ¿Por medio de quiénes fue crucificado?
R. Por manos de inicuos.
5. ¿Cuál fue la forma de su muerte?
R. La crucifixión.
Preguntas de interpretación
6. ¿Qué significa “determinado consejo”?
R. Que la muerte de Cristo fue parte del plan soberano y deliberado de Dios.
7. ¿Qué significa “anticipado conocimiento de Dios”?
R. Que Dios conocía y gobernaba de antemano este evento conforme a su propósito eterno.
8. ¿La soberanía de Dios hizo inocentes a quienes crucificaron a Jesús?
R. No. Pedro los acusa directamente de prenderlo y matarlo.
9. ¿Qué enseña este versículo sobre la cruz?
R. Que fue al mismo tiempo el plan soberano de Dios y el acto pecaminoso de hombres responsables.
10. ¿Por qué es importante que Pedro confronte la culpa de sus oyentes?
R. Porque no hay verdadero arrepentimiento sin reconocer el pecado.
Hechos 2:24
Preguntas de observación
1. ¿Qué hizo Dios con Jesús?
R. Lo levantó, es decir, lo resucitó.
2. ¿Qué soltó Dios?
R. Los dolores de la muerte.
3. ¿Por qué Dios lo levantó?
R. Porque era imposible que Jesús fuese retenido por la muerte.
4. ¿Qué no pudo hacer la muerte con Jesús?
R. Retenerlo.
Preguntas de interpretación
5. ¿Qué significa que Dios levantó a Jesús?
R. Que lo resucitó corporalmente de entre los muertos.
6. ¿Qué significa “los dolores de la muerte”?
R. La angustia, poder y ataduras de la muerte, que fueron rotas por Dios en la resurrección de Cristo.
7. ¿Por qué era imposible que la muerte retuviera a Cristo?
R. Porque Cristo es el Santo de Dios, sin pecado, el Autor de la vida, y la Escritura había anunciado que no vería corrupción.
8. ¿Qué confirma la resurrección sobre la cruz?
R. Que el sacrificio de Cristo fue aceptado por Dios y que su obra redentora fue suficiente.
Hechos 2:25-28
Preguntas de observación
1. ¿A quién cita Pedro en este pasaje?
R. A David, citando el Salmo 16:8-11.
2. ¿Qué veía David siempre delante de sí?
R. Al Señor.
3. ¿Por qué no sería conmovido?
R. Porque el Señor estaba a su diestra.
4. ¿Qué descansaría en esperanza?
R. Su carne.
5. ¿Qué no dejaría Dios en el Hades?
R. Su alma.
6. ¿Qué no permitiría Dios que viera su Santo?
R. Corrupción.
7. ¿Con qué sería llenado?
R. Con gozo en la presencia de Dios.
Preguntas de interpretación
8. ¿De quién hablaba finalmente David según Pedro?
R. De Cristo.
9. ¿Por qué este salmo no se cumplió finalmente en David?
R. Porque David murió, fue sepultado y su cuerpo vio corrupción.
10. ¿Qué significa que el Santo no vería corrupción?
R. Que Cristo moriría, pero su cuerpo no sería abandonado a la descomposición, porque Dios lo resucitaría.
11. ¿Qué enseña este pasaje sobre la resurrección de Cristo?
R. Que fue anunciada proféticamente en la Escritura y cumplida por Dios.
12. ¿Qué significa que la carne descansará en esperanza?
R. Que la muerte no sería el destino final, sino que habría resurrección.
Hechos 2:29
Preguntas de observación
1. ¿Cómo se dirige Pedro a la multitud?
R. “Varones hermanos.”
2. ¿De quién habla Pedro en este versículo?
R. Del patriarca David.
3. ¿Qué afirma Pedro sobre David?
R. Que murió y fue sepultado.
4. ¿Qué dice sobre el sepulcro de David?
R. Que estaba con ellos hasta ese día.
Preguntas de interpretación
5. ¿Por qué Pedro menciona que David murió y fue sepultado?
R. Para mostrar que Salmo 16 no se cumplió finalmente en David.
6. ¿Qué demuestra el sepulcro de David?
R. Que David vio corrupción y no venció la muerte corporalmente.
7. ¿A quién apuntaba finalmente Salmo 16?
R. A Cristo y su resurrección.
8. ¿Qué contraste hace Pedro entre David y Jesús?
R. David murió y su sepulcro seguía allí; Jesús murió, pero Dios lo resucitó.
9. ¿Qué enseña esto sobre el Antiguo Testamento?
R. Que debe leerse a la luz de Cristo y del cumplimiento de las promesas de Dios en Él.
Hechos 2:30
Preguntas de observación
1. ¿Qué era David además de rey?
R. Profeta.
2. ¿Qué sabía David?
R. Que Dios le había jurado con juramento una promesa acerca de su descendencia.
3. ¿De quién levantaría Dios al Cristo?
R. De la descendencia de David, en cuanto a la carne.
4. ¿Para qué levantaría Dios al Cristo?
R. Para que se sentase en su trono.
Preguntas de interpretación
5. ¿Por qué Pedro llama profeta a David?
R. Porque David habló inspirado por Dios acerca del Mesías y su resurrección.
6. ¿Qué promesa está detrás de Hechos 2:30?
R. El pacto davídico, donde Dios prometió establecer el trono de David para siempre por medio de su descendencia.
7. ¿Qué significa “en cuanto a la carne”?
R. Que Cristo vendría físicamente del linaje humano de David.
8. ¿Qué significa “el Cristo”?
R. El Mesías, el Ungido prometido por Dios.
9. ¿Qué enseña este versículo sobre Jesús?
R. Que Jesús es el Hijo de David prometido, el Cristo levantado por Dios para reinar.
Hechos 2:31
Preguntas de observación
1. ¿Qué vio David antes?
R. La resurrección de Cristo.
2. ¿De qué habló David, según Pedro?
R. De la resurrección de Cristo.
3. ¿Qué no fue dejada en el Hades?
R. El alma de Cristo.
4. ¿Qué no vio corrupción?
R. La carne de Cristo.
Preguntas de interpretación
5. ¿Qué significa “viéndolo antes”?
R. Que David habló proféticamente, anticipando la resurrección del Mesías.
6. ¿Por qué el Salmo 16 no se cumplió finalmente en David?
R. Porque David murió, fue sepultado y vio corrupción.
7. ¿Qué enseña este versículo sobre Jesús?
R. Que Él es el Cristo resucitado, anunciado por David y vindicado por Dios.
Hechos 2:32
Preguntas de observación
1. ¿A quién resucitó Dios?
R. A este Jesús.
2. ¿Quién resucitó a Jesús?
R. Dios.
3. ¿De qué eran testigos los apóstoles?
R. De la resurrección de Jesús.
4. ¿Quiénes eran testigos?
R. Todos nosotros, es decir, Pedro y los apóstoles.
Preguntas de interpretación
5. ¿Por qué Pedro dice “a este Jesús”?
R. Para identificar claramente que el Cristo anunciado por David es Jesús de Nazaret, a quien ellos crucificaron y Dios resucitó.
6. ¿Qué significa que Dios resucitó a Jesús?
R. Que Dios lo levantó corporalmente de entre los muertos, vindicándolo como el Mesías y Señor.
7. ¿Por qué era importante el testimonio apostólico?
R. Porque los apóstoles fueron testigos oculares escogidos para proclamar la resurrección de Cristo.
8. ¿Por qué la resurrección es central para el evangelio?
R. Porque confirma la aceptación del sacrificio de Cristo, su victoria sobre la muerte y su identidad como Señor.
Hechos 2:33
Preguntas de observación
1. ¿Qué ocurrió con Jesús después de resucitar?
R. Fue exaltado por la diestra de Dios.
2. ¿Qué recibió Jesús del Padre?
R. La promesa del Espíritu Santo.
3. ¿Qué hizo Jesús con esa promesa?
R. La derramó.
4. ¿Cómo describe Pedro el evento de Pentecostés?
R. Como “esto que vosotros veis y oís.”
Preguntas de interpretación
5. ¿Qué significa que Cristo fue exaltado?
R. Que fue elevado al lugar de honor, autoridad y gloria a la diestra de Dios.
6. ¿Qué significa la diestra de Dios?
R. Lugar de autoridad, poder, favor y gobierno, no una ubicación física corporal del Padre.
7. ¿Quién derramó el Espíritu Santo en Pentecostés?
R. Cristo exaltado.
8. ¿Qué muestra Pentecostés acerca de Jesús?
R. Que Jesús está vivo, exaltado y reinando.
9. ¿Qué obra de la Trinidad (Triunidad) vemos en este versículo?
R. El Padre da la promesa, el Hijo la recibe y la derrama, y el Espíritu Santo viene sobre la iglesia.
Hechos 2:34-35
Preguntas de observación
1. ¿Qué dice Pedro que David no hizo?
R. David no subió a los cielos.
2. ¿Qué salmo cita Pedro?
R. Salmo 110:1.
3. ¿Qué dijo el Señor al Señor de David?
R. “Siéntate a mi diestra.”
4. ¿Hasta cuándo se sentaría a la diestra?
R. Hasta que sus enemigos fueran puestos por estrado de sus pies.
Preguntas de interpretación
5. ¿Por qué Pedro dice que David no subió a los cielos?
R. Para mostrar que Salmo 110 no se cumplió en David, sino en el Mesías.
6. ¿Quién es el “mi Señor” de David?
R. El Mesías, Jesucristo.
7. ¿Qué significa sentarse a la diestra de Dios?
R. Ocupar el lugar de autoridad, honor, gobierno y exaltación.
8. ¿Qué significa que los enemigos sean puestos por estrado de sus pies?
R. Que Cristo tendrá victoria total y sus enemigos serán completamente sometidos.
9. ¿Cómo se relaciona este pasaje con Pentecostés?
R. Pedro demuestra que el derramamiento del Espíritu es evidencia de que Cristo fue exaltado y reina a la diestra de Dios.
Hechos 2:36
Preguntas de observación
1. ¿Qué debe saber la casa de Israel?
R. Que Dios ha hecho Señor y Cristo a Jesús.
2. ¿A quién se refiere Pedro con “este Jesús”?
R. A Jesús de Nazaret, crucificado y resucitado.
3. ¿Qué hizo Israel con Jesús?
R. Lo crucificó.
4. ¿Qué hizo Dios con Jesús?
R. Lo hizo Señor y Cristo.
5. ¿A quién se dirige Pedro?
R. A toda la casa de Israel.
Preguntas de interpretación
6. ¿Qué significa que Jesús es Señor?
R. Que Jesús es el soberano exaltado, dueño y autoridad suprema.
7. ¿Qué significa que Jesús es Cristo?
R. Que Jesús es el Mesías, el Ungido prometido por Dios.
8. ¿Significa que Jesús no era Señor antes de la resurrección?
R. No. Significa que Dios lo declaró y manifestó públicamente como Señor y Cristo por medio de su resurrección y exaltación.
9. ¿Por qué Pedro menciona otra vez la crucifixión?
R. Para confrontar la culpa de sus oyentes y mostrar el contraste entre el rechazo humano y la vindicación divina.
10. ¿Por qué este versículo es el clímax del sermón?
R. Porque resume la identidad de Jesús: el crucificado ha sido hecho Señor y Cristo por Dios.