lunes, 21 de septiembre de 2026

Hechos 7:44-50 Jesús en el Tabernáculo

Jesús en el Tabernáculo

Hechos 7:44-50


Objetivo: Descubrir en el tabernáculo el deseo de Dios de habitar y caminar con su pueblo, un anhelo que finalmente hizo realidad en Cristo (2 Cor. 6:16).


Versículo del Objetivo: ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. 2 Corintios 6:16


Introducción: En su defensa, Esteban mostró que la historia de Israel comenzó con la promesa de Dios a Abraham, cumplida finalmente en Jesús, la Simiente prometida. También presentó a José como tipo de Cristo: rechazado por sus hermanos, vendido por envidia, pero exaltado por Dios para preservar y salvar misericordiosamente a los suyos. Después Esteban pasó a presentar a Moisés como el libertador rechazado, a quien Dios había levantado para liberar a Su pueblo.


Desarrollo:

44 Tuvieron nuestros padres (antepasados) el tabernáculo del testimonio (alianza) en el desierto, como había ordenado Dios cuando dijo a Moisés que lo hiciese conforme al modelo (patrón) que había visto. 

Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio. Tabernáculo, viene del hebreo <mishkan>, Strong 4908, que significa “morada” o “lugar de habitación”. Era la tienda sagrada donde Dios manifestó Su presencia en medio de Israel durante el desierto. Era portátil, porque el pueblo todavía caminaba hacia la tierra prometida.


Se le llama “tabernáculo del testimonio” porque allí estaba el arca del pacto, y dentro de ella estaban las tablas de la ley, el testimonio de Dios dado a Israel.


En el desierto. El tabernáculo estuvo con Israel en el desierto. Esto es importante para el argumento de Esteban. Antes del templo de Jerusalén, Dios ya estaba con Su pueblo. Su presencia no dependía de un edificio permanente. Dios acompañó a Israel en una tienda móvil. Esto mostraba que Él caminaba con Su pueblo, guiándolo, sosteniéndolo y habitando en medio de ellos.


Como había ordenado Dios cuando dijo a Moisés que lo hiciese conforme al modelo que había visto. Moisés no inventó el tabernáculo. Lo hizo conforme al modelo que Dios le mostró, como dice Éxodo 25:8-9 Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos. Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del tabernáculo...


La palabra “modelo”, viene del griego <týpos> (Strong G5179), que significa modelo, figura, patrón, ejemplo, tipo; y nos ayuda a entender que el tabernáculo era una figura que apuntaba a una realidad mayor. Esa realidad es Cristo.


El tabernáculo era una sombra visible de verdades espirituales que se cumplen plenamente en 

Cristo:


1. El tabernáculo era el lugar donde Dios habitaba con Su pueblo

Dios dijo en Éxodo 25:8 Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos.

Cristo es el cumplimiento de esa presencia, como dice Juan 1:14a Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros...” La palabra “habitó” es la palabra griega <skēnóō> (Strong G4637), que significa morar en tienda, acampar, tabernaculizar, habitar como en un tabernáculo. Juan está diciendo que en Jesús, Dios “tabernaculizó” entre nosotros. 

Cristo es el verdadero tabernáculo porque en Él Dios habita con Su pueblo de manera plena.


2. El tabernáculo era el lugar de encuentro entre Dios y el hombre

Dios dijo: Éxodo 25:22 Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio...

Cristo es ahora el único Mediador entre Dios y los hombres, como dice 1 Timoteo 2:5 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.

Nadie se acerca a Dios por un templo, por ritos externos o por méritos propios. Nos acercamos al Padre únicamente por Cristo.


3. El tabernáculo tenía gloria, pero Cristo es la gloria misma de Dios revelada

El tabernáculo fue lleno de la gloria de Jehová, como dice Éxodo 40:34 Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo.

Pero en Cristo vemos la gloria de Dios de manera superior y definitiva, como dice Juan 1:14b ...y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

Cristo es la revelación perfecta de Dios, como Él dijo en Juan 14:9 El que me ha visto a mí, ha visto al Padre...


4. Cada parte del tabernáculo representa a Cristo



Elemento

Antes

Ahora en Cristo

1. Altar de bronce

Era el lugar donde se ofrecían sacrificios de animales por el pecado. La sangre del animal señalaba la necesidad de expiación.

Jesús es el sacrificio perfecto. Él vivió sin pecado y murió voluntariamente por nuestros pecados para justificarnos delante de Dios. Juan 1:29; Hebreos 10:10; Romanos 4:25

2. Sacrificio

El pecador ponía su mano sobre el animal, simbolizando que su culpa era transferida y que el animal moría en su lugar.

Jesús es el Cordero de Dios que murió en nuestro lugar. Ahora respondemos ofreciendo nuestra vida como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. Romanos 12:1-2; Hebreos 13:15-16

3. Lavacro o fuente de bronce

Los sacerdotes se lavaban antes de entrar al servicio santo, mostrando la necesidad de limpieza.

Los creyentes somos lavados por la sangre de Cristo y necesitamos vivir en confesión y limpieza continua delante de Dios. 1 Juan 1:7-9; Tito 3:5

4. Lugar Santo

Solo los sacerdotes podían entrar allí para servir delante de Dios.

En Cristo, todos los creyentes somos santificados y podemos acercarnos a Dios para servirle y adorarle. Hebreos 9:10; 1 Pedro 2:9

5. Candelabro y panes de la proposición

El candelabro iluminaba el Lugar Santo y los panes estaban continuamente delante de Dios.

Jesús es la Luz del mundo y el Pan de vida. En Él tenemos dirección, comunión y sustento espiritual. Juan 8:12; Juan 6:35

6. Altar de incienso

El incienso subía delante de Dios como símbolo de oración y adoración.

Por Cristo, nuestras oraciones son aceptadas delante del Padre. Él intercede por nosotros y nos da acceso a Dios. Hebreos 7:25; Apocalipsis 8:3-4

7. El velo

Separaba el Lugar Santo del Lugar Santísimo. Solo el sumo sacerdote podía entrar una vez al año con sangre.

Cuando Jesús murió, el velo se rasgó. Por Su sangre tenemos acceso libre al Padre. Él es el camino, la verdad y la vida. Mateo 27:51; Hebreos 10:19-22; Juan 14:6

8. Lugar Santísimo

Era el lugar de la presencia especial de Dios, donde estaba el arca y donde entraba el sumo sacerdote una vez al año.

En Cristo podemos acercarnos confiadamente al trono de la gracia. Ya no estamos lejos, porque Cristo abrió el acceso a Dios. Hebreos 4:16; Efesios 2:13

9. Querubines

Representaban la santidad de Dios y la separación entre Dios y el hombre pecador.

En Cristo, la separación es vencida. Él abrió el camino para que los redimidos tengan comunión con Dios. Hebreos 10:19-20

10. Arca del pacto

Representaba la presencia, el pacto y el gobierno de Dios en medio de Su pueblo.

Cristo es el verdadero cumplimiento del pacto. En Él Dios habita con nosotros y nosotros tenemos comunión con el Padre. Juan 1:14; Hebreos 9:11-12


1. Jesús es el sacrificio perfecto

Juan 1:29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Hebreos 10:10 En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.

Romanos 4:25 El cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.


2. Jesús murió en nuestro lugar y ahora ofrecemos nuestra vida a Dios

Romanos 12:1-2 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Hebreos 13:15-16 Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre. Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.


3. Los creyentes somos lavados por la sangre de Cristo

1 Juan 1:7-9 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Tito 3:5 Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por Su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.


4. En Cristo somos santificados y podemos acercarnos para servir y adorar

Hebreos 9:10 Ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.

1 Pedro 2:9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de Aquel que os llamó de las tinieblas a Su luz admirable.


5. Jesús es la Luz del mundo y el Pan de vida

Juan 8:12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

Juan 6:35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en Mí cree, no tendrá sed jamás.


6. Cristo intercede por nosotros y por Él nuestras oraciones son aceptadas

Hebreos 7:25 Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por Él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

Apocalipsis 8:3-4 Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.


7. Jesús abrió el camino al Padre

Mateo 27:51 Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron.

Hebreos 10:19-22 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo. Por el camino nuevo y vivo que Él nos abrió a través del velo, esto es, de Su carne. Y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios. Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por Mí.


8. En Cristo podemos acercarnos confiadamente al trono de la gracia

Hebreos 4:16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. 

Efesios 2:13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.


9. En Cristo la separación es vencida y tenemos comunión con Dios

Hebreos 10:19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo. Por el camino nuevo y vivo que Él nos abrió a través del velo, esto es, de Su carne.


10. Cristo es el verdadero cumplimiento del pacto

Juan 1:14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

Hebreos 9:11-12 Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación. Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por Su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.


45 El cual (El tabernáculo), recibido a su vez por nuestros padres (antepasados), lo introdujeron con Josué al tomar posesión de la tierra de los gentiles (las naciones), a los cuales Dios arrojó (expulsó) de la presencia de nuestros padres (antepasados), hasta los días de David. 

El tabernáculo fue recibido por los padres y llevado con Josué al entrar en la tierra prometida. Esto muestra que Dios acompañaba a Su pueblo desde el desierto hasta la posesión de la tierra.


El nombre Josué en griego es el mismo nombre que Jesús. Josué introdujo al pueblo en la tierra prometida, pero Jesús introduce a Su pueblo en la salvación eterna.


La tierra prometida era una sombra de la herencia mayor que tenemos en Cristo. Josué llevó a Israel a Canaán, pero Cristo lleva a Su pueblo al reposo verdadero.


46 Este (David) halló gracia delante (favor) de Dios, y pidió proveer (construir) tabernáculo para el Dios de Jacob. 

47 Mas Salomón le edificó (construyó) casa (el templo de Dios); 

David halló gracia delante de Dios y quiso proveer una morada para el Dios de Jacob, pero Dios no permitió que David le construyera templo porque había derramado mucha sangre en guerras. Aunque David deseó edificar casa para Jehová, Dios reservó esa obra para su hijo Salomón, hombre de paz. Así, David preparó materiales y Salomón edificó el templo conforme al propósito soberano de Dios para Israel.


Esteban no está atacando el templo. Reconoce su lugar en la historia de Israel. Pero también muestra que el templo no era el cumplimiento final. Era una casa hecha por manos humanas, y Dios es infinitamente mayor que cualquier edificio.


48 si bien (Sin embargo,) el Altísimo no habita (no vive) en templos hechos de mano (manos humanas), como dice el profeta:

Dios es el Altísimo, el Supremo, el Dios exaltado sobre todo. No puede ser contenido por un edificio. El templo era importante, pero no podía limitar la presencia de Dios.


49 El cielo es mi trono, y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué (clase de) casa me edificaréis (construirás)? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo (descanso)?

50 ¿No hizo mi mano todas estas cosas?

Esteban cita la enseñanza profética para mostrar que Dios nunca quiso que Israel pensara que podía encerrarlo en un templo de Isaías 66:1-2 Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo? Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.


Conclusión. Dios no está limitado a templos hechos por manos humanas, porque el tabernáculo y el templo apuntaban a Cristo, el verdadero Tabernáculo, en quien Dios habita con Su pueblo y nos da acceso eterno a Su presencia.


Así como Israel debía acercarse a Dios por medio del tabernáculo que Él ordenó, nosotros debemos vivir acercándonos a Dios por medio de Cristo, el verdadero Tabernáculo. Fuera de Cristo no hay acceso a Dios. En Cristo tenemos perdón, comunión, protección, vida y esperanza eterna.


Enseñanzas doctrinales principales:


1. Dios ordenó el tabernáculo: El tabernáculo no fue invención humana. Fue dado por Dios conforme al modelo mostrado a Moisés.

2. Dios no está limitado a un edificio: Dios estuvo con Su pueblo en el desierto antes del templo. Su presencia no puede ser encerrada en estructuras humanas.

3. El tabernáculo apuntaba a Cristo: El tabernáculo era una sombra que anunciaba la presencia, mediación, sacrificio y gloria que se cumplen plenamente en Jesús.

4. Jesús habitó entre nosotros: Juan 1:14 enseña que el Verbo se hizo carne y “tabernaculizó” entre nosotros, revelando la gloria del Padre.

5. Cristo es el verdadero lugar de encuentro con Dios: Ya no nos acercamos a Dios por un templo terrenal, sino por Cristo, el único Mediador.

6. El templo era temporal, Cristo es definitivo: El templo de Salomón tuvo un lugar en la historia, pero no era el fin. Cristo es el cumplimiento final.

7. Dios habitará eternamente con Su pueblo: Apocalipsis muestra la consumación: el tabernáculo de Dios estará con los hombres, y Él morará con Sus hijos para siempre.


Preguntas de observación e interpretación por versículo, diseñadas para asegurar que el expositor y los participantes comprendan correctamente y en detalle la enseñanza.


Hechos 7:44-50


Preguntas de observación

¿Qué tuvieron los padres de Israel en el desierto?

R. El tabernáculo del testimonio.

¿Quién ordenó cómo debía hacerse el tabernáculo?

R. Dios lo ordenó a Moisés.

¿Conforme a qué debía hacerse el tabernáculo?

R. Conforme al modelo que Moisés había visto.

¿Con quién introdujeron el tabernáculo al tomar posesión de la tierra?

R. Con Josué.

¿Quién halló gracia delante de Dios?

R. David.

¿Qué pidió David?

R. Proveer tabernáculo para el Dios de Jacob.

¿Quién edificó casa para Dios?

R. Salomón.

¿Qué dice Esteban sobre el Altísimo?

R. Que no habita en templos hechos de mano.

¿Qué dice el profeta sobre el cielo y la tierra?

R. Que el cielo es Su trono y la tierra el estrado de Sus pies.


Preguntas de interpretación

¿Por qué es importante que el tabernáculo estuviera en el desierto?

R. Porque muestra que Dios estaba con Su pueblo antes del templo y fuera de Jerusalén.

¿Qué enseñaba el tabernáculo sobre la presencia de Dios?

R. Que Dios quería habitar en medio de Su pueblo.

¿Cómo apunta el tabernáculo a Cristo?

R. Apunta a Cristo como la verdadera morada de Dios con Su pueblo, el Mediador, Sacrificio y acceso al Padre.

¿Qué significa Juan 1:14 cuando dice que Jesús “habitó” entre nosotros?

R. Que el Verbo hecho carne tabernaculizó entre nosotros, manifestando la gloria de Dios.

¿Por qué Dios no puede ser limitado por templos hechos de mano?

R. Porque Él es el Altísimo, Creador del cielo y la tierra.






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