viernes, 9 de febrero de 2018

Génesis 44 La Obra Completa del Amor


Objetivo: Ayudar al jóven a observar la obra completa del amor de Dios sobre nuestras vidas.

Versículo a memorizar: “Entonces dijo Judá: ¿Qué hablaremos, o con qué nos justificaremos? Dios ha hallado la maldad de tus siervos.” Génesis 44:16a

Introducción: El el capítulo anterior regresaron los 9 hijos de Jacob Egipto en busca de alimento, incluyendo a Benjamín, ya que era la condición que José les había puesto para poder recibirlos, Judá fue el que convenció a Jacob de dejar ir a Benjamín y quedo Judá como garantia de que volvería con Benjamín. Jacob mandó a sus hijos con regalos para el Gobernador de Egipto y puso su viaje en las manos de Dios. Al llegar a Egipto, José vió a Benjamín, liberó a Simeón y decidió hacer un banquete con todos sus hemanos, pero ello no lo sabían y se asustaron, pensaban que los iban a esclavisar por considerarlos ladrones, ya que en su primera visita se habían encontrado con el dinero integro en sus sacos con el que había comprado trigo. José comió con ellos, bebieron y se alegraron los 12 hermanos juntos después de casi 22 años de estar separados, aunque José aún no les revela que es su hermano.

Desarrollo:
Vs. 1-10. El amor de Dios redime
1 Mandó José al mayordomo de su casa, diciendo: Llena de alimento los costales de estos varones, cuanto puedan llevar, y pon el dinero de cada uno en la boca de su costal.
2 Y pondrás mi copa, la copa de plata, en la boca del costal del menor, con el dinero de su trigo. Y él hizo como dijo José.
José tiene un plan para probar el corazón de sus hermanos, quiere culpar a Benjamín de ladrón y ver si sus hermanos lo defenderán o lo dejaran ir como esclavo a Egipto como hicieron con el 22 años atrás, si así fuera, José se quedaría con Benjamín a su cuidado.

3 Venida la mañana, los hombres fueron despedidos con sus asnos.
4 Habiendo ellos salido de la ciudad, de la que aún no se habían alejado, dijo José a su mayordomo: Levántate y sigue a esos hombres; y cuando los alcances, diles: ¿Por qué habéis vuelto mal por bien? ¿Por qué habéis robado mi copa de plata?
5 ¿No es ésta en la que bebe mi señor, y por la que suele adivinar? Habéis hecho mal en lo que hicisteis.
Al parecer fue por la noche cuando se llevo a cabo el plan de esconder la copa en el saco de Benjamín sin que nadie se diera cuenta y por la mañana cuando se habían ido pero aún estaban cerca, José manda a su mayordomo a salir a acusar a sus hermanos de ladrones, no parce que verdaderamente la copa la usara para adivinar, ya que eso es un grave pecado contra Dios, parece que José lo inventa, pero aún así miente sobre el asunto.

6 Cuando él los alcanzó, les dijo estas palabras.
7 Y ellos le respondieron: ¿Por qué dice nuestro señor tales cosas? Nunca tal hagan tus siervos.
8 He aquí, el dinero que hallamos en la boca de nuestros costales, te lo volvimos a traer desde la tierra de Canaán; ¿cómo, pues, habíamos de hurtar de casa de tu señor plata ni oro?
Los 11 hermanos de José estan seguros de que no han tomado la copa y se defienden argumentando que aún el dinero que les habían devuelto la primera vez lo habían regresado, lo que no saben es que en sus sacos esta todo ese dinero de la primera vez y aún de esta segunda vez que compraron y que la copa si esta en el saco de uno de ellos.

9 Aquel de tus siervos en quien fuere hallada la copa, que muera, y aun nosotros seremos siervos de mi señor.
Como estaban tan convencidos de que no la tenían, declararon de su propia boca una sentencia de muerte para el culpable y una sentencia de esclavitud para los 10 hermanos restantes.

Debemos ser muy cuidadodos son lo que decimos, pero sobre todo de nunca tomar una actitud de inocencia total, ya que debemos recordar que la naturaleza pecadora que tenemos siempre esta dispuesta para hacer lo que a Dios no le agrada.

10 Y él dijo: También ahora sea conforme a vuestras palabras; aquel en quien se hallare será mi siervo, y vosotros seréis sin culpa.
El mayordomo que conoce el plan de José, baja la sentencia a que solo esclavizará al culpable de robo. Con mucha probabilidad este mayordomo no vino solo, vendrían con el otros siervos o quizá gente de la guardia del Rey.

Vs. 11-16. El amor de Dios redarguye
11 Ellos entonces se dieron prisa, y derribando cada uno su costal en tierra, abrió cada cual el costal suyo.
12 Y buscó; desde el mayor comenzó, y acabó en el menor; y la copa fue hallada en el costal de Benjamín.
Los hermanos se dán prisa para mostrar su inocencia, y comenzaron a abrir un saco a la vez de acuerdo a su edad, así que no fue sino hasta el último saco, el saco 11 que le pertenecía a Benjamín que se descubre que llevaba la copa del Gobernador de Egipto.

13 Entonces ellos rasgaron sus vestidos, y cargó cada uno su asno y volvieron a la ciudad.
El hallazgo de la copa en el costal del hijo menor de Jacob produjo en ellos un enorme pesar, que lo mostraron rasgando sus ropas en señal de dolor. Quizá en ese momento la guardia del rey toma prisionero a Benjamín y lo llevan de regreso a Egipto con la copa como evidencia del robo.

14 Vino Judá con sus hermanos a casa de José, que aún estaba allí, y se postraron delante de él en tierra.
Aunque el mayordomo les dijo que los que no tuvieran la copa serían sin culpa y se podían ir a Canáan, ellos no lo hicieron así, Judá al parecer toma el liderato y regresa con sus hermanos a Egipto en busca de poder liberar a Benjamín.

15 Y les dijo José: ¿Qué acción es esta que habéis hecho? ¿No sabéis que un hombre como yo sabe adivinar?
16 Entonces dijo Judá: ¿Qué diremos a mi señor? ¿Qué hablaremos, o con qué nos justificaremos? Dios ha hallado la maldad de tus siervos; he aquí, nosotros somos siervos de mi señor, nosotros, y también aquel en cuyo poder fue hallada la copa.
Judá que era el que habia quedado en garantía frente a su padre por Benjamín reconoce que no tienen palabras para justificarse y que sabe que no son culpables de cómo llego esa copa a sus posesiones, pero si reconoce que hay maldad en ellos, aquella maldad no confesada de cuando vendieron a José  22 años antes y piensan que Dios les esta permitiendo pasar por esto por ese pecado anterior. Judá le ofrece que todos se queden como esclavos en Egipto por cusa de que se encontró en ellos la copa.

Vs- 17-34. El amor de Dios restaura
17 José respondió: Nunca yo tal haga. El varón en cuyo poder fue hallada la copa, él será mi siervo; vosotros id en paz a vuestro padre.
José sigue su plan de darles libertad para ver si aún sus corazones son como los de hace 22 años atrás donde esos mismos 10 hermanos lo dejaron ir a Egipto como esclavo y ellos regresaron a Cannán como si nada hubiera pasado.

18 Entonces Judá se acercó a él, y dijo: Ay, señor mío, te ruego que permitas que hable tu siervo una palabra en oídos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues tú eres como Faraón.
Pero esta vez, la reacción de Judá y de sus hermanos es diferente, ahora no quieren dejar a su hermano Benjamín solo y Judá le relata a José lo sucedido en casa de su padre Jacob.

19 Mi señor preguntó a sus siervos, diciendo: ¿Tenéis padre o hermano?
20 Y nosotros respondimos a mi señor: Tenemos un padre anciano, y un hermano joven, pequeño aún, que le nació en su vejez; y un hermano suyo murió, y él solo quedó de los hijos de su madre; y su padre lo ama.
21 Y tú dijiste a tus siervos: Traédmelo, y pondré mis ojos sobre él.
22 Y nosotros dijimos a mi señor: El joven no puede dejar a su padre, porque si lo dejare, su padre morirá.
23 Y dijiste a tus siervos: Si vuestro hermano menor no desciende con vosotros, no veréis más mi rostro.
24 Aconteció, pues, que cuando llegamos a mi padre tu siervo, le contamos las palabras de mi señor.
25 Y dijo nuestro padre: Volved a comprarnos un poco de alimento.
26 Y nosotros respondimos: No podemos ir; si nuestro hermano va con nosotros, iremos; porque no podremos ver el rostro del varón, si no está con nosotros nuestro hermano el menor.
27 Entonces tu siervo mi padre nos dijo: Vosotros sabéis que dos hijos me dio a luz mi mujer;
28 y el uno salió de mi presencia, y pienso de cierto que fue despedazado, y hasta ahora no lo he visto.
29 Y si tomáis también a éste de delante de mí, y le acontece algún desastre, haréis descender mis canas con dolor al Seol.
30 Ahora, pues, cuando vuelva yo a tu siervo mi padre, si el joven no va conmigo, como su vida está ligada a la vida de él,
31 sucederá que cuando no vea al joven, morirá; y tus siervos harán descender las canas de tu siervo nuestro padre con dolor al Seol.
Judá da detalles de su padre, del amor y la preferencia de su padre por José y por Benjamín y aunque Judá nunca fue el favorito, Dios en esos años le ha transformado su corazón y no tiene reconor contra su padre, mas bien piensa en el dolor de muerte que le causara a su padre si regresan todos menos Benjamín.

32 Como tu siervo salió por fiador del joven con mi padre, diciendo: Si no te lo vuelvo a traer, entonces yo seré culpable ante mi padre para siempre;
33 te ruego, por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos.
34 Porque ¿cómo volveré yo a mi padre sin el joven? No podré, por no ver el mal que sobrevendrá a mi padre.
Judá esta dispuesto a intercambiar lugar con Bejamín, ofreciendole al gobernador de Egipto que él se quedara como esclavo, pero que deje ir a Benjamín con sus hermanos a casa de su padre Jacob para que éste no muera de tristeza.

Aplicación práctica:
Esta sustitución que quiere hacer Judá por Benjamín, es una hermosa figura de lo que Jesucristo hizo en la cruz inercambiando lugares con nosotros los pecadores como dice 2 Corintos 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. Dejando libre por gracia al pecador y tomando su lugar Jesucristo que es Justo y sin pecado para poder salvarlo.

sábado, 3 de febrero de 2018

Génesis 43 Gracia, Pan Que Sacia


Objetivo: Ayudar al jóven a saber que sólo por la gracia de Dios podemos participar con Él del pan que sacia.

Versículo a memorizar: “Yo soy el pan de vida”. Juan 6:48

Introducción: El el capítulo anterior, 10 de los hermanos de José fueron a Egipto en busca de alimento y tienen un encuentro con José 20 años después de haberlo vendido como esclavo, ellos no reconocen a José, pero José que si sabe que son sus hermanos los acusa de espías para poder retenerlos y tener tiempo de pensar que hacer.

Los hermanos confiesan que el haber vendido a su hermano José fue un pecado y creen que los que les pasa ahora es debido a eso que hicieron 20 años atrás.

Después de tenerlos encarcelados por 3 días retiene a Simeón y deja ir a los otros 9 hermanos con la condición de que si quieren liberar a Simeón y volver a comprar alimento, trajeran a Benjamín, su hermano menor y ordena que a los 9 que regresan a Canaán les den trigo y les pongan su dinero dentro de los sacos de trigo, cuando llegan a casa y se dan cuenta de eso, se asustán porque piensan que los acusarán de ladrones.

Desarrollo:
Vs. 1-7. La Condición
1 El hambre era grande en la tierra;
Al parecer se encuentrán en el segundo año de hambruna de los 7 años que José le interpretó a Faraón de su sueño de las 7 vacas flacas que se comían a las 7 vacas gordas.

2 y aconteció que cuando acabaron de comer el trigo que trajeron de Egipto, les dijo su padre: Volved, y comprad para nosotros un poco de alimento.
Jacob (Israel) no había querido mandar a Benjamína Egipto como José había pedido, ya que tenía mucho temor de que algo le aconteciera, sin embargo el trigo que habían traido de Egipto en su primer viaje para allá, se les terminó y ahora tienen de nuevo la necesidad de regresar a comprar.

3 Respondió Judá, diciendo: Aquel varón nos protestó con ánimo resuelto, diciendo: No veréis mi rostro si no traéis a vuestro hermano con vosotros.
4 Si enviares a nuestro hermano con nosotros, descenderemos y te compraremos alimento.
5 Pero si no le enviares, no descenderemos; porque aquel varón nos dijo: No veréis mi rostro si no traéis a vuestro hermano con vosotros.
6 Dijo entonces Israel: ¿Por qué me hicisteis tanto mal, declarando al varón que teníais otro hermano?
7 Y ellos respondieron: Aquel varón nos preguntó expresamente por nosotros, y por nuestra familia, diciendo: ¿Vive aún vuestro padre? ¿Tenéis otro hermano? Y le declaramos conforme a estas palabras. ¿Acaso podíamos saber que él nos diría: Haced venir a vuestro hermano?
Judá le recuerda a su padre que la única condición para ir por trigo y no morir de hambre es llevar a Benjamín, ya que ese fue el único requisito que pidío José (Gobernador de Egipto) y que con claridad les dijo que si no cumplían con eso, ni siquiera los recibiría.

En esta escena, Benjamín cuyo nombre significa <hijo de mi mano derecha> representa a Jesucristo, y asímimso Dios padre ha puesto un solo requisito para estar ante su presencia, llegar con Su hijo Jesucristo delante de nosotros para que nos pueda recibir y podamos ser saciados.

Vs. 8-10. El Compromiso
8 Entonces Judá dijo a Israel su padre: Envía al joven conmigo, y nos levantaremos e iremos, a fin de que vivamos y no muramos nosotros, y tú, y nuestros niños.
9 Yo te respondo por él; a mí me pedirás cuenta. Si yo no te lo vuelvo a traer, y si no lo pongo delante de ti, seré para ti el culpable para siempre;
10 pues si no nos hubiéramos detenido, ciertamente hubiéramos ya vuelto dos veces.
En forma de reclamo le pide Judá a su padre que deje ir a Benjamín con ellos, que él queda como responsable del cuidado de su hermano menor.

Vs. 11-14. La Conformidad
11 Entonces Israel su padre les respondió: Pues que así es, hacedlo; tomad de lo mejor de la tierra en vuestros sacos, y llevad a aquel varón un presente, un poco de bálsamo, un poco de miel, aromas y mirra, nueces y almendras.
12 Y tomad en vuestras manos doble cantidad de dinero, y llevad en vuestra mano el dinero vuelto en las bocas de vuestros costales; quizá fue equivocación.
13 Tomad también a vuestro hermano, y levantaos, y volved a aquel varón.
A pesar de que José había pedido un solo requisito para recibirlos y venderles trigo, Jacob (Israel) hace un plan en busca de agradar al Gobernador de Egipto y les pide que le lleven regalos, que no servirían de nada si no llevan a Benjamín también.

Así también le podemos ofrecer cosas a Dios, pero si no llegamos ante su resencia con su hijo Jesucristo en nuestro corazón, esas ofrendas ni siqueira las recibirá.

14 Y el Dios Omnipotente os dé misericordia delante de aquel varón, y os suelte al otro vuestro hermano, y a este Benjamín. Y si he de ser privado de mis hijos, séalo.
Ahora Jacob (Israel) solo puede depender de la misericordia de Dios para con ellos, y queda esperanzado a que Dios les auyude a recuperar a Simeón y regrese Banjamín o que sea como Dios quiera.

Así nosotros deberíamos de depender mas de Dios y de su misericordia que de nuestros planes.

Vs. 15-26. La Conmoción
15 Entonces tomaron aquellos varones el presente, y tomaron en su mano doble cantidad de dinero, y a Benjamín; y se levantaron y descendieron a Egipto, y se presentaron delante de José.
16 Y vio José a Benjamín con ellos, y dijo al mayordomo de su casa: Lleva a casa a esos hombres, y degüella (matar cortándole el cuello) una res y prepárala, pues estos hombres comerán conmigo al mediodía.
17 E hizo el hombre como José dijo, y llevó a los hombres a casa de José.
José cuando los vió al primero que busco entre ellos era a su hermano Benjamín, lo que le debió haber dado mucho gusto y mando al mayordomo a preparar una comida con ellos, sin que los hermanos supieran de esto.

18 Entonces aquellos hombres tuvieron temor, cuando fueron llevados a casa de José, y decían: Por el dinero que fue devuelto en nuestros costales la primera vez nos han traído aquí, para tendernos lazo, y atacarnos, y tomarnos por siervos a nosotros, y a nuestros asnos.
19 Y se acercaron al mayordomo de la casa de José, y le hablaron a la entrada de la casa.
20 Y dijeron: Ay, señor nuestro, nosotros en realidad de verdad descendimos al principio a comprar alimentos.
21 Y aconteció que cuando llegamos al mesón y abrimos nuestros costales, he aquí el dinero de cada uno estaba en la boca de su costal, nuestro dinero en su justo peso; y lo hemos vuelto a traer con nosotros.
22 Hemos también traído en nuestras manos otro dinero para comprar alimentos; nosotros no sabemos quién haya puesto nuestro dinero en nuestros costales.
Los hermanos no saben porque el Gobernador los lleva rumbo a su casa, y entran en temor pensando que los esclavizarán por pensar que eran ladrones del dinero que había encontrado en sus sacos de trigo en su última visita a Egipto, y le cuentan al mayordomo lo sucedido.

23 El les respondió: Paz a vosotros, no temáis; vuestro Dios y el Dios de vuestro padre os dio el tesoro en vuestros costales; yo recibí vuestro dinero. Y sacó a Simeón a ellos.
24 Y llevó aquel varón a los hombres a casa de José; y les dio agua, y lavaron sus pies, y dio de comer a sus asnos.
El mayordomo de José conocía del Dios de Israel, al parecer José daba buen testimonio de su Dios frente a sus siervos.

25 Y ellos prepararon el presente entretanto que venía José a mediodía, porque habían oído que allí habrían de comer pan.
26 Y vino José a casa, y ellos le trajeron el presente que tenían en su mano dentro de la casa, y se inclinaron ante él hasta la tierra.
José les recibió los regalos debido a que habían traído a Benjamín con ellos.

Así nosotros que nos presentamos delante de Dios con Jesucristo como nuestro salvador, también podemos llegar con ofrendas o presentes que le sean agradables, como honrar a nuestros padres, traer nuestrso diezmos, compatir recursos con los que no tienen y así no llegar ate su presencia con las manos vacias y nos los recibirá porque hemos llegado con Jesús.


Vs. 27-34. La Convivencia
27 Entonces les preguntó José cómo estaban, y dijo: ¿Vuestro padre, el anciano que dijisteis, lo pasa bien? ¿Vive todavía?
28 Y ellos respondieron: Bien va a tu siervo nuestro padre; aún vive. Y se inclinaron, e hicieron reverencia.
29 Y alzando José sus ojos vio a Benjamín su hermano, hijo de su madre, y dijo: ¿Es éste vuestro hermano menor, de quien me hablasteis? Y dijo: Dios tenga misericordia de ti, hijo mío.
30 Entonces José se apresuró, porque se conmovieron sus entrañas a causa de su hermano, y buscó dónde llorar; y entró en su cámara, y lloró allí.
Más de 20 años después José se reencuentra con su hermano de madre y padre, lo que fue un impacto emocional muy fuerte para José sobre todo debido a que aún no les descubre que él es su hermano.

31 Y lavó su rostro y salió, y se contuvo, y dijo: Poned pan.
32 Y pusieron para él aparte, y separadamente para ellos, y aparte para los egipcios que con él comían; porque los egipcios no pueden comer pan con los hebreos, lo cual es abominación a los egipcios.
33 Y se sentaron delante de él, el mayor conforme a su primogenitura, y el menor conforme a su menor edad; y estaban aquellos hombres atónitos (asombrados) mirándose el uno al otro.
Al parecer es José mismo quien los acomoda a la mesa y los acomoda de acuerdo a su nacimiento, lo que hace que los hermanos de José se queden asombrados de cómo el Gobernador de Egipto sabe el detalle del orden de su nacimiento.

34 Y José tomó viandas de delante de sí para ellos; mas la porción de Benjamín era cinco veces mayor que cualquiera de las de ellos. Y bebieron, y se alegraron con él.
José hizo una distición a Benjamín dándole una porción 5 veces mayor a la de sus hermanos y bebieron y se alegraron juntos los 12 hermanos finalmente después de mas de 20 años de separación.

Aplicación práctica:
Aprender que fue por gracia (favor sin merecerlo) que los hermanos de José se encuentran comiendo a su mesa y conviviendo con él con alegría a pesar de haberlo vendido como esclavo en el pasado.

viernes, 26 de enero de 2018

Génesis 42 Dios Despierta Nuestra Conciencia


Objetivo: Ayudar al jóven a observar como Dios nos lleva a darnos cuenta de nuestro pecado.

Versículo a memorizar: “Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia” Génesis 42:21.

Introducción: El el capítulo anterior José interpreto el sueño del Faraón que ningún mago o sabío habia podido hacerlo, y le dijo que las 7 vacas gordas y las 7 espigas lindas, representaban 7 años de abuncancia que la tierra de Egipto tendría, y que las vacas flacas y las espigas delgadas, representaban 7 años de hambruna que llegarían inmediatamente después de los años de abundancia.

Todo esto hizo que Faraón pusiera a José como el segundo hombre a cargo de todo el imperio de Egipto, solo debajo de Faraón, le dio esposa y esta le dio 2 hijos, y asi pasaron los 7 años de abundancia que José había interpretado del sueño del Faraón, y comenzaron los 7 años de escases y la tierra de Egipto asi como todos los otros paises tuvieron hambre y venían a José a comprarle trigo.

 

Desarrollo:
1 Viendo Jacob que en Egipto había alimentos, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando?
2 Y dijo: He aquí, yo he oído que hay víveres en Egipto; descended allá, y comprad de allí para nosotros, para que podamos vivir, y no muramos.
3 Y descendieron los diez hermanos de José a comprar trigo en Egipto.
Probablemente los hijos de Jacob quien ahora tiene alrededor de 130 años, habían oido también que había alimento en Egipto, pero quizá no querían ir ya que recordaban lo que había pasado 20 años atrás, cuando vendieron a su hermano José a los Ismaelitas que lo venderían a Egipto y quizá sea esa culpa que comienzan a sentir lo que los tiene paralizados a pesar de ver la gran necesidad de conseguir alimento para ellos y para sus familias, ya que todos estos hermanos tienen ya alrededor de los 40 años, quizá la mayoria con esposas e hijos.

4 Mas Jacob no envió a Benjamín, hermano de José, con sus hermanos; porque dijo: No sea que le acontezca algún desastre (desgracia).
Benjamín andara alrededor de los 30 años, por lo que no es un pequeño, pero su padre Jacob no quiso que fuera a Egipto por el miedo de que algo malo le pasara a él también com había acontecido con su otro hijo José, ya que ambos eran hijos de su amada esposa Raquel quien había fallecido cuando dio a Luz a Benjamín.

5 Vinieron los hijos de Israel a comprar entre los que venían; porque había hambre en la tierra de Canaán.
6 Y José era el señor de la tierra, quien le vendía a todo el pueblo de la tierra; y llegaron los hermanos de José, y se inclinaron a él rostro a tierra.
7 Y José, cuando vio a sus hermanos, los conoció; mas hizo como que no los conocía, y les habló ásperamente (con rudeza), y les dijo: ¿De dónde habéis venido? Ellos respondieron: De la tierra de Canaán, para comprar alimentos.
8 José, pues, conoció a sus hermanos; pero ellos no le conocieron.
Este encuentro de José, quien tendría en este momento 37 o 38 años con sus hermanos, sucede 20 años después de que lo habían vendido, José reconoce a sus hermanos pero ellos a José no, ya que con mucha probabilidad José parece un egipcio en su forma fisica y de vestir, quiza con los ojos pintados, además que les habla en Egipcio y todo eso hace que los hermanos de José no se den cuenta de que es él.

9 Entonces se acordó José de los sueños que había tenido acerca de ellos, y les dijo: Espías sois; por ver lo descubierto (desprotegido) del país habéis venido.
José recordo el sueño que Dios le había dado, que se describe Génesis 37 y que en tantos problemas lo metió con sus hermanos, pero ahora se estaba cumpliendo gracias al cuidado que Dios había tenido con José todo este tiempo.

10 Ellos le respondieron: No, señor nuestro, sino que tus siervos han venido a comprar alimentos.
11 Todos nosotros somos hijos de un varón; somos hombres honrados; tus siervos nunca fueron espías.
12 Pero José les dijo: No; para ver lo descubierto del país habéis venido.
José les acusa de espías como una estrategía para poderlos retener y pensar un plan con ellos.

13 Y ellos respondieron: Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un varón en la tierra de Canaán; y he aquí el menor está hoy con nuestro padre, y otro no parece.
14 Y José les dijo: Eso es lo que os he dicho, afirmando que sois espías.
15 En esto seréis probados: Vive Faraón, que no saldréis de aquí, sino cuando vuestro hermano menor viniere aquí.
16 Enviad a uno de vosotros y traiga a vuestro hermano, y vosotros quedad presos, y vuestras palabras serán probadas, si hay verdad en vosotros; y si no, vive Faraón, que sois espías.
A José se le hace extraño que no estuviera Bejamín con ellos, quizá piensa que le han hecho lo mismo que a él, así que les propone mandar a alguien a buscarlo.

17 Entonces los puso juntos en la cárcel por tres días.
18 Y al tercer día les dijo José: Haced esto, y vivid: Yo temo a Dios.
19 Si sois hombres honrados, quede preso en la casa de vuestra cárcel uno de vuestros hermanos, y vosotros id y llevad el alimento para el hambre de vuestra casa.
20 Pero traeréis a vuestro hermano menor, y serán verificadas vuestras palabras, y no moriréis. Y ellos lo hicieron así.
José piensa mejor las cosas en esos 3 días, y quizá piensa que la familia de Jacob (mujeres, nueras, nietos) están pasando hambre ne Canaán y que si manda solo a uno de sus hermanos de regreso no podrá llevar suficiente comida para todos ellos, por lo que cambia la estrategia y solo pide quedarse con uno de ellos hasta que regresen con Benjamín su hermano menor.

21 Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.
22 Entonces Rubén les respondió, diciendo: ¿No os hablé yo y dije: No pequéis contra el joven, y no escuchasteis? He aquí también se nos demanda su sangre.
23 Pero ellos no sabían que los entendía José, porque había intérprete entre ellos.
Toda esta situación ha producido en los hermanos de José una reflexión sobre lo que hicieron con el 20 años atrás, y le llaman “pecado”, es aquí cuando se despierta su conciencia y pueden reconocer que el tiempo y la distancia no han podido borrar sus hechos, ya que solo en Jesús hay verdadero perdón de pecados.

24 Y se apartó José de ellos, y lloró; después volvió a ellos, y les habló, y tomó de entre ellos a Simeón, y lo aprisionó a vista de ellos.
José está conmovido por ver que sus hermanos por fin han reconocido que lo que hicieron fue un pecado, de entre ellos escoge a Simeón para que se quede como garantía de que regresarean con Benjamín.

25 Después mandó José que llenaran sus sacos de trigo, y devolviesen el dinero de cada uno de ellos, poniéndolo en su saco, y les diesen comida para el camino; y así se hizo con ellos.
26 Y ellos pusieron su trigo sobre sus asnos, y se fueron de allí.
27 Pero abriendo uno de ellos su saco para dar de comer a su asno en el mesón, vio su dinero que estaba en la boca de su costal.
28 Y dijo a sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y helo aquí en mi saco. Entonces se les sobresaltó el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?
El que tuviera el dinero y el trigo no era algo bueno, ya que los podían acusar de ladrones, y eso les imposibilitaría regresar por Simeón y por mas comida cuando la que llevan se les terminara.

29 Y venidos a Jacob su padre en tierra de Canaán, le contaron todo lo que les había acontecido, diciendo:
30 Aquel varón, el señor de la tierra, nos habló ásperamente, y nos trató como a espías de la tierra.
31 Y nosotros le dijimos: Somos hombres honrados, nunca fuimos espías.
32 Somos doce hermanos, hijos de nuestro padre; uno no parece, y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán.
33 Entonces aquel varón, el señor de la tierra, nos dijo: En esto conoceré que sois hombres honrados: dejad conmigo uno de vuestros hermanos, y tomad para el hambre de vuestras casas, y andad,
34 y traedme a vuestro hermano el menor, para que yo sepa que no sois espías, sino hombres honrados; así os daré a vuestro hermano, y negociaréis en la tierra.
Sin duda fue un fuerte golpe para Jacob, el saber que su hijo Simeón se había quedado encarcelado en Egipto y que la única forma de que regresara es que mandara a Benajmín, cosa que no estaba dispuesto a hacer.

35 Y aconteció que vaciando ellos sus sacos, he aquí que en el saco de cada uno estaba el atado de su dinero; y viendo ellos y su padre los atados de su dinero, tuvieron temor.
El temor era que ahora a todos los podrían acusar de ladrónes, si de por sí ya los habían acusado de espías, lo que hace que la situación se vuelva muy complicada.

36 Entonces su padre Jacob les dijo: Me habéis privado de mis hijos; José no parece, ni Simeón tampoco, y a Benjamín le llevaréis; contra mí son todas estas cosas.
37 Y Rubén habló a su padre, diciendo: Harás morir a mis dos hijos, si no te lo devuelvo; entrégalo en mi mano, que yo lo devolveré a ti.
Que sigerencia tan incoherente es la que hace Rubén, como si eso que propone hiciera sentir mejor al anciano Jacob.

38 Y él dijo: No descenderá mi hijo con vosotros, pues su hermano ha muerto, y él solo ha quedado; y si le aconteciere algún desastre en el camino por donde vais, haréis descender mis canas con dolor al Seol (sepulcro).
Jacob está decidio a no poner en riesgo la vida de Benjamín.

Aplicación práctica:
Aprender que la conciencia nos acusa de pecado, aún de pecados pasados que parecen olvidados, pero cuando esto pasa, debemos saber que en Jesús hay perdón de pecados como dice 1 Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad, por lo tanto no tardemos en venir a confesar nuestras falta a Aquel que es el Único que puede perdonar pecados, a Jesucristo nuestro Señor.

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