sábado, 3 de febrero de 2018

Génesis 43 Gracia, Pan Que Sacia


Objetivo: Ayudar al jóven a saber que sólo por la gracia de Dios podemos participar con Él del pan que sacia.

Versículo a memorizar: “Yo soy el pan de vida”. Juan 6:48

Introducción: El el capítulo anterior, 10 de los hermanos de José fueron a Egipto en busca de alimento y tienen un encuentro con José 20 años después de haberlo vendido como esclavo, ellos no reconocen a José, pero José que si sabe que son sus hermanos los acusa de espías para poder retenerlos y tener tiempo de pensar que hacer.

Los hermanos confiesan que el haber vendido a su hermano José fue un pecado y creen que los que les pasa ahora es debido a eso que hicieron 20 años atrás.

Después de tenerlos encarcelados por 3 días retiene a Simeón y deja ir a los otros 9 hermanos con la condición de que si quieren liberar a Simeón y volver a comprar alimento, trajeran a Benjamín, su hermano menor y ordena que a los 9 que regresan a Canaán les den trigo y les pongan su dinero dentro de los sacos de trigo, cuando llegan a casa y se dan cuenta de eso, se asustán porque piensan que los acusarán de ladrones.

Desarrollo:
Vs. 1-7. La Condición
1 El hambre era grande en la tierra;
Al parecer se encuentrán en el segundo año de hambruna de los 7 años que José le interpretó a Faraón de su sueño de las 7 vacas flacas que se comían a las 7 vacas gordas.

2 y aconteció que cuando acabaron de comer el trigo que trajeron de Egipto, les dijo su padre: Volved, y comprad para nosotros un poco de alimento.
Jacob (Israel) no había querido mandar a Benjamína Egipto como José había pedido, ya que tenía mucho temor de que algo le aconteciera, sin embargo el trigo que habían traido de Egipto en su primer viaje para allá, se les terminó y ahora tienen de nuevo la necesidad de regresar a comprar.

3 Respondió Judá, diciendo: Aquel varón nos protestó con ánimo resuelto, diciendo: No veréis mi rostro si no traéis a vuestro hermano con vosotros.
4 Si enviares a nuestro hermano con nosotros, descenderemos y te compraremos alimento.
5 Pero si no le enviares, no descenderemos; porque aquel varón nos dijo: No veréis mi rostro si no traéis a vuestro hermano con vosotros.
6 Dijo entonces Israel: ¿Por qué me hicisteis tanto mal, declarando al varón que teníais otro hermano?
7 Y ellos respondieron: Aquel varón nos preguntó expresamente por nosotros, y por nuestra familia, diciendo: ¿Vive aún vuestro padre? ¿Tenéis otro hermano? Y le declaramos conforme a estas palabras. ¿Acaso podíamos saber que él nos diría: Haced venir a vuestro hermano?
Judá le recuerda a su padre que la única condición para ir por trigo y no morir de hambre es llevar a Benjamín, ya que ese fue el único requisito que pidío José (Gobernador de Egipto) y que con claridad les dijo que si no cumplían con eso, ni siquiera los recibiría.

En esta escena, Benjamín cuyo nombre significa <hijo de mi mano derecha> representa a Jesucristo, y asímimso Dios padre ha puesto un solo requisito para estar ante su presencia, llegar con Su hijo Jesucristo delante de nosotros para que nos pueda recibir y podamos ser saciados.

Vs. 8-10. El Compromiso
8 Entonces Judá dijo a Israel su padre: Envía al joven conmigo, y nos levantaremos e iremos, a fin de que vivamos y no muramos nosotros, y tú, y nuestros niños.
9 Yo te respondo por él; a mí me pedirás cuenta. Si yo no te lo vuelvo a traer, y si no lo pongo delante de ti, seré para ti el culpable para siempre;
10 pues si no nos hubiéramos detenido, ciertamente hubiéramos ya vuelto dos veces.
En forma de reclamo le pide Judá a su padre que deje ir a Benjamín con ellos, que él queda como responsable del cuidado de su hermano menor.

Vs. 11-14. La Conformidad
11 Entonces Israel su padre les respondió: Pues que así es, hacedlo; tomad de lo mejor de la tierra en vuestros sacos, y llevad a aquel varón un presente, un poco de bálsamo, un poco de miel, aromas y mirra, nueces y almendras.
12 Y tomad en vuestras manos doble cantidad de dinero, y llevad en vuestra mano el dinero vuelto en las bocas de vuestros costales; quizá fue equivocación.
13 Tomad también a vuestro hermano, y levantaos, y volved a aquel varón.
A pesar de que José había pedido un solo requisito para recibirlos y venderles trigo, Jacob (Israel) hace un plan en busca de agradar al Gobernador de Egipto y les pide que le lleven regalos, que no servirían de nada si no llevan a Benjamín también.

Así también le podemos ofrecer cosas a Dios, pero si no llegamos ante su resencia con su hijo Jesucristo en nuestro corazón, esas ofrendas ni siqueira las recibirá.

14 Y el Dios Omnipotente os dé misericordia delante de aquel varón, y os suelte al otro vuestro hermano, y a este Benjamín. Y si he de ser privado de mis hijos, séalo.
Ahora Jacob (Israel) solo puede depender de la misericordia de Dios para con ellos, y queda esperanzado a que Dios les auyude a recuperar a Simeón y regrese Banjamín o que sea como Dios quiera.

Así nosotros deberíamos de depender mas de Dios y de su misericordia que de nuestros planes.

Vs. 15-26. La Conmoción
15 Entonces tomaron aquellos varones el presente, y tomaron en su mano doble cantidad de dinero, y a Benjamín; y se levantaron y descendieron a Egipto, y se presentaron delante de José.
16 Y vio José a Benjamín con ellos, y dijo al mayordomo de su casa: Lleva a casa a esos hombres, y degüella (matar cortándole el cuello) una res y prepárala, pues estos hombres comerán conmigo al mediodía.
17 E hizo el hombre como José dijo, y llevó a los hombres a casa de José.
José cuando los vió al primero que busco entre ellos era a su hermano Benjamín, lo que le debió haber dado mucho gusto y mando al mayordomo a preparar una comida con ellos, sin que los hermanos supieran de esto.

18 Entonces aquellos hombres tuvieron temor, cuando fueron llevados a casa de José, y decían: Por el dinero que fue devuelto en nuestros costales la primera vez nos han traído aquí, para tendernos lazo, y atacarnos, y tomarnos por siervos a nosotros, y a nuestros asnos.
19 Y se acercaron al mayordomo de la casa de José, y le hablaron a la entrada de la casa.
20 Y dijeron: Ay, señor nuestro, nosotros en realidad de verdad descendimos al principio a comprar alimentos.
21 Y aconteció que cuando llegamos al mesón y abrimos nuestros costales, he aquí el dinero de cada uno estaba en la boca de su costal, nuestro dinero en su justo peso; y lo hemos vuelto a traer con nosotros.
22 Hemos también traído en nuestras manos otro dinero para comprar alimentos; nosotros no sabemos quién haya puesto nuestro dinero en nuestros costales.
Los hermanos no saben porque el Gobernador los lleva rumbo a su casa, y entran en temor pensando que los esclavizarán por pensar que eran ladrones del dinero que había encontrado en sus sacos de trigo en su última visita a Egipto, y le cuentan al mayordomo lo sucedido.

23 El les respondió: Paz a vosotros, no temáis; vuestro Dios y el Dios de vuestro padre os dio el tesoro en vuestros costales; yo recibí vuestro dinero. Y sacó a Simeón a ellos.
24 Y llevó aquel varón a los hombres a casa de José; y les dio agua, y lavaron sus pies, y dio de comer a sus asnos.
El mayordomo de José conocía del Dios de Israel, al parecer José daba buen testimonio de su Dios frente a sus siervos.

25 Y ellos prepararon el presente entretanto que venía José a mediodía, porque habían oído que allí habrían de comer pan.
26 Y vino José a casa, y ellos le trajeron el presente que tenían en su mano dentro de la casa, y se inclinaron ante él hasta la tierra.
José les recibió los regalos debido a que habían traído a Benjamín con ellos.

Así nosotros que nos presentamos delante de Dios con Jesucristo como nuestro salvador, también podemos llegar con ofrendas o presentes que le sean agradables, como honrar a nuestros padres, traer nuestrso diezmos, compatir recursos con los que no tienen y así no llegar ate su presencia con las manos vacias y nos los recibirá porque hemos llegado con Jesús.


Vs. 27-34. La Convivencia
27 Entonces les preguntó José cómo estaban, y dijo: ¿Vuestro padre, el anciano que dijisteis, lo pasa bien? ¿Vive todavía?
28 Y ellos respondieron: Bien va a tu siervo nuestro padre; aún vive. Y se inclinaron, e hicieron reverencia.
29 Y alzando José sus ojos vio a Benjamín su hermano, hijo de su madre, y dijo: ¿Es éste vuestro hermano menor, de quien me hablasteis? Y dijo: Dios tenga misericordia de ti, hijo mío.
30 Entonces José se apresuró, porque se conmovieron sus entrañas a causa de su hermano, y buscó dónde llorar; y entró en su cámara, y lloró allí.
Más de 20 años después José se reencuentra con su hermano de madre y padre, lo que fue un impacto emocional muy fuerte para José sobre todo debido a que aún no les descubre que él es su hermano.

31 Y lavó su rostro y salió, y se contuvo, y dijo: Poned pan.
32 Y pusieron para él aparte, y separadamente para ellos, y aparte para los egipcios que con él comían; porque los egipcios no pueden comer pan con los hebreos, lo cual es abominación a los egipcios.
33 Y se sentaron delante de él, el mayor conforme a su primogenitura, y el menor conforme a su menor edad; y estaban aquellos hombres atónitos (asombrados) mirándose el uno al otro.
Al parecer es José mismo quien los acomoda a la mesa y los acomoda de acuerdo a su nacimiento, lo que hace que los hermanos de José se queden asombrados de cómo el Gobernador de Egipto sabe el detalle del orden de su nacimiento.

34 Y José tomó viandas de delante de sí para ellos; mas la porción de Benjamín era cinco veces mayor que cualquiera de las de ellos. Y bebieron, y se alegraron con él.
José hizo una distición a Benjamín dándole una porción 5 veces mayor a la de sus hermanos y bebieron y se alegraron juntos los 12 hermanos finalmente después de mas de 20 años de separación.

Aplicación práctica:
Aprender que fue por gracia (favor sin merecerlo) que los hermanos de José se encuentran comiendo a su mesa y conviviendo con él con alegría a pesar de haberlo vendido como esclavo en el pasado.

viernes, 26 de enero de 2018

Génesis 42 Dios Despierta Nuestra Conciencia


Objetivo: Ayudar al jóven a observar como Dios nos lleva a darnos cuenta de nuestro pecado.

Versículo a memorizar: “Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia” Génesis 42:21.

Introducción: El el capítulo anterior José interpreto el sueño del Faraón que ningún mago o sabío habia podido hacerlo, y le dijo que las 7 vacas gordas y las 7 espigas lindas, representaban 7 años de abuncancia que la tierra de Egipto tendría, y que las vacas flacas y las espigas delgadas, representaban 7 años de hambruna que llegarían inmediatamente después de los años de abundancia.

Todo esto hizo que Faraón pusiera a José como el segundo hombre a cargo de todo el imperio de Egipto, solo debajo de Faraón, le dio esposa y esta le dio 2 hijos, y asi pasaron los 7 años de abundancia que José había interpretado del sueño del Faraón, y comenzaron los 7 años de escases y la tierra de Egipto asi como todos los otros paises tuvieron hambre y venían a José a comprarle trigo.

 

Desarrollo:
1 Viendo Jacob que en Egipto había alimentos, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando?
2 Y dijo: He aquí, yo he oído que hay víveres en Egipto; descended allá, y comprad de allí para nosotros, para que podamos vivir, y no muramos.
3 Y descendieron los diez hermanos de José a comprar trigo en Egipto.
Probablemente los hijos de Jacob quien ahora tiene alrededor de 130 años, habían oido también que había alimento en Egipto, pero quizá no querían ir ya que recordaban lo que había pasado 20 años atrás, cuando vendieron a su hermano José a los Ismaelitas que lo venderían a Egipto y quizá sea esa culpa que comienzan a sentir lo que los tiene paralizados a pesar de ver la gran necesidad de conseguir alimento para ellos y para sus familias, ya que todos estos hermanos tienen ya alrededor de los 40 años, quizá la mayoria con esposas e hijos.

4 Mas Jacob no envió a Benjamín, hermano de José, con sus hermanos; porque dijo: No sea que le acontezca algún desastre (desgracia).
Benjamín andara alrededor de los 30 años, por lo que no es un pequeño, pero su padre Jacob no quiso que fuera a Egipto por el miedo de que algo malo le pasara a él también com había acontecido con su otro hijo José, ya que ambos eran hijos de su amada esposa Raquel quien había fallecido cuando dio a Luz a Benjamín.

5 Vinieron los hijos de Israel a comprar entre los que venían; porque había hambre en la tierra de Canaán.
6 Y José era el señor de la tierra, quien le vendía a todo el pueblo de la tierra; y llegaron los hermanos de José, y se inclinaron a él rostro a tierra.
7 Y José, cuando vio a sus hermanos, los conoció; mas hizo como que no los conocía, y les habló ásperamente (con rudeza), y les dijo: ¿De dónde habéis venido? Ellos respondieron: De la tierra de Canaán, para comprar alimentos.
8 José, pues, conoció a sus hermanos; pero ellos no le conocieron.
Este encuentro de José, quien tendría en este momento 37 o 38 años con sus hermanos, sucede 20 años después de que lo habían vendido, José reconoce a sus hermanos pero ellos a José no, ya que con mucha probabilidad José parece un egipcio en su forma fisica y de vestir, quiza con los ojos pintados, además que les habla en Egipcio y todo eso hace que los hermanos de José no se den cuenta de que es él.

9 Entonces se acordó José de los sueños que había tenido acerca de ellos, y les dijo: Espías sois; por ver lo descubierto (desprotegido) del país habéis venido.
José recordo el sueño que Dios le había dado, que se describe Génesis 37 y que en tantos problemas lo metió con sus hermanos, pero ahora se estaba cumpliendo gracias al cuidado que Dios había tenido con José todo este tiempo.

10 Ellos le respondieron: No, señor nuestro, sino que tus siervos han venido a comprar alimentos.
11 Todos nosotros somos hijos de un varón; somos hombres honrados; tus siervos nunca fueron espías.
12 Pero José les dijo: No; para ver lo descubierto del país habéis venido.
José les acusa de espías como una estrategía para poderlos retener y pensar un plan con ellos.

13 Y ellos respondieron: Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un varón en la tierra de Canaán; y he aquí el menor está hoy con nuestro padre, y otro no parece.
14 Y José les dijo: Eso es lo que os he dicho, afirmando que sois espías.
15 En esto seréis probados: Vive Faraón, que no saldréis de aquí, sino cuando vuestro hermano menor viniere aquí.
16 Enviad a uno de vosotros y traiga a vuestro hermano, y vosotros quedad presos, y vuestras palabras serán probadas, si hay verdad en vosotros; y si no, vive Faraón, que sois espías.
A José se le hace extraño que no estuviera Bejamín con ellos, quizá piensa que le han hecho lo mismo que a él, así que les propone mandar a alguien a buscarlo.

17 Entonces los puso juntos en la cárcel por tres días.
18 Y al tercer día les dijo José: Haced esto, y vivid: Yo temo a Dios.
19 Si sois hombres honrados, quede preso en la casa de vuestra cárcel uno de vuestros hermanos, y vosotros id y llevad el alimento para el hambre de vuestra casa.
20 Pero traeréis a vuestro hermano menor, y serán verificadas vuestras palabras, y no moriréis. Y ellos lo hicieron así.
José piensa mejor las cosas en esos 3 días, y quizá piensa que la familia de Jacob (mujeres, nueras, nietos) están pasando hambre ne Canaán y que si manda solo a uno de sus hermanos de regreso no podrá llevar suficiente comida para todos ellos, por lo que cambia la estrategia y solo pide quedarse con uno de ellos hasta que regresen con Benjamín su hermano menor.

21 Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.
22 Entonces Rubén les respondió, diciendo: ¿No os hablé yo y dije: No pequéis contra el joven, y no escuchasteis? He aquí también se nos demanda su sangre.
23 Pero ellos no sabían que los entendía José, porque había intérprete entre ellos.
Toda esta situación ha producido en los hermanos de José una reflexión sobre lo que hicieron con el 20 años atrás, y le llaman “pecado”, es aquí cuando se despierta su conciencia y pueden reconocer que el tiempo y la distancia no han podido borrar sus hechos, ya que solo en Jesús hay verdadero perdón de pecados.

24 Y se apartó José de ellos, y lloró; después volvió a ellos, y les habló, y tomó de entre ellos a Simeón, y lo aprisionó a vista de ellos.
José está conmovido por ver que sus hermanos por fin han reconocido que lo que hicieron fue un pecado, de entre ellos escoge a Simeón para que se quede como garantía de que regresarean con Benjamín.

25 Después mandó José que llenaran sus sacos de trigo, y devolviesen el dinero de cada uno de ellos, poniéndolo en su saco, y les diesen comida para el camino; y así se hizo con ellos.
26 Y ellos pusieron su trigo sobre sus asnos, y se fueron de allí.
27 Pero abriendo uno de ellos su saco para dar de comer a su asno en el mesón, vio su dinero que estaba en la boca de su costal.
28 Y dijo a sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y helo aquí en mi saco. Entonces se les sobresaltó el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?
El que tuviera el dinero y el trigo no era algo bueno, ya que los podían acusar de ladrones, y eso les imposibilitaría regresar por Simeón y por mas comida cuando la que llevan se les terminara.

29 Y venidos a Jacob su padre en tierra de Canaán, le contaron todo lo que les había acontecido, diciendo:
30 Aquel varón, el señor de la tierra, nos habló ásperamente, y nos trató como a espías de la tierra.
31 Y nosotros le dijimos: Somos hombres honrados, nunca fuimos espías.
32 Somos doce hermanos, hijos de nuestro padre; uno no parece, y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán.
33 Entonces aquel varón, el señor de la tierra, nos dijo: En esto conoceré que sois hombres honrados: dejad conmigo uno de vuestros hermanos, y tomad para el hambre de vuestras casas, y andad,
34 y traedme a vuestro hermano el menor, para que yo sepa que no sois espías, sino hombres honrados; así os daré a vuestro hermano, y negociaréis en la tierra.
Sin duda fue un fuerte golpe para Jacob, el saber que su hijo Simeón se había quedado encarcelado en Egipto y que la única forma de que regresara es que mandara a Benajmín, cosa que no estaba dispuesto a hacer.

35 Y aconteció que vaciando ellos sus sacos, he aquí que en el saco de cada uno estaba el atado de su dinero; y viendo ellos y su padre los atados de su dinero, tuvieron temor.
El temor era que ahora a todos los podrían acusar de ladrónes, si de por sí ya los habían acusado de espías, lo que hace que la situación se vuelva muy complicada.

36 Entonces su padre Jacob les dijo: Me habéis privado de mis hijos; José no parece, ni Simeón tampoco, y a Benjamín le llevaréis; contra mí son todas estas cosas.
37 Y Rubén habló a su padre, diciendo: Harás morir a mis dos hijos, si no te lo devuelvo; entrégalo en mi mano, que yo lo devolveré a ti.
Que sigerencia tan incoherente es la que hace Rubén, como si eso que propone hiciera sentir mejor al anciano Jacob.

38 Y él dijo: No descenderá mi hijo con vosotros, pues su hermano ha muerto, y él solo ha quedado; y si le aconteciere algún desastre en el camino por donde vais, haréis descender mis canas con dolor al Seol (sepulcro).
Jacob está decidio a no poner en riesgo la vida de Benjamín.

Aplicación práctica:
Aprender que la conciencia nos acusa de pecado, aún de pecados pasados que parecen olvidados, pero cuando esto pasa, debemos saber que en Jesús hay perdón de pecados como dice 1 Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad, por lo tanto no tardemos en venir a confesar nuestras falta a Aquel que es el Único que puede perdonar pecados, a Jesucristo nuestro Señor.

viernes, 19 de enero de 2018

Génesis 41 Volvámonos al Dios Redentor


Objetivo: Ayudar al Jóven a conocer las maravillosas características del Dios de José.

Versículo a memorizar: “Respondió José a Faraón, diciendo: No está en mí; Dios será el que dé respuesta propicia a Faraón” Génesis 41:16

Introducción: El el capítulo anterior José interpreto los suenos de dos oficiales del Faraón, el jefe de los coperos y el jefe de los panaderos, y les aconteció como José había interpretado, el copero fue devuelto a su puesto y el panadero fue ahorcado, José le había pedido al copero que le hablara de él al Faraón, pero el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que le olvidó durante dos años.

Por último recordemos que José es una figura de Cristo, por lo que encontraremos muchas similitudes con Jesús y Su evangelio.

Desarrollo:
Vs. 1-14.  Dios Redarguye
1 Aconteció que pasados dos años tuvo Faraón un sueño. Le parecía que estaba junto al río;
No sabemos cuando tiempo paso José en la carcel, pero si sabemos que desde que fue vendido a Potifar cuando José tenía 17 años hasta este momento han pasado 13 años, por lo que José tiene ahora 30 años (v. 46)

2 y que del río subían siete vacas, hermosas a la vista, y muy gordas, y pacían en el prado (pasto).
3 Y que tras ellas subían del río otras siete vacas de feo aspecto y enjutas de carne, y se pararon cerca de las vacas hermosas a la orilla del río;
4 y que las vacas de feo aspecto y enjutas (flacas) de carne devoraban a las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despertó Faraón.
5 Se durmió de nuevo, y soñó la segunda vez: Que siete espigas llenas y hermosas crecían de una sola caña,
6 y que después de ellas salían otras siete espigas menudas (delgadas) y abatidas (marchitadas) del viento solano (caliente);
7 y las siete espigas menudas devoraban a las siete espigas gruesas y llenas. Y despertó Faraón, y he aquí que era sueño.
Faraón tuvo estos dos sueños que tenían muchas similitudes y que lo dejaron muy inquieto.

8 Sucedió que por la mañana estaba agitado su espíritu, y envió e hizo llamar a todos los magos de Egipto, y a todos sus sabios; y les contó Faraón sus sueños, mas no había quien los pudiese interpretar a Faraón.
Faraón no encontro quien le pudiera interpretar el Sueño dado por Dios, consulto con magos, es decir; hechiceros que por mas que consultaban a sus dioses falsos no podían tener la interpretación, ya que el Sueño venía del verdadero Dios y solo José que representa a Cristo podrá dar la interpretación correcta.

9 Entonces el jefe de los coperos habló a Faraón, diciendo: Me acuerdo hoy de mis faltas.
10 Cuando Faraón se enojó contra sus siervos, nos echó a la prisión de la casa del capitán de la guardia a mí y al jefe de los panaderos.
11 Y él y yo tuvimos un sueño en la misma noche, y cada sueño tenía su propio significado.
12 Estaba allí con nosotros un joven hebreo, siervo del capitán de la guardia; y se lo contamos, y él nos interpretó nuestros sueños, y declaró a cada uno conforme a su sueño.
13 Y aconteció que como él nos los interpretó, así fue: yo fui restablecido en mi puesto, y el otro fue colgado.
Fue hasta entonces cuando el Jefe de los coperos se acordó de José y de lo exacto que había interpretado su sueño y el del panadero y se lo menciona al Faraón.

El copero entiende que no le puede ayudar al Faraón, pero él conoce a José (representando a Cristo) quien si le puede ayudar, y se lo presenta.

14 Entonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó (cambió) sus vestidos, y vino a Faraón
Sacan a José de la carcel para que se presente frente a Faraón, pero es José quien determina afeitarse y cambiarse sus ropas para que su barba y su vestimenta no sean un estorbo para ser usado por Dios frente a Faraón.

Vs. 15-24. Dios Reina
15 Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un sueño, y no hay quien lo interprete; mas he oído decir de ti, que oyes sueños para interpretarlos.
16 Respondió José a Faraón, diciendo: No está en mí; Dios será el que dé respuesta propicia a Faraón.
La respuesta de José es para darle toda la gloria a Dios quien le había dado esa habilidad de interpretar los sueños, así debemos ser nosotros en todo lo que hacemos y que nos ha sido dado por Dios, no quedarnos con la gloria o la honra que se nos llegue a dar, sino dirigirla a Jesús que es quien realmente la merece, ya que de Él recibimos todas las cosas.

17 Entonces Faraón dijo a José: En mi sueño me parecía que estaba a la orilla del río;
18 y que del río subían siete vacas de gruesas carnes y hermosa apariencia, que pacían en el prado.
19 Y que otras siete vacas subían después de ellas, flacas y de muy feo aspecto; tan extenuadas (desnutridas), que no he visto otras semejantes en fealdad en toda la tierra de Egipto.
20 Y las vacas flacas y feas devoraban a las siete primeras vacas gordas;
21 y éstas entraban en sus entrañas (se las comían), mas no se conocía que hubiesen entrado, porque la apariencia de las flacas era aún mala, como al principio. Y yo desperté.
22 Vi también soñando, que siete espigas crecían en una misma caña, llenas y hermosas.
23 Y que otras siete espigas menudas, marchitas, abatidas del viento solano, crecían después de ellas;
24 y las espigas menudas devoraban a las siete espigas hermosas; y lo he dicho a los magos, mas no hay quien me lo interprete.
Faraón le cuenta sus sueños a José y le da un poco mas de detalles de los que lo tienen perturbado.

Vs. 25-31. Dios Revela
25 Entonces respondió José a Faraón: El sueño de Faraón es uno mismo; Dios ha mostrado a Faraón lo que va a hacer.
26 Las siete vacas hermosas siete años son; y las espigas hermosas son siete años: el sueño es uno mismo.
27 También las siete vacas flacas y feas que subían tras ellas, son siete años; y las siete espigas menudas y marchitas del viento solano, siete años serán de hambre.
28 Esto es lo que respondo a Faraón. Lo que Dios va a hacer, lo ha mostrado a Faraón.
29 He aquí vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto.
30 Y tras ellos seguirán siete años de hambre; y toda la abundancia será olvidada en la tierra de Egipto, y el hambre consumirá la tierra.
31 Y aquella abundancia no se echará de ver (nadie se acordará), a causa del hambre siguiente la cual será gravísima.
32 Y el suceder el sueño a Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla.
33 Por tanto, provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto.
José le interpreta los sueños de Faraón diciéndole que son un mismo sueño y que en la tierra de Egipto vendrán 7 años de abundancia y 7 años de escases.

Vs. 32-36. Dios Resuelve
33 Por tanto, provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto.
34 Haga esto Faraón, y ponga gobernadores sobre el país, y quinte (la quinta parte, 20%) la tierra de Egipto en los siete años de la abundancia.
35 Y junten toda la provisión de estos buenos años que vienen, y recojan el trigo bajo la mano de Faraón para mantenimiento de las ciudades; y guárdenlo.
36 Y esté aquella provisión en depósito para el país, para los siete años de hambre que habrá en la tierra de Egipto; y el país no perecerá de hambre.
Además de interpretarle el sueño, José le aconseja a Faraón de como debería de proceder para evitar que esa hambruna que vendría terminara son su pueblo.

Vs. 37-54.  Dios Recompensa
37 El asunto pareció bien a Faraón y a sus siervos,
38 y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios?
39 Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú.
40 Tú estarás sobre mi casa, y por tu palabra se gobernará todo mi pueblo; solamente en el trono seré yo mayor que tú.
41 Dijo además Faraón a José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.
42 Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y lo puso en la mano de José, y lo hizo vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello;
43 y lo hizo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: !!Doblad la rodilla!;[a] y lo puso sobre toda la tierra de Egipto.
44 Y dijo Faraón a José: Yo soy Faraón; y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto.
45 Y llamó Faraón el nombre de José, Zafnat-panea; y le dio por mujer a Asenat, hija de Potifera sacerdote de On. Y salió José por toda la tierra de Egipto.
46 Era José de edad de treinta años cuando fue presentado delante de Faraón rey de Egipto; y salió José de delante de Faraón, y recorrió toda la tierra de Egipto.
Faraón puso a José como el segundo hombre mas importante del imperio Egipcio, solo debajo de él, en ese mismo día pasó de ser un esclavo en la carcel a ser un hombre muy poderoso e importante.

Faraón le cambio el nombre, le dio esposa y José diligentemente su puso a trabajar en el plan que le había aconsejado al Faraón.

47 En aquellos siete años de abundancia la tierra produjo a montones.
48 Y él reunió todo el alimento de los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto, y guardó alimento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el alimento del campo de sus alrededores.
49 Recogió José trigo como arena del mar, mucho en extremo, hasta no poderse contar, porque no tenía número.
50 Y nacieron a José dos hijos antes que viniese el primer año del hambre, los cuales le dio a luz Asenat, hija de Potifera sacerdote de On.
51 Y llamó José el nombre del primogénito, Manasés;[el que hace olvidar] porque dijo: Dios me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre.
52 Y llamó el nombre del segundo, Efraín;[fructifero] porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción (sufrimiento).
53 Así se cumplieron los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto.
54 Y comenzaron a venir los siete años del hambre, como José había dicho; y hubo hambre en todos los países, mas en toda la tierra de Egipto había pan.
Los 7 años de abundancia que interpreto José pasaron, José tuvo 2 hijo, los graneros estaba llenísimos, pero los 7 años de hambruna que también interpretó José comenzaron y llego el hambre no solo en Egipto sino en todos los países.

Vs. 55-57. Dios Redime
55 Cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él os dijere.
56 Y el hambre estaba por toda la extensión del país. Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía a los egipcios; porque había crecido el hambre en la tierra de Egipto.
57 Y de toda la tierra venían a Egipto para comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre.
José ahora no solo provee de grano para hacer pan a Egioto sino a toda la tierra, así como Cristo es el Pan de Vida que descendio del cielo como dice Juan 6:51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.

Aplicación práctica:
1)    De José aprendemos que es una representación de Jesucristo
2)    De Faraón aprendemos que asi son todas las personas sin Cristo, que por mas que se quiere acercar a Dios para entender lo que le ha dado (en caso de Faraón un sueño), buscan un mediador entre Dios y ellos en las religiones, en las filosofías y que al final no consiguen nada, y no es hasta que se acercan a Cristo (José en esta historia) que puede darle la interpretación correcta, pro eso dice 1 Timoteo 2:5 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.
3)    Del Copero aprendemos que así somos los Cristianos, que cuando vemos que la gente tiene problemas (Faraón), nosotros no podemos resolverselos, pero lo que si podemos hacer es presentarles a quien si les puede ayudar a Jesucristo (representado en José en esta hostoria), esto es lo que hicieron lso apóstoles con unos griegos que llevaron a Cristo como dice Juan 12:20-22 20Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta. 21Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: Señor, quisiéramos ver a Jesús. 22Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús.

Hechos 4:23-31 Dios, concédenos denuedo

  Dios, concédenos denuedo Hechos 4:23-31 Objetivo: Pedir denuedo a Dios para hablar Su palabra. Introducción: Pedro y Juan fueron arrestado...