miércoles, 11 de julio de 2018

Éxodo 12:1-51 El Memorial de Nuestra Libertad


Objetivo: Entender la pascua y la fiesta de los panes sin levadura como el memorial instituido por Dios como figura de la celebración eterna de nuestra libertad en el sacrificio de Jesucristo.

Versículo a memorizar: “Vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró.” Éxodo 12:27

Introducción: La palabra “pascua” en hebreo es la palabra “Pasaj” que significa “pasar por alto”, “pasar por encima”, “brincar sobre”.

En este capítulo veremos tres cosas primordialmente;
1)    El cordero sacrificado en la Pascua, era solo una representación del verdadero Cordero de Dios que es Jesucristo; que sería sacrificado en la Cruz exactamente el dia y hora de la Pascua, para pasar por alto nuestros pecados; y que Jesús mismo nos instruyó para que después de ese día, celebremos la Pascua como un memorial de Él y el ápostol Pablo indicó que al hacerlo, la muerte del Señor anunciamos hasta que Él venga.
2)    Que la celebración de los panes sin levadura es otra representación del verdadero Pan que descendió del Cielo; que es Cristo, en el que no hubo pecado (levadura), y que nosotros; al ser Sus discípulos, debemos también andar sin levadura (pecado) en nuestra vida.
3)    Que la circuncisión, sin la cual no se podía participar de la celebración de la Pascua, era otra representación de lo que pasa en el corazón del creyente cuando rinde su vida a Cristo y el Espíritu Santo viene a morar en él, circuncidándo su corazón.

Desarrollo:
V. 1-20. La Celebración de la Pascua
1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo:
2 Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año.
Este evento de la celebración de la Pascua era tan importante que Dios les dio indicaciones que comenzaran a contar los meses del año desde este mes llamado Abib y más adelante llamado también Nisan.

3 Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.
4 Mas si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero.
La indicación es que fuera un cordero por familia lo que muestra que Dios siempre esta interesado en la adoración en familia.

5 El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras.
Dios pone 3 careacterísticas que tendría el cordero, la primera es que fuera sin defecto, es decir son mancha y son contaminación ya que representaba a Cordero de Dios que es Cristo, quien cumplia con ese requisito como dice 1 Pedro 1:18-19 18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.

6 Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará (sacrificará) toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.
Al parecer la primera tarde correspondía de 12:00 a 3:00 pm y la segunda tarde de 3:00 a 6:00 pm, por lo que entre las 2 tardes serían las 3:00 pm que es la misma hora en la que Jesús entregó su espíritu como dice Marcos 15:34,37 34Y a la hora novena (3pm) Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?, 37 Mas Jesús, dando una gran voz, expiró.

7 Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel (poste de arriba de la puerta) de las casas en que lo han de comer.
Esta sangre representa la sangre del Cordero de Dios que es Cristo que cubre la puerta por donde entramos al reino de Dios.

8 Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán.
9 Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas.
10 Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego.
La forma de representar el sufrimiento que Cristo pasaría al recibir la ira de Dios para cubrir nuestros pecados, esta indicada en que el cordero de pascua era quemado en el fuego y no se podia cocinar de otra manera, además de que los panes sin levadura, representan claramente que Jesús sería sin pecado y las hierbas amargas era para recordar que fueron sacados de la esclavitud.

11 Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón (bastón) en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová.
La otra instrucción para el pueblo de Israel aquella noche es que lo comieran apresuradamente y completamente listos para salir, ya que pasando la media noche, saldrían definitivamente de Egipto para no regresar jamás.

12 Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.
Dios le recuerda a Moisés acerca de la plaga (golpe) que iba a hacer al quitarle la vida a los primogénitos de todos los egipcios y de sus animales.

13 Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.
La sangre del cordero de pascua era la Señal que les libraría a los que estuvieran dentro de la casa con la sangre en la puerta de morir

14 Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis.
El día de la salida del pueblo de su esclavitud era un día memorable, que apuntaba al nuevo pacto eterno en memoria de Jesucristo ya que el mismo tomando la cena de pascua, le dio un nuevo significado al representar un nuevo pacto como dice Lucas 22:19-20 19Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. 20De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.

15 Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel.
La levadura que representa el pecado debía de ser quitada de sus casas y de sus comidas esos 7 dias de celebración que llevaba el nombre de “fiesta de los panes sin levadura”.

16 El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación; ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer.
Así el primer día que era el dia 14 (cuando el cordero era sacrificado) y hasta el dia 21, serían dias de fiesta donde no se trabajaría, solo se haría de comer, y el 14 y el 21 eran dias de fiesta mayor, es decir; esos 2 días se haría una reunión con todo el pueblo junto para celebrar esta festividad.

17 Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes (ejercitos) de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua.
La razón de esta celebración era porque ese día el pueblo de Israel salió de su cautividad en Egipto.

18 En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde.
19 Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural del país, será cortado de la congregación de Israel.
20 Ninguna cosa leudada comeréis; en todas vuestras habitaciones comeréis panes sin levadura.
Seguidamente a la Pascua vendrían los siete días de comer los panes sin levadura en el marco de una santa convocación; en donde el pueblo recordaría que habían sido liberados para vivir una vida en santidad.

V. 21-42. La Víctima de la Pascua
21 Y Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y les dijo: Sacad y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua.
Una vez que Dios le dió las intrucciones a Moisés, ahora le tocaba el dárselas al pueblo, por lo que llamo a los ancianos quienes a su vez pararían las indicaciones dadas por Dios al pueblo de Israel.

22 Y tomad un manojo de hisopo (planta), y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo (recipiente), y untad el dintel (poste de arriba de la puerta) y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana.
23 Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.
24 Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre.
25 Y cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como prometió, guardaréis este rito.
26 Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro?,
27 vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró.
28 Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente así, como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón.
Cuando el pueblo recibió las instrucciones, se inclinaron y adoraron y llevaron a cabo lo que les habían mandado para evitar que murieran los primogénitos de sus casas.

29 Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales.
Acontesio a media noche como Dios lo había advertido, y murieron los primogénitos de los egipcios sin importar las clases sociales a las que pertenecían, así como los primogénitos de los animales domésticos que tenían.

30 Y se levantó aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese un muerto.
Ese lamento por la perdida de los primogénitos en Egipto fue tan grande como nunca lo hubo, ni lo habría después, ya que no hubo casa donde no hubiera un muerto, incluso en la casa de los israelitas, solo que allí quien había muerto había sido un cordero (la victima de la Pascua)

31 E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehová, como habéis dicho.
32 Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí.
Faraón entonces les llamó a Moisés y a Aarón para exigirles que se fueran a servir a su Dios con todas su gente y sus pocesiones.

33 Y los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa a echarlos de la tierra; porque decían: Todos somos muertos.
34 Y llevó el pueblo su masa antes que se leudase, sus masas envueltas en sus sábanas sobre sus hombros.
35 E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos.
36 Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios.
Los egipcios estaban tan temerosos de que el Dios de los hebreos les quitara la vida a todos que les apresuraban para que se fueran incluyendo la entrega de oro, plata y vestidos como Dios se los había anticipado.

37 Partieron los hijos de Israel de Ramesés a Sucot, como seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños.
De su partida de la tierra de Gosén hicieron dos paradas, una en Ramasés y la otra en Sucot, el número de israelitas se estima en por lo menos 2 millones de personas si se contaran las mujeres y los niños.

38 También subió con ellos grande multitud de toda clase de gentes, y ovejas, y muchísimo ganado.
Pero no salieron solos, tambien fueron con ellos mucha gente que no era israelita, quizá de los mismos egipcios que había visto como el Dios de los hebreos les había protegido de las plagas, o quizá salieron con el pueblo de Dios, otros pueblos que también estuvieran esclavizados por los egipcios y vieron es esta ocasión la oportunidad de salir de la cautividad.

39 Y cocieron tortas (panes) sin levadura de la masa que habían sacado de Egipto, pues no había leudado, porque al echarlos fuera los egipcios, no habían tenido tiempo ni para prepararse comida.
Habían cenado el cordero, pero salieron tan rápido de Egipto que no habían preparado comida para el camino, solo tenían la masa sin leudar y de alli hicieron panes para comer.

40 El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue cuatrocientos treinta años.
41 Y pasados los cuatrocientos treinta años, en el mismo día todas las huestes (ejercitos) de Jehová salieron de la tierra de Egipto.
42 Es noche de guardar para Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehová todos los hijos de Israel en sus generaciones.
La razón de esta celebración que pasaría de generación en generación era por haberlos sacado de la tierra de Egipto.

V. 43-51. La Ordenanza de la Pascua
43 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Esta es la ordenanza de la pascua; ningún extraño comerá de ella.
44 Mas todo siervo humano comprado por dinero comerá de ella, después que lo hubieres circuncidado.
45 El extranjero y el jornalero no comerán de ella.
46 Se comerá en una casa, y no llevarás de aquella carne fuera de ella, ni quebraréis hueso suyo.
47 Toda la congregación de Israel lo hará.
48 Mas si algún extranjero morare contigo, y quisiere celebrar la pascua para Jehová, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, y será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella.
49 La misma ley será para el natural, y para el extranjero que habitare entre vosotros.
El requisito para participar de la pascua era que la persona estuviera circuncidada, pero esto era solo una señal de lo que debía realmente pasar en el corazón cuando rendimos nuestra vida a Jesús como dice Romanos 2:29 sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.

50 Así lo hicieron todos los hijos de Israel; como mandó Jehová a Moisés y a Aarón, así lo hicieron.
51 Y en aquel mismo día sacó Jehová a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos.
El pueblo de Dios obedeció y fueron sacados de su esclavitud aquel mismo día.

Aplicación Práctica:
1)    Saber que el cordero de Pascua representaba a Cristo quien con Su sangre nos cubre de nuestros pecados.
2)    Saber que la fiesta de los panes sin levadura representa a Jesucristo, el Pan que descendió del Cielo y en el que nunca hubo pecado.
3)    Saber que la circuncisión que se necesitaba para celebrar la Pascua es una representación de lo que pasa en el corazón del creyente cuando rinde su vida a Cristo y que un corazón donde habita el Espiritu Santo es un corazón circuncidado.

viernes, 29 de junio de 2018

Éxodo 10:1-29 Fiesta Solemne Para Nuestro Dios


Objetivo: Ayudar al jóven a observar cual es el resultado de servir a nuestro Dios.

Versículo a memorizar: “Tenemos que ir con nuestros niños y nuestros ancianos, con nuestros hijos y nuestras hijas, y con nuestras ovejas y nuestras vacas.  Se trata de nuestra fiesta solemne para el Señor”. Éxodo 10:9 (RVC)

Desarrollo:
Vs.1-20 Octava Plaga (de las Langostas)
1 Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de Faraón; porque yo he endurecido su corazón, y el corazón de sus siervos, para mostrar entre ellos estas mis señales,
2 y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, y mis señales que hice entre ellos; para que sepáis que yo soy Jehová.
En estos versículos encontramos 3 razónes por las que Dios mandó las plagas a Egipto: a) para mostrar en ellos Sus señales, b) para que Moisés y los israelitas les contaran a sus hijos y nietos las cosas que Dios hizo en Egipto y sus señlaes que hizo entre ellos y c) para que supierian quien era Dios (Jehová).

3 Entonces vinieron Moisés y Aarón a Faraón, y le dijeron: Jehová el Dios de los hebreos ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.
El problema la soberbia del Faraón, que se manisfetaba en celos, enojos y en desobediencia a Dios, tenía una solución; que era humillarse delante de Dios, este es el gran problema del hombre sin Dios y la gran solución de Dios para el hombre.

4 Y si aún rehúsas dejarlo ir, he aquí que mañana yo traeré sobre tu territorio la langosta,
5 la cual cubrirá la faz de la tierra, de modo que no pueda verse la tierra; y ella comerá lo que escapó, lo que os quedó del granizo; comerá asimismo todo árbol que os fructifica en el campo.
Las langostas son insectos ortópteros (de la familia de los saltamontes o chapulines) caracterizados por su gran facilidad para migrar de un sitio a otro y reproducirse muy rápidamente llegando a formar devastadoras plagas capaces de acabar con la vegetación de grandes extensiones de terreno.

6 Y llenará tus casas, y las casas de todos tus siervos, y las casas de todos los egipcios, cual nunca vieron tus padres ni tus abuelos, desde que ellos fueron sobre la tierra hasta hoy. Y se volvió y salió de delante de Faraón.
Si los egipcios habían visto esta plaga anteriormente, Dios les advierte que esta vez sería de proporciones nunca antes vistas por sus ancestros

7 Entonces los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuándo será este hombre un lazo para nosotros? Deja ir a estos hombres, para que sirvan a Jehová su Dios. ¿Acaso no sabes todavía que Egipto está ya destruido?
Los funcionarios (consejeros) del Faraón culpaban a Moisés de lo que estaba pasando y le piden al Faraón que deje ir a Israel, recordándole o dejándole ver que Egipto ya las siete plagas que han tenido hasta este momento han ya destruido la tierra de Egipto.

8 Y Moisés y Aarón volvieron a ser llamados ante Faraón, el cual les dijo: Andad, servid a Jehová vuestro Dios. ¿Quiénes son los que han de ir?
9 Moisés respondió: Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir; porque es nuestra fiesta solemne para Jehová.
10 Y él les dijo: !!Así sea Jehová con vosotros! ¿Cómo os voy a dejar ir a vosotros y a vuestros niños? !!Mirad cómo el mal está delante de vuestro rostro!
11 No será así; id ahora vosotros los varones, y servid a Jehová, pues esto es lo que vosotros pedisteis. Y los echaron de la presencia de Faraón.
Faraón intenta dejar ir a los Israelitas, pero que solo fueran los varones y dejaran a todos los demás, pero Moisés no acepta y que no fue así como Dios lo había pedido.

12 Entonces Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para traer la langosta, a fin de que suba sobre el país de Egipto, y consuma todo lo que el granizo dejó.
13 Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al venir la mañana el viento oriental trajo la langosta.
14 Y subió la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y se asentó en todo el país de Egipto en tan gran cantidad como no la hubo antes ni la habrá después;
15 y cubrió la faz de todo el país, y oscureció la tierra; y consumió toda la hierba de la tierra, y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo; no quedó cosa verde en árboles ni en hierba del campo, en toda la tierra de Egipto.
Se volvió una verdadera plaga que de un momento llenó toda la tierra de Egipto y se consumió toda la hieba y los frutos de los árboles, no dejando nada comestible para los egipcios, el trigo y el centeno que había dejado el granizo (Éx 9:32), sirvió de comida para la langosta.

16 Entonces Faraón se apresuró a llamar a Moisés y a Aarón, y dijo: He pecado contra Jehová vuestro Dios, y contra vosotros.
17 Mas os ruego ahora que perdonéis mi pecado solamente esta vez, y que oréis a Jehová vuestro Dios que quite de mí al menos esta plaga mortal.
Faraón vuelve a pedir la ayuda de Moisés, con un arrepentimiento que no es genuino, ya que dice “esta vez” además de que al final no cambiara su actitud con respecto al pueblo de Israel.

18 Y salió Moisés de delante de Faraón, y oró a Jehová.
19 Entonces Jehová trajo un fortísimo viento occidental, y quitó la langosta y la arrojó en el Mar Rojo; ni una langosta quedó en todo el país de Egipto.
20 Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y éste no dejó ir a los hijos de Israel.
Dios escuho la oración de Moisés y de la misma manera milagrosa que Dios llevó a las Langostas, así mismo se las quitó, mostrándo una vez mas su gran poder.

Vs.1-20 Novena Plaga (de las Tinieblas)
21 Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe.
22 Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días.

23 Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.
Esta calamidad de las tinieblas, vino sin advertencia a Faraón, y estas eran dan densas que se podían tocar y durante tres días sin duca causo miedo y devastación en egipto.

24 Entonces Faraón hizo llamar a Moisés, y dijo: Id, servid a Jehová; solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas; vayan también vuestros niños con vosotros.
Ahora Faraón trae a Moisés para decirle que se vayan pero sin las ovejas y vacas, es decir; que se fueran todos pero no llevaran nada para sacrificar a su Dios

25 Y Moisés respondió: Tú también nos darás sacrificios y holocaustos que sacrifiquemos para Jehová nuestro Dios.
26 Nuestros ganados irán también con nosotros; no quedará ni una pezuña; porque de ellos hemos de tomar para servir a Jehová nuestro Dios, y no sabemos con qué hemos de servir a Jehová hasta que lleguemos allá.
Moisés no aceptó la propuesta ya que llegarían con las manos vacias para presentarse delante de Dios, y más aún, Moisés le dice a Faraón que incluso él les dara sacrificios para su Dios.

27 Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y no quiso dejarlos ir.
Dios mismo enducere el corazón de Faraón ya que aún falta a decima y última plaga para Egipto

28 Y le dijo Faraón: Retírate de mí; guárdate que no veas más mi rostro, porque en cualquier día que vieres mi rostro, morirás.
29 Y Moisés respondió: Bien has dicho; no veré más tu rostro.
Faraón pretende amenazar a Moisés, pero Moisés le advierte, que esto no es una amenaza, sino una profecía.

Aplicación Práctica:
1)    El enemigo representado en Faraón quiere negociar con nosotros que vayanos solos a adorar a nuestro Dios y que nos olvidemos de nuestra familia, cuando Dios quiere que vayamos y le sirvamos toda nuestra casa, no olvidemos de compartir e instruir a todos los de nuestra casa para que todos junto le sirvamos a nuestro Dios.
2)    El enemigo representado en Faraón quiere hacer otra propuesta que vayanos pues con nuestra familia a adorar a Dios, pero que no llevemos ningun sacrificio, esto sería como ir a la Iglesia y a la célula, pero no participar en nada, no incolucrarse en ningun servicio, asistir a la Iglesia pero no compartir tu fe con nadie, es decir; venir delante de Dios todo el tiempo con las manos vacias.
3)    Humillarse delante de Dios es indispensable y la única medicina que el corazón soberbio de los hombre tiene para poder presentarse delante de Dios.

sábado, 23 de junio de 2018

Éxodo 9:1-35 El Soberano Corazón del Hombre al Desnudo


Objetivo: Ayudar al jóven a dar gracias a Dios eternamente por su misericordia que evita que se muestren las intenciones de nuestro perverso corazón.

Versículo a memorizar: “Yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea proclamado en toda la tierra” Éxodo 9:16

Desarrollo:
Vs.1-7 Quinta Plaga (en el Ganado)
1 Entonces Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.
El mensaje de Dios ha sido el mismo, ya que la libertad de Su pueblo tiene un propósito, el cual es servirle.

2 Porque si no lo quieres dejar ir, y lo detienes aún,
3 he aquí la mano de Jehová estará sobre tus ganados que están en el campo, caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas, con plaga gravísima.
Esta plaga mataría a los ganados de todo tipo, mismos que les servian para comer, para trabajar, para trasnsportarse, etc, lo que ocasionaría una gran crisis en el país de Egipto.

4 Y Jehová hará separación entre los ganados de Israel y los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo de los hijos de Israel.
5 Y Jehová fijó plazo, diciendo: Mañana hará Jehová esta cosa en la tierra.
Una vez más, como desde la cuarta plaga de las moscas, Dios haría una distinción entre los Egipcios y los Israelitas, no permitiendo que ningun ganado de los hebreos muriera, mostrando así el gran poder de Dios.

6 Al día siguiente Jehová hizo aquello, y murió todo el ganado de Egipto; mas del ganado de los hijos de Israel no murió uno.
Al día siguiente, cuando Dios había dicho; sucedió lo que Dios había dicho, la Palabra de Dios siempre se cumplirá en la fecha indicada.

7 Entonces Faraón envió, y he aquí que del ganado de los hijos de Israel no había muerto uno. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir al pueblo.
Faraón vió lo que Dios había hecho en Egipto, y mando a alguien a verificar si lo que Moisés había dicho de parte de Dios era verda, y así fue, ningun ganado de los hebreos se había afectado y eso probablemente produjo celos y molestia en su corazón que lo llevaron a enducererlo y no dejó ir al pueblo de Israel.

Vs.8-12 Sexta Plaga (de Ulceras)
8 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Tomad puñados de ceniza de un horno, y la esparcirá Moisés hacia el cielo delante de Faraón;
9 y vendrá a ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, y producirá sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias, por todo el país de Egipto.
Dios manda a Moisés a que se presente de nuevo con el Faraón y le muestre gráficamente aventando polvo al aire lo que Dios tenía pensado para esta Sexta plaga.

10 Y tomaron ceniza del horno, y se pusieron delante de Faraón, y la esparció Moisés hacia el cielo; y hubo sarpullido que produjo úlceras tanto en los hombres como en las bestias.
Todo este tiempo Moisés y Aarón han estado obedeciendo lo que Dios les ha dicho, poniendo mas contraste con la terquedad de Faraón de no querer obedecer a Dios.

11 Y los hechiceros no podían estar delante de Moisés a causa del sarpullido, porque hubo sarpullido en los hechiceros y en todos los egipcios.
Estos hechiceros que casi con seguridad también eran como los “medicos” en ese entonces, son los mismos que con sus encantamientos habían imitado las 3 primeras plagas y había facilitado que el corazónd e Faraón se endureciera, ahora ellos mismos estan sufriendo de esta plaga y ni siquiera tienen el poder para curarse ellos mismos, por lo que no pudieron presentarse delante de Moisés.

12 Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y no los oyó, como Jehová lo había dicho a Moisés.
En esta ocasión es Dios mismo quien endurece el corazón de Faraón ya que aún no ha terminado de mostrar Su poder.

Vs.13-35 Séptima Plaga (de Granizo)
13 Entonces Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana, y ponte delante de Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.
Esta vez, Dios le da incluso el horario a Moisés donde debe presentarse delante del Faraón para que le de el mismo mensaje que le ha dado desde el principio.

14 Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas a tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra.
15 Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte a ti y a tu pueblo de plaga, y serás quitado de la tierra.
16 Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra.
Dios revela otra razón del envió de estas plagas;
1) Para mostrar en Faraón Su poder y
2) Para que Su nombre fuera anunciado en toda la tierra.

17 ¿Todavía te ensoberbeces contra mi pueblo, para no dejarlos ir?
La soberbía era el problema en el corazón de Faraón que le impedía obedecer al Dios de los hebreos a pesar de haber recibido ya tantas plagas.

18 He aquí que mañana a estas horas yo haré llover granizo muy pesado, cual nunca hubo en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora.
19 Envía, pues, a recoger tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre o animal que se halle en el campo, y no sea recogido a casa, el granizo caerá sobre él, y morirá.
Dios le advierte a Faraón por medio de Moisés a cerca de este juicio de granizo y le menciona que no es un granizo normal, que de este tipo ran grave no había pasado en Egipto desde que se fundó.

20 De los siervos de Faraón, el que tuvo temor de la palabra de Jehová hizo huir sus criados y su ganado a casa;
21 mas el que no puso en su corazón la palabra de Jehová, dejó sus criados y sus ganados en el campo.
Dios en Su misericordia les avisó que vendría esa plaga de granizo y les dio tiempo para que aquellos que temieron las palabras de Dios y las pusieron en sus corazones, guardarán los animales y los siervos y no tuvieran perdida ese día, pero aquellos que no consideraron las palabras de Dios como verdaderas, sufrieron las consecuencias.

22 Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto.
23 Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego se descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto.
24 Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan grande, cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fue habitada.
Parece que ese fuego era producto de los rayos que caían con el granizo y producían que los lugares donde caían se quemaran, eso además de tan grande granizo, sin duda causo una norme devastación en Egipto.

25 Y aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como bestias; asimismo destrozó el granizo toda la hierba del campo, y desgajó todos los árboles del país.
26 Solamente en la tierra de Gosén, donde estaban los hijos de Israel, no hubo granizo.
Dios continuó mostrando distinción entre Su pueblo de Israel y el pueblo de Egipto, ya que en Gosén donde habitaban los hebreos no hubo granizo.

27 Entonces Faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos.
28 Orad a Jehová para que cesen los truenos de Dios y el granizo, y yo os dejaré ir, y no os detendréis más.
Aunque parece una declaración de arrepentimiento de parte de Faraón no es así, ya que confiesa que solo esa vez es que ha pecado, cuando en realidad ha desobedecido la Palabra de Dios muchas veces anteriormente, por lo que no parece ser un verdadero arrepentimiento, y de hecho lo manifestará al no dejar ir al pueblo de Israel, a pesar de haberlo prometido.

29 Y le respondió Moisés: Tan pronto salga yo de la ciudad, extenderé mis manos a Jehová, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo; para que sepas que de Jehová es la tierra.
30 Pero yo sé que ni tú ni tus siervos temeréis todavía la presencia de Jehová Dios.
Moisés ha ido conociendo más a Dios y a Faraón, de Dios sabe que le orará y cesará la devastación como lo ha hecho Dios anteriormente cuando Moisés oraba, pero Moisés también ha aprendido a cerca del Faraón y sabe que no los dejará ir como ha dicho ya que ni Faraón ni sus siervos temen al Dios de israel.

31 El lino, pues, y la cebada fueron destrozados, porque la cebada estaba ya espigada, y el lino en caña.
32 Mas el trigo y el centeno no fueron destrozados, porque eran tardíos.
El granizo y el fuego consumieron todo lo que estaba maduro, pero lo que aún no maduraba quedo sin ser destuido.

33 Y salido Moisés de la presencia de Faraón, fuera de la ciudad, extendió sus manos a Jehová, y cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia no cayó más sobre la tierra.
34 Y viendo Faraón que la lluvia había cesado, y el granizo y los truenos, se obstinó en pecar, y endurecieron su corazón él y sus siervos.
35 Y el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir a los hijos de Israel, como Jehová lo había dicho por medio de Moisés.
Una vez que el Faraón ya no tenía el problema del granizo, su corazón se volvió a endurecer y no dejó ir a los hijos de Israel.

Aplicación Práctica:
1)    Saber que todos nuestros corazónes son duros y pecadores como el de Faraón, que si han sido transformados es por la intervención de Dios a nuestras vidas que con Su misericordia nos ha cambiado el corazón de pieda que teníamos por uno de carne.
2)    Ser diligentes como Moisés y Aarón en obedecer lo que Dios nos mande como El diga y cuando El diga.
3)    Temer a Dios y guardar Su Palabra en nuestros corazones para ponerla por obra y no sufrir perdida.

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