lunes, 5 de octubre de 2026

Hechos 8:1-8 Esparcidos para anunciar el Evangelio

 

Esparcidos para anunciar el Evangelio

Hechos 8:1-8


Objetivo: Observar la gracia de Dios, esparciendo el evangelio a través de una gran persecución.


Introducción: Esteban fue un testigo fiel, lleno del Espíritu Santo, que confrontó la dureza del concilio, vio la gloria de Dios y a Jesús a la diestra del Padre, y murió invocando al Señor Jesús y perdonando a sus enemigos.


Versículo para atesorar: “Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio.” Hechos 8:4


Desarrollo:

Vv. 1-3. Perseguidos

1 Y Saulo consentía (estaba de acuerdo) en su muerte (de Esteban). En aquel (En ese mismo) día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos (dispersados) por las tierras (regiones) de Judea y de Samaria, salvo (excepto) los apóstoles. 

Y Saulo consentía en su muerte. Saulo no fue un observador neutral. Él aprobaba la muerte de Esteban. Hechos 7:58 dice que los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven llamado Saulo. Ahora Lucas aclara que Saulo consentía en su muerte.


La palabra “consentía” viene del griego, <syneudokeō>, Strong G4909, que significa aprobar juntamente, estar de acuerdo o complacerse con algo.


Esto muestra la condición espiritual de Saulo antes de su conversión. Era religioso, celoso por sus tradiciones, pero enemigo de Cristo y de Su iglesia, como el mismo dijo en Gálatas 1:13 Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba.


En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén. La muerte de Esteban no fue un evento aislado. Fue el comienzo de una persecución más amplia contra la iglesia en Jerusalén.


Jesús nunca prometió una vida sin persecución, al contrario, dijo en Juan 15:20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán....  Pero si prometió Su presencia, Su Espíritu y Su victoria.


Y todos fueron esparcidos. La persecución no destruyó a la iglesia; la dispersó. Y al dispersarla, Dios estaba sembrando testigos en nuevos lugares.


La imagen es hermosa: los enemigos pensaban que estaban apagando el movimiento cristiano, pero en realidad estaban esparciendo semilla del evangelio.


Por las tierras de Judea y de Samaria. Aquí vemos el cumplimiento de Hechos 1:8 “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.


Los samaritanos eran despreciados por muchos judíos debido a su historia mixta, sus diferencias religiosas y su separación del culto en Jerusalén. Pero el evangelio de Cristo rompe barreras étnicas, religiosas y sociales.


Jesús ya había mostrado misericordia hacia Samaria en Juan 4, cuando habló con la mujer samaritana. Ahora, por medio de Felipe, el evangelio llega con poder a esa región.


Salvo los apóstoles. Los apóstoles permanecieron en Jerusalén. El texto no explica todos los detalles, pero muestra que la dispersión principal afectó a muchos creyentes, mientras los apóstoles quedaron en la ciudad.


Los creyentes comunes, al ser esparcidos, también llevaron el evangelio.


Aplicación práctica: La misión de “ir y hacer discípulos” no pertenece solamente a pastores, predicadores o líderes visibles. Todo creyente es llamado a dar testimonio de Cristo donde Dios lo coloque.


2 Y hombres piadosos (consagrados) llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él. 

Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban. Estos hombres dieron honra al cuerpo de Esteban. Aunque Esteban murió como condenado por los hombres, fue honrado por creyentes piadosos.


E hicieron gran llanto sobre él. El cristianismo no niega el dolor. Estos hombres lloraron profundamente por Esteban. La esperanza de la resurrección no elimina el duelo, pero lo transforma, como dice 1 Tesalonicenses 4:13 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.


3 Y Saulo asolaba (perseguía a) la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba (metía) en la cárcel.

La palabra “asolaba” viene de la palabra griega <lumaínomai> (Strong G3075), que significa devastar, destruir, causar daño violento, asolar. Saulo no solo estaba en desacuerdo con los cristianos. Estaba destruyendo violentamente a la iglesia. Entraba casa por casa, arrastraba hombres y mujeres, y los entregaba en la cárcel.


Aplicación práctica: El pecado humano puede actuar con violencia real contra el pueblo de Dios. Pero debemos saber que aun esto no queda fuera del gobierno soberano del Señor. Saulo está persiguiendo a la iglesia, pero Cristo lo alcanzará en el camino a Damasco.


Vv. 4-8. Anunciando

4 Pero los que fueron esparcidos (tuvieron que salir de Jerusalén) iban por todas partes anunciando (predicando) el evangelio. 

Pero. Este “pero” es clave. Saulo asolaba la iglesia, pero los creyentes anunciaban el evangelio. La persecución fue real, pero no detuvo la Palabra. La oposición no silenció a la iglesia. Al contrario, la convirtió en una iglesia misionera en movimiento.


Los que fueron esparcidos. Lucas vuelve a usar la idea de los creyentes dispersados. Dios convirtió refugiados en misioneros. Los que salieron de Jerusalén no llevaban comodidad, pero sí llevaban a Cristo.


Aplicación práctica: A veces Dios usa cambios difíciles para ponernos en lugares donde debemos testificar. Una pérdida, una mudanza, una crisis o una presión inesperada puede convertirse en plataforma para anunciar a Cristo.


Iban por todas partes anunciando el evangelio. El mensaje que predicaban no era motivación humana ni ideas religiosas generales. Anunciaban el evangelio: las buenas nuevas de Jesucristo, Su muerte, Su resurrección, Su señorío y el perdón de pecados en Su nombre.


5 Entonces Felipe, descendiendo (se dirigió) a la ciudad de Samaria, les predicaba a (contaba de) Cristo. 

Entonces Felipe. No es uno de los apóstoles, sino uno de los siete varones escogidos en Hechos 6 para servir a las mesas, como vemos en Hechos 6:5 ...y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe... Más adelante se le llama “Felipe el evangelista” en Hechos 21:8 ...entramos en casa de Felipe el evangelista, que era uno de los siete...


Aplicación práctica: Felipe comenzó sirviendo en una necesidad práctica, sirviendo mesas, pero Dios lo usó también para predicar el evangelio de Cristo. La fidelidad en lo poco, nos prepara para nuevas oportunidades de servicio al Señor.


Descendiendo a la ciudad de Samaria. Samaria era un lugar cargado de tensión histórica. 


Los judíos y samaritanos no se llevaban porque, tras la caída del reino del norte, Asiria deportó israelitas y trajo pueblos extranjeros, mezclando religión y linaje (2 Rey. 17). Los samaritanos aceptaban principalmente el Pentateuco y adoraban en el monte Gerizim, no en Jerusalén. Los judíos los veían como impuros; ellos resentían el desprecio. Esa rivalidad histórica explica la sorpresa registrada en Juan 4:9 La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. 


A pesar de que los judíos y samaritanos tenían una relación difícil, el evangelio no se quedó encerrado en los límites del prejuicio humano.


Samaria era un campo listo para la cosecha, como Jesús ya había dicho en Juan 4:35 ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.


Les predicaba a Cristo. Felipe no predicó del judaísmo o de las diferencias entre los dos grupos. Les predicaba a Cristo. Cristo era el centro de su mensaje, mostrando que Jesús es el Mesías prometido para judíos, samaritanos y todas las naciones.


6 Y la gente, unánime (reunida), escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales (milagros) que hacía. 

Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe. Esa atención comunitaria, era una evidencia de que Dios estaba abriendo una puerta para la Palabra en Samaria.


Oyendo y viendo las señales que hacía. Las señales actos de poder que confirmaban el mensaje del evangelio en una etapa fundacional de la expansión de la iglesia.


Como en los pasajes anteriores de Hechos, debemos recordar que las señales apuntan a Cristo y al mensaje apostólico. Dios puede sanar y obrar milagros hoy según Su voluntad soberana, pero en Hechos estas señales tuvieron un papel especial en la confirmación del avance del evangelio, como lo clarifica Hebreos 2:3-4 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual... fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios...


7 Porque de muchos que tenían espíritus inmundos (malignos), salían estos (eran expulsados) dando grandes voces (gritando); y muchos paralíticos y cojos eran sanados; Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían estos dando grandes voces. La liberación de personas poseídas por espíritus inmundos muestra la autoridad de Cristo sobre el reino de las tinieblas. Felipe predica a Cristo, y el poder de Cristo se manifiesta en liberación.


El evangelio no es solo una idea religiosa. Es el anuncio del reino de Cristo, quien tiene autoridad sobre el pecado, Satanás, la enfermedad, la muerte y toda potestad espiritual.


Y muchos paralíticos y cojos eran sanados. Estas sanidades muestran compasión y poder. Así como Jesús sanó enfermos durante Su ministerio terrenal, ahora el Cristo resucitado sigue obrando por medio de Sus siervos.


Pero el propósito principal no era solo mejorar condiciones físicas, sino confirmar que el reino de Dios había llegado en Cristo y que el evangelio era verdadero.


8 así que había gran gozo (mucha alegría) en aquella ciudad.

El resultado de la predicación de Cristo fue gozo. Samaria, una ciudad marcada por oscuridad espiritual y necesidad, recibió el evangelio con alegría.


Este gozo era el fruto de la llegada de Cristo por medio de Su Palabra.


Aplicación práctica: Donde Cristo es predicado y recibido, hay verdadero gozo. No necesariamente ausencia de problemas, pero sí la alegría profunda de la salvación, la libertad y la presencia de Dios.


Conclusión. La persecución no puede detener el evangelio, porque Dios usa aun el sufrimiento de Su iglesia para esparcir testigos, predicar a Cristo y llenar de gozo a quienes reciben Su Palabra.


Enseñanzas doctrinales principales:


1. Dios gobierna aun sobre la persecución: La persecución fue injusta y dolorosa, pero Dios la usó para cumplir Hechos 1:8 y extender el evangelio.

2. La iglesia perseguida puede ser una iglesia misionera: Los creyentes esparcidos no se quedaron callados. Iban por todas partes anunciando el evangelio.

3. El evangelio cruza barreras: El mensaje llegó a Samaria, una región despreciada por muchos judíos. Cristo salva a personas de todo pueblo y trasfondo.

4. La misión no es solo para apóstoles: Los apóstoles permanecieron en Jerusalén, pero los creyentes esparcidos evangelizaban. Felipe, uno de los siete, predicó a Cristo.

5. La predicación verdadera se centra en Cristo: Felipe no predicó a sí mismo, sino a Cristo. La iglesia debe mantener a Jesús como centro del mensaje.

6. Las señales confirmaban el avance del evangelio: Las sanidades y liberaciones mostraron el poder de Cristo y confirmaron la predicación en una etapa clave de expansión misionera.

7. El evangelio produce gozo verdadero: La ciudad de Samaria fue llena de gozo porque Cristo fue anunciado y Su poder fue manifestado.


Preguntas de observación e interpretación por versículo, diseñadas para asegurar que el expositor y los participantes comprendan correctamente y en detalle la enseñanza.


Hechos 8:1-8


Preguntas de observación

¿Quién consentía en la muerte de Esteban?

R. Saulo.

¿Qué ocurrió en aquel día contra la iglesia en Jerusalén?

R. Hubo una gran persecución.

¿Qué pasó con los creyentes?

R. Fueron esparcidos por Judea y Samaria.

¿Quiénes permanecieron en Jerusalén?

R. Los apóstoles.

¿Qué hicieron hombres piadosos con Esteban?

R. Lo llevaron a enterrar e hicieron gran llanto por él.

¿Qué hacía Saulo contra la iglesia?

R. La asolaba, entrando casa por casa, arrastrando a hombres y mujeres y entregándolos en la cárcel.

¿Qué hacían los que fueron esparcidos?

R. Iban por todas partes anunciando el evangelio.

¿A dónde descendió Felipe?

R. A la ciudad de Samaria.

¿Qué predicaba Felipe?

R. A Cristo.

¿Cómo escuchaba la gente a Felipe?

R. Unánime y atentamente.

¿Qué veían y oían las personas?

R. Las señales que hacía Felipe.

¿Qué pasaba con muchos que tenían espíritus inmundos?

R. Los espíritus salían dando grandes voces.

¿Qué pasaba con muchos paralíticos y cojos?

R. Eran sanados.

¿Qué había en aquella ciudad?

R. Gran gozo.


Preguntas de interpretación

¿Cómo usó Dios la persecución contra la iglesia?

R. La usó para esparcir a los creyentes y extender el evangelio fuera de Jerusalén.

¿Cómo se cumple Hechos 1:8 en este pasaje?

R. El evangelio comienza a avanzar desde Jerusalén hacia Judea y Samaria.

¿Qué nos enseña Saulo antes de su conversión?

R. Que el celo religioso sin Cristo puede convertirse en oposición contra Dios.

¿Qué significa que los creyentes fueron esparcidos?

R. Que fueron dispersados, pero como semilla del evangelio en nuevos lugares.

¿Por qué es importante que Felipe predicara en Samaria?

R. Porque el evangelio cruzó barreras históricas y religiosas entre judíos y samaritanos.

¿Cuál era el centro del mensaje de Felipe?

R. Cristo.

¿Cuál era el propósito de las señales?

R. Confirmar el mensaje del evangelio y mostrar el poder de Cristo.

¿Por qué había gran gozo en Samaria?

R. Porque Cristo fue predicado, Su poder fue manifestado y el evangelio llegó a la ciudad.





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