domingo, 12 de diciembre de 2021

Gálatas 4:1-11 Herederos por Adopción

 

Herederos por Adopción

Gálatas 4:1-11

 

 

Objetivo: Entender la importancia de nuestra adopción como hijos en la familia de Dios (ser conocidos por Él), la que nos asegura nuestra herencia eterna de salvación.

 

Versículo a memorizar: “Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios, por medio de Cristo.” Gálatas 4:7

 

Introducción:

Unos falsos maestros judaizantes se habían metido a las Iglesias de Galacia a enseñar que, además de creer en Jesús, era necesario circuncidarse y guardar la ley para poder ser salvos, lo que originó esta carta de Pablo a lo Gálatas.

 

En los capítulos uno y dos de esta carta, Pablo defendió su apostolado y relató su experiencia personal con el verdadero evangelio de la gracia, el que es solo por creen en Jesús sin ninguna obra de la ley.

 

En los capítulos tres y cuatro, Pablo enseña sobra la doctrina de esa gracia, demostrando que la Escritura da testimonio que de la salvación siempre fue solo por fe, sin ninguna obra de la Ley, haciendo referencia a varios versículos del Antiguo Testamento, enfatizando su punto con la promesa de Dios hecha Abraham, la cual es Cristo, ahora su argumento será muy lógico y práctico: si antes de Cristo éramos esclavos de la idolatría y Jesús ya nos libertó, no hace sentido ahora meterse de nuevo a una esclavitud de tradiciones judías.

 

Desarrollo:

1 Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere (se diferencia) del esclavo, aunque es señor (dueño) de todo;

2 sino que está bajo tutores (guardianes) y curadores (mayordomos, administradores) hasta el tiempo (la fecha) señalado por el padre.

Pero también digo. Pablo enlaza la idea de Gálatas 3:29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa, de que la pertenencia a la familia de Dios es por estar en Cristo y no por guardar ninguna obra de la ley.

 

Entre tanto que el heredero es niño. Pablo usa una ilustración: La de un niño que es adoptado por una familia rica y a quien el padre designará cuando le deja la herencia, o quizá la de un padre que  muere joven, y deja a su hijo pequeño toda su herencia, pero en el testamento determinó la edad en la que el puede poseerla, mientras tanto, tanto el niño como la herencia estará a cargo de un mayordomo.

 

Aunque ese niño es el heredero legal; es decir; es el “señor de todo”, es el legitimo amo y dueño; pero, como es muy joven de edad, se encuentra bajo tutores y curadores, que son gente mayor que esta al cuidado de él y de las posesiones que heredó, por lo tanto, ese niño heredero se encuentra en una situación donde no difiere del esclavo; es decir, no hace diferencia entre él que no ha podido poseer su herencia y un siervo/esclavo que no tiene nada de herencia, en ese tiempo ambos estén en la misma situación.

 

Pero eso cambia radicalmente cuando que llega el tiempo señalado por el padre, cuando llega a la edad estipulada para tener el derecho de poseer su herencia y administrarla personalmente y es allí cuando el heredero se diferencia del esclavo.

 

3 Así también nosotros, cuando éramos niños (menores), estábamos en esclavitud (sometidos) bajo los rudimentos  (principios) del mundo.

Así también nosotros. Pablo aplica esa ilustración del niño heredero a nosotros, haciendo referencia que, aunque éramos herederos, durante un tiempo vivimos en esclavitud, sin importar si éramos judíos o gentiles, vivíamos bajo los principios establecidos en este mundo.

 

Bajo los rudimentos del mundo. Habla de los rudimentos y doctrinas de hombres (Col 2:20-03), de los principios que tanto judíos y gentiles (cada quien a su manera) buscaban hacer para poder obtener la salvación por sus propios méritos o esfuerzos, los judíos queriendo cumplir la ley para salvarse (cuando la ley no fue diseñada para eso) y los gentiles haciendo cultos a deidades paganas (que nunca podrían salvarles) o siguiendo falsas filosofías que solo llevaban a la destrucción.

 

 

4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo (el día señalado), Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,

Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo. En la ilustración de Pablo, este sería el tiempo señalado por el padre; es decir, el día en que tuviéramos el derecho de físicamente esa herencia, que ya teníamos pero que no habíamos podido poseer.

 

Dios envió a su Hijo. La venida de Cristo a la tierra y específicamente la llegada de Cristo a nuestras vidas, trajo libertad, nos quitó nuestros pecados como dice 1 Juan 3:5 Y sabéis que él (Cristo) apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él, la venida de Cristo les dio a los herederos el derecho de poder tomar posesión de la herencia; y así, se pudieran diferenciar de los esclavos

 

Nacido de mujer. No solo se refiere a su nacimiento virginal como dice Lucas 1:34-35 34Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. 35Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios, sino a que era necesario que naciera como hombre, con una naturaleza humana (aunque siempre tuvo la divina) para poder salvarnos, porque ya que fue un hombre que pecó, también un hombre debía pagar por el pecado y entregar su vida a Dios en perfecta obediencia como dice Romanos 5:18 Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.

 

 Y nacido bajo la ley. La función de la ley es inculpar de pecado, solo que a Cristo no le pudo inculpar de nada como dice 2 Corintios 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él, y no solo no le pudo inculpar, sino que Cristo la cumplió perfectamente para tener la facultad de perdonarnos nuestros pecados.

 

5 para que redimiese (rescatase, libertase) a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.

Para que. La venida de Cristo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, tenía un propósito, mismo que Pablo lo describe a continuación.

 

Redimiese a los que estaban bajo la ley. Redimir significa comprar a alguien en un mercado de esclavos, rescatarlo pagando un precio, y ese era el propósito de Cristo al venir a la tierra, ya que todos los hombres por naturaleza estamos incapacitados para cumplir la ley, por lo que nos encontrábamos bajo maldición (separación de Dios) y necesitábamos a un Salvador, y Jesús nos rescató de esa condición en la que nos encontrábamos. Jesús con Su sangre compró nuestra libertad.

 

A fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Ese rescate, tenía una finalidad mas grande, mostrar Su inmensa gracia, y no solo rescatarnos del mercado de esclavos (redimir), sino que, ya rescatados, Dios nos adoptó como hijos como dice Efesios 1:3-5 3Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.

 

6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! (Papito querido!)

Los redimidos (rescatados), ahora son hijos, con todos los derechos espirituales que eso representa, en este caso, que Dios envié al Espíritu Santo a sus corazones, y ese Espíritu nos da testimonio de que verdaderamente somos hijos de Dios como dice Romanos 8:14-17 14Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. 15Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 16El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. 17Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Esa certeza nos hace ver al Dios creador y todo poderoso como un padre amoroso, ya no solo como el creador y sustentador de todas las cosas, sino como en padre cercano al cual le podemos decir Papito querido (Abba Padre).

 

7 Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.

Así que. Como Dios ya envió a Su hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, vivió sin pecado, murió en la cruz, derramo Su Sangre con la que nos redimió (compró) de la esclavitud en la que nos encontrábamos y Dios envió al Espíritu Santo a nuestros corazones; (y todo esto sin haber hecho ninguna obra de la ley), la conclusión es la siguiente: Ya no eres esclavo, sino hijo, notemos que Pablo no habla en plural, ahora cambia a singular en el “ya no eres”, ya que no existe de una salvación universal, sino personal, la de aquellos que han creído en el sacrificio de Jesús como única base para su salvación y en quienes mora el Espíritu de Cristo.

 

Y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo. Una herencia es aquella se concede gratuitamente, es un regalo; por tanto, no se compra con dinero, ni se gana con trabajo humano, y tampoco por cumplir la ley como los adversarios de Pablo enseñaban, esa herencia por gracia es la salvación que Dios ha prometido como dice Efesios 1:13-14 13En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 14que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

 

8 Ciertamente, en otro tiempo (antes), no conociendo a Dios, servíais (eran esclavos) a los que por naturaleza (en realidad) no son dioses;

Hubo un tiempo de los gálatas, así como nosotros en que desconocíamos del verdadero Dios, y eso nos llevó antes a ser idolatras, ya sea sirviendo a falsos dioses, persiguiendo al dinero, sirviéndonos a nosotros mismos, o simplemente siguiendo a filosofías huecas, pero todo eso fue antes, en otro tiempo.

 

9 mas ahora, conociendo a Dios, o más bien (mejor dicho), siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo (quieren regresar) a los débiles y pobres rudimentos (principios), a los cuales os queréis volver a esclavizar?

Mas ahora, conociendo a Dios. Antes no le conocíamos y éramos idolatras, pero en su infinita gracia, ahora ya le conocemos, la palabra en griego para conocer del versículo anterior es la palabra <eído> que significa un conocimiento meramente informativo; sin embargo, la palabra en griego para conociendo que aparece 2 veces en este versículo; es diferente, es la palabra <ginósko> que significa un conocimiento profundo o un conocimiento íntimo, muy cercano.

 

Más bien, siendo conocidos por Dios. Es que Dios es el que tomó la iniciativa de presentársele a los gálatas como la tuvo al presentarse a nosotros, no solo nos conoce perfectamente, sino que se promueve que tengamos un conocimiento cercano de Él como dice Juan 10:14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.

 

¿Cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?

Pablo se sorprende y hace una pregunta retórica muy directa, si antes eras esclavo del paganismo, y ahora eres libre de esa esclavitud por medio de Cristo, ¿Porqué ahora quieres volver a ser prisionero esclavizándote voluntariamente al judaísmo?

 

Esos débiles y pobres rudimentos en el paganismo enseñaban que debías hacer algo para agradar a los falsos dioses como dice Colosenses 2:8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo, y el judaísmo dice lo mismo, que debes de hacer algo para agradar a Dios, y aunque sea el verdadero Dios, esos equivocados principios es que el hombre debe hacer algo por su salvación, que es contrario a toda la enseñanza bíblica aun la del Antiguo testamento como ya lo comprobó Pablo en el capítulo anterior.

 

10 Guardáis (celebran) los días (de fiesta), los meses, los tiempos (estaciones) y los años.

Pablo ahora usa un ejemplo práctico de a que se refiere con los débiles y pobres rudimentos, como su argumento principal es contra los falsos maestros que enseñaban que el camino a la salvación incluía hacer obras de la ley, ahora ejemplifica las enseñanzas judaizantes que estaban esclavizando a los gálatas como guardar los sábados (shabbats), los días de luna nueva, las temporadas festivas y los años nuevos, etc. que pertenecían al ciclo judío y que ciertamente eran sombras de la persona de Cristo, pero que no fueron hechas para que al cumplirlas, se pudiera para obtener el favor de Dios, lo único que estaba haciendo es volviéndose a esclavizar.

 

La misma idea la desarrollo pablo a mas detalle en Colosenses 2:20-23 20Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos 21tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques 22(en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? 23Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.

 

11 Me temo (me asusta) de vosotros, que haya trabajado en vano (de nada haya servido) con vosotros.

En el “me temo”, Pablo muestra que no ha decidido que todos sus esfuerzos en a favor de los gálatas han sido una pérdida de tiempo, solo da a entender que así pudiera parecer hasta este momento que les envía la carta, pero que aún tiene la esperanza de que con esta carta los gálatas salgan del engaño en que los falsos maestros los habían metido.

 

Aplicación Práctica: Entender la importancia de nuestra adopción como hijos en la familia de Dios (ser conocidos por Él), la que nos asegura nuestra herencia eterna de salvación.


 

domingo, 5 de diciembre de 2021

Gálatas 3:15-29 Bendición y Maldición

 

Bendición y Maldición

Gálatas 3:15-29

 

 

Objetivo: Aprovechar la mano de nuestra tutora para ser guiados a la mano de la simiente de nuestra promesa.

 

Versículo a memorizar: ““Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.” Gálatas 3:29

 

Introducción:

En el capítulo uno y dos de esta carta, Pablo defendió su apostolado por medio del relato de su conversión, contando que; el evangelio que predicaba le había sido dado por Jesús directamente y que no lo recibió de ningún ser humano y relató que expuso ese evangelio de libertad en Cristo a los apóstoles que caminaron con Jesús (Pedro y Juan, así como a Jacobo hermano del Señor, quien era el pastor de la Iglesia en Jerusalén), que todos, estuvieron de acuerdo era el mismo evangelio que ellos predicaban y reconfirmó que hay un solo evangelio de libertad, relatando un incidente que sucedió con el apóstol Pedro.

 

En el capítulo tres Pablo ha estado demostrando como la Escritura da testimonio que de la salvación es solo por fe, sin ninguna obra de la Ley y ahora enfatizará su punto mostrando que la promesa que Dios le hizo a Abraham es superior a la ley, ya que fue antes, fue ratificada y fue dada directamente a Abraham y no con intermediación como se le dio la ley a Moisés.

 

Desarrollo:

15 Hermanos, hablo en términos humanos (terrenales): Un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado (respaldado), nadie lo invalida (anularlo), ni le añade (agregarle).

 

Hermanos. Una expresión de amor que demuestra que cuando les llamo “Gálatas insensatos” (Ga 3:1), era un regaño como el de un padre a un hijo que le reprende pero que no deja de amarlo.

 

Hablo en términos humanos: Un pacto, aunque sea de hombre. Para explicar su punto, Pablo toma una ilustración de la vida cotidiana de la época, un convenio, contrato o pacto entre hombres, que eran los acuerdos legales para alguna compra-venta o algún servicio, o incluso algún testamento.

 

Una vez ratificado nadie lo invalida, ni le añade. En el caso de un testamento, cuando se ratifica legalmente frente a un notario, quien le da legalidad a la voluntad de la persona, ya no puede agregársele ni quitarle nada, a menos que sea la misma persona que lo quiera cambiar. Esta es la misma idea que Pablo tomará para el pacto que Dios hizo con Abraham, si Dios es inmutable (que no cambia), y respaldo con un juramento ese pacto que hizo con Abraham, pues ciertamente no va a cambiar en nada.

 

16 Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente (descendiente). No dice: Y a las simientes (descendientes), como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente (descendiente), la cual es Cristo.

Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas. En Génesis 12, Dios le prometió a Abraham que tendría una descendencia incontable como las estrellas del cielo, en Génesis 15, Dios hizo un pacto unilateral de sangre donde Abraham era el beneficiario de ese pacto, y en Génesis 22:15-18, Dios ratifica ese pacto jurando por si mismo donde termina diciendo Génesis 22:18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz, que el versículo que Pablo toma de referencia para mostrar que la promesa fue hecha en forma singular, no refiriéndose a todos los descendientes de Abraham, sino a un solo de su descendencia, la cual Pablo clarifica que es Cristo.

 

Y es que es solo en Cristo que son benditas (bendecidas) todas las naciones de la tierra, ya que con su muerte y resurrección a todos los gentiles le da acceso al perdón de pecados y a la gracia de Dios.

 

17 Esto, pues, digo: El pacto (alianza) previamente ratificado (respaldado) por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga (anula), para invalidar (dejarla sin valor) la promesa.

La promesa dada a Abraham en Gn 12, pactada con sangre en Gn 15 y ratificada bajo juramento en Gn 22, sucedió 430 años de que Dios le diera la ley a Moisés en el Sinaí. El punto es que la promesa es mas importante ya que se dio con anterioridad y que como estaba ratificada, pues no se le puede agregar nada, por lo que la ley no invalido la promesa.

 

18 Porque si la herencia es por (se basa en) la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió (otorgó) a Abraham mediante la promesa.

La herencia eterna (justificación) es el resultado de la promesa de que un descendiente de Abraham sería el mesías, si esa herencia (justificación) fuera por la ley; es decir, por algún mérito, entonces ya no es por una promesa, sino por una obra, y desde que Dios se la dio a Abraham, se la dio por medio de la promesa. Esta explicación para poder determinar que la ley y la promesa no se pueden juntar, y es que la ley no fue dada para poder ser justificados delante de Dios, la razón de la existencia de la ley la explicara Pablo en los siguientes versículos.

 

19 Entonces, ¿para qué sirve (cuál es el propósito) la ley? Fue añadida (dada) a causa de las transgresiones (pecados, desobediencia), hasta que viniese la simiente (descendiente) a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador (intermediario).

A la explicación anterior de que la ley no fue dada para poder alcanzar salvación (justificación) por medio de ella, traería la pregunta de que entonces, ¿para qué sirve la ley?, y la respuesta es muy clara, que fue dada a causa de las transgresiones; es decir, a causa del pecado, no fue dada para hacerla y obtener salvación, sino para que mostrara el carácter moral de Dios y así el hombre supiera lo que es pecado y no lo que no es pecado.

 

Ejemplo, si una persona miente y las personas alrededor también mienten y todos ven la mentira como algo normal, todos comienzan a pensar que mentir no esta mal, pero cuando Dios dice “No mentiras”, eso hace que la mentira sea un pecado, que ese hombre se sienta pecador y venga a Dios a pedirle perdón por hacer algo (mentir) que Dios lo considera pecaminoso.

 

Hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa. La ley entonces estaba hecha para inculpar de pecado, no para quitar el pecado, ya que el único que puede quitar el pecado es Cristo, quien es la simiente a la que fue hecha la promesa.

 

Y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador. Dios le entregó la ley a Moisés por medio de ángeles (Hech 7:38,53, Heb 2:2)

 

20 Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios es uno.

Este versículo en la versión DHH lo pone de la siguiente manera “pero no hay necesidad de intermediario cuando se trata de una sola persona, y Dios es uno solo.”

 

La razón por la que Pablo menciona esto es para resaltar que la promesa (pacto) tiene mas valor que la ley, ya que la promesa Dios se la dio a Abraham directamente, mientras que la Ley a Moisés se la dio por un mediador, los ángeles, lo que hace que la promesa tenga mayor peso que la ley.

 

21 ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera (Claro que no!); porque si la ley dada pudiera vivificar (dar vida), la justicia fuera verdaderamente por la ley.

Si la ley pudiera justificar, así como la promesa puede hacerlo, entonces serían dos caminos opuestos (contrarios) para poder ser salvos, pero como la ley no fue dada para salvación, hace que ambas no sean contrarias.

 

22 Mas la Escritura lo encerró todo (nos aprisionó) bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.

La ley escrita nunca tuvo la intención de salvar, sino de mostrar todo el pecado, y una vez que el hombre y la mujer se reconocieran como pecadores delante de Dios, entonces suplicaran por un salvador, y ese salvador fue dado también por Dios a los creyentes, Jesucristo.

 

23 Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados (presos) bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada (dada a conocer).

Antes de buscar un salvador, necesitamos que la ley nos revele nuestra condición de pecado, por eso dice Pablo que primero estábamos confinados (encerrados, acorralados) bajo la ley, aquella que les muestra a los hombres que tan pecadores son, y de allí nos lleva a que pongamos la fe en Cristo.

 

En una analogía, la ley sería el espejo que nos muestra lo desarreglado que estamos, pero el solo hecho de vernos en el, no nos arregla nada, solo muestra la condición que tenemos.

 

En otra analogía, un estudio medico como rayos X, resonancia magnética, ultrasonido etc, solo tiene la finalidad de mostrar el problema que el paciente tiene, pero no le arregla ese problema, solo se lo revela, no es sino hasta que pasa por todo el tratamiento medico que la persona se sana, de la misma manera la Ley solo muestra el problema que tenemos de Pecado, pero no es sino hasta que venimos a Cristo (la promesa) que ese problema es quitado.

 

24 De manera que la ley ha sido nuestro ayo (tutor, guía), para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.

25 Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo (tutor, guía),

Pablo usa una analogía para explicar la función de la ley y de la promesa (cristo), para mostrar que no son contrarias y que la ley es buena si se usa con el propósito con el que fue creada como dice 1 Timoteo 1:8 Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente.

 

Ayo. Palabra griega <paidagogós>, de donde viene la palabra en español de pedagogo, que era una persona en esa época que en una casa adinerada se encargaba del cuidado de los niños, darle sus primeras enseñanzas y de llevarlos a la escuela cuando ya estaban mas grandes.

 

Pablo dice que, así como ese siervo llevaba cuidaba al muchacho y lo llevaba a la escuela, de la misma manera, la Ley es como ese siervo que con mucho cuidado nos lleva a Cristo, pero cuando ya estamos en Cristo, la función de ese ayo, ese siervo ha terminado.

 

26 pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;

Pablo dice que los Gálatas, así como nosotros también, si hemos puesto nuestra confianza en la obra de Cristo Jesús, nos volvemos hijos de Dios, de la misma manera que está expresado en Juan 1:12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

 

27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.

No habla de un bautismo en agua, sino un bautismo en Cristo, la palabra en griega para bautismo es <baptizó> que significa estar completamente cubierto, en le caso del bautismo en agua es estar completamente cubierto de agua, y en este caso; el Espíritu nos bautiza en Cristo para salvación, nos cubre completamente en Cristo, por eso dice pablo que terminamos revestidos de Cristo.

 

28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

Y como somos revestidos en Cristo, y traspasados al reino de Cristo, en ese reino no hay ninguna diferencia como en este mundo en cuando a raza (judío o griego), en cuando a estatus social (esclavo o libre) o en cuando a genero (varón o mujer), en el reino de Dios, todos somos uno en Cristo.

 

29 Y si vosotros sois de (pertenecen a) Cristo, ciertamente linaje (descendencia) de Abraham sois, y herederos según la promesa.

La pertenecía a la simiente (descendencia) de Abraham no es algo que esté determinado por la descendencia física, sino por la fe en Cristo Jesús.

 

Pablo termina con esta idea; no existe más la pared intermedia que separaba a los judíos de los gentiles, por consiguiente, los judaizantes no tienen ningún derecho de exigir algo más a los gentiles que tienen una fe real en Jesucristo. Dios reconoce solamente una nación, la nación de los creyentes como dice 1 Pedro 2:9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable, y como creyentes en Cristo somos linaje de Abraham por la fe y herederos legítimos de la promesa que se centra en Cristo Jesús.

 

Aplicación Práctica: Aprovechar la función de guía de la ley, para ser guiados a la mano de la Jesucristo, quien es la promesa de Dios para las naciones.


 

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