lunes, 11 de julio de 2022

1 Tesalonicenses 5:1-11 El día del Señor vendrá

 

El día del Señor vendrá

1 Tesalonicenses 5:1-11

 

 

 
Objetivo: Seguir animándonos unos a otros a no dormir como los demás, sino a velar y ser sobrios, edificándonos unos a otros sobre la esperanza de la inminente venida del Señor.


Versículo a memorizar: “Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.” 1 Tesalonicenses 5:6

 

Introducción:

En el capítulo 4 les recordó a los Tesalonicenses que la voluntad de Dios es la santificación de los creyentes, y que motivo de esa santificación es; la esperanza de que veremos a Jesucristo cara a cara, que regresará con los muertos en Cristo resucitados y tomará (arrebatará) a los que estemos viviendo en ese momento para unirlos a ellos en las nubes y así, estar para siempre con el Señor Jesús.

 

Pablo explicó a más detalle este evento del rapto o arrebatamiento de la Iglesia en 1 Corintos 15 de donde podemos saber lo siguiente:

 

1)    Que será un cuerpo glorificado, adaptado para poder estar en la presencia del Señor eternamente y que será diferente al que tenemos ahora. (1 Cor 15:35-44, 50)

2)    Que mientras estábamos en la tierra, nuestro cuerpo se parece al de Adán (el primer hombre), pero cuando estemos con el Señor Jesús, nuestro cuerpo se parecerá al que Él tiene. (1 Cor 15:45)

3)    Que el orden es tener primero un cuerpo terrenal (para poder estar en la tierra) y después un cuerpo celestial (para poder estar en el cielo) (1 Cor 15:46-49)

4)    Que los cuerpos de los que estemos vivos cuando Cristo venga, serán transformados a un cuerpo glorificado como el que tendrán los que murieron en Cristo y resucitaron (1 Cor 15:51-53)

5)    Que el cuerpo celestial no morirá jamás, porque no tendrá en el pecado como el cuerpo terrenal que tenemos ahora (1 Cor 15:54-56)

6)    Que esta victoria sobre la muerte, es el resultado de haber creído en la obra de salvación que hay en Jesucristo (1 Cor 15:57)

 

Desarrollo:

1 Pero acerca de los tiempos (duración) y de las ocasiones (tiempo fijo, fechas), no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba.

Parece que había preguntas generalizadas en la visita de Timoteo a Tesalónica, los hermanos estaban pasando por tribulación, quizá incluso algunos hubieran muerto por esa persecución, por lo que los Tesalonicenses le mandaron preguntar a Pablo que; ¿Cuánto tiempo más deberían de pasar esas dificultades?, ¿Exactamente en qué tiempo regresaría el Señor?

 

A lo que Pablo les contesta que lo mismo que mencionó el Señor Jesús cuando le preguntaron cuando restauraría el reino de Israel, y contestó en Hechos 1:7 Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad, y en otra ocasión también dijo en Mateo 24:32-36 32De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. 34De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. 35El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.36Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre.

 

2 Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá (llegará) así como ladrón en la noche;

Pablo ya les había enseñado que la llegada del Señor sería tan sorpresiva como la llegada de un ladrón en la noche que llega en forma repentina y sin ningún tipo de aviso previo.

 

Esta misma analogía de la llegada del Señor como ladrón en la noche la tenía el apóstol Pedro y la podemos ver en 2 Pedro 3:9-14 9El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 10Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. 11Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, 12esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! 13Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. 14Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.

 

Sin duda, esta analogía la aprendieron de Jesús mismo cuando dijo en Mateo 24:43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar (entrar a) su casa.

 

3 que cuando digan (estén diciendo): Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina (de repente, de improviso), como los dolores a la mujer encinta (de parto), y no escaparán.

En esa analogía del ladrón nocturno que llega repentinamente, también está la contraparte, la del dueño de la casa que se encuentra desapercibido, desprevenido, descuidado de lo que acontece. Esta es la misma idea de Pablo cuando dice que lo que se esté diciendo cuando el Señor venga es, que hay paz y seguridad, es decir; que habrá ausencia de conflictos, pero no se darán cuenta que es el final de los tiempos y que el día del juicio llegó, y estando en esa situación, para ellos será destrucción repentina.

 

Jesús también hablo de como estaría la humanidad en ese día de Su regreso, estará enfocada en las cosas temporales y no en las eternas en Mateo 24:37-41 37Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. 38Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, 39y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre. 40Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. 41Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.

 

Pablo usa otra analogía, así como una mujer embarazada no puede escapar de los dolores de parto que le llegan sin avisar, de la misma manera los incrédulos no podrán escapar de la destrucción que les llegará en forma repentina.

 

4 Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas (oscuridad), para que aquel día (del regreso del Señor) os sorprenda como ladrón.

Ahora viene el contraste, ya no el “ellos” del versículo anterior, sino el “vosotros hermanos”, es decir; todos los han puesto su fe y confianza en la obra de salvación que hay en Cristo Jesús.

 

Mientras los incrédulos en el mundo están en tinieblas, con su mente y corazón entenebrecidos, enfocándose en el “aquí y ahora”, pues serán sorprendidos como el ladrón nocturno del que Pablo ha venido hablando, pero a los hijos de Dios no debería ese día de tomarlos por sorpresa, ya que debemos de estar esperándolo y anhelándolo.

 

5 Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas (oscuridad).

La razón por la que ese día del regreso de Cristo no debería sorprender a los creyentes, es porque son hijos de luz e hijos del día, ciertamente antes estaban en la noche, en las tinieblas, pero eso era antes de venir a Cristo, como Pablo le dice a la Iglesia de Éfeso en Efesios 5:8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz, Jesús mismo dijo que era la luz del mundo (Jn 8:12) y dijo que nosotros, como Sus hijos, también somos la luz del mundo (Mt 5:14), pero eso tiene un propósito claro, el de alumbrar a los hombres y que glorifiquen a Dios como dice Mateo 5:14-16 14Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

 

El mismo propósito lo menciona Pablo de la siguiente manera en Filipenses 2:14-16a 14Haced todo sin murmuraciones y contiendas, 15para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; 16asidos de la palabra de vida …

 

6 Por tanto, no durmamos (estemos despreocupados) como los demás, sino velemos (mantengámonos despiertos, alerta) y seamos sobrios (en nuestro sano juicio).

Por tanto, es decir; como somos hijos de luz e hijos del día, no durmamos les dice Pablo (incluyéndose él), no hay que estar desapercibidos o despreocupados como los demás, como los están en la noche y en las tinieblas, sino por el contrario, Pablo les dice que debemos estar velando; es decir, a estar vigilando, a estar despiertos y alertas aun en los más oscuro de la noche, así como a ser sobrios, que quiere decir; estar en sano juicio, estar con la conciencia alerta.

 

Jesús dio la misma indicación de estar velando en Mateo 24:42-44 42Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. 43Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. 44Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis, pero en seguida explica que significa estar velando y preparados en Mateo 24:45-51 45¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? 46Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. 47De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá. 48Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; 49y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, 50vendrá el señor de aquel siervo en día que este no espera, y a la hora que no sabe, 51y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes. Estar velando y preparados es ser un siervo fiel y prudente que da el alimento (espiritual) a tiempo, a los de la casa sobre la que ha sido puesto. 

 

7 Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan (emborrachan), de noche se embriagan (emborrachan).

8 Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios (en nuestro sano juicio), habiéndonos vestido (protegido) con la coraza (pectoral) de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo (casco).

Estar dormido es lo contrario a velar, y estar embriagado es lo contrario a estar sobrio, en este sentido figurativo como Pablo lo usa, esas prácticas de dormir y embriagarse están relacionadas con la noche, con las tinieblas (v 5), que es contrario a lo que somos nosotros ahora, dice Pablo, que somos del día, de la luz, por lo que debemos estar sobrios, sin nada que insensibilice la conciencia.

 

Al tener la conciencia alerta, estaremos vistiéndonos de la coraza de la fe y amor. La coraza era la defensa que cubría el cuerpo de los soldados desde el cuello hasta el comienzo de los muslos y protegía los órganos vitales del soldado como el corazón, por eso el nombre de coraza, hoy sería el equivalente de un chaleco antibalas.

 

Pablo hace referencia también a esta parte de la armadura como “la coraza de justicia” (Ef 6:14), porque representa la justicia de Cristo (que nos ha sido imputada a cada creyente), el ataque del enemigo va a ser dirigido a culparnos de nuestro comportamiento, a atacar nuestra fe y nuestras emociones, a hacernos sentir que no somos cristianos, y es cuando la coraza protege, va a detener esos ataques, recordándonos que somos salvos no por nuestros méritos o nuestro comportamiento, sino por la justicia (vida sin pecado) de Jesús que nos ha sido dada.

 

Pablo continua con esta ilustración del equipo de defensa de un soldado diciendo que nos es necesario vestirnos con la con la esperanza de salvación como yelmo.  El yelmo o casco del soldado era hecho generalmente de bronce y cuero, y se usaba para proteger el cuello y la cabeza del soldado.

 

Espiritualmente Pablo lo aplica a la esperanza de salvación (Como en Ef 6:17), es casco protege a la mente de la duda en la seguridad de la salvación que hemos recibido en Cristo Jesús, el ataque de Satanás vendrá en poner esa duda en nuestras mentes, pero la seguridad de que nuestra salvación está garantizada por Cristo y no por ninguna virtud humana, nos servirá de defensa.

 

Y una vez más encontramos la fe, el amor y la esperanza que ha sido un recurrente en esta carta de Pablo.

 

9 Porque no nos ha puesto Dios para ira (recibir el castigo), sino para alcanzar (recibir) salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo,

Debemos de proteger nuestro corazón y nuestra mente sabiendo que Dios no nos ha puesto para Su ira, para el día del juicio que sin duda vendrá sobre el mundo.

 

Ciertamente en otro tiempo (antes de venir a Cristo), Su ira estaba sobre nosotros y éramos hijos de ira como Pablo dice en Romanos 1:18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad, como también Jesús lo mencionó en Juan 3:36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

 

Pero Dios nos ha puesto para alcanzar salvación de Su ira, y lo hemos obtenido por el único medio establecido por Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo como dice Efesios 2:1-9 1Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. 4Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 6y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 7para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 8Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe.

 

10 quien murió por nosotros para que ya sea que velemos (estemos alerta, despiertos, vivos), o que durmamos (muramos), vivamos juntamente con él.

La salvación es por medio de Cristo, pero es necesario recordar que esa salvación la obtuvimos porque Jesús murió por nosotros, que si hubo un alto precio que Dios pagó para que nosotros no fuéramos puestos para Su ira, y es que esa ira de Dios que nos tocaba, fue descargada en la Cruz de Cristo, mostrándonos Su gran amor como dice 1 Juan 4:10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados, y es por eso que tenemos garantizada nuestra salvación, y ya sea que velemos, es decir; que estemos vivos cuando Jesús venga o que durmamos, ósea, que hayamos muerto antes de Su regreso, no importa, Su muerte nos garantiza que viviremos juntamente con Él para siempre.

 

11 Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos (fortalézcanse) unos a otros, así como lo hacéis.

Aunque debemos anhelar la venida del Señor mientras estamos en esta tierra, no hace diferencia si Cristo viene cuando estemos vivos o cuando hayamos muerto, ya que Su muerte por nosotros en la Cruz, nos garantiza de estaremos para siempre con Él, y esa esperanza la debemos compartir unos a otros para animarnos y edificarnos con ella unos a otros.

 

Aplicación Práctica: Seguir animándonos unos a otros a no dormir como los demás, a no estar enfocados en lo temporal, descuidado lo eteno, sino a velar y ser sobrios, compartiendo la Palabra de Dios como un siervo fiel y prudente, edificándonos unos a otros sobre la esperanza de la inminente venida del Señor.

viernes, 1 de julio de 2022

1 Tesalonicenses 4:1-18 Santificación y Esperanza

 

Santificación y Esperanza

1 Tesalonicenses 4:1-18

 

 

 
Objetivo: Santificar nuestras vidas, fortalecidos en nuestra esperanza.


Versículos a memorizar:

“Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.” 1 Tesalonicenses 4:7

 

“Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.” 1 Tesalonicenses 4:14

 

Introducción:

En 1 Tesalonicenses 3, Pablo relata como recibió el reporte de Timoteo a quien envió con una urgencia de confirmarlos en la fe, y como el reporte recibido de que estaban firmes en el Señor, produjo un gran gozo en los misioneros, que anhelaban volver a verlos, pero también deseaban que siguieran siendo afirmados por la Palabra de Dios.

 

Desarrollo:

Vs. 1-12. Santificación

1 Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos (pedimos encarecidamente) en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros (comportarse, vivir) y agradar a Dios, así abundéis más y más.

Pablo pone en práctica el trato que tiene con ellos del padre responsable que exhorta y consuela, y les encarga que anden como es digno de Dios (1 Ts 2:11-12), en esta ocasión rogándoles y exhortándoles, en el nombre del Señor Jesús; es decir, por la autoridad que Cristo le ha dado, que se comporten en su vida cotidiana de una forma que agrade a Dios, poniéndose ellos mismos como de ejemplo de esa conducta, no les están pidiendo hacer algo que los misioneros mismos no estuvieran haciendo por el poder del Espíritu Santo, y les dice que, si ya lo están haciendo, pues que abunden más en ello todavía.

 

2 Porque ya sabéis qué instrucciones os dimos por el Señor Jesús;

Por un lado, estas instrucciones de las que hablará, no son nuevas, ya les habían sido dadas cuando Pablo estuvo con ellos, y por otro lado, no eran instrucciones humanas, eran instrucciones divinas, eran dadas por el Señor Jesús, por lo que que si alguien las desecha, estaría desechando a Dios (vs. 8)

 

3 pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación (inmoralidad sexual);

Pues la voluntad De Dios es vuestra Santificación. La voluntad general de Dios para todos los creyentes en todos los tiempos, está expresada claramente en la Escritura, en esta porción es nuestra santificación, la palabra santificación viene de la palabra griega Strong 38 <jagiasmós> que significa purificación; es decir, que debemos estar limpiándonos del pecado, que nos purifiquemos, apartándonos del mal.

 

Que os apartéis de fornicación. La palabra fornicación viene de la palabra griega Strong 4202 <porneía>, de donde viene nuestra palabra en español de pornografía, y en griego no habla solo de relaciones sexuales antes del matrimonio, como actualmente significa en español, sino de cualquier impureza sexual; es decir, cualquier conducta sexual donde se usa el sexo fuera del parámetro establecido por Dios, que es el matrimonio.

 

Para los griegos que vivían bajo el imperio romano en el primer siglo, entre ellos los Tesalonicenses, las prácticas sexuales fuera del matrimonio no era mal visto, culturalmente era aceptado, por ejemplo; que alguien tuviera esposa con la que procrearía hijos y una o varias concubinas con las que tendría relaciones sexuales era normal, e incluso, había prácticas sexuales de carácter religioso que eran promovidas, como los cultos a ciertas deidades griegas y romanas, a las que se les adoraba teniendo relaciones sexuales con sacerdotisas en sus mismos templos.

Debido a eso, es que Pablo les tuvo que enseñar cuando estaba en Tesalónica, y ahora insistir por medio de esta carta, cual es la instrucción de Dios al respecto de la sexualidad, que claramente era contraria al mundo donde ellos vivían y aun es contraria al mundo en que nosotros vivimos.

 

4 que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor (respeto);

La forma de apartarse de la fornicación era que cada quien tuviera su propia esposa en santidad; es decir, en pureza, sin contaminarse con relaciones fuera del matrimonio, y además en honor, ósea, dándole un alto valor al matrimonio, el mismo alto valor que Dios le da, y que la sociedad y cultura de ese tiempo en Tesalónica y la de hoy donde vivimos menosprecia, le da poco valor al matrimonio.

 

5 no en pasión de concupiscencia (malos deseos), como los gentiles que no conocen a Dios;

Una característica de los que no conocen a Dios y Sus instrucciones dadas en Su Palabra, es que no le ponen límites a sus pasiones carnales, ejercen su sexualidad sin considerar las normas morales establecidas por Dios. Los Tesalonicenses estaban así antes de conocer la Señor, pero cuando creyeron al evangelio y vinieron al reino de Dios, ahora debían aprender a comportarse como es digno De Dios, como a Dios le agrada.

 

6 que ninguno agravie (perjudique) ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado (advertido).

Esta amonestación de no agraviar, ni engañar al hermano, sigue en el contexto de la sexualidad en desorden, ya que muchas prácticas sexuales fuera del contexto del matrimonio, implican afectar a alguien o engañar a alguien, que podrían ser incluso hermanos en la fe.

 

Pablo advierte que esa conducta desordenada en los hijos de Dios, traería como consecuencia de que Dios actuara y trajera justicia.

 

7 Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia (impureza, seguir en pecado), sino a santificación.

La sexualidad fuera del matrimonio a los ojos de Dios es inmundicia; es decir, algo sucio, impuro, y Pablo nos recuerda que Dios no nos ha llamado a eso, sino a ser santos como Él es Santo, a purificarnos, a estar limpios delante de Su presencia.

 

Si nuestra conducta sexual no es diferente que la de los gentiles que no conocen a Dios, entonces no estamos santificados de la manera en que Dios quiere que lo estemos.

 

8 Así que, el que desecha (desprecia) esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo.

Quizá algunos en Tesalónica habían escuchado a Pablo dar estas instrucciones cuando estaba con ellos, y quizá, por la cultura en la que vivían, la pureza sexual les parecía algo muy radical, y comenzaban a decir que era algo que Pablo había enseñado en base a su propia opinión, a lo que Pablo les contesta en que siendo una instrucción dada por Dios (v 2), si alguien desechaba esta instrucción, no lo estaba desechando a él, sino a Dios quien lo había establecido.

 

9 Pero acerca del amor fraternal (entre hermanos) no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros;

10 y también lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Pero os rogamos (animamos), hermanos, que abundéis en ello más y más;

Los Tesalonicenses habían aprendido de parte de Dios por medio de Pablo sobre la importancia del amor fraternal, mismo que ellos ya ejercían, por lo que eran conocidos en toda la región de macedonia por mostrar ese amor de Dios, como Pablo mencionó en el capítulo 1, ahora  Pablo lo menciona nuevamente para que sepan que, aunque ya lo estaban haciendo, siempre habrá oportunidad de abundar más y más en ese amor.

 

 

11 y que procuréis tener tranquilidad (vivir en paz), y ocuparos en vuestros negocios (asuntos, responsabilidades), y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado,

12 a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada.

Pablo termina esta sección con una lista de cosas prácticas para la vida cristiana; debemos procurar vivir en paz, no estar en pleitos con nadie como Pablo le diría a la Iglesia de Roma en Romanos 12:18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres, de la misma manera, les recuerda que no se anden entrometiéndose en la vida de los demás, que cada quien se ocupe de sus propios asuntos, y que no olviden trabajar con sus propias manos, para no ser carga para nadie y conducirse honradamente para dar buen testimonio con los que no son cristianos.

 

Vs. 13-18. Esperanza

13 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen (los que ya han muerto), para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.

El motivo para santificarnos es que tenemos la esperanza de que un día veremos a Jesús cara a cara, por lo que Pablo pasa ahora a escribir sobre ese día de la venida de Cristo.

 

Parece que una de las inquietudes que percibió Timoteo en su visita a Tesalónica, es que los hermanos Tesalonicenses que ya habían sido instruidos por Pablo acerca de la venida de Cristo, estaban ahora desconcertados debido a que algunos de ellos habían muerto, quizá como parte de la persecución que estaban viviendo, y expresaron sus dudas sobre eso a Timoteo y este a Pablo, por lo que ahora les escribe con detalle sobre ese día.

 

Pablo en la mayoría de sus escritos usa la palabra dormir para referirse a los hermanos que han muerto en Cristo, es una forma linda de expresarlo ya que es un símil de cuándo vamos a dormir y al día siguiente despertamos, de la isma manera los que mueren en Cristo, es solo como dormir y despertar resucitados.

 

Hay dos tipos de personas a la hora de la muerte, los que han muerto en Cristo y los que han muerto sin Cristo, ya que cada uno tendrá un diferente destino, debido a eso, Pablo les recuerda que, a la partida de un ser querido, sin duda tendrían tristeza, pero tristeza con la esperanza de que un día resucitaremos juntos en Cristo Jesús, a diferencia de los que mueren sin esa esperanza.

 

14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron (han muerto) en él.

Todos los que han creído que Cristo murió y resucitó, que es la base del evangelio de salvación que hay en Cristo Jesús, también deben de creer que dentro del plan de Dios está que Jesús regresa a esta tierra, y que, junto con Él, vendrán todos los cristianos de todos los tiempos, pero con un cuerpo glorificado.

 

15 Por lo cual os decimos (afirmamos) esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos (no nos adelantaremos) a los que durmieron (murieron).

Esta enseñanza no es una idea de Pablo, el mismo aclara que le fue dada por el Señor, que cuando Jesús venga con los muertos en Cristo resucitados, nosotros, los que estemos viviendo en la tierra en ese momento nos uniremos a ellos en las nubes.

 

16 Porque el Señor mismo con voz de mando (orden), con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

 

El Señor mismo con voz de mando. es decir, dando una orden, quizá como cuando le dijo a Lázaro “¡ven fuera!” (Jn 11:43), o cuando le dijo al apóstol Juan cuando estaba escribiendo el apocalipsis “¡sube acá!” (Ap 4:1), quizá de la misma manera dará la orden a los suyos de encontrarse con Él en las nubes.

 

Con voz de arcángel. Notemos que no es un arcángel, es el Señor mismo con voz de arcángel, la palabra arcángel está compuesta por “arc” que significa principal o jefe, y “ángel” que significa mensajero, por lo que, al parecer, hace referencia a la autoridad de quien hace ese llamado, con la voz del principal de los mensajeros que han venido a esta tierra.

 

Con trompeta de Dios. Esta trompeta hace referencia a un instrumento de viento fabricado con el cuerno de un animal considerado como “animal limpio”, que se hacía sonar en las fiestas ceremoniales de los hebreos, pero también durante las guerras para alertar a las personas, por lo que al parecer habla de lo estruendoso que será el sonido de ese llamado que recibiremos para encontrarnos con el Señor y los muertos en cristo resucitados que vendrán con Él.

 

17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados (llevados) juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos (nos quedaremos) siempre con el Señor.

Viene el Señor en las nubes con los que murieron en Cristo y han resucitado, y en ese momento lo que estemos viviendo seremos arrebatados de esta tierra para unirnos con ellos, y después de eso no nos volveremos a separar del Señor nunca más.

 

La palabra “arrebatados” viene de la palabra en Griego Strong 726 <jarpázo> que significa apoderarse del algo rápidamente, alcanzar algo de manera decisiva, se tradujo al latín como “Rapturo”, de donde viene la palabra en Rapto en español, por lo que, aunque la palabra rapto no aparece en la Biblia en español, tiene la misma idea de tomar a alguien repentinamente de un lugar a otro, en este caso, tomar en un abrir y cerrar de ojos (1 Cor 15:52), es decir; rápidamente a los creyentes de la tierra para llevarlos a las nubes donde será el encuentro con Su Señor.

 

Pablo explica a más detalle este evento del rapto o arrebatamiento de la Iglesia en 1 Corintos 15 de donde podemos saber lo siguiente:

 

1)    Que será un cuerpo glorificado, adaptado para poder estar en la presencia del Señor eternamente y que será diferente al que tenemos ahora. (1 Cor 15:35-44, 50)

2)    Que mientras estábamos en la tierra, nuestro cuerpo se parece al de Adán (el primer hombre), pero cuando estemos con el Señor Jesús, nuestro cuerpo se parecerá al que Él tiene. (1 Cor 15:45)

3)    Que el orden es tener primero un cuerpo terrenal (para poder estar en la tierra) y después un cuerpo celestial (para poder estar en el cielo) (1 Cor 15:46-49)

4)    Que los cuerpos de los que estemos vivos cuando Cristo venga, serán transformados a un cuerpo glorificado como el que tendrán los que murieron en Cristo y resucitaron (1 Cor 15:51-53)

5)    Que el cuerpo celestial no morirá jamás, porque no tendrá en el pecado como el cuerpo terrenal que tenemos ahora (1 Cor 15:54-56)

6)    Que esta victoria sobre la muerte, es el resultado de haber creído en la obra de salvación que hay en Jesucristo (1 Cor 15:57)

 

18 Por tanto, alentaos (anímense) los unos a los otros con estas palabras.

Esta esperanza de que un día veremos al Señor venir por Su iglesia, es algo que debemos usar para alentarnos unos a otros como Pablo le dice también a la Iglesia en Corinto en 1 Corintios 15:58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

 

Aplicación Práctica: Santificar nuestras vidas, alejándonos de la fornicación, y amando fraternalmente a los demás, fortalecidos la esperanza de que el Señor vendrá por Su Iglesia de la cual somos parte y seremos arrebatados para estar para siempre con Él.

Hechos 4:23-31 Dios, concédenos denuedo

  Dios, concédenos denuedo Hechos 4:23-31 Objetivo: Pedir denuedo a Dios para hablar Su palabra. Introducción: Pedro y Juan fueron arrestado...