lunes, 9 de septiembre de 2024

Salmo 116:1-19 Dios escucha mi voz

 

Dios escucha mi voz

Salmo 116:1-19

 


Objetivo: Orar a Dios con confianza para hablar de Dios con certeza.

 

Versículo a memorizar:Tomaré la copa de la salvación, e invocaré el nombre de Jehová.” Salmo 116:13

 

Introducción:

·       La palabra hebrea para Salmos es תְּהִילִים, <Tehilim>; que significa Alabanzas

·       Los autores de los Salmos; 73 de los 150 Salmos son de David, 12 de Asaf, 11 de los Hijos de Coré, 2 Salomón, 1 de Moisés, 1 de Henán, 1 de Etán y los 49 restantes de autor desconocido.

·       Fueron escritos en un periodo de 900 años del 1400 aC al 500 aC aprox.

·       De todas las citas del AT en el NT; más de 1/4 parte son de los Salmos.

·       En la época de David había 4,000 músicos para alabar en el Templo con instrumentos musicales (1 Cr. 23:5)

·       Los instrumentos con los que se tocaban los Salmos eran entre otros; instrumentos de cuerda como el arpa o el decacordio (Sal. 92.3), de viento como la flauta (Sal. 150:4), percusiones como címbalos (Sal. 150:5), solo de voces agudas (Sal. 46).

·       Los salmos están escritos en poesía hebrea, lo que hace difícil su traducción, siendo esta la razón por la que encontramos variantes importantes en las diferentes traducciones de la Biblia.

·       Este salmo 116, es parte de un grupo de salmos que van del 113 al 118, que al ser salmos que contienen alabanza y agradecimiento, se tomaron para cantarlos en las festividades hebreas como la pascua, después de que regresaron de la cautividad de Babilonia, debido a eso; ese grupo de salmos son conocidos como el Hallel (alabanza) egipcio, o los salmos egipcios, no porque se hayan escrito en Egipto, sino porque en la pascua se celebraba la salida del pueblo de Israel de Egipto.

·       Al ser uno de los salmos de pascua, casi con seguridad podemos decir que fue cantado por el Señor Jesús en el aposento alto, la noche que cenó la pascua con sus discípulos (Mr. 14:26), lo que es muy representativo, ya que todo el significado de este salmo se cumplió en el Señor Jesús, en los padecimientos del arresto, sentencia, crucifixión, pero, sobre todo, en el triunfo sobre la muerte.

·       Se desconoce el autor del Salmo 116, unos creen que pudo ser escrito por Ezequías porque muestra cierta semejanza con la enfermedad de muerte que sufrió el rey, registrada en Isaías 38, de la cual Dios lo sanó. Otros se lo atribuyen al rey David, que quizá lo escribió cuando estaba siendo perseguido por Saúl o cuando su hijo Absalón se rebeló contra él, o en alguna situación similar de peligro y dolor.

·       El Salmo 116 nos muestra el amor de Dios para Sus hijos, al escucharnos, al salvarnos y al librarnos de tropezar, así como la respuesta práctica que debemos mostrar ante ese amor de Dios, en gratitud; proclamar Su Nombre, servirle y alabarle en medio de Su pueblo.

 

Desarrollo:

Vs. 1-11. El amor de Dios

1 Amo a Jehová, pues ha oído, mi voz y mis súplicas (oraciones que piden misericordia);

El salmista comienza confesando su amor a Dios, pero sabemos que ese amor de nosotros por Dios, es el resultado del amor de Dios por nosotros como dice 1 Juan 4:19 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero, aquí el salmista lo confirma, declarando inmediatamente la razón de ese amor, es debido a que es un Dios cercano, un Dios que escucha su voz y sus suplicas; es decir, que cuando el salmista oró a Dios en clamor, en esa época de desesperación en la que pasaba, Dios le respondió su oración.

 

David lo hace de la misma manera en Salmo 18, confesando su amor por Dios y declarando la razón de ese amor; Salmo 18:1-2 1Te amo, oh Jehová, fortaleza mía. 2Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.

 

2 Porque ha inclinado a mí su oído (me ha prestado atención); por tanto, le invocaré en todos mis días (le oraré toda mi vida).

Como el salmista ha comprobado que Dios le escucha y le contesta, que es un Dios que le ha inclinado Su oído como Ezequías se lo pedía en Isaías 37:17a Inclina, oh Jehová, tu oído, y oye; abre, oh Jehová, tus ojos, y mira; el salmista reconoce que tiene un Dios que presta atención a las necesidades de sus hijos, y por ello, ha determinado invocarle todos los días de su vida; anhela tener una comunión continua con Dios, que es lo mismo que Dios quiere, tener una relación con los Suyos, una relación tan cercana como la de un Padre a un hijo, por eso cuando Jesús nos enseñó que al orar, nos dirigiéramos a Dios como nuestro Padre en Mateo 6:9a Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro.

 

Por tanto, como hijos de Dios, debemos saber que Dios, como un Padre amoroso, nos escucha, y nos contestará si oramos de acuerdo a Su voluntad como dice 1 Juan 5:14-15 14Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho, este es un privilegio que tenemos como hijos ya que Dios no escucha a todo el mundo como dice Juan 9:31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ese oye.

 

3 Me rodearon ligaduras de muerte (lazos de muerte me rodearon), me encontraron las angustias del Seol (del sepulcro, de la tumba); angustia y dolor había yo hallado (caí en ansiedad y aflicción).

El salmista pasa a relatar la gravedad de la crisis en la que se encontraba, lo describe en forma poética como si la muerte en forma agresiva agarra a su víctima y la ata con lazos y a la tumba como si quisiera tenerlo. El salmista describe cómo fue su experiencia en ese tiempo, un tiempo de angustia y de dolor, esos momentos de ansiedad y aflicción que llegan de repente a las vidas de las personas sin esperarlos, sea por enfermedad, heridas o persecución y que ponen la vida de cabeza.

 

Jesús al día siguiente de haber cantado este himno, experimentó angustia y dolor, y después de entregar el espíritu, fue enrollado en lienzos y vendas y colocado en un sepulcro como describe este salmo.

 

4 Entonces invoqué (clamé, rogué) el nombre de Jehová, diciendo: Oh Jehová, libra ahora mi alma (sálvame).

En ese momento de angustia y dolor que experimentaba, el salmista clamó en oración a Dios, pidiéndole que le librará de esa aflicción.

 

Cuando nos encontramos en medio de una adversidad que produce tal angustia como la que describe el salmista en este salmo, rápidamente perdemos la paz y tratamos de buscar una solución en nuestras fuerzas y si no la encontramos, entramos en un estado de angustia en donde solo preferimos dormir como para que pase el tiempo, y dejamos la oración al Señor a un lado, o como una de tantas cosas por hacer para buscar la solución a nuestro problema, en lugar de que sea nuestro primer lugar de refugio y aplicar lo que dice Proverbios 3:5-6 5Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. 6Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.

 

5 Clemente (compasivo, bondadoso) es Jehová, y justo; sí, misericordioso es nuestro Dios.

El salmista reflexiona sobre la misericordia Dios, que tiene dos elementos, clemencia y justicia, la misericordia de Dios, que es que Dios no nos pague conforme a lo que merecemos, está basada a Su clemencia; es decir, a que Él es bondadoso, a que es compasivo, pero que al mismo tiempo y en la misma proporción, es Justo, y no tomará por inocente al culpable (Num. 14:18), debido a eso, primero nos justifica en Cristo Jesús, para luego hacer la paz con nosotros como dice Romanos 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por eso el escritor de Hebreos comparando a Jesús con Melquisedec dice en Hebreos 7:2 a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz, que primero es la justicia, para que pueda darnos la paz, y nos invita a que hagamos lo mismo al decir “nuestro Dios” en lugar de decir “mí Dios”.

 

6 Jehová guarda (protege) a los sencillos (con fe de niños); estaba yo postrado (sin fuerzas, débil), y me salvó.

El salmista estando postrado; es decir, estando el débil y sin fuerzas, experimentó la misericordia Dios, quien lo salvó de su angustia, pero reconoce que no fue por ningún mérito propio, no se exalta a sí mismo, pues se identifica con los sencillos, con los que tiene poca fe, con la fe de un niño, dándole a Dios toda la gloria, reconociendo que el favor recibido fue por la pura gracia de Dios. Es el mismo principio que encontramos en la enseñanza de Jesús en Mateo 18:1-4 1En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos? 2Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, 3y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. 4Así que, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos, por tanto, acerquémonos a Dios confiadamente como nos invita el escritor de Hebreos 4:15-16 15Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 16Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

 

7 Vuelve, oh alma mía, a tu reposo (descanso, tranquilidad), porque Jehová te ha hecho bien (ha sido bueno contigo).

El salmista dialoga con su propia alma, por un tiempo, el enfrentar a la muerte había turbado su alma, por lo que ahora se hace un auto mandato, que descanse en Dios, como lo hace también otro salmista en el Salmo 42:5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío, el salmista le dice a su alma que vuelva a su estado de tranquilidad, se auto invita a reflexionar lo bueno que ha sido él, para que en eso su alma halle descanso, y es que el verdadero reposo de nuestra alma debe descansar en la generosidad de nuestro Dios, en saber que Dios tiene pensamientos de paz para con los Suyos como dice Jeremías 29:11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz (de bien), y no de mal, para daros el fin que esperáis (un fruto lleno de esperanza).

 

La Biblia está llena de exhortaciones de echar nuestras ansiedades sobre Él como dice 1 Pedro 5:6-7 6Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 7echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros, o en Filipenses 4:6-7 6Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús,

 

8 Pues tú has librado (rescatado) mi alma de la muerte (de morir), mis ojos de lágrimas (de llorar), y mis pies de resbalar (de caer).

El salmista declara la grandiosa liberación que recibió de Dios, recuerda como su alma desfallecía y como fue librado, trayendo consuelo a sus ojos llorosos y fortaleza sus pies que resbalaban.

 

Es conmoverá la idea de que Jesús cantó este salmo una noche antes de la cruz, sabiendo el sufrimiento que le esperaba, pero al mismo tiempo declarando como el salmista, la confianza en la liberación de la muerte y de las lágrimas y de resbalar.

 

9 Andaré delante (caminaré en la presencia) de Jehová, en la tierra de los vivientes (en el mundo de los que viven).

Ahora que el salmista se sabe rescatado, anhela caminar delante del Señor; es decir, caminar en luz, andar en santidad, buscando lo de Dios en esta tierra, como invita Pablo a la Iglesia de Corinto en 2 Corintios 6:14-18 14No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? 15¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? 16¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. 17Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, 18Y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.

 

10 Creí (tuve fe); por tanto hablé, estando (a pesar de estar) afligido en gran manera.

El salmista recuerda como en la profundidad de su angustia, cuando quizá estaba en peligro de muerte, confió en Dios, este versículo lo tomó el apóstol Pablo para invitarnos a predicar a Cristo, a pesar de que estemos en apuros, como él, que vivía constante en peligro de muerte y escribió sobre este salmo, en 2 Corintios 4:13-14 13Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos, 14sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros.

 

11 Y dije en mi apresuramiento (ansiedad, desesperación): Todo hombre es mentiroso.

En contraste a la fidelidad de Dios de la cual el salmista ha venido escribiendo, está la infidelidad del hombre. Este mismo principio lo encontramos en Romanos 3:4 De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso; como está escrito: Para que seas justificado en tus palabras, y venzas cuando fueres juzgado.

 

Vs. 12-19. Mi respuesta

12 ¿Qué pagaré (puedo ofrecer) a Jehová por todos sus beneficios (su favor, su bondad) para conmigo?

El agradecido corazón del salmista, se pregunta así mismo, como pagar o que ofrecer a Dios por todos los beneficios que ha recibido. Esos beneficios de Dios a nuestras vidas son muy variados, algunos de ellos son muy evidentes, pero sin duda, muchos de ellos se nos pasan desapercibidos, y aunque sabemos que no hay nada con lo que podamos pagar a Dios, si sabemos que está en su voluntad expresa, que tengamos un corazón agradecido como dice 1 Tesalonicenses 5:18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

 

13 Tomaré (levantaré) la copa de la salvación, e invocaré (alabaré) el nombre de Jehová.

El salmista, quizá haciendo referencia al vino en las libaciones (ofrendas) de gratitud (Num. 15:10), toma la idea para reflejar en sentido figurado, que recibirá con alegría y agradecimiento la misericordia de Dios le conceda, y en gratitud por ella, anunciará el Nombre del Señor, de la misma manera que el Señor Jesús les dijo a Sus discípulos que les era necesario anunciar el evangelio en Su nombre en Lucas 24:47 y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

 

14 Ahora pagaré mis votos (cumpliré las promesas) a Jehová, delante (en presencia) de todo su pueblo.

El salmista anhela, como resultado de un corazón agradecido, cumplir las promesas que le haya hecho a Dios, en presencia de su pueblo, aunque debemos ser muy cuidadosos con lo que le prometemos a Dios y no tomarlo a la ligera como nos advierte Deuteronomio 23:21-23 21Cuando haces voto a Jehová tu Dios, no tardes en pagarlo; porque ciertamente lo demandará Jehová tu Dios de ti, y sería pecado en ti. 22Mas cuando te abstengas de prometer, no habrá en ti pecado. 23Pero lo que hubiere salido de tus labios, lo guardarás y lo cumplirás, conforme lo prometiste a Jehová tu Dios, pagando la ofrenda voluntaria que prometiste con tu boca.

 

15 Estimada es (tiene mucho valor) a los ojos de Jehová, la muerte de sus santos.

El salmista está celebrando en este salmo que Dios lo libró de morir, pero sabía que la muerte física tendría que llegar en algún momento, y declara que Dios considerará la muerte de su pueblo como una cosa estimada, de gran valor, como dice Isaías 57:1-2 1Perece el justo, y no hay quien piense en ello; y los piadosos mueren, y no hay quien entienda que de delante de la aflicción es quitado el justo. 2Entrará en la paz; descansarán en sus lechos todos los que andan delante de Dios, o como lo expresaba Pablo en Filipenses 1:21 Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.

 

16 Oh Jehová, ciertamente yo soy tu siervo, Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva; Tú has roto mis prisiones (me has librado de mis cadenas).

El salmista se reconoce como siervo de Dios, hijo de una madre piadosa, que ahora vive en libertad de las cadenas de muerte que lo ataban, y que quiere usar esa libertar, no para vivir para él, sino para servir a Dios, de la misma manera que se presentaba Pablo en la mayoría de sus cartas, como ejemplo tenemos Romanos 1:1 Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios.

 

17 Te ofreceré sacrificio de alabanza (agradecimientos), e invocaré el nombre de Jehová.

18 A Jehová pagaré ahora mis votos (cumpliré mis promesas), delante (en presencia) de todo su pueblo,

19 En los atrios (patios) de la casa de Jehová, en medio de ti, oh Jerusalén (en el corazón de Jerusalén). Aleluya.

El salmista recalca la necesidad de mostrar su agradecimiento, cumpliendo sus promesas a Dios (v. 14), e invocando en Nombre del Señor (v. 13), ofreciendo alabanza en medio del pueblo, de la misma manera que nosotros debemos de hacer, no solamente en la Iglesia, sino fuera de ella como dice Hebreos 13:13-15 13Salgamos, pues, a él, fuera del campamento, llevando su vituperio; 14porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir. 15Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.

 

Aleluya: El salmo termina con Aleluya, que significa “Alabar a YAH (Dios)”, que es, tanto como una declaración de alabanza personal, como un llamado al pueblo de Dios a unirse a la alabanza a Dios.

 

Conclusión:

19

 Orar a Dios con confianza para hablar de Dios con certeza. Dios muestra Su amor al escucharnos, al salvarnos y al librarnos de tropezar, como respuesta práctica a ese amor de Dios, nosotros, en agradecimiento, proclamaremos Su Nombre, le serviremos y le alabaremos en medio de Su pueblo.

 

 

miércoles, 4 de septiembre de 2024

Lucas 24:36-53 Mensajeros de paz

 

Mensajeros de paz

Lucas 24:36-53

Objetivo: Recibir toda provisión para cumplir con nuestra gran comisión.

 

Versículos a memorizar:Y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.” Lucas 24:46-47

 

Introducción: El primer día de la semana, cuando las mujeres fueron al sepulcro y lo encontraron vació, dos discípulos, que no eran de los 11 apóstoles, iban de camino a un pequeño poblado llamado Emaús que se ubicaba a 11 kilómetros de Jerusalén, iban tristes platicando y discutiendo sobre todo lo que había sucedidos esos días con Jesús, y es cuando el Señor se aparece con ellos en una forma que ellos no lo pudieron reconocer y les acompaño hasta su destino, mientras les enseñaba por las Escrituras que era necesario que el Cristo (Mesías) padeciera, muriera y resucitara al tercer día, que todo lo que había pasado con Jesús no fue sorpresivo, que era parte del plan de Dios para rescatar a la humanidad de la esclavitud del pecado en la que se encontraba.

 

Cuando a estos dos discípulos les fueron abiertos los ojos, de que era Jesús en un cuerpo resucitado el que había estado con ellos todo ese tiempo, el Señor desapareció de su vista e inmediatamente decidieron regresar a Jerusalén en esa misma hora para contarles a los apóstoles y a los demás discípulos de este evento; pero para su sorpresa, ellos ya estaban muy contentos, ya que el Señor ya se le había aparecido también a Pedro y él le había dado testimonio a los demás, por lo que, cuando estos dos discípulos llegaron y les contaron lo acontecido en camino a Emaús, todos quedaron contentos y convencidos de que el Señor había resucitado.

 

Desarrollo:

Vs. 36-44. Paz

36 Mientras ellos (los dos de Emaús) aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo (los saludó): Paz a vosotros.

Lucas ubica su relato en algún lugar de Jerusalén, sería la noche del domingo al lunes, donde estaban los apóstoles reunidos junto con más discípulos que estaban con gran gozo debido al testimonio de Simón (Pedro) de que el Señor resucitado se le había aparecido y en el momento en el que los dos discípulos estaban contándoles lo que habían experimentado en camino a Emaús y como habían estado con Jesús ya resucitado, Jesús se puso en medio de ellos, este evento Juan lo relata de la siguiente manera en Juan 20:19 Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros, donde hace un énfasis de que las puertas estaban cerradas, lo que ha llevado a algunos a pensar que ese cuerpo resucitado que tiene Jesús, y que tendremos los que resucitemos en Él, ciertamente será un cuerpo físico, pero que no estará limitado al tiempo o al espacio, ya que aquí, las puertas y las paredes no fueron un obstáculo.

 

Las palabras de Jesús a los suyos en ese momento fueron “Paz a vosotros”, y aunque era común ese saludo entre los judíos de aquella época, es muy significativo que Lucas nunca registro antes un saludo así del Señor sino hasta este momento, donde ellos pueden acceder a la paz de Dios por la muerte y resurrección del Señor, que con Su justicia, cubrió el estándar de santidad que un Dios santo requería como dice Romanos 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.

 

37 Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu (fantasma).

38 Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados (asustados), y vienen a vuestro corazón estos pensamientos (estas dudas)?

39 Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad (tóquenme), y ved; porque un espíritu (fantasma) no tiene carne (cuerpo) ni huesos, como veis que yo tengo.

40 Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies.

Todos ellos creían que el Señor había resucitado, pero cuando se puso en medio de ellos, se llenaron de espanto, sus corazones y sus pensamientos estaban turbados, creían estar viendo un espíritu, en algunas traducciones lo ponen como un fantasma, en el sentido de tener una visión de algo con apariencia de cuerpo humano, pero que no era nada físico. Debido a eso es la pregunta del Señor y la invitación no solo a que lo vieran bien de las manos y de los pies donde quizá se mostraban las marcas de los clavos, como le diría más adelante a Tomas (Jn. 20:27), sino que incluso, a que lo tocaran, para que ellos mismos comprobaran que no se trataba de una visión colectiva, sino de una aparición física de Jesús resucitado con un cuerpo espiritual, pero físico con carne y huesos, ciertamente no era el cuerpo que tenía antes de la resurrección con el cual ellos le conocían, era ahora un cuerpo glorificado, no solo un espíritu, sino un cuerpo, como lo explica Pablo a la iglesia de Corinto en 1 Corintios 15:42-44 42Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. 43Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. 44Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.

 

41 Y como todavía ellos, de gozo (alegría), no lo creían (no terminaban de creer), y estaban maravillados (asombrados), les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer?

42 Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel.

43 Y él lo tomó, y comió delante (en presencia) de ellos.

Los presentes estaban llenos de alegría, pero no salían de su asombro, no terminaban de creer la grandeza de lo que les estaba aconteciendo, quizá esos tres días desde la muerte del Señor había producido en ellos tal desánimo que su fe se había debilitado tanto que ahora les costaba mucho trabajo creer que el Señor estaba resucitado y frente a ellos, por lo que Jesús les ayudará en fortalecer su fe al pedirles algo de comer y que lo vieran comérselo, para que pudieran ellos seguir comprobando que tenía un cuerpo físico, quizá sin la necesidad de comer, pero con la capacidad de poder hacerlo, Como fue el caso de los ángeles que comieron con Abraham (Gn. 18:6-8) o de los ángeles que comieron con Lot (Gn. 19:3).

 

Tenemos otro relato donde Jesús resucitado espera a algunos discípulos a la orilla del mar de Galilea con un pez asado (Jn. 21:9). El panal de miel no aparece en algunos códices, debido a eso, tampoco aparece en algunas traducciones, pero no es relevante para el punto que Lucas quiere resaltar, el hecho de que Jesús con su cuerpo glorificado, lo comió en presencia de ellos mostrándoles que había resucitado en cuerpo físico.

 

44 Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé (les dije), estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.

Después de comprobarles la realidad de Su resurrección física, el Señor hace con todos los discípulos allí presentes, incluyendo los apóstoles, lo mismo que había hecho con los dos discípulos en camino a Emaús, mostrarles todo lo que la ley de Moisés, los profetas y los salmos decían de Él, y les recordó que se los había estado diciendo con anticipación como en Lucas 9:22 y diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre padezca muchas cosas, y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto, y resucite al tercer día, así como en otros pasajes (Lc. 9:44, 18:33).

 

Vs. 45-49. Entendimiento

45 Entonces les abrió el entendimiento (la mente), para que comprendiesen las Escrituras;

El Señor les retiró el velo que les impedía ver que el padecimiento, muerte en la cruz y resurrección del Señor, había sido siempre el plan de Dios para la salvación de los hombres, y fue entonces cuando pudieron comprender esas Escrituras, de la misma manera que el Espíritu Santo hace con nosotros hoy para alumbrar nuestro entendimiento de las cosas espirituales como dice Efesios 1:18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, así ahora si seguimos a Jesús, ya no andaremos en tinieblas sino en luz, como dice Juan 8:12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

 

46 y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese (sufriera, muriera), y resucitase de los muertos al tercer día;

Ellos pudieron entender lo que el Señor les mostró en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos no sabemos que pasajes les mostró, pero eran aquellos que mostraban que el Mesías debía padecer, morir, y resucitar al tercer día, antes de reinar, todo eso como parte del plan divino de Dios, establecido de esa manera desde antes de la fundación del mundo.

 

47 y que se predicase (anunciara) en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

A Jesús ya resucitado, recibió el Nombre que es sobre todo nombre (Fil. 2:9) y se le dio toda autoridad en el cielo y en la tierra, y en esa autoridad es que mandó a sus discípulos y a nosotros por consecuencia a predicar en Su Nombre el evangelio de arrepentimiento para perdón de pecados a todas las naciones como lo registra Mateo 28:18-20 18Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

 

Jesús comenzó su ministerio con ese mismo llamado al arrepentimiento como dice Marcos 1:14-15 14Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, 15diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio, y nos ha encargado ese mismo ministerio, que predicando en Su nombre, anunciemos a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan como dice Hechos 17:30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan, y que pongan su fe en Jesús, ya que en ningún otro hay salvación como dice Hechos 4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

 

Ese evangelio de salvación en Cristo Jesús comenzaría en Jerusalén, pero se iría extendiendo a todo el mundo como les dijo en Hechos 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

 

48 Y vosotros sois testigos de estas cosas.

La palabra testigo viene de la palabra griega Strong 3144 <mártus>, de donde viene nuestra palabra en español mártir, por lo que ser testigo de Cristo para ellos implicaría ser mártires, padecer por dar testimonio de haberlo visto resucitado y haberlo vista ascender al cielo. Los doce (incluyendo Matías, Hech. 1:26) darían testimonio visible de la resurrección del Señor, ya que harían señales y prodigios que respaldarían su predicación a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento, como vemos que sucedió en el libro de los Hechos de los Apóstoles y como dice Hechos 20:21 testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.

 

49 He aquí (Ahora), yo enviaré la promesa de mi Padre (el Espíritu Santo) sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos (reciban) de poder desde lo alto (el cielo).

Durante el ministerio de Jesús cuando estaba con ellos, les había prometido varias veces que enviaría al Espíritu Santo como en Juan 14:16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre y en Juan 16:7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré, pero ahora les da instrucciones muy precisas de cuando es que eso ocurriría, sería en la fiesta del Pentecostés, como detalla Lucas en Hechos 1:4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí, cumpliendo así en la realidad, la simbología de las cuatro fiestas de la primavera, Jesús ya había cumplido en su muerte la fiesta de la Pascua, en su sepultura la fiesta de los Panes sin Levadura, en su resurrección, la fiesta de las Primicias o Primeros Frutos, y ahora, enviando al Espíritu Santo, cumpliría en significado por el que se estableció la fiesta del Pentecostés y relatado por Lucas a mucho detalle en Hechos capítulo 2.

 

Vs. 50-53. Bendición

50 Y los sacó (levó) fuera (de la ciudad) hasta Betania, y alzando sus manos, los bendijo.

51 Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos (los dejó), y fue llevado arriba al cielo.

Jesús sacó a sus discípulos (los apóstoles y otros discípulos) de Jerusalén y los llevó al Monte de los Olivos (Hech. 1:12), ese monte de un lado ve hacia Jerusalén y del otro lado ve hacía Betania, por lo que Lucas ubica la ascensión del Señor en el mismo Monte de los Olivos, pero en la parte que da hacia Betania. Y fue allí que se despidió de ellos, alzando sus mandos, bendiciéndoles, y mientras les bendecía, se separó de ellos y ascendió al cielo, en esta ocasión, el Señor no desapareció de su vista de inmediato, sino que les permitió verle irse en una nube de gloria, para que aprovecharan dos ángeles y les dijeran que así como se fue en gloría, así regresara por los Suyos como dice Hechos 1:10-11 10Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 11los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.

 

52 Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo (muy contentos);

53 y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo (adorando) a Dios. Amén.

Los discípulos se postraron ante Jesús en adoración, mostrando claramente que entendieron que no era hombre, no era profeta, sino que era Dios hecho hombre y resucitado al tercer día. No teniendo más que hacer en el Monte de los Olivos, regresaron a Jerusalén como el Señor les encargo, pero no en forma pasiva, sino activamente asistiendo al templo, alabando y bendiciendo a Dios.

 

Conclusión:

19

 Recibir toda provisión para cumplir con nuestra gran comisión.

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