sábado, 19 de julio de 2025

Romanos 12:11-16 Prefiriéndonos los Unos a los Otros

 

Prefiriéndonos los Unos a los Otros

Romanos 12:11-16

Objetivo: Buscar la unidad del cuerpo de Cristo, prefiriéndonos los unos a los otro.

 

Introducción: Pablo hizo un llamado a vivir un amor genuino, no fingido, reflejando el amor <agápē>, que es sacrificial y divino, imposible de producir por naturaleza humana caída. Este amor es derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo (Rom. 5:5). La exhortación “aborreced lo malo” implica odiar intensamente el pecado, y “seguid lo bueno” significa aferrarse firmemente a lo que refleja el carácter de Dios.

 

Pablo hizo otro llamado, el de amar con amor familiar y amor fraternal cultivando ternura y respeto mutuo entre hermanos, así como honrar a otros proactivamente, que además es evidencia de humildad cristiana.

 

El amor genuino se muestra en acciones concretas: buscar el bien del prójimo, honrarlo, servir con sacrificio, aborrecer el mal y adherirse al bien, dependiendo de Dios como única fuente de amor verdadero.

 

Desarrollo:

Vv. 11-13. Amor activo

11 En lo que requiere diligencia (esfuerzo), no perezosos; fervientes (ardientes) en espíritu, sirviendo al Señor;

En lo que requiere diligencia. Pablo exhorta a los creyentes a que en todo lo relacionado con su servicio a Dios, lo hagan con esmero, con entusiasmo, con esfuerzo diligente, evitando la apatía o indiferencia.

 

No perezosos. La palabra ‘perezosos’ es la palabra griega <oknērói> (Strong 3636), que significa tardos, negligentes, indolentes. Por lo que pablo nos da una advertencia contra el desánimo o la falta de motivación en el servicio a Dios. Un verdadero discípulo no debe servir con un corazón frío o indiferente, sino que debe impulsarlo el amor a Cristo como dice 2 Corintios 5:14 Porque el amor de Cristo nos constriñe (impulsa, obliga), pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron.

 

Fervientes en espíritu. La palabra ‘fervientes’ literalmente significa “hervir” o “estar en ebullición”, por lo que Pablo nos deja la imagen es de un espíritu encendido, apasionado y vibrante en su servicio a Dios, no es un fuego de emociones, sino la obra del Espíritu Santo en la vida del creyente.

 

Sirviendo al Señor. Pablo usa la imagen del esclavo voluntario que reconoce a Cristo como su Señor absoluto y se dedica a hacer Su voluntad, la misma idea se las dice Pablo a la iglesia de Colosas en Colosenses 3:23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres. No se trata de ser vistos por los hombres, sino de agradar a Dios en todo. 

 

12 gozosos (alégrense) en la esperanza; sufridos (pacientes) en la tribulación; constantes (perseverantes) en la oración;

Gozosos en la esperanza. El gozo del que habla Pablo, no depende de las circunstancias sino de la esperanza, que es Cristo como dice Hebreos 6:18b-19 18basirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. 19La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo.

 

La palabra ‘esperanza’ <elpís> (Strong 1680), significa esperar con confianza; es decir, una expectativa confiada del bien que Dios ha prometido, especialmente la vida eterna y la glorificación con Cristo como le dijo pablo en Tito 2:13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

 

Sufridos en la tribulación. La palabra ‘sufridos’ <hypomenō> (Strong 5278), que significa permanecer bajo presión, resistir con paciencia, soportar firmemente sin huir. Mientras la palabra ‘tribulación’ <thlîpsis> (Strong 2347), que significa “presión”, se refiere a las dificultades, persecuciones o angustias que el creyente enfrenta en este mundo.

 

El llamado del Espíritu Santo por medio de Pablo es a permanecer firmes bajo el sufrimiento, recordando que las pruebas producen carácter y esperanza como dijo en Romanos 5:3-5 3Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; 5y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado, la paciencia es en la tribulación termina siendo una bienaventuranza como dice Santiago 1:12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida.

 

Constantes en la oración. La oración no es un recurso de último momento, sino una disciplina continua, debemos perseverar con esfuerzo, ser diligentes en la oración que nos fortalece en la esperanza y nos sostiene en la tribulación. También lo dijo Pablo en Colosenses 4:2 Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias.

 

La vida cristiana es una tensión entre el gozo de la esperanza futura y el sufrimiento presente, donde el Espíritu Santo produce en nosotros la capacidad de soportar con paciencia, mientras anclamos nuestra vida a Dios por medio de la oración.

 

13 compartiendo para (ayuden a) las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad (reciban bien a quienes los visitan).

Compartiendo para las necesidades de los santos. La palabra ‘Compartiendo’ <koinōnéō> (Strong 2841), significa tener en común, participar, contribuir, compartir activamente. Está relacionada con la palabra <koinonía> (comunión), lo que implica no solo dar de lo nuestro, sino participar en las cargas y necesidades de otros, como dice Gálatas 6:10 Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.

 

La comunión cristiana se expresa también cuando compartimos de las cosas materiales, así hizo la iglesia primitiva desde el principio como dice Hechos 2:44-45 44Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; 45y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Este compartir surge del amor de Cristo en nosotros, no de una obligación ,como dice Pablo en 2 Corintios 9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

 

Practicando la hospitalidad. La palabra ‘Practicando’ <diōkō> (Strong 1377), significa literalmente perseguir, esforzarse, ir tras de algo con intensidad. No es algo pasivo; es un llamado a buscar oportunidades de servir con hospitalidad.

 

La palabra ‘hospitalidad‘ <philoxenía> (Strong 5381), es el amor a los extraños, la disposición a recibir y atender a otros, especialmente creyentes, y más si son perseguidos o viajeros, que era el contexto del hospedaje en primer siglo.

 

Esto mismo dijo el escritor de Hebreos en Hebreos 13:2 No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.

 

La hospitalidad es una marca del creyente maduro, es un mandamiento para todos los cristianos como dice 1 Pedro 4:9 9Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones, pero un requisito para líderes como dice 1 Timoteo 3:2 Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar.

 

Vv. 14-15. Amor empático

14 Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.

Bendecid a los que os persiguen. La palabra ‘Bendecid’ <eulogéō> (Strong 2127), de donde viene nuestra palabra en español ‘elogio’, que significa hablar bien de, alabar, invocar bendición sobre alguien. Implica orar sinceramente para que Dios obre en la vida de quienes nos hacen daño como dijo Jesús en Mateo 5:44a Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen….

 

El llamado a amar a los enemigos es distintivo de los cristianos, ya que ese amor no surge del corazón humano caído, sino es fruto del Espíritu (Gál. 5:22).

 

Bendecid, y no maldigáis.  La palabra ‘maldigáis’ <kataraomai> (Strong 2672), significa invocar el mal sobre alguien, desear daño o venganza. Eso es contrario al amor, por eso Pablo prohíbe toda actitud o palabra que refleje odio o resentimiento; de la misma manera que lo hizo Pedro en 1 Pedro 3:9 no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.

 

15 Gozaos (alégrense) con los que se gozan; llorad con los que lloran.

Gozaos con los que se gozan. La palabra ‘Gozaos’ <chaírō> (Strong G5463), significa regocijarse, alegrarse, estar contento. Aquí implica una participación sincera en la alegría de los demás, sin envidia ni comparación.

 

Esta exhortación requiere humildad y madurez, porque el corazón caído tiende a competir o a resentirse ante el éxito ajeno.

 

Lo mismo le dijo Pablo a la iglesia de Corinto en 1 Corintios 12:26 De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él; y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.

 

Llorad con los que lloran.  La palabra ‘Llorad’ <klaiō> (Strong G2799), significa derramar lágrimas, gemir, lamentar con dolor genuino. Es más que simpatía; es una empatía activa que entra en el sufrimiento del otro. Jesús mismo lloró con los que lloraban (Jn. 11:35)

 

Como cuerpo de Cristo, debemos estar presentes en los momentos de pérdida, aflicción o angustia, mostrando compasión sincera; eso mismo le dijo Pablo a la iglesia de Galacia en Gálatas 6:2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.

 

En una cultura de individualismo, la iglesia debe ser una familia que comparte tanto las alegrías como las lágrimas.

 

V. 16. Amor humilde

16 Unánimes (Tengan un mismo sentir) entre vosotros; no altivos (arrogantes), sino asociándoos (solidarios) con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión (No presuman de sabios).

Unánimes entre vosotros. La palabra ‘Unánimes’ <phroneō> (Strong 5426), significa literalmente “tener un mismo sentir”, “pensar lo mismo”. Se refiere a unidad de mente y propósito en el cuerpo de Cristo como dice Filipenses 2:2 completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. No es uniformidad forzada, sino armonía en Cristo.

 

No altivos. Altivos <hypsēla> (Strong 5308), significa pensar cosas elevadas, tener pensamientos soberbios, actitudes orgullosas. Es un llamado a la humildad frente al orgullo espiritual o al orgullo social, en lugar de eso debemos actuar con humildad como dice Filipenses 2:3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo.

 

Sino asociándoos con los humildes. La palabra ‘asociándoos’ <synapagomai> (Strong 4879), significa literalmente “ser llevado con” o “dejarse llevar con”, mientras que la palabra ‘humildes’ <tapeinos> (Strong 5011), literalmente significa “bajo”, “de posición humilde”, “modesto”, como se usa en Santiago 1:9 El hermano que es de humilde <tapeinos> condición, gloríese en su exaltación.

 

Pablo exhorta a identificarse con las personas de baja posición, sin buscar a los de alta posición, ni menospreciar a quienes tienen menos. En otras palabras, no hacer distinción entre los hermanos en Cristo por su posición social, como también se nos exhorta en Santiago 2:2-4 2Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, 3y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; 4¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos?

 

El evangelio derriba barreras sociales, en Cristo no hay distinción entre rico y pobre, sabio e ignorante, como dice Gálatas 3:28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

 

No seáis sabios en vuestra propia opinión. Pablo advierte contra el orgullo intelectual y la autosuficiencia, como también lo advierte el Proverbio 3:7 No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal. La verdadera armonía en la iglesia requiere morir al orgullo y buscar el bien de los demás.

 

Aplicación práctica: Buscar la unidad del cuerpo de Cristo, prefiriéndonos los unos a los otro.

martes, 15 de julio de 2025

Romanos 12:9-10 El Amor no Fingido

 

El Amor no Fingido

Romanos 12:9-10

Objetivo: Aferrarnos cada día al único amor que es capaz de producir en nosotros un amor no fingido.

 

Versículo para memorizar: “El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno.” Romanos 12:9

 

Introducción: Pablo enseñó que, como miembros del cuerpo de Cristo, hemos recibido dones por gracia para edificar la iglesia y no para engrandecernos. Pablo nos exhortó a cada creyente a pensar con sensatez, evitando el orgullo y recordando que todo lo que tenemos proviene de Dios. Cada uno tiene una función única pero complementaria, como partes de un mismo cuerpo donde Cristo es la cabeza. Los dones mencionados incluyen profecía, servicio, enseñanza, exhortación, generosidad, liderazgo y misericordia, los cuales deben ejercerse con humildad, diligencia y alegría. La transformación cristiana genuina se refleja en el uso de estos dones para servir a otros y glorificar a Dios, no en competencia ni comparación. Esto nos llama a vivir en unidad y dependencia mutua, recordando que sin Cristo no hay vida ni fruto.

 

Desarrollo:

V. 9. Agápē

9 El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno.

El amor sea sin fingimiento. La palabra ‘Amor’ <agápē>, (Strong 26), significa amor sacrificial, divino, centrado en el bienestar del otro.

 

La frase ‘sin fingimiento’, viene de una sola palabra griega <anypokritos> (Strong 505), que literalmente significa “no hipócrita”, “no actuado”, “genuino”.

 

En el NT se usa <agápē> para describir el amor de Dios, un amor incondicional, sacrificial y perfecto. Este amor no surge de los afectos naturales del hombre caído,  como enseña Romanos 5:5 Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. El amor ágape viene de Dios y es obra del Espíritu Santo en el creyente. Por naturaleza, el hombre está muerto en delitos y pecados (Ef. 2:1), y sus afectos están torcidos (Jer. 17:9); por tanto, no puede producir un amor que busca el bien supremo de otro sin esperar nada a cambio.

 

Dios es la fuente del amor <agápē> como lo dice el apóstol Juan en 1 Juan 4:8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. Aquí, el verbo “es” indica que el amor no es solo una cualidad de Dios, sino su esencia misma. Él no simplemente “tiene” amor; Él es amor.

 

El amor <agápē> se manifiesta supremamente en Cristo como dijo Pablo en Romanos 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

 

Pablo exhorta a la Iglesia que se profesen amor, pero que no sea superficial y mucho menos ni motivado por algún interés personal, es el mismo llamado que hizo el apóstol Pedro en 1 Pedro 1:22 Amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro, y el apóstol Juan en 1 Juan 3:18 No amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. Dios en estos pasajes nos llama a amar como Él nos amó, aun cuando sea incómodo o no correspondido.

 

Aborreced lo malo. La palabra ‘Aborreced’ <apostygéō> (Strong 655), es una palabra fuerte, ya que significa odiar intensamente, apartarse con repulsión. Dios nos llama a odiar el pecado como Él lo hace; la frase ‘lo malo’ <ponēros>, (Strong 4190), sigficica lo que es malvado en esencia y efecto. Este mismo llamado lo hace el salmista en el Salmo 97:10 Los que amáis a Jehová, aborreced el mal.

 

Seguid lo bueno. La palabra ‘Seguid’ <kolláō> (Strong 2853) significa pegarse, unirse como pegamento, aferrarse. Dios nos llama estar pegados a ‘lo bueno’ <agathos> (Strong 18), que es aquello que refleja el carácter de Dios.

 

Antes de desarrollar una relación genuina con nuestros hermanos (miembros del cuerpo de Cristo) como la que se describe en los versículos 10 al 17, necesitamos aferrarnos cada día al amor de Dios, recibido mediante Jesucristo nuestro Señor (1 Jn. 4:7-21). Solo al aferrarnos en Cristo podemos amar con <agápē> como dijo Jesús en Juan 15:5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

 

El fruto del Espíritu es el amor <agápē>  (Gál. 5:22), este no es un esfuerzo humano, sino el resultado de una vida conectada a Cristo; por eso, el mandamiento de amar como Cristo amó (Jn. 13:34) sería imposible si no fuera acompañado por la regeneración y el poder del Espíritu Santo.

 

Aplicación práctica. Debemos reconocer nuestra incapacidad natural para amar con el amor <agápē>. Sin embargo, al mismo tiempo, debemos vivir en comunión con Su Palabra y obedecerla, además de pedir a Dios en oración que Su amor sea derramado continuamente en nuestros corazones, para que podamos amar como Él nos amó.

 

V. 10. Philéō

10 Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.

Amaos los unos a los otros con amor fraternal.  La palabra ‘Amaos’ <philóstorgos> (Strong 5387), significa afecto tierno, propio de familia, mientras que ‘Amor fraternal’ <philadelphia> (Strong 5360), significa cariño entre hermanos, como el que pide el escritor de Hebreos en Hebreos 13:1 Permanezca el amor fraternal.

 

La iglesia es una familia espiritual. Debemos cultivar afecto sincero, mostrando ternura no solo con palabras y sino también con hechos.

 

Este amor fraternal nos recuerda Juan 21, donde vemos el uso de estas palabras de amor sacrificial y amor fraternal, Juan 21:15-17 15Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas <agapáō> más que estos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo <phileō>. Él le dijo: Apacienta mis corderos. 16Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas <agapáō>? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo  <phileō>. Le dijo: Pastorea mis ovejas. 17Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas <phileō>? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo <phileō>. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

 

Jesús confronta amorosamente a Pedro, quien lo había negado tres veces. Jesús le pregunta tres veces: “Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?”

 

Las primeras dos veces dos veces, para la palabra ‘amor’ Jesús usa la palabra griega <agapáō>, pero en la tercera vez, Jesús usa <phileō>.

 

Pedro responde con <phileō> cada vez, reconociendo humildemente sus límites, que no lo puede amar con amor <agápē>, y observamos como las tres veces Jesús le responde con un mandato pastoral en cada ocasión; “Apacienta mis corderos” (v.15), “Pastorea mis ovejas” (v.16), “Apacienta mis ovejas” (v.17), indicando que mientras se produce el amor <agápē> en Pedro aferrándose a Dios, el amor <philéō> es suficiente para integrarnos al cuerpo de Cristo y servir a nuestros hermanos,

 

En cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.  La palabra ‘Honra’ <timē> (Strong 5092) que significa valorar, dar respeto y reconocimiento. Mientras que ‘Prefiriéndoos’ <proēgéomai>  (Strong 4285) significa adelantarse, tomar la iniciativa en honrar.

 

No debemos esperar ser honrado para honrar a los demás, debemos ser proactivo en reconocer a otros, no como adulación, sino como expresión de amor humilde, ya que, para poder hacerlo, es necesaria la humildad, a la cual nos hace también un llamado Pablo en Filipenses 2:3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo, y Pedro en 1 Pedro 5:5: Revestíos todos de humildad en vuestro trato mutuo.

 

Aplicaciones prácticas finales: Un amor genuino (sin fingimiento) se manifiesta en acciones concretas:

 

    Busca el bien de los demás.

    Honra a los demás, tomando la iniciativa en el reconocimiento.

    Se muestra en un servicio sacrificial.

    Implica aborrecer activamente el mal y adherirse a lo bueno.

    Depende de la fuente divina del amor de Dios.

miércoles, 9 de julio de 2025

Romanos 12:3-8 Uno por Otro

 

Uno por Otro

Romanos 12:3-8

Objetivo: Proceder a integrar el cuerpo de Cristo conforme a los dones recibidos por gracia.

 

Versículo para memorizar: “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.” Romanos 12:3

 

Introducción: Pablo viene de llamar a los creyentes a responder a las misericordias de Dios con una vida completamente entregada a Él. Nos insta a presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, lo cual representa una adoración lógica y espiritual. Pablo no exige, sino ruega, recordándonos todo lo que Dios ya ha hecho: justificación, perdón, paz, adopción, vida eterna y más. Además, exhorta a no conformarnos a los valores de este mundo caído, sino a ser transformados por medio de la renovación de nuestra mente mediante la Palabra de Dios. Solo así podremos discernir y vivir la voluntad de Dios, que es buena, agradable y perfecta. Este llamado no es solo intelectual, sino práctico: vivir cada día negándonos a nosotros mismos, tomando nuestra cruz y sirviendo a Dios con todo nuestro ser. La verdadera transformación comienza en el corazón y se refleja en una vida conforme a Cristo.

 

Desarrollo:

3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura (sensatez/moderación), conforme a la medida de fe que Dios repartió (le haya dado) a cada uno.

Digo, pues, por la gracia que me es dada. Pablo no habla por autoridad propia, sino con la autoridad de apóstol que recibió por gracia, como lo dijo en Romanos 1:5 y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre. No olvidemos que la autoridad y los dones que poseemos son dádivas divinas, no logros personales.

 

A cada cual que está entre vosotros. Pablo hace una exhortación individual dentro del cuerpo de Cristo. No está dirigida solo a líderes, sino a cada miembro de la iglesia. Nadie queda excluido de este llamado a la humildad.

 

Que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener. En griego, la frase ‘más alto concepto’, viene del verbo griego Strong 5252 <huperphroneó>,  que significa “pensar más allá de lo que conviene”, es decir, tener una autoestima inflada. El orgullo espiritual rompe la unidad, y muchas veces es una señal de una mente no renovada. Pablo ha insistido firmemente en este tema, en: Romanos 11:18 no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti, y Romanos 11:20 Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme y en Romanos 11:27a Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes (presuntuosos) en cuanto a vosotros mismos …, ya que el orgullo es el mayor enemigo del servicio cristiano. Cuando pensamos que somos indispensables o superiores, caemos en la trampa de usurpar la gloria que solo le pertenece a Dios.

 

Sino que piense de sí con cordura. La frase ‘pensar con cordura’ viene del verbo griego Strong 4993  <sōphroneō>, que significa pensar con sensatez, tener juicio sano. La humildad no es pensar mal de uno mismo, sino pensar correctamente, a la luz de la gracia de Dios. No negamos los dones, pero tampoco los exageramos.

 

Conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Debido a que la palabra ‘medida’ viene de la palabra griega Strong 3358 <metron>, que literalmente significa una medida o una cantidad determinada, pero figurativamente significa una porción, esta frase puede entenderse de dos maneras:

 

Cada creyente ha recibido de Dios una porción de fe suficiente y precisa para cumplir su llamado y función en el cuerpo de Cristo como dice Efesios 4:7 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo, es decir, Dios nos da la capacidad espiritual necesaria para ejercer los dones que Él mismo nos ha asignado.

 

Aplicación práctica: Dios nos dio una medida de fe, no para competir, sino para contribuir, por lo que debemos usa tus dones para edificar, no para sobresalir.

 

4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función (sirven para lo mismo),

5 así nosotros, siendo muchos, somos (formamos) un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los (unidos unos a) otros.

Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros. Pablo usa una analogía del cuerpo como lo hizo Efesios 4:16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor, y la utiliza para mostrar que la diversidad no rompe la unidad, sino que la fortalece.

 

Pero no todos los miembros tienen la misma función. La palabra ‘miembros’ viene de la palabra griega Strong 3196 <melos>, que significa parte del cuerpo, un órgano con una función particular, mientras que la palabra ‘función’ <praxis> (Strong 4234), que se refiere a un acto, ocupación, tarea concreta.

 

Por lo que en énfasis está en que cada miembro del cuerpo tiene una función distinta, pero complementaria. Ningún creyente está completo en sí mismo. Fuimos diseñados para funcionar juntos, como parte de un cuerpo vivo y coordinado por Cristo.

 

Así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo. Pablo aplica esta analogía a ‘nosotros’, a la Iglesia, mostrando que la Iglesia no es una institución u organización, sino una unidad espiritual con vida, un organismo espiritual donde Cristo es la cabeza y los creyentes formamos Su cuerpo como dice Colosenses 1:18a y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia …, esto implica unión orgánica: cada miembro vive y funciona conectado a Cristo. Sin Cristo, no hay vida, y sin conexión con Su cuerpo, no hay fruto.

 

Y todos miembros los unos de los otros. Los creyentes no solo pertenecemos a Cristo, sino que tenemos una profunda interdependencia, nos pertenecemos mutuamente.

 

Aplicación práctica: No todos hacemos lo mismo, pero todos somos igualmente importantes en el diseño de Dios. Compararse, envidiar o menospreciar otras funciones es un error. En lugar de eso, debemos agradecer la diversidad dentro de la iglesia, ya que Dios reparte diferentes funciones con un mismo propósito: edificar Su cuerpo como Pablo dijo cuando hablo de los ministerios en Efesios 4:11-12 11Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

 

6 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;

De manera que, teniendo diferentes dones. La palabra ‘diferentes’ <diaphoros> (Strong 1313) implica diversidad por diseño, no desigualdad de valor, mientras que la palabra ‘dones’, viene de la palabra griega Strong 5486 <charísmata>, que a su vez viende <charis>, que significa gracia. Los dones espirituales son manifestaciones de la gracia de Dios, para la edificación de Su cuerpo. No debemos confundirlos con los talentos naturales, ni tampoco con logros personales de los creyentes.

 

Según la gracia que nos es dada. Los dones no son premios por fidelidad, por algún esfuerzo o por algún atributo humano, son dados por gracia inmerecida, con el propósito de servir. Esto elimina el orgullo, ya que nadie puede gloriarse en lo que ha recibido por gracia.

 

Dios reparte los dones como Él quiere, así dice 1 Corintios 12:11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

 

Si el de profecía. ‘Profecía’ en griego <eprophēteía> (Strong 4394), que significa hablar en nombre de Dios, o declarar un mensaje revelado por Él.

 

En la actualidad, la profecía consiste en proclamar con fidelidad la Palabra ya revelada por Dios en las Escrituras como dice 1 Corintios 14:3 Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación. No implica recibir nuevas revelaciones ni predecir el futuro, sino hablar con autoridad demandando a la iglesia a vivir en obediencia a la Palabra de Dios (Heb. 10:24-25).

 

Úsese conforme a la medida de la fe. ‘Fe’ en griego <pístis> (Strong 4102), significa fe, confianza, convicción firme. Por lo tanto, el don de profecía debe ejercerse conforme a la confianza dada por Dios para usarlo correctamente, sin presunción ni temor, y dentro de los límites de Su voluntad, en total dependencia de Él.

 

·       Ejemplo bíblico: Felipe, quien “descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.” (Hech. 8:5). Felipe no recibió revelación futura, su proclamación de Cristo fue un acto profético en el sentido de declarar la verdad de Dios.

 

7 o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza;

O si de servicio, en servir. ‘Servicio’ en griego <diakonía> (Strong 1248) que literalmente significa ministerio, asistencia, servicio práctico. De aquí deriva nuestra palabra “diácono”. Es un don amplio y versátil que abarca desde atender necesidades físicas, hasta apoyar en tareas logísticas, administrativas y de cuidado dentro del cuerpo de Cristo, y debe ejercerse con prontitud y disposición (Gál. 5:13), sin buscar reconocimiento humano (Mt. 6:1-4) y con la mentalidad de Cristo: “el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir…” (Mt. 20:28).

 

·       Ejemplo bíblico: Los siete diáconos (Hech, 6:3-4), quienes fueron designados para servir a las mesas, permitiendo que los apóstoles se dedicaran a la oración y al ministerio de la Palabra.

 

O el que enseña, en la enseñanza. ‘Enseña’ en griego <didáskō> (Strong 1321), que significa instruir, impartir conocimiento, explicar con claridad. Las personas con ese don tienen una comprensión profunda de la Palabra de Dios, así como la habilidad para comunicarla de manera que otros la puedan comprender y la apliquen en sus vidas.

 

·       Ejemplo bíblico: Apolos, que era un hombre “elocuente y poderoso en las Escrituras” (Hech. 18:24-28), que enseñaba con fidelidad.

 

8 el que exhorta (anima), en la exhortación (animar a otros); el que reparte (comparte), con liberalidad (generosidad); el que preside (dirige), con solicitud (esmero); el que hace misericordia (ayuda a los necesitados), con alegría.

O el que exhorta, en la exhortación. ‘Exhorta’ en griego <parakaléō> (Strong 3870), que significa llamar cerca, animar, consolar, advertir, motivar. Este don de Dios sirve para animar a los desanimados (1 Tes. 5:14), y corregir en amor a los que se desvían (Gál. 6:1).

 

·       Ejemplo bíblico: Bernabé, cuyo nombre significa “hijo de consolación” (Hech. 4:36), usó este don al animar a nuevos creyentes y restaurar a Juan Marcos (Hech. 15:36-39).

 

El que reparte, con liberalidad. ‘Reparte’ en griego <metadidōmi> (Strong 3330), que significa compartir, dar de lo propio, distribuir bienes materiales. ‘Liberalidad’ en griego <haplotēs> (Strong 572), que significa sencillez, generosidad, sinceridad, sin segundas intenciones. Este don se ve en aquellos creyentes que están dispuesto a compartir con otros según sus posibilidades, con un corazón puro y sin esperar reconocimiento, por lo que no es solo para ricos.

 

·       Ejemplo bíblico: Los creyentes de Macedonia que, a pesar de su pobreza, dieron con generosidad y alegría para la iglesia en Jerusalén (2 Cor. 8:1-5).

 

El que preside, con solicitud. ‘Preside’ en griego <proistēmi> (Strong 4291), que significa dirigir, gobernar, cuidar de, liderar con atención. ‘Solicitud’ en griego <spoudḗ> (Strong 4710), que significa diligencia, prontitud, seriedad, empeño. Liderar cualquier área en la iglesia no se ejerce es para dominar, sino para servir con compromiso, guiando con el ejemplo.  

 

·       Ejemplo bíblico: Los ancianos de la iglesia local, llamados a gobernar bien la iglesia y velar por las almas (1 Tim. 5:17; Heb. 13:17).

 

El que hace misericordia, con alegría. ‘Hace misericordia’ en griego <eleeō> (Strong 1653), que significa mostrar compasión, ayudar a los afligidos, atender necesidades emocionales o físicas. ‘Alegría’ en griego <hilarótēs> (Strong 2432), que significa gozo, alegre, buena disposición, sin pesadez. Este don de ayudar a otros no debe hacerse de mala gana o por obligación, sino con alegría y con disposición de perdonar para restaurar y reconciliar.

 

·       Ejemplo bíblico: El buen samaritano (Lc. 10:33-35) mostró misericordia atendiendo al herido con prontitud y sin esperar recompensa.

 

Aplicaciones prácticas finales: La verdadera transformación cristiana no solo afecta nuestra relación con Dios, sino también con Su cuerpo, que es la iglesia. Cada creyente ha recibido una medida de fe y uno o más dones específicos por gracia, no para engrandecerse, sino para servir a otros.

 

Los dones espirituales no se ejercen por talento natural o esfuerzo humano, ni para comparación ni competencia, sino para colaboración en la edificación del cuerpo y para la gloria de Dios.

 

 

 

Hechos 9:1-19 La responsabilidad tras la revelación

La responsabilidad tras la revelación Hechos 9:1-19 Objetivo: Comprender que cuando Jesucristo se revela a nuestra vida, no basta con conoce...