viernes, 9 de marzo de 2018

Génesis 48 Bendecidos para Bendecir


Objetivo: Ayudar al jóven a presentarse delante de su creador quien lo adopta como hijo y lo bendice para continuar a través de su vida su plan de redención.

Versículo a memorizar: “Respondió José a su padre: Son mis hijos, que Dios me ha dado aquí. Y él dijo: acércalos ahora a mí, y los bendecire.” Génesis 48:9

Introducción: Dios permitió Faraón permitiera a la familia de Jacob habitar en lo mejor de la tierra de Egipto en una región llamada Gosén debido a que eran pastores de Ovejas y eso les permitió no mezclarse con los Egipcio, y al mismo tiempo creecer y multiplicarse.

José seguía siendo el primer ministro de Egipto y administrador de la comida que habían guardado durante los años de abundancia, continuó vendiendoles a los egipcios y cananeos hasta que el dinero se les terminó, por lo que los egipcios le cambiaron por comida sus ganados, sus tierras y ellos mismos se vendieron como siervos con tal de no morir de hambre.

Desarrollo:
 
Vs. 1-13. La bendición recibida
1 Sucedió después de estas cosas que dijeron a José: He aquí tu padre está enfermo. Y él tomó consigo a sus dos hijos, Manasés y Efraín.
2 Y se le hizo saber a Jacob, diciendo: He aquí tu hijo José viene a ti. Entonces se esforzó Israel, y se sentó sobre la cama,
3 y dijo a José: El Dios Omnipotente (todo poderoso) me apareció en Luz <Bet-el> en la tierra de Canaán, y me bendijo,
4 y me dijo: He aquí yo te haré crecer, y te multiplicaré, y te pondré por estirpe de naciones; y daré esta tierra a tu descendencia después de ti por heredad perpetua
Jacob tiene 147 años, sabe que morirá pronto, por lo que aprovecha la visita de José quien tiene 59 años y sus dos hijos Manasés y Efraín que tendrían alrededor de los 20 años de edad, para recordarles la promesa que Dios le hizo directamente a Jacob cuado estaba en Bethel (Gn 28:13-14).

5 Y ahora tus dos hijos Efraín y Manasés, que te nacieron en la tierra de Egipto, antes que viniese a ti a la tierra de Egipto, míos son; como Rubén y Simeón, serán míos.
6 Y los que después de ellos has engendrado, serán tuyos; por el nombre de sus hermanos serán llamados en sus heredades.
Jacob tiene el plan de darle a José el derecho de la primogenitura que contenía la doble porción de la herencia, y lo hará adoptando a los dos hijos de José como si fueran de Jacob mismo, le aclara a José que los otros que tenga serán de José, que solo adoptará a sus dos hijos mas grandes y a estos les tocará ser cabeza de tribus y tendrán herencia en la tierra de Canáan a la que regresarán algunos años mas tarde.

7 Porque cuando yo venía de Padan-aram, se me murió Raquel en la tierra de Canaán, en el camino, como media legua de tierra viniendo a Efrata; y la sepulté allí en el camino de Efrata, que es Belén.
Jacob le relata a su hijo José como recuerda el fallecimiento de su madre Raquel cuando dio a luz a su hermano menor Benjamín y donde quedo sepultada (Gn 35:16-20).

8 Y vio Israel los hijos de José, y dijo: ¿Quiénes son éstos?
9 Y respondió José a su padre: Son mis hijos, que Dios me ha dado aquí. Y él dijo: Acércalos ahora a mí, y los bendeciré.
Jacob por medio de la bendición adoptaría a sus dos nietos como hijos por lo que le pide a Jose que los acerque.

10 Y los ojos de Israel estaban tan agravados por la vejez, que no podía ver. Les hizo, pues, acercarse a él, y él les besó y les abrazó.
Jacob no había reconocido a sus nietos debido a que sus ojos se habían agravado por la vejez, pero con mucha probabilidad los había visto muchas veces durante esos 17 años que ha vivido cerca de José y sus hijos.

11 Y dijo Israel a José: No pensaba yo ver tu rostro, y he aquí Dios me ha hecho ver también a tu descendencia.
Jacob tiene un corazón agradecido para con Dios, y recuerda que por 22 años penso que su hijo José estaba muerto y no le vería mas, y ahora Dios le ha permitido vivir cerca de el 17 años y aún ver a sus nietos.

12 Entonces José los sacó de entre sus rodillas, y se inclinó a tierra.
13 Y los tomó José a ambos, Efraín a su derecha, a la izquierda de Israel, y Manasés a su izquierda, a la derecha de Israel; y los acercó a él.
En esta escena parece que Jacob esta sentado en la cama, mientras que Manasés y Efraín se encuentran en el piso abrazando los pies de su abuelo, por lo que José los saca de allí para acomodarlos para la bendición que hara el patriarca Jacob sobre ellos para nombrarlos como herederos directos de las promesas de Dios para con él.

Vs- 14-20. La bendición transmitida
14 Entonces Israel extendió su mano derecha, y la puso sobre la cabeza de Efraín, que era el menor, y su mano izquierda sobre la cabeza de Manasés, colocando así sus manos adrede (intencionadamente), aunque Manasés era el primogénito.
En la cultura de esa época, la mano derecha representaba poder y autoridad, por lo que Jacob guiado por Dios, puso su mano derecha sobre Efraín que no era el primogenito.

15 Y bendijo a José, diciendo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día,
16 el Angel que me liberta de todo mal, bendiga a estos jóvenes; y sea perpetuado (para siempre) en ellos mi nombre, y el nombre de mis padres Abraham e Isaac, y multiplíquense en gran manera en medio de la tierra.
El adoptar a los hijos de José y bendecirlos para que heredarán el nombre de sus padres y fueran cabezas de tribus, era realmente una bendición para José, que ahora tendría en sus hijos la doble porción de la primogenitura como dice 1 Crónicas 5:1-2 1Los hijos de Rubén primogénito de Israel (porque él era el primogénito, mas como violó el lecho de su padre, sus derechos de primogenitura fueron dados a los hijos de José, hijo de Israel, y no fue contado por primogénito; 2bien que Judá llegó a ser el mayor sobre sus hermanos, y el príncipe de ellos; mas el derecho de primogenitura fue de José);

17 Pero viendo José que su padre ponía la mano derecha sobre la cabeza de Efraín, le causó esto disgusto (molestia); y asió (agarró) la mano de su padre, para cambiarla de la cabeza de Efraín a la cabeza de Manasés.
18 Y dijo José a su padre: No así, padre mío, porque éste es el primogénito; pon tu mano derecha sobre su cabeza.
José piensa que su padre se ha equivocado de hijo debido a su falta de visión, y trata de corregirlo para que la bendición principal caiga sobre su hijo mayor Manasés.

19 Mas su padre no quiso, y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; también él vendrá a ser un pueblo, y será también engrandecido; pero su hermano menor será más grande que él, y su descendencia formará multitud de naciones.
20 Y los bendijo aquel día, diciendo: En ti bendecirá Israel, diciendo: Hágate Dios como a Efraín y como a Manasés. Y puso a Efraín antes de Manasés.
Jacob intencionalmente había bendecido con su mano derecha a Efraín aunque era el menor, poniéndolo a el con mas importancia que a su hermano Manasés.

Vs- 21-22. La bendición prometida
21 Y dijo Israel a José: He aquí yo muero; pero Dios estará con vosotros, y os hará volver a la tierra de vuestros padres.
Jacob sabe que pronto morirá, pero que la promesa que Dios le hizo de darle la tierra de Canaán a sus descendientes se va a cumplir porque Dios siempre cumple lo que promete, y les recuerda que Dios estara con ellos y los regresara a la tierra que Dios le dio a Abraham, a Isaac y a Jacob por heredad perpetua.

22 Y yo te he dado a ti una parte más que a tus hermanos, la cual tomé yo de mano del amorreo con mi espada y con mi arco.
Parece que Jacob se refiere aquí a la tierra que conquistarán sus descendientes cuando salgan de Egipto y llegen a la tierra de Canaán y la conquisten y allí será que cada uno de estos 2 hijos tendrán su propia tierra.


Aplicación práctica:

1)  Presentarse delante de Dios para ser adopado en Cristo Jesús, y recibir las promesas que Dios tiene solo para sus hijos, así como Jacob adoptó a Efraín y Manasés para poder darles herencia con los otros hijos de Israel.

2)   Tener un corazón agradecido como el de Jacob que agradeció a Dios el haber podido ver a su hijo José con vida y más aún, haber podido convivir durante 17 años con sus nietos. Agradezcamos siempre a Dios todas las cosas, la pasta de dientes, el agua caliente para bañarse, el techo debajo del cual dormimos, la cobija con la que nos cubrimos, etc etc, ya que todo lo tenemos por la Gracia de Dios.

3)    Recordar que Dios siempre cumple sus promesas, no siempre lo hará de la forma en que nosotros queremos o imginamos, pero siempre la cumplirá, para Jacob era el regresar a su descendencia a la tierra de Canaán, la que le había dado a Abraham, pasado a Isáac y reconfirmado al mismo Jacob.

viernes, 2 de marzo de 2018

Génesis 47 Vida y Gracia para Servir


Objetivo: Ayudar al jóven a saber que Dios  nos ha dado vida en Cristo, para servirle cada día, mediante el poder de su gracia.

Versículo a memorizar: “Ellos respondieron: La vida nos ha dado; hallemos gracia en ojos de nuestro señor, y seamos siervos de Faraón” Génesis 47:25

Introducción: En el capítulo pasado Jacob salió de Hebrón rumbo a Egipto con toda su familia (70 pesonas sin contar a las esposas de sus hijos) y se fue con todo lo que tenía, sin embargo; cuando llego a la Ciudad de Beerseba, que es la última ciudad habitable en Canaán antes de mucho camino de desierto, Jacob se detiene y hace sacrificios al Dios de su padre Isaac para buscar la dirección de Dios. Dios le dice que si puede ir a Egipto y que Dios estará con él y que algún día lo regresara a Canaán que es la tierra que Dios le prometio a su abuelo Abraham.

Después de un emotivo encuentro de Jacob con su hijo José a quien creía muerto y no lo veía desde hace 22 años, ambos lloraron por largo tiempo. José busca que Faraón deje a su familia habitar en la mejor tierra de Egipto que es la tierra de Gosén, donde además estarán alejados de los egipcios lo que les ayudará a no mezclarse con ellos.

Desarrollo:

Vs. 1-6. Los pastores de ovejas

1 Vino José y lo hizo saber a Faraón, y dijo: Mi padre y mis hermanos, y sus ovejas y sus vacas, con todo lo que tienen, han venido de la tierra de Canaán, y he aquí están en la tierra de Gosén.
2 Y de los postreros de sus hermanos tomó cinco varones, y los presentó delante de Faraón.
3 Y Faraón dijo a sus hermanos: ¿Cuál es vuestro oficio? Y ellos respondieron a Faraón: Pastores de ovejas son tus siervos, así nosotros como nuestros padres.
4 Dijeron además a Faraón: Para morar en esta tierra hemos venido; porque no hay pasto para las ovejas de tus siervos, pues el hambre es grave en la tierra de Canaán; por tanto, te rogamos ahora que permitas que habiten tus siervos en la tierra de Gosén.
José se presenta ante Faraón con 5 de sus hermanos, buscando poder dejarlos instalados en la tierra de Gosén, que es la mejor tierra de Egipto y donde no se mezclarían con los egipcios, ya para los egipcios es abominación todo pastor de ovejas (gn 46:34) lo que ellos son.

5 Entonces Faraón habló a José, diciendo: Tu padre y tus hermanos han venido a ti.
6 La tierra de Egipto delante de ti está; en lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos; habiten en la tierra de Gosén; y si entiendes que hay entre ellos hombres capaces, ponlos por mayorales del ganado mío.
Faraón guiado por Dios les permite habitar esa tierra y más aún, le dije a José que sean sus hermanos quien administren el ganado del Faraón.

Vs. 7-12. El peregrino que bendice

7 También José introdujo a Jacob su padre, y lo presentó delante de Faraón; y Jacob bendijo a Faraón.
8 Y dijo Faraón a Jacob: ¿Cuántos son los días de los años de tu vida?
9 Y Jacob respondió a Faraón: Los días de los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han llegado a los días de los años de la vida de mis padres en los días de su peregrinación.
Jacob en este momento tiene 130 años, pero dice que su vida no ha sido fácil, ya que tuvo que salir de casa de su padre Isaac cuando su hermano lo quería matar y se fue sin bienes a vivir con su tio Labán, para quien trabajo 7 años por una hija, 7 años mas por la otra hija y 6 años mas para poder salir de Harán y regresar a Canáan, donde Dios se le apareció y terminó descoyuntándole el muslo de la pierna, por lo que quizá Jacób cojeaba después de ese encuentro, y dice que aún no ha vivido tanto como su padre Isaac que vivió 180 (Gn 35:28), ni lo que vivió su abuelo Abraham 175 (Gn 25:7).
Jacob tenía claro que tanto su pasar por esta tierra como la de sus padres, era solo un peregrinar, es decir que solo estaban de paso ya que verdadera morada, estaba en los cielos con Su Dios, así deberiamos nosotros vivir también, sabiendo que solo estamos de paso, y que nuestra morada eterna es en los cielos y no en esta tierra, eso nos debería llevar a no poner demasiado interes en las cosas materiales de este mundo que se quedarán en nuestra partida, sino en las cosas espirituales que son eternas.

10 Y Jacob bendijo a Faraón, y salió de la presencia de Faraón.
Dos veces se menciona que Jacob es el que bendijo a Faraón, ya que anque el Faraón era el rey de Egipto que era el imperio mas grande en esa época, lleno de riqueza, poder y prosperidad, Jacob era aún mayor que él, ya que siempre el mayor bendice al menor, debido a que Jacob era de entre los dos el único que conocía al Dios creador de la tierra y Dios lo había escogido para hacer de la descendencia de Jacob el pueblo de Dios.

11 Así José hizo habitar a su padre y a sus hermanos, y les dio posesión en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierra, en la tierra de Ramesés, como mandó Faraón.
La tierra de Ramasés es un sinónimo de la tierra de Gosén donde les permitieron habitar.

12 Y alimentaba José a su padre y a sus hermanos, y a toda la casa de su padre, con pan, según el número de los hijos.
Sabiamente José no les daba una porción por familia o una porción para que todos de allí tomarán, sino que les repartía según el número de personas que cada familia tenía y eso evitaría muchos problemas entre ellos.

Vs- 13-27. La progresión hacia el servicio

13 No había pan en toda la tierra, y el hambre era muy grave, por lo que desfalleció de hambre la tierra de Egipto y la tierra de Canaán.
14 Y recogió José todo el dinero que había en la tierra de Egipto y en la tierra de Canaán, por los alimentos que de él compraban; y metió José el dinero en casa de Faraón.
15 Acabado el dinero de la tierra de Egipto y de la tierra de Canaán, vino todo Egipto a José, diciendo: Danos pan; ¿por qué moriremos delante de ti, por haberse acabado el dinero?
16 Y José dijo: Dad vuestros ganados y yo os daré por vuestros ganados, si se ha acabado el dinero.
17 Y ellos trajeron sus ganados a José, y José les dio alimentos por caballos, y por el ganado de las ovejas, y por el ganado de las vacas, y por asnos; y les sustentó de pan por todos sus ganados aquel año.
18 Acabado aquel año, vinieron a él el segundo año, y le dijeron: No encubrimos a nuestro señor que el dinero ciertamente se ha acabado; también el ganado es ya de nuestro señor; nada ha quedado delante de nuestro señor sino nuestros cuerpos y nuestra tierra.
19 ¿Por qué moriremos delante de tus ojos, así nosotros como nuestra tierra? Cómpranos a nosotros y a nuestra tierra por pan, y seremos nosotros y nuestra tierra siervos de Faraón; y danos semilla para que vivamos y no muramos, y no sea asolada la tierra.
20 Entonces compró José toda la tierra de Egipto para Faraón; pues los egipcios vendieron cada uno sus tierras, porque se agravó el hambre sobre ellos; y la tierra vino a ser de Faraón.
21 Y al pueblo lo hizo pasar a las ciudades, desde un extremo al otro del territorio de Egipto.
22 Solamente la tierra de los sacerdotes no compró, por cuanto los sacerdotes tenían ración de Faraón, y ellos comían la ración que Faraón les daba; por eso no vendieron su tierra.
José recaudo todo el dinero de Egipto y de Canaán a cambio de comida que el administraba, y cuando se acabo el dinero, comenzo a recibir ganado, y cuando este se terminó, comenzó a recibir las tierras y aún a las personas se vendían como siervos para no morir de hambre.

23 Y José dijo al pueblo: He aquí os he comprado hoy, a vosotros y a vuestra tierra, para Faraón; ved aquí semilla, y sembraréis la tierra.
24 De los frutos daréis el quinto a Faraón, y las cuatro partes serán vuestras para sembrar las tierras, y para vuestro mantenimiento, y de los que están en vuestras casas, y para que coman vuestros niños.
25 Y ellos respondieron: La vida nos has dado; hallemos gracia en ojos de nuestro señor, y seamos siervos de Faraón.
26 Entonces José lo puso por ley hasta hoy sobre la tierra de Egipto, señalando para Faraón el quinto, excepto sólo la tierra de los sacerdotes, que no fue de Faraón.
En el último año de la hambruna, cuando José ya sabía que era tiempo de sembrar y que por fín despues de 7 años de hambre la tierra permitiria que pudieran cosechar lo sembrado, les hizo una oferta a los siervos que se habían vendido por comida, y la oferta era que regresaran a las que antes eran sus tierras, las trabajaran y dieran el 20% al Faraón y se quedarán con el 80% para su sustento, el de sus familias y para volver a sembrar, lo que agrado mucho a los siervos que estaban agardecidos de no haber perdido la vida por hambre.

27 Así habitó Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; y tomaron posesión de ella, y se aumentaron, y se multiplicaron en gran manera.
La familai de Jacob que había venido a vivir a Egipto con José no tuvo hambre esos 5 años, ni tuvieron que vender nada, ni ser siervos, mas bién se instalaron en la tierra que les habían dado y se multiplciaban, recordemos que entraron 70, y cuando salgan de Egipto por la mano de Moisés algunos años después saldran aproximadamente 2 Millones.

Vs- 28-31. El privilegio de un hijo

28 Y vivió Jacob en la tierra de Egipto diecisiete años; y fueron los días de Jacob, los años de su vida, ciento cuarenta y siete años.
29 Y llegaron los días de Israel para morir, y llamó a José su hijo, y le dijo: Si he hallado ahora gracia en tus ojos, te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo, y harás conmigo misericordia y verdad. Te ruego que no me entierres en Egipto.
30 Mas cuando duerma con mis padres, me llevarás de Egipto y me sepultarás en el sepulcro de ellos. Y José respondió: Haré como tú dices.
31 E Israel dijo: Júramelo. Y José le juró. Entonces Israel se inclinó sobre la cabecera de la cama.
José honrará a su padre Jacob de muchas maneras durante esos últimos 17 años de la vida de Jacob, José le a suplido su necesidad de alimento a Jacob y a toda su familia, le ha hecho venir a vivir cerca de él y aquí hace un juramento de ir a enterrar a su padre a a la cueva de Macpela donde estan enterrados sus ancestros, y José acepta auqnue eso fuera muy costoso, pero era una forma de honrar a su padre como bien nos recurda Pablo que todos deberíamos hacer con nuestros padres en  a nuestros Padres ya que además hay una prmesa de bienestar y logevidad aunada a ese mandamiento como lo explica en Efesios 6:2-3 2Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; 3para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.

Aplicación práctica:

1) Saber que somos solo peregrinos en esta tierra y que nuesta verdadera casa esta en el cielo.
2) Recordar que Jesús nos ha comprado y que hemos de entregar todo al Señor como los siervos que somos: Nuestros recursos, tiempo, trabajo, casa y escuela porque él nos ha COMPRADO con Su sangre y todo es de Él.
3) Honrar a nuestros Padres ya que es el primer mandamiento con promesa de que nos ira bien y seremos de larga vida sobre la tierra.

jueves, 22 de febrero de 2018

Génesis 46 Jacob, Jacob

 
Objetivo: Ayudar al jóven a saber quedebemos considerar a Dios en todos nuestros caminos.

Versículo a memorizar: “Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Heme aquí”. Génesis 46:2

Introducción: En el capítulo pasado finalmente Zafnat-Panea (el gran gobernador de Egipto) se reveló como sus hermanos como aquel hermano que ellos habían vendido 22 años atrás, com José, eso los dejo sin poder decir alguna palabra, pero no les recriminó nada, ya que José había entendido que Dios tenía un plan para él y que lo llevo acabo a la perfección poniendolo de gobernador y dejándolo que guardará comida en los años de abundancia con la que provera a todas las naciones en la época de hambruna en la que se encuentran, pero sobre todo para proveer a su familia y así Dios podía cumplir la promesa en pacto que hizo con Abraham de que haría de su descendencia una gran nación. José equipa a sus hermanos con carros egipcios para que vayan a traer a su papá Jacob, así como a sus esposas e hijos para vivir cerca de donde José esta.

Desarrollo:
1 Salió Israel con todo lo que tenía, y vino a Beerseba, y ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac.
Jacob había salido de Hebrón donde vivía y comenzó su camino hacia Egipto, pero estaba temeroso, quizá porque recordó que a su abuelo Abraham cuando fue a Egipto por una hambruna que hubo, no le fue bien, y recordó quizá que a su Papá Isaac, cuando quería ir para Egipto por otra hambruna, Dios le dijo que no fuera, por lo que para en Beerseba, que es el pueblo habitable mas al sur de Canáan donde Abraham e Isaac también habían estado, desde allí a Egipto solo hay desierto. Jacob allí ofrece sacrificios a Dios, buscando Su dirección sobre que debe hacer.

2 Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Heme aquí. 3 Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación. 4 Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver; y la mano de José cerrará tus ojos.
Dios le confirma a Jacob que vaya a Egipto y además le da cuatro hermosas promesas de hacer de sus hijos una gran nación, de ir con el a Egipto, de que lo hará regresar y que en su muerte estará José junto a él.

5 Y se levantó Jacob de Beerseba; y tomaron los hijos de Israel a su padre Jacob, y a sus niños, y a sus mujeres, en los carros que Faraón había enviado para llevarlo. 6 Y tomaron sus ganados, y sus bienes que habían adquirido en la tierra de Canaán, y vinieron a Egipto, Jacob y toda su descendencia consigo; 7 sus hijos, y los hijos de sus hijos consigo; sus hijas, y las hijas de sus hijos, y a toda su descendencia trajo consigo a Egipto.
Jacob se dispuso a obeceder a las intrucciones de Dios y se fueron rumbo a Egipto, el y toda la familia que tenía hasta ese momento.

8 Y estos son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto, Jacob y sus hijos: Rubén, el primogénito de Jacob.
9 Y los hijos de Rubén: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi.
10 Los hijos de Simeón: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zohar, y Saúl hijo de la cananea.
11 Los hijos de Leví: Gersón, Coat y Merari.
12 Los hijos de Judá: Er, Onán, Sela, Fares y Zara; mas Er y Onán murieron en la tierra de Canaán. Y los hijos de Fares fueron Hezrón y Hamul.
13 Los hijos de Isacar: Tola, Fúa, Job y Simrón.
14 Los hijos de Zabulón: Sered, Elón y Jahleel.
15 Estos fueron los hijos de Lea, los que dio a luz a Jacob en Padan-aram, y además su hija Dina; treinta y tres las personas todas de sus hijos e hijas.

El orden en que aparecen mencionados los hijos de Jacob es por las esposas que tuvo, del lado de Lea 33 personas van a Egipto.
16 Los hijos de Gad: Zifión, Hagui, Ezbón, Suni, Eri, Arodi y Areli.
17 Y los hijos de Aser: Imna, Isúa, Isúi, Bería, y Sera hermana de ellos. Los hijos de Bería: Heber y Malquiel.
18 Estos fueron los hijos de Zilpa, la que Labán dio a su hija Lea, y dio a luz éstos a Jacob; por todas dieciséis personas.
Del lado de Zilpa, quien era la sierva de Lea, 17 personas

19 Los hijos de Raquel, mujer de Jacob: José y Benjamín.
20 Y nacieron a José en la tierra de Egipto Manasés y Efraín, los que le dio a luz Asenat, hija de Potifera sacerdote de On.
21 Los hijos de Benjamín fueron Bela, Bequer, Asbel, Gera, Naamán, Ehi, Ros, Mupim, Hupim y Ard.
22 Estos fueron los hijos de Raquel, que nacieron a Jacob; por todas catorce personas.
Del lado de Raquel, la esposa amada 14 personas

23 Los hijos de Dan: Husim.
24 Los hijos de Neftalí: Jahzeel, Guni, Jezer y Silem.
25 Estos fueron los hijos de Bilha, la que dio Labán a Raquel su hija, y dio a luz éstos a Jacob; por todas siete personas.
Del lado de Bilha, quien era sierva de Raquel 7 personas

26 Todas las personas que vinieron con Jacob a Egipto, procedentes de sus lomos, sin las mujeres de los hijos de Jacob, todas las personas fueron sesenta y seis.
66 personas en total (sin contar a las esposas de los hijos de Jacob) son las que van en camino a Egipto.

27 Y los hijos de José, que le nacieron en Egipto, dos personas. Todas las personas de la casa de Jacob, que entraron en Egipto, fueron setenta.
70 personas si contamos a José y a sus 2 hijos que ya estan en Egipto, y a Jacob mismo.

28 Y envió Jacob a Judá delante de sí a José, para que le viniese a ver en Gosén; y llegaron a la tierra de Gosén.
Judá, a quien Dios ya le había transformado su corazón, y quien estuvo dispuesto a quedar como esclavo en lugar de Benajamín con tal de no causarle una tristeza a su padre Jacob, ahora toma un lugar preponderante en la vida de Jacob y en la de sus hermanos,

29 Y José unció su carro y vino a recibir a Israel su padre en Gosén; y se manifestó a él, y se echó sobre su cuello, y lloró sobre su cuello largamente.
Este encuentro estuvo lleno de emociones, Jacob ve a su hijo José 22 años después de haber creido que estaba muerto y hoy lo ve como un hombre muy poderoso en Egipto. José por su parte sabía que pasaba el tiempo y cada vez que veía a sus hermanos (antes de decirles que él era José) les preguntaba sobre si vivía su padre, quizá habiá pensado que no lo volvería a ver con vida, pero Dios si le permitió ese privilegio, no solo de verle si no de ofrecerle venir a vivir con él con todo y familia.

30 Entonces Israel dijo a José: Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro, y sé que aún vives.
Esta tan contento Jacob que dice que ya esta listo para morir, sin embargo, eso no secedera sino 17 años después.

31 Y José dijo a sus hermanos, y a la casa de su padre: Subiré y lo haré saber a Faraón, y le diré: Mis hermanos y la casa de mi padre, que estaban en la tierra de Canaán, han venido a mí. 32 Y los hombres son pastores de ovejas, porque son hombres ganaderos; y han traído sus ovejas y sus vacas, y todo lo que tenían. 33 Y cuando Faraón os llamare y dijere: ¿Cuál es vuestro oficio? 34 entonces diréis: Hombres de ganadería han sido tus siervos desde nuestra juventud hasta ahora, nosotros y nuestros padres; a fin de que moréis en la tierra de Gosén, porque para los egipcios es abominación todo pastor de ovejas.
Dios dirigió a José para que llevara a su familia a la tierra de Gosén, para que no se mezclarán con los egipcios, y así crecer como el pueblo de Israel. Es allí donde una nueva historia comienza para la familia de Jacob.

Aplicación práctica: Antes de tomar alguna decisión, buscar siempre primero la voluntad de Dios.

jueves, 15 de febrero de 2018

Génesis 45 Vida Por Medio de Gran Liberación


Objetivo: Ayudar al jóven a entender el propósito de Dios para preservar a su pueblo, librándonos del pecado y de la muerte a través de Jesucristo.

Versículo a memorizar: “Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación.” Génesis 45:7

Introducción: Zafat-Panea (José) ha estado probando a sus hermanos, primero le dio 5 porciones mas de comida a Benjamín que a los demás y parece que nadie tuvo envidia por eso, después hace un plan para inculpar a Benjamín de l robo de su copa para regresarlo como esclavo a Egipto y les da la posibilidad a sus hermanos de que ellos se vayan a Canáan sin culpa, lo que esta haciendo José es hacer un escenario parecido al que el sufrió 22 años atrás, donde esos mismos hermanos vendieron a José como esclavo para que se lo llevarán a Egipto y ellos regresaron a su casa en Canáan como si nada hibiera pasado, pero esta vez, los 10 hermanos de José que le habían vendido, no estan dispuestos a dejar a Benjamín, y mas aún, Judá que habla con el gobernador, le ofrece quedarse como esclavo el mismo, pero que deje en libertad a su hermano Benjamín para que el regrese a su padre Jacob y este no muera de tristeza ya que benjamín es su hijo amado. Dios habia ya cambiando el corazón de sus hermanos, por lo que José no puede contenerse mas y en llanto a gritos les recelará que el es su hermano José.

Desarrollo:
1 No podía ya José contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo (de sus siervos), y clamó: Haced salir de mi presencia a todos. Y no quedó nadie (ninguno de los siervos) con él, al darse a conocer José a sus hermanos.
Hablo en egipcio y saco a todos su siervos para que no lo vieran llorar, ya había llorado antes un par de veces, solo en una habitación, pero ahora no se puede contener.
                                                     
2 Entonces se dio a llorar a gritos (alarido, bramido, gemido); y oyeron los egipcios, y oyó (se enteraron, llegaron a saberlo) también la casa de Faraón.
Los sirvientes Egipcios de José probablemente solo habían salido del salón, y estaban del otro lado de la puerta, por lo que escucharon con claridad los gritos de José, el Faraón oyó, pero no es claro si los gritos de José, en ese caso su palacio quizá estaba contiguo al de José, o si algún sirviente fue a avisarle que José lloraba gritos.

3 Y dijo José a sus hermanos: Yo soy José; ¿vive aún mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados (asustados, pasmados, consternados) delante de él.
José habla por primera vez en hebreo a sus hermanos, y les revela su identidad. Sus hermanos no pudieron responderles porque se quedaron pasmados y es que no es lo mismo estar frente a Zafnat-Panea siendo inculpados de una copa que fue encontrada en sus posesiones pero que ellos no habían tomado, a estar frente a su hermano José del que SI secuestraron, maltrataron, vendieron y le han mentido a su padre durante 22 años a cerca de su paradero.

ANALOGIA. Así mismo es cuando Jesús se revela a nuestras vidas, y nos dice “Yo soy Jesús” a quien directamente has ofendido con tus pecados. Eso nos debe dejar mudos, ya que se acaban los pretextos y quedamos completamente bajo el juicio de Dios como dice: Romanos 3:19 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios.

4 Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto.
José se pone cercano a ellos, y no es por que sean inocentes, ya que les dice claramente su pecado, que lo habían vendido para Egipto, y la gracia no produce otra cosa mas que ellos se acercan.

ANALOGIA. Así también Jesús nos deja acercarnos a Él, por pura gracia, aún sabiendo lo que somos, esa misma en la invitación de Jesús en Mateo 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

5 Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación (salvar) de vida me envió Dios delante de vosotros.
José comprende que fue Dios quien le fue llevando por todo lo que paso con un propósito, que sus hermanos eras solo intrumentos de Dios para que eso se llevara acabo. El propósito era la preservación de la vida de todos ellos, ya que de no haber estado José allí, hubieran muerto de hambre en Canáan.

ANALOGIA. Así nos dice Jesús, no te entristescas por tu pecado, ya que para preservación de vida espiritual es que Dios le llevo a la Cruz para que el sea el Salvador, y nosotros no muramos como dice Efesios 2:1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados.

6 Pues ya ha habido dos años de hambre en medio de la tierra, y aún quedan cinco años en los cuales ni habrá arada (siembra) ni siega (cosecha).
7 Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros (salvarles) posteridad (descendencia) sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación.
José reconoce por segunda vez que es Dios quien le envió, y amplia su propósito, que no era solo salvarlos a ellos, sino a su descendencia de la cual vendría el Mesías.

Les ha librado de la culpa de venderle, les ha librado del hambre que les aqueja, les librará del hambre venidera y sobre todo les librará de la muerte para que puedan tener descendencia y pueda venir el verdadero libertador.

8 Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre (consejero) de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto.

José reconoce por tercera vez que es Dios quien le envió hace 22 años a Egipto en condiciones que en ese momento no entendía, pero que hoy lo ve con claridad y sabe que es Dios quien le ha puesto es esa posición y no sus propias capacidades o fuerzas.

Vs. 9-26. Libertad de toda separación. (Reunirnos en Él)
9 Daos prisa, id (vuelvan pronto) a mi padre y decidle: Así dice tu hijo José: Dios me ha puesto por señor de todo Egipto; ven a mí, no te detengas (en seguida, sin demora, no tardes)
Ahora que los hermanos han sido perdonados y se les ha revelado la identidad de José, ahora les pide que sean unos mensajeros de las buenas noticias para con su padre Jacob y lo inviten a venir a ver a José que el se señor de todo Egipto.

ANALOGIA. Así mismo Jesús, una vez que nos perdona y nos recibe como su familia, nos manda a predicar el evagelio de las buenas noticias a todo el mundo, a invitar a la gente a que conozca de Jesús que no solamente el rey de Egipto sino el Señor de universo entero, el Rey de reyes y el Señor de Señores como lo presenta Apocalipsis 17:14. Como Jesús mismo dijo en Mateo 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 

10 Habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de mí, tú y tus hijos, y los hijos de tus hijos, tus ganados y tus vacas, y todo lo que tienes.
Gosén. Una tierra fértil pegada al rio Nilo. A unos pocos de la ciudad de Avaris que fue la capital de varias dinastías egipcias. Gosén también es conocida como la tierra de Ramesés como dice Génesis 47:11.

Todo este tiempo José ha planeado este momento al grado que tiene identificado ya el lugar donde sus familiares vivirían y les ha escogido lo mejor de la tierra de Egipto para ellos.

11 Y allí te alimentaré, pues aún quedan cinco años de hambre, para que no perezcas de pobreza tú y tu casa, y todo lo que tienes.
12 He aquí, vuestros ojos ven, y los ojos de mi hermano Benjamín (ustedes y Benjamín son testigos), que mi boca os habla (de que yo personamlente les mando decir esto).
13 Haréis, pues, saber a mi padre toda mi gloria (esplendor, poder) en Egipto, y todo lo que habéis visto; y daos prisa (apúrense), y traed a mi padre acá.

ANALOGIA. Así también somos testigos para Jesús con un mensaje de salvación que debemos entregar prontamente como Jesús dijo en Hechos 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

14 Y se echó sobre el cuello de Benjamín su hermano, y lloró; y también Benjamín lloró sobre su cuello.
15 Y besó a todos sus hermanos, y lloró sobre ellos; y después sus hermanos hablaron con él.
Es hasta este momento que los hermanos se atrevieron a hablarle, aunque no se nos dice que le dijeron.

16 Y se oyó la noticia en la casa de Faraón, diciendo: Los hermanos de José han venido. Y esto agradó (le dio gusto, se alegraron) en los ojos de Faraón y de sus siervos.
17 Y dijo Faraón a José: Di a tus hermanos: Haced esto: cargad vuestras bestias (animales, asnos), e id, volved a la tierra de Canaán;
18 y tomad a vuestro padre y a vuestras familias y venid a mí, porque yo os daré lo bueno de la tierra de Egipto, y comeréis de la abundancia (de lo mejor) de la tierra.
Faraón se agrado por José y confirmó lo que José había dicho.

19 Y tú manda: Haced esto: tomaos de la tierra de Egipto carros (carretas) para vuestros niños y vuestras mujeres, y traed a vuestro padre, y venid.
20 Y no os preocupéis por vuestros enseres (cosas materiales), porque la riqueza de la tierra de Egipto será vuestra.
Aún el Faraón agregó mas, y les mando carretas para traer a sus hijos pequeños, a sus esposas y a su Padre.

ANALOGIA. Así es como Dios nos equipa para ir por nuestras familias y traerlas a los pies de Jesús, esas carretas iban vacias, pero el propósito es que regresaran llenas.

21 Y lo hicieron así los hijos de Israel (aceptaron la oferta); y les dio José carros (carretas) conforme a la orden de Faraón, y les suministró víveres (alimento) para el camino.
Los viveres eras solo para el camino, no eran ya para un periodo largo de tiempo, no era para que se asentaran en Canaán.

22 A cada uno de todos ellos dio mudas de vestidos (ropa nueva), y a Benjamín dio trescientas piezas de plata, y cinco mudas de vestidos.
23 Y a su padre envió esto: diez asnos cargados de lo mejor de Egipto, y diez asnas cargadas de trigo, y pan y comida, para su padre en el camino.
24 Y despidió a sus hermanos, y ellos se fueron. Y él les dijo: No riñáis (vayan peleando) por el camino.
No vayan peleando, es el mismo consejo que nos da el apóstol Juan diciendo amemonos unos a otros en 1 Juan 4:7 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.

25 Y subieron de Egipto, y llegaron a la tierra de Canaán a Jacob su padre.
26 Y le dieron las nuevas (noticias), diciendo: José vive aún; y él es señor en toda la tierra de Egipto. Y el corazón de Jacob se afligió (debilito, casi se desmayo), porque no los creía.
Parece que su espíritu de duele, quizá porque le hacer recordar a José y quizá lo interpreta como una mala broma de sus hijos.

Vs- 27-28. Libertad de la muerte y el pecado. (Revivir para Él)
27 Y ellos le contaron todas las palabras de José, que él les había hablado; y viendo Jacob los carros que José enviaba para llevarlo, su espíritu revivió (se reánimo, se entusiasmo).
Cuando Jacob vio los carros, cuando observo que lo que le decían sus hijos no eran solo palabras sino que había hechos que respaldaban esas palabras, entonces su espeiritu se reavivó.

28 Entonces dijo Israel: Basta (con esto me basta, estoy convencido); José mi hijo vive todavía; iré, y le veré antes que yo muera.
El cambio sutil de nombre en estos versículos de Jacob que no creía y de Israel que si cree y decide salir con toda su cada a donde esta José a quien no ha visto.

ANALOGIA. Así también nosotros comenzamos a caminar en dirección donde esta Jesús aún sin haberle visto, pero creyendo que resucitó, que vive y que esta transformando nuestras vidas mientras vamos a vivir donde Él esta.

Hechos 4:23-31 Dios, concédenos denuedo

  Dios, concédenos denuedo Hechos 4:23-31 Objetivo: Pedir denuedo a Dios para hablar Su palabra. Introducción: Pedro y Juan fueron arrestado...