Para esto he sido
enviado
Lucas 4:31-44
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Objetivo: Poner especial
atención en el énfasis fundamental del ministerio de Jesús.
Versículo a memorizar: Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el
evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado. Lucas 4:43
Introducción: Jesús visitó Nazaret donde vivió desde pequeño y hasta que comenzó su
ministerio alrededor de los 30 (treinta) años, pero, a pesar de la revelación
que les hizo de que Él era el Mesías profetizado por Isaías, la incredulidad de
ellos los llevó a no creerle y más aún a enojarse muchísimo porque Jesús no
estaba haciendo milagros con ellos como en Capernaúm, lo que los llevo a querer
matarlo, aventándolo de un monte alto de la ciudad, pero Jesús se fue caminando
en medio de ellos.
Desarrollo:
Vs. 31-37 Enseñar
31 Descendió (bajó) Jesús a Capernaum, ciudad de Galilea; y les enseñaba en
los días de reposo (sábados).
Descendió Jesús. Venía de Nazaret (Lc 4:16-30) donde habían querido matarle, y como topográficamente,
Nazaret está en una altitud más elevada que Capernaum, que se encuentra debajo
del nivel del mar, Lucas usa el término “descendió”
A Capernaum. Que significa “casa de
Nahum” o “villa de Nahum”, mismo nombre de uno de los profetas del Antiguo
testamento. Es una ciudad al
norte del mar de Galilea, poblado donde se encontraba la casa de Pedro y donde Jesús
se instaló para llevar a cabo la mayor parte de su ministerio que duró
alrededor de 3 (tres) años y medio, era una ciudad con mucho tránsito de comerciantes
que transportaban mercancías de una región a otra, lo que hizo que Capernaum
fuera un centro muy importante de recolección de impuestos aduanales, lo que
llevó a tener allí, una guarnición militar de soldados romanos.
El
pasaje paralelo dice en Mateo 1:21 Y entraron
en Capernaum; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba, lo que parece indicar que Jesús no estaba solo, que para ese momento ya
tenía a 4 (cuatro) de sus discípulos con él (Mr 1:16-20).
Ciudad de Galilea. Capernaúm era una ciudad
en la región de Galilea, conocida también Galilea de los gentiles, y aunque
habitaban allí muchos judíos, al estar en la frontera con las tierras gentiles,
hacía que los judíos de Jerusalén no vieran con buenos ojos a los judíos de
Galilea, pensaban que estaban muy mezclados con los gentiles y sus prácticas
paganas.
Y les enseñaba. Jesús dedicaba su tiempo
a enseñar, era algo que Jesús hacía habitualmente
(Lc 4:15), y lo hacía en las sinagogas, como lo hizo en Nazaret (Lc 4:16), las sinagogas
eran las asambleas donde los judíos se reunían, especialmente los sábados,
conocidos como los días de reposo, según algunos historiadores, en las
reuniones sabatinas en la sinagoga, se acostumbraba a que todos recitaran la “Shema”,
que es una oración que se encuentra en Dt 6:4-9, y se procedía a leer una porción
de la ley de Moisés y otra porción de los profetas, después de esto se hacía
una reflexión o comentario sobre esos pasajes, especialmente sobre los de los
profetas, y se terminaba con la oración sacerdotal que se encuentra en Nm
6:24-26.
En los días de reposo. Días de reposo está en plural, a diferencia de la
sinagoga de Nazaret donde Jesús enseño en una ocasión y un año después en otra,
en Capernaúm enseñaba con regularidad los días de reposo, ya que fue allí donde
vivía y llevaba a cabo su ministerio
32 Y se admiraban (asombraban) de su doctrina, porque su palabra era con autoridad.
La
gente que escuchaba a Jesús enseñar, quedaban asombrados, maravillados,
sorprendidos, con la autoridad con la que enseñaba, nadie lo podía rebatir, en
el otro evangelio se lee Marcos 1:22 Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como
quien tiene autoridad, y no como los escribas, los escribas que eran los maestros regulares en las sinagogas, enseñaban
citando las interpretaciones que otros rabinos (maestros) habían hecho sobre
dichos pasajes, por eso se admiraban de Jesús que enseñaba con autoridad sobre
cada tema, no solo con la interpretación correcta, sino con la aplicación del
texto bíblico.
Un
ejemplo de esto, lo encontramos en Mateo
5:21-22 21Oísteis que fue dicho a los
antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22Pero
yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de
juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el
concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo (tonto), quedará
expuesto al infierno de fuego, los maestros
regulares enseñaban el mandamiento de la ley de no matar y ya, pero Jesús
explico el espíritu detrás del mandamiento, que incluso sin matar a alguien, el
corazón de las personas puede pecar con el odio al prójimo.
33 Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu
de demonio inmundo (espíritu maligno), el cual exclamó a gran voz (gritó con gran fuerza),
No se
nos dice en qué momento se manifestó este endemoniado, si cuando Jesús entró en
la sinagoga o cuando estaba enseñando, ni si el endemoniado era un asistente
regular a la sinagoga o estaba allí por primera vez, pero el hecho a resaltar
de Lucas es que allí había una persona que tenía un espíritu inmundo, el cual
tomo control de sus cuerdas vocales por medio de la persona y gritó en forma de
chillido.
34 diciendo: Déjanos; ¿qué tienes (por qué te metes) con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido
para destruirnos? Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios.
Diciendo: Déjanos. “Déjanos” no está en el
texto original, sino la expresión “¡Ahhhh!”, como aparece en Marcos 1:24, pero los
traductores la han de haber puesto para expresar la idea de dolor, enfado y
malestar que tenía el demonio al encontrase con la presencia de Jesús.
¿Qué tienes con nosotros, Jesús
nazareno? Este reclamo en forma de pregunta hace notar que los propósitos
de Jesús y el de los demonios están opuestos, que la luz y las tinieblas no
conviven, que no tenían nada en común, el demonio habla de “nosotros”
generalizando a todos los espíritus inmundos como él, y llama a Jesús por su nombre
y su lugar de crianza, dejándonos ver que conocía bien la humanidad de Jesús.
¿Has venido para destruirnos? La doctrina que muestra
el demonio es que ellos saben que Jesús los destruirá, la venida de Jesús al
mundo tenía también el propósito de deshacer las obras del diablo como dice 1 Juan 3:8 El que practica el pecado es del diablo;
porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios,
para deshacer las obras del diablo, pero la destrucción legal sobre ellos sería en la
cruz, como dice Hebreos 2:14-15 14Así que, por cuanto los hijos participaron
de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de
la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, 15y
librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida
sujetos a servidumbre.
Yo te conozco quién eres, el Santo
de Dios. El demonio no solo conocía el propósito de Jesús en
contra de ellos, sino que declara que conoce la divinidad de Jesús y lo
identifica con claridad dándole el título de “el Santo de Dios”, así había sido
anunciado a María en Lucas 1:35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá
sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también
el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios, ese título no fue
usado con ningún personaje del antiguo testamento, Elías era “varón de Dios”,
Abraham era “amigo de Dios”, porque el título de “el santo de Dios” implica un
vínculo único con Dios, el Dios Santo y el Santo de Dios, poseen el mismo
tributo de santidad que solo Dios tiene.
Hay un contraste evidente entre el inmundo
espíritu, sucio, impuro, demoniaco y el Santo de Dios. Todos los que estaban en
la sinagoga escucharon el testimonio de quien era Jesús y de lo que había
venido a hacer con los demonios.
35 Y Jesús le reprendió, diciendo: Cállate, y sal de él.
Entonces el demonio, derribándole en medio de ellos, salió de él, y no le hizo
daño alguno.
Y Jesús le reprendió. La palabra reprender
viene de la palabra en griego Strong 2008 <epitimáo> que significa,
censurar, amonestar, prohibir.
Diciendo: Cállate. Jesús primero le da la
orden de guardar silencio, y el demonio le obedeció, lo que mostró la autoridad
que tenía sobre los demonios, el verbo en griego para callarlo, tiene la idea
de ponerle un bozal. Quizá también lo hizo callar, aunque lo que dijo era
verdad, debido a que no quería que diera testimonio de Él, ese testimonio
estaba reservado para el Padre y el Espíritu Santo, como sucedió después del
bautismo de Jesús, más adelante enviará a sus discípulos a que den testimonio
de él, y finalmente ese testimonio lo dará su iglesia.
Y sal de él. La segunda orden fue muy
precisa al espíritu inmundo, que saliera de aquella persona en ese mismo
momento.
Entonces el demonio, derribándole en
medio de ellos, salió de él, y no le hizo daño alguno. El demonio no pudo
resistirse al mandato divino, tiró al hombre en medio de la sinagoga, el relato
de Marcos dice en Marcos 1:26 Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y
clamando a gran voz, salió de él, esas convulsiones tirado en el piso, podía ser la
forma de tratar de causarle daño a la persona que le había servido de morada
antes de salir de él, pero Lucas, como médico relata que el demonio salió sin
hacerle ningún daño.
36 Y estaban todos maravillados (asombrados, asustados, atónitos), y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué
palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos (malignos), y salen?
Todos estaban maravillados del milagro de
liberación que habían presenciado, pero, sobre todo, por la autoridad mostrada
por Jesús al hacerlo, no realizó ningún rito de liberación, no uso el nombre
del Padre para hacerlo, simplemente ordenó y el demonio obedeció, lo que
produjo que entre los asistentes se platicara de lo sucedido.
37 Y su fama se difundía (extendía) por todos los lugares de los contornos (de la región).
Ese evento hizo que la fama de Jesús se esparciera
por toda esa región del Norte de Israel, fama que Jesús no estaba buscando, y
que más bien, le estorbará más adelante en su ministerio principal de enseñar
la Palabra de Dios.
Vs. 38-44 Anunciar
38 Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga,
y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una gran fiebre (una fiebre muy alta); y le rogaron por ella.
Marcos nos relata que saliendo de la sinagoga,
Jesús fue el que se levantó y salió de la sinagoga a casa de Simón (a quien
Jesús le cambiará el nombre por Pedro <Lc 6:14>), acompañado por 4
(cuatro) de sus discípulos como dice Marcos 1:29 Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y
Andrés, con Jacobo y Juan, mientras mucha gente se maravilló con lo sucedido
en la sinagoga, simplemente se regresaron a sus casas, pero Pedro hizo algo
más, llevó a Jesús a su casa donde estaba su suegra, lo que significa que Pedro
estaba casado, no se nos dice nada de los otros discípulos, que al parecer,
eran unos jovencitos, por lo que se cree que ningún otro tenía esposa todavía. La
suegra de Pedro se encontraba enferma, con una fiebre muy alta, es muy probable
que la suegra se encontraba en la casa de Pedro, debido a esa enfermedad, ya
que no era común que los padres vivieran con los matrimonios jóvenes, y le rogaron
a Jesús por ella, no se nos dice quien, pero es evidente que conocían del poder
sanador de Jesús.
39 E inclinándose hacia ella, reprendió (ordenó) a la fiebre; y la fiebre la dejó, y
levantándose ella al instante, les servía (atendía).
E inclinándose hacia ella. No solo se acercó Jesús,
inclinándose a ella, sino que Marcos dice que, en un acto amoroso, Jesús le
tomo de la mano y le ayudó a levantarse (Mr 1:31), Jesús podía sanarse sin
tocarle, pero muestra mucho amor y misericordia con ella, ya que se acerca, la
toma de la mano y la ayudo a levantarse.
Reprendió a la fiebre. Lucas usa la misma
palabra en griego Strong 2008 <epitimáo> que significa, censurar,
amonestar, prohibir que utilizó cuando Jesús reprendió al espíritu inmundo que
estaba en la sinagoga (Lc 4:35), debido a eso, algunos estudiosos de la Biblia
creen que quizá era algún espíritu maligno el que estaba causando esa
enfermedad, pero Jesús bien pudiera también reprender a la enfermedad misma y
sanarle.
Y la fiebre la dejó. La sanidad fue
completa e inmediata, el poder sobre natural de Jesús se hizo evidente, con una
sola orden, la fiebre la dejó.
Y levantándose ella al instante, les
servía. Regularmente cuando una persona se recupera de alguna enfermedad, pasa un
tiempo de debilidad mientras recupera sus fuerzas, pero aquí vemos otro milagro
de Jesús, no solo la sanidad completa, sino la recuperación inmediata de sus
fuerzas, que usó para servirles, mostrando su agradecimiento, quizá haciendo o
acercándoles algo de comer.
Aplicación Práctica: Los que hemos sido sanados de la mortal enfermedad del Pecado,
mostramos nuestro agradecimiento sirviendo a nuestro Señor. No todos los que le
sirven han sido sanados, pero en todos los sanados, se produce un deseo de
servirle.
40 Al ponerse el sol (al anochecer), todos los que tenían enfermos de diversas
enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos,
los sanaba.
Al ponerse el sol, todos los que
tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él. Como era día de reposo,
sábado, las personas judías esperaron a que terminara el día descanso, que
terminaba a las 6:00 pm, y fue hasta entonces donde comenzaron a llevarle a
Jesús a todos los enfermos, como algunos requerían ayuda para trasladarse, los
familiares o amigos los cargaban, y como no les era permitido cargar en día de
reposo, pues esperaron a que el sábado terminará para poder hacerlo, entre los
que le trajeron, venían unos endemoniados como dice Marcos 1:32 Cuando llegó la noche, luego que el sol se
puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados.
No nos dice a donde los “traían”, pero por el
contexto parece ser que los traían a casa de Pedro donde Jesús estaba como
parece indicar Marcos 1:33 y toda la ciudad se agolpó a la puerta.
Y él, poniendo las manos sobre cada
uno de ellos, los sanaba. Jesús podía haberles sanado en forma masiva, pero
no lo hizo así, cada uno fue atendido por el Señor en forma individual y muy
amorosa, ya que ponía las manos sobre cada uno de ellos para sanarles, el
contacto físico de Dios hecho hombre sobre los necesitados es otra muestra de
su gracia para la humanidad, les tocaba sin importar que enfermedad tenían, si
estaban endemoniados y si estaban leprosos (Mr 1:41).
Dice Marcos1:34 Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas
enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios,
porque le conocían. En su gran amor y misericordia, Jesús se tomó el
tiempo para sanar a muchos, pero no a todos, y no era porque Jesús no pudiera
hacerlo, más bien nos lleva a recordar que Dios en ocasiones permite
enfermedades con un propósito en las personas y si ese propósito no se había
cumplido en ellos, no era el tiempo de que recibieran su sanidad, un ejemplo es
Lázaro, el amigo de Jesús del cual Él dijo: “Esta enfermedad no es para muerte,
sino para la gloria de Dios” (Jn 11:4) o cuando dijo del ciego de nacimiento
“No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se
manifiesten en él” (Jn 9:3).
41 También salían demonios de muchos, dando voces y
diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Pero él los reprendía y no les dejaba
hablar, porque sabían que él era el Cristo (Mesías).
El poder de satanás que estaba causando estragos en
las vidas de las personas, estaba limitado a las órdenes de Jesús, quien los
reprendía, ya que había sido enviado poner en libertad a los oprimidos (Lc
4:18f); y no les dejaba tampoco que los demonios testificaran por medio de las
personas que poseían que Él era el Hijo de Dios, aunque sabían bien que Él era
el Cristo, el enviado de Dios.
42 Cuando ya era de día (al amanecer), salió y se fue a un lugar desierto (solitario); y la gente le buscaba, y llegando a donde
estaba, le detenían para que no se fuera de ellos.
Cuando ya era de día, salió y se fue
a un lugar desierto. Es muy probable que la sanidad de los enfermos
terminará hasta muy altas horas de la noche, quizá Jesús paso estuvo allí, en
la casa de Pedro, Lucas ahora traslada el relato al amanecer, mientras todos
dormían, Él se fue a un lugar solitario, donde hubiera poca o nada presencia de
personas, en algún lugar de los alrededores de Capernaúm, quizá algún huerto, y
aunque Lucas no dice para que se apartó, Marcos si lo hace en Marcos 1:35 Levantándose muy de mañana, siendo aún muy
oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba, era para pasar tiempo
en oración con el Padre.
Y la gente le buscaba, y llegando a
donde estaba, le detenían para que no se fuera de ellos. Marcos nos da un relato
más detallado en Marcos1:36-37 36Y le buscó Simón, y los que con él estaban;
37y hallándole, le dijeron: Todos te buscan, es probable que la
gente que buscaba la sanidad de los suyos, llegara de nuevo por la mañana a
casa de Pedro, y este al no verle salió a buscarle para decirle que lo estaban
buscando, quizá hasta interrumpiendo su oración, ya que aquellos no querían que
se fuera de Capernaúm, donde estaba haciendo tantos milagros.
43 Pero él les dijo: Es necesario que también a
otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido
enviado.
A Jesús no le interesaba ser popular, sino cumplir
su misión, que principalmente era la de anunciar en otras ciudades, fueran
grandes o pequeñas, el reino de Dios, las buenas nuevas de salvación, que Dios
estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los
hombres sus pecados (2 Cor 5:19).
44 Y predicaba en las sinagogas de Galilea.
Las sanidades, la liberación de demonios, tenían el
propósito de confirmar el mensaje de salvación y eso es lo que hizo en las
ciudades, tomando ventaja de las sinagogas de la región de Galilea, donde ya
regularmente se reunían a estudiar la Palabra de Dios para cumplir lo que más
adelante Pablo dijera en Romanos 10:14b ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo
oirán sin haber quien les predique?
Aplicación Práctica: Poner especial atención en el énfasis fundamental del ministerio de
Jesús.