Sigamos la Paz y la Mutua Edificación Romanos 14:13-23 |
Versículo a memorizar: “Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación.” Romanos 14:19
Introducción: Pablo nos enseñó que la iglesia debe mantener la unidad en Cristo a pesar de las diferencias en asuntos no esenciales o moralmente neutros (prácticas que no son en sí mismas ni mandadas ni prohibidas por Dios en Su Palabra), como la comida o la observancia de días especiales. A los fuertes en la fe se les exhorta a no menospreciar a los débiles, y a los débiles se les llama a no juzgar a los fuertes, recordando que Dios ha recibido a ambos. El centro de la vida cristiana no son las opiniones personales, sino vivir y morir para el Señor, pues del Señor somos (Rom. 12:8). Cristo murió y resucitó para ser Señor de todos, y cada creyente dará cuentas ante Su tribunal, donde no habrá condenación, sino evaluación de obras. Por ello, no debemos ocupar el lugar de jueces, sino practicar paciencia, amor y humildad, cediendo en lo no esencial para ganar al hermano y reflejar el evangelio al mundo. (Rom. 15:7).
Desarrollo:
Vv. 13-15. Andando conforme al amor
13 Así que, ya no nos juzguemos (criticamos) más los unos a los otros, sino más bien decidid (determinen) no poner tropiezo u ocasión (obstáculo) de caer al hermano.
Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros. ‘Juzgar’ viene de la palabra griega <krínō> (Strong 2919), que significa condenar, criticar, emitir un veredicto. Dios por medio de Pablo nos llama a dejar de lado la crítica destructiva.
Antes bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano. ‘Ocasión de caer’ viene de una sola palabra griega <skándalon> (Strong 4625), que significa trampa, obstáculo, cualquier cosa que lleve al pecado. En lugar de juzgar, debemos decidir estar atentos a que nuestras acciones no afectan la fe de los demás y los hagan tropezar, como dice 1 Corintios 10:23-24 23Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica. 24Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.
El llamado de Dios es a reemplazar el juicio por la edificación mutua. No se trata de insistir en mis derechos, sino de vivir con amor, cuidando de no ser tropiezo a otros hermanos, ya que el amor está por encima de nuestra libertad; aunque tengamos libertad en Cristo, el amor nos debe llevar a restringirnos para no dañar a otros.
14 Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo (impuro) en sí mismo; mas para el que piensa (considera) que algo es inmundo (impuro), para él lo es.
Yo sé, y confío en el Señor Jesús. ‘Confío’ viene del griego <peíthō> (Strong 3982), que significa estar convencido, habla de una convicción firme por la obra de Cristo.
Que nada es inmundo en sí mismo. La palabra ‘inmundo’ viene del griego <koinós> (Strong 2839), que significa común, ordinario, corriente o profano; en contexto religioso judío, se usaba para aquello que no estaba consagrado o que había sido contaminado ceremonialmente. No necesariamente era algo pecaminoso en sí mismo, sino algo ritualmente no apto para el uso sagrado.
Mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es. Pablo afirma que en Cristo ya no existe distinción ceremonial de alimentos. Sin embargo, si alguien lo considera como tal en su conciencia, para él lo es. Aunque la comida es moralmente neutral, violar la conciencia es grave. Si alguien, por debilidad, piensa que algo es inmundo, forzarlo a actuar contra su conciencia lo afecta.
Nuestra norma de fe y conducta es la Escritura, no ordenanzas o tradiciones humanas. Donde la Biblia no prohíbe, no debemos imponer leyes humanas.
15 Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado (angustiado), ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió.
Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. Ahora Pablo va más allá; nos dice que, aunque algo sea lícito, si al practicarlo, la conciencia de un hermano se ve afectada y lo entristecemos, ya dejamos de andar conforme al amor. La libertad cristiana nunca debe ejercerse de forma egoísta, siempre debe estar subordinada al amor <agápē> y la edificación del cuerpo de Cristo.
Pablo se lo dijo a la Iglesia de Corinto con otras palabras en 1 Corintios 10:23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.
No hagas que por la comida tuya se pierda. ‘Pierda’ viene del griego <apollymi> (Strong 622), que significa perderse, arruinarse, destruirse. Aquí no habla de perder la salvación, sino de dañar la fe y hacer tropezar al hermano, debilitando su comunión. Pablo dijo lo mismo en 1 Corintios 8:11-12 11Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió. 12De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis.
Aquel por quien Cristo murió. Esta frase da un valor infinito a la vida de todo creyente. Si Jesús entregó Su vida por él, ¿cómo nosotros vamos a despreciarlo por una comida o una costumbre? Por eso debemos recordar la instrucción que Dios nos da en Filipenses 2:4-5 4no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. 5Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús.
Ejemplos:
· Con estilos musicales o en vestimenta: Si tu libertad en escuchar música o vestirte de la forma que prefieres, confunde a un nuevo creyente, limita esa práctica cuando estén juntos.
· Con celebraciones: Si algunos celebran ciertas fechas y otros no, decide que eso no sea eso causa de división; pon al Señor en primer lugar y evita convertirlo en piedra de tropiezo.
Vv. 16-19. Servir a Cristo y agradar a Dios
16 No sea, pues, vituperado (hablar mal de) vuestro bien;
La palabra ‘vituperado’ viene de la palabra griega <blasphēméō> (Strong 987), que significa hablar mal, difamar, blasfemar, desacreditar. Si usamos mal nuestra libertad, aquello que es bueno y legítimo (la libertad cristiana) puede ser malinterpretado y convertido en motivo de blasfemia o crítica contra el evangelio.
La gente juzgará el evangelio por nuestras acciones, por eso es importante también cuidar nuestro testimonio; por eso Pablo decía en 2 Corintios 8:21 Procuramos hacer las cosas honradamente, no solo delante del Señor sino también delante de los hombres.
17 porque el reino de Dios no es (cuestión de) comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.
Porque el reino de Dios no es comida ni bebida. El evangelio no consiste en rituales externos, en lo que comemos o bebemos, como dice Colosenses 2:16-17 16Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, 17todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo, sino en la transformación interna del corazón por medio del Espíritu.
Sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Las disputas sobre lo no esencial, nos desvían de lo esencial, que es vivir bajo el reinado de Cristo con justicia, paz y gozo.
· Justicia <dikaiosýnē> (Strong 1343): rectitud, integridad, lo correcto delante de Dios.
· Paz <eirēnē> (Strong 1515): reconciliación con Dios y armonía entre hermanos.
· Gozo <chara> (Strong 5479): alegría espiritual producida por el Espíritu Santo, independiente de las circunstancias.
Debemos aprender a priorizar lo eterno y no desgastarnos discutiendo sobre comidas, música o fiestas; sino buscar reflejar a Cristo con justicia, paz y gozo.
18 Porque el que en esto (de esta manera) sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres.
Pablo explica que quien tiene un estilo de vida que honra al Señor, priorizando la justicia, la paz y el gozo en el Espíritu Santo, está sirviendo realmente a Cristo y agradando a Dios. Ceder en un asunto secundario por amor al hermano es, en realidad, un acto de servicio a Cristo mismo; como Jesús enseñó en Mateo 25:40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.
No se trata de discutir o dividirnos por lo que se come o se bebe, sino de reflejar a Cristo en la vida diaria, y como consecuencia, muchas veces también obtenemos respeto de los hombres (aunque no siempre).
19 Así que, sigamos (busquemos, esforcémonos en) lo que contribuye (conduce) a la paz y a la mutua edificación.
La palabra ‘sigamos’ viene de la palabra griega <diōkō> (Strong 1377), que significa perseguir con esfuerzo, correr tras algo con diligencia, por lo que no habla de algo pasivo, sino un llamado activo a procurar algo. Pablo concluye que debemos enfocar nuestra vida en dos prioridades dentro del cuerpo de Cristo: buscar la paz y edificar al hermano.
No basta con evitar el tropiezo del hermano, hay que contribuir activamente en su crecimiento como dice 1 Tesalonicenses 5:11 Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis, ya que el propósito de la libertad cristiana, no es para servirme a mí, sino para fortalecer al cuerpo de Cristo como dice Gálatas 5:13 Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.
Como ejemplo negativo, tenemos a los corintios que usaban su libertad para dividirse en la Cena del Señor (1 Co. 11:18-22), o cuando participaban en banquetes idolátricos sin discernir cómo afectaba a los débiles (1 Co. 10:27-29). Si algo no contribuye a la paz ni a la edificación, no lo sigamos.
Vv. 20-23. La fe del que sirve a Cristo y agrada a Dios
20 No destruyas (eches a perder) la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar (perder la fe) a otros con lo que come.
No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. ‘Destruyas’ viene de la palabra griega <katalyō> (Strong 2647), que significa derribar, deshacer, arruinar, desbaratar. Pablo usa un verbo fuerte para mostrar la seriedad del daño espiritual que se puede causar. La libertad que tenemos nunca debe dañar la obra de Dios en la vida de los que nos rodean.
Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come. Aunque los alimentos son limpios en sí mismos como dice Marcos 7:18-19 18Él les dijo: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar, 19porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina? Esto decía, haciendo limpios todos los alimentos; y en 1 Timoteo 4:4-5 4Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; 5porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado, la forma en que usamos los alimentos puede ser de bendición o de tropiezo.
21 Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece (lo haga caer), o se ofenda (se escandalice), o se debilite.
Pablo nos deja este principio práctico: es mejor abstenerse voluntariamente de algo lícito si con ello evitamos que un hermano tropiece en su fe. La libertad cristiana nunca debe estar por encima del amor al prójimo.
La madurez en Cristo se mide por el amor. No se trata de cuánto “sabemos”, sino de cuánto estamos dispuesto a renunciar por edificar a nuestros hermanos, como dice 1 Corintios 8:13 Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano.
Ejemplos:
· Con el alcohol: Aunque beber vino moderadamente no es pecado, (lo que si prohíbe la Biblia es emborracharse (Ef. 5:18)), si tu hermano luchó con el alcohol, es mejor abstenerte delante de él.
· Con el entretenimiento: Si lo que miras o escuchas hace tropezar a otro, es mejor renunciar a ello.
· Con las redes sociales: Publicar ciertas cosas puede confundir a los más jóvenes en la fe; mejor abstenerse que causar tropiezo.
22 ¿Tienes tú fe (convicción)? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena (su conciencia no le acusa) a sí mismo en lo que aprueba.
Pablo introduce el equilibrio; cada uno debe vivir su libertad con fe y convicción delante de Dios, sin imponerla a otros, y mucho menos usarla con el costo de tropezar a alguien, sino vivir la libertad con una limpia conciencia delante de Dios como dice 1 Juan 3:21 Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios.
23 Pero el que duda sobre lo que come, es condenado (se hace culpable), porque no lo hace con fe (convicción); y todo lo que no proviene de fe (convicción), es pecado.
Pablo presenta el contraste: si alguien actúa dudando, sin plena convicción en su conciencia, se condena a sí mismo, porque no procede en fe. El principio final es contundente: todo lo que no nace de una convicción de fe en obediencia a Dios es pecado.
La palabra ‘condenado’ viene de la palabra griega <katakrínō> (Strong 2632), que significa hallado culpable por su propia conciencia.
Como ejemplo negativo, tenemos a Pedro, quien sabía por revelación que en Cristo los gentiles eran aceptados (Hch. 10:15). En Antioquía comía con ellos, pero por temor a los judíos se apartaba de ellos (Gá. 2:12). Así actuó contra su convicción, cayendo en hipocresía y condenándose a sí mismo.
Aplicación práctica Final: Vivamos nuestra libertad sin hipocresía, estando plenamente convencidos delante de Dios. No usemos esa libertad si causa tropiezo a algún hermano, recordando que cada uno dará cuentas a Dios. Y si dudamos en algo, es mejor abstenernos, porque lo que no se hace con fe y buena conciencia se convierte en pecado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario